Summary: En un viaje a las caribeñas costas de Fortaleza (Brasil), Arthur conoce al chico de sus sueños. ¿Quién será? ¿Cómo se conocerán? Véanlo a continuación. Perfecto para las que están resfriadas, el limón con miel les hace bien ¿No?... bueno eso me recetó el doctor.
Advertencia: Este Fanfic no tiene relación con ningún país existente, armada u otra cosa. No está hecho con fines de lucro, sólo sacar a relucir mi retorcida mente. Este manga y anime no me pertenece, ni si quiera la luz con que funciona mi computador, que lo pagan mis papás en las mensualidades de la Universidad.
Dedicado a Xan, Griffmoon y a Magdalena
UN ROMANCE DE ENSUEÑO
Segundo Capítulo: Recuerdos
By Meems Asakura
- Vaya…sí que eres un pervertido – Me dijiste, imposible. No podías ser él. Aunque también él se llamaba Alfred, pero no eras Williams, así que todo estaba muy bien.
En ese momento nos dirigimos a mi departamento con un poco más de razón en mi mente, pero… ¿Porqué te parecías tanto a él?
….
Caminaba hacia mi habitación como si de un niño pequeño se tratara.
- ¡Wow! Tu cama es inmensa – Dijiste al sentarse en mi cama. Yo solo atinaba a ir a mi closet y cambiar mi ropa por un pijama.
- ¿Necesitas algún pijama? – Le pregunté cuando mi tarea de cambiar mi ropa por pijama había finalizado.
- Con un pantalón corto estoy bien – Me dijo mientras se sacaba la camisa y su pantalón y se dirigía a mí – Aunque ¿Sin ropa se está mejor no? – En ese momento me beso de la misma manera posesiva que tenía un dejo de él, esta vez decidí no ignorar esa cercanía entre ellos. Que se llamarán igual era una cosa, que se parecieran era otra. Pero sus besos no podían saber exactamente iguales.
- ¿Qué te pasa Arthur?... pensé que te gustaba – Dijo mientras su boca tocaba mi cuello succionando justo en el lóbulo de mi oreja.
- Ah… Alfred. Para por favor… - Le dije mientras con mis manos tomaba sus hombros y lo alejaba de mí. Aunque su visión totalmente desnudo era fascinante, tenía que saber si era el mismo.
- Lo siento Pirata… no te entiendo – Y allí estaba la clave del éxito…era el mismo… aunque con apellido diferente.
- ¿Porqué me dijiste Pirata? –
- Pirata…pues porque pareces uno –
- No será…- Lo empuje brutalmente a la gran cama blanca -Porque cuando realmente nos conocimos yo estaba vestido de Pirata y tú de Vaquero – Su impresión y sorpresa eran gigantes, tan sólo eso y lo bese esta vez. Era el mismo.
Era el mismo chico con quien había compartido mi primera vez, mi primer beso. Incluso mi primer amor. Nos habíamos conocido cuando yo tenía diecisiete años y el tan sólo quince años, yo vestía de Pirata y el de Vaquero, en plenas alianzas del instituto.
Flash Back
- Hey… Arthur, ya te conseguimos a la reina. Es la más linda de todas – Dijo un joven de aproximadamente diecisiete años, cabello rubio y ojos azules. Una descuidada barba crecía en el mentón de él.
Un jovencito vestido de pirata salió, aunque la ropa era extravagante al más puro estilo de Jack Sparrow sus pronunciadas cejas se podían ver al igual que su claro color de cabello.
- Vaya... ¿No podían hacer más difícil este atuendo? –
- Échale la culpa a Elizabeth…ella lo diseño y preparó todo. – Dijo Francis.
- Y… ¿Ya saben quién será el rey en la otra alianza? –
- Si…al parecer es un chiquillo nuevo, lo escogieron porque es norteamericano y bastante popular. Tan solo tiene quince años – Dijo Francis
- Ahh vaya, bueno yo creo que no falta mucho para la presentación – Arthur comenzó a preparar su sombrero, faltaba su loro y que Francis se sacara su abrigo para hacer la presentación.
Con la tonada de "Piratas de Caribe" salió la alianza de los piratas. Arthur peleaba con Francis en un intento de tomar posesión de quien proclamaba como su reina.
Luego de un rato la música del viejo oeste apareció la familia real de la alianza de los vaqueros, un joven de quince años vestía como si de un Sheriff se tratará, una jovencita de cabello castaño oscuro vestía como una vaquerita sexy, lo más lindo era su lunar en la mejilla. Atrás estaban el resto de la familia real, con un gran caballo en donde Gilbert se lucía como la mascota.
Luego de que él equipo se presentará comenzó la guerra entre reyes, que no terminaría hasta el último día de alianzas.
Entonces será la batalla este año entre el Rey de los Piratas Arthur Kirkland, como su contrincante esta el Sheriff de la cuidad que nos ayudará porque es el héroe Alfred Williams.
Esa sin duda había sido la primera vez que lo había visto ante él, con esa mirada de superioridadque no se dejaba ganar por cualquiera.
Su cuerpo desnudo bajo mí era delicioso y aunque quisiera podía hacerle sentir las sensaciones más grandes en todo el universo, pero su ego y su cuerpo me ganaron dejándome abajo con mi pijama rasgado.
- Arthur… ¿Porque no te diste cuenta cuando te mire en la mañana? – Me preguntó mientras su lengua bajaba en un camino delicioso desde mi cuello hasta mi pecho.
- No pensé que eras tú… aparte fuiste tú el que se fue y me olvido – Le dije mientras le devolvía un candente beso y me sentaba en la cama. No tenía ni un problema en volver a sentir sus labios sobre mi cuerpo, pero quería explicaciones… al fin y al cabo fue él que me dejo.
- Yo no me olvide, o crees que así se comporta un héroe olvidadizo – Su mano sacaba los restos de pijama para poder ver mejor mi cuerpo a la luz de la luna.
- No lo sé… por eso me vine a Brasil, dijiste que cuando terminaras el instituto vendrías por mí y viviríamos en Londres… tengo treinta año ya. ¡Pasaron 23 años! – Estaba recordando lo que no quería recordar y un tibio mar suspiraba por mis ojos nublando mi vista.
- Lo sé… ¿Te diste cuenta que ya no soy Williams? – Me pregunto mientras con su dedo pulgar limpiaba gotas de mi tristeza.
- Si… por eso no estaba seguro que eras tú – Dije yo, mientras agachaba la cabeza.
- Cuando cumplí 23 años… mis papás biológicos vinieron por mí. En esa época legalmente era hermano de Matt, vinieron por mí por la herencia. Sabían que tenía sangre Jones en todo mi cuerpo, el problema es que Matt también tiene sangre Jones y mi papá no quería aceptarlo y dejar su adopción en un método congelado. – Su cara se transformo en un simple suspiro triste y me miraste con algunas lágrimas en su cara.
– Me adoptaron a mí y Matt a pesar de ser mi hermano gemelo no lo aceptaron. El punto es que nunca pude hacer que él fuera un Jones y mi padre murió hace dos semanas. Él era rico y a pesar de tener muchos herederos opcionales, terminé siendo yo y recién ahora pude venir por ti. Francis me dijo que estabas con Iván aquí… por dios que te extrañe Arthur. – Me miro con arrepentimiento y no pude hacer más que abrazarlo, a pesar de todo yo todavía lo amaba.
– Por eso, por favor hagamos una vida juntos ahora – Me dijo y cuando yo iba a hablar me calló con uno de sus besos. No podía hacer nada por aquello, simplemente lo amaba a él, a mi pequeño ángel vaquero que había conocido muchos años atrás y que aún no podía olvidar. Pero que importaba ¡Nos amamos!
