Chara no era tonta.

Chara podía notar perfectamente los sentimientos no correspondidos de Asriel hacia Frisk, no solo porque estos fueran demasiado notorios (Al menos para ella), si no porque Chara conocía a su "hermano" mejor que nadie. Y Asriel conocía a su "hermana" mejor que nadie.

Tanto que los dos sabían que a ambos les desagradaba esa palabra, por lo cual nunca la usaban.

Chara comprendía los sentimientos no correspondidos que Asriel sentía, así que quería apoyarlo, pero simplemente no podía. Cada vez que Asriel le contaba sobre el tema, ella se quedaba algo triste y frustrada, como si de verdad Asriel esperara sacar algo cada vez que le hablaba sobre Frisk.

Pero aún así, Chara actuaba como si no supiera que Asriel esta enamorado de otra persona, Chara actuaba como si el comportamiento de su mejor amigo fuera algo normal, pero no es como si fuera porque era alguien inconsciente o como si realmente no supiera lo que pasaba.

Es que NO quería saberlo.

No quería saber que a Asriel le gustaba Frisk, no quería saber nada sobre el tema. No quería que le importarse ni preocuparse por algo sobre eso. No quería opinar ni hablar sobre el tema. Sabía que si esto seguía así, Chara iba a terminar explotando.

Ella no quería enterarse de que la persona más especial en su mundo no sentía lo mismo por ella, en especial si ella estaría dispuesta a dar la vida por esta, que eran cosas que solo Frisk sabría reconocer, y eso fue algo que le terminó molestando sobre su hermana, solo Frisk se enteraba de cosas que desearía que Asriel recordara.

Para escapar de sus sentimientos que tanto daño le hacían, Chara había desarrollado una actitud defensiva, convirtiéndose en una persona indiferente y fría que no le gustaba convivir con gente, todo para que Asriel no se pudiera dar cuenta de los sentimientos que ella pudiera sentir por él, porque sobre todas las cosas, Chara no quería arruinar su relación con Asriel, a pesar de que esta ya estuviera bastante rota.

Mientras Chara pensaba sobre los acontecimientos de su vida en los últimos días, se dio cuenta de que los minutos habían pasado y aún nadie había entrado en su cuarto, por lo cual se empezó a preocupar un poco y decidió ir a revisar solo por si acaso había ocurrido algo.

Al salir, Chara escuchó ruidos en la cocina, así que decidió buscar por ahí primero. Al llegar, encontró a Frisk con una cara pérdida mientras se comía lentamente una rebanada de pastel...

-¡Hey! ¡Ese es el pastel que le preparé a Asriel!- Exclamó Chara quitándole el trozo de tarta que había en la mesa -Ya deberías saberlo, ¿Por qué-.

Chara no logró terminar la pregunta, pues se quedo sorprendida por la expresión de tristeza que mostraba Frisk, que era una persona que siempre estaba sonriendo y siempre mostraba su lado más optimista y feliz a todo el mundo. Era algo demasiado inusual verla a este punto, donde mantenía una expresión cansada y recaída.

-¿Era para Asriel? Oh, lo siento, no lo sabía- Se disculpó mientras se paraba lentamente y su cara trataba de mantener una sonrisa -Creí que mamá la había dejado aquí, lo siento de verdad, sé lo mucho que te importa Asriel.

Chara, que había estado molesta con Frisk toda la semana, a pesar de que entendía que ella no era la causa del problema, dejó la tarta donde la había encontrado, tratando de parecer lo menos enfadada posible, dándole a entender que podía seguir comiendo de ella.

-¿No estas enojada?

-No, Asriel come de mi tarta todos los días, y tu nunca la has probado- Intentó animarle Chara al ver que con eso se estaba alegrando un poco más.

-De hecho si la he probado, Asriel me ha compartido de su porción- Dijo Frisk quien había conseguido estar algo más alegre, pero al terminar la frase, su expresión feliz cambió a una de arrepentimiento- Lo siento...

-No importa- Dijo rápidamente Chara, quien esta vez era ella la que luchaba para mantener la sonrisa en su rostro, sabía que si aflojaba un poco terminaría embarrándole a Frisk el trozo de pastel en la cara- Si quieres puedes ir a darle parte del pastel a Monster Kid, aún no es tan tarde y...- Chara iba a terminar la frase cuando se dio cuenta que Frisk estaba a punto de llorar.

Alarmada, Chara llegó hasta donde estaban los pañuelos y volvió hacia donde estaba Frisk para intentar calmarla poco a poco, tratando de decir cosas amables y optimistas como sabía que Frisk lo haría con ella.

Aunque eso era ridículo, Chara nunca lloraba.

Cuando Frisk se calmó, se retiró a su cuarto, repitiéndole unas cuantas veces a su hermana que estaba bien y que lo único que necesitaba era estar tiempo a solas y pensar un rato.

Chara se había quedado sorprendida y confusa por lo que acababa de pasar. Frisk, la que nunca lloraba, la inquebrantable, había estado llorado como si le cerraran el mundo. Chara estaba razonando sobre que podía haber sido la cosa que le había roto de esa manera de camino a su cuarto (sospechaba que tenía algo relacionado con Monster Kid por como había reaccionado), al entrar se dio cuenta del tiempo que se había quedado hablando con Frisk había sido mucho más prolongado de lo que había previsto, peor aún. Ya era muy tarde.

Y Asriel no había vuelto todavía.

Trató de tranquilizarse pensando que aún no era tan tarde, y de que seguramente se había quedado cuidando las flores junto con su madre, lo cual no sería nada raro, aunque ella sabía que Toriel nunca dejaría que Asriel volviera a casa tan tarde.

Pensó que podría preguntarle a Frisk por si había visto hacia donde se había ido Asriel o si sabía si algo malo le había pasado, pero de por si su hermana ya estaba medio rota, no quería presionarla por si luego ya no podía hacer nada para calmarla.

A lo mejor Frisk estaba así porque algo le había pasado a Asriel.

Decidió que lo mejor por ahora era tranquilizarse y esperar, solo imaginarse cosas que podrían haberle pasado no ayudaba en nada. Si tan solo pudiera salir...

Bueno, no es como si ella no pudiera salir, podía perfectamente ir a buscarlo por los sitios clave del subsuelo y ni siquiera le tomaría mucho tiempo. Pero si salía, se encontraría con monstruos en el camino, al verla hablarían con ella, y al hablar con ella harían preguntas, cosa que angustiaba a Chara desde el fondo de su alma, temía que algún día alguien se enterara de la verdad, algo que solo Frisk sabía.

Decidió apartar todos esos pensamientos de su cabeza y prepararse para irse a dormir, después de todo ya iba siendo hora, y podría esperar a Asriel acostada de todas formas.

Chara esperó, esperó y esperó hasta que le dolieron los parpados por la falta de sueño.

Asriel no apareció esa noche.