Notas Principales: ¡Muchas gracias a tod s por sus comentarios! En verdad los apreció mucho ;_;
Y bueno, el último capítulo de este two-shot!
Espero que les guste, y nuevamente gracias por leerme C:
~Parte 2~
—Siempre que veas las estrellas brillantes en el cielo… aunque no estemos juntos, estaré allí—.
—Akashi suelta esa botella por favor—. Reclamó Midorima. —Tu padre te matará si te ve en ese estado—.
Sonreí sarcástico.
— ¿Matarme? Ja, cómo puede ser capaz de matar a alguien que ya está muerto por dentro—
Midorima se acercó a paso lento a donde yo me encontraba. Tiró de mis brazos y me colocó en la silla que estaba junto a mi escritorio.
—Ya basta de acerté daño Akashi, ya han pasado tres años desde que Kuroko se fue—. Reprochó. —Es hora de superarlo, voltea ya de página—.
El alcohol comenzó a hacer efecto en mi cuerpo, y me reí, me reí como lo hacía desde hace tiempo.
— ¿Superarlo? Como si eso fuera posible Shintarou. Tetsuya era mi todo y ahora que no está soy como un cascarón vacío—.
Shintarou me miró con preocupación, supongo que su preocupación en verdad era lástima. Aunque él y Atsushi son las únicas personas a las que realmente les he interesado desde que él se fue.
Como dijo Shintarou, Tetsuya me abandonó hace ya tres años. Desde que se fue pasó todas las noches tocando el piano mientras bebo whiskey y visualizó todo lo que no pudo llegar a ser. Eso se me ha hecho una costumbre malsana.
Soy bastante patético, ahora ni siquiera pintar puedo. Tetsuya, él se llevó todo al irse.
— ¿iras a la fiesta de tu padre? —. Preguntó Midorima.
—Tengo que ir, si no es capaz de ir por mí a punta de amenazas—.
Shintarou me tocó el hombro tratando de reconfortarme, me sentí bien pero no pude sonreír, mis sonrisas eran solo para Tetsuya.
.
.
.
.
.
.
— ¿Cómo esta Aka-chin, Mido-chin? —. Preguntó Murasakibara.
—Cada vez peor—. Respondí triste.
—Tú lo amas, ¿verdad Mido-chin? —.
Sonreí y me acomodé los lentes, no tenía caso alguno negarlo.
—Tú lo sabes mejor que nadie Murasakibara—. Suspiré. —Igual sabes que no tengo oportunidad alguna con Akashi, él aún anhela a Kuroko—.
— ¿Has sabido algo de Kuro-chin? Escuché que Aka-chin te ordenó buscarlo hasta por debajo de las piedras—.
—No. Parece que se lo ha tragado la tierra—.
—Mido-chin—. Murasakibara me miró serio. —Ya debería ser hora que le confieses tus sentimientos a Aka-chin—. Ordenó firme. —Has estado con él toda la vida, siempre lo has apoyado, no creo que te rechace—.
—Eso es bastante tonto Murasakibara, no quiero obligarlo a corresponderme, eso sería doloroso para mí—.
Una puerta se abrió de repente.
—Midorima, tú… ¿tú estás enamorado de mí? —.
.
.
.
.
.
.
El respirar ahora incluso me resultaba difícil.
La noche comienza a hacerse presente, las estrellas van empezando a iluminar mi habitación, y como cada que oscurece le pregunto a la Luna si estás bien.
Tengo olvidarte, pero recuerdo los viejos tiempos, tus palabras dulces amenizando mis oídos, palabras que aunque ahora me lastiman, cada que las recuerdo aún sigo estremeciéndome de felicidad.
"No me sonrías así Sei-kun, deja de hacerlo que me pierdo en la curva de tu boca"
"Eres un idiota, pero eres el idiota que amo y quiero estar siempre a tu lado"
Sonrió de tristeza, me haces tanta falta Tetsuya pero cada vez te siento más y más lejos.
»Akashi no tardes, tu padre ya llegó a la cena y si no te ve aquí se pondrá furioso«
Un mensaje de Shintarou.
Suspiré con nostalgia.
"Midorima, tú… ¿tú estás enamorado de mí?"
"No Akashi, Murasakibara y yo solo estábamos jugando"
Él mentía, ¿Cómo no pude notarlo antes?
Shintarou siempre fue mi consejero y le contaba lo feliz que era con Tetsuya. Seguramente lo lastime, quizá él tiene razón y ya es tiempo de volver a comenzar…
Me siento tan solo, Tetsuya… ¿estarás pensando en mí?
.
.
.
.
.
Llegué a la superficial cena de mi padre, todo estaba rodeado de gente inmunda e hipócrita, siento que sobro en este lugar.
— ¡Aka-chin! ¡Mido-chin y yo hemos estado esperándote! —. Un alegre Murasakibara saludó agitando sus manos en las cuales llevaba dulces.
Sonreí, hace mucho que no lo hacía de verdad. Ellos, mis dos amigos siempre han estado a mi lado apoyándome y realmente lo agradezco.
—Wow, en verdad luces guapo Aka-chin, hace tiempo que no te veía tan arreglado—. Volteó a ver a Shintarou. — ¿verdad que se ve guapo Mido-chin? —.
Un sonrojo apareció en las mejillas de Shintarou.
No contestó a la pregunta de Atsushi.
Me recordó a Tetsuya, esas veces que negaba que yo le gustaba pero terminaba mostrándome lo contrario, quizá en verdad era un gran mentiroso después de todo.
El tiempo transcurría más lento de lo que pensé, yo incluso olvidé cómo comportarme ante este tipo de gente. El ambiente comenzaba a tornarse insoportable, necesitaba alcohol en el cuerpo, esa es la única manera de olvidar toda la angustia que siento.
— ¿te sientes mal Akashi? —. Preguntó repentinamente Shintarou.
Negué lentamente.
—Quiero irme ya, necesito respirar aire fresco…siento que me estoy sofocando aquí—.
Caminé directo a la salida, cuando escuché un nombre y una voz que ni muerto dudaría a quien le pertenecía.
—Kurokocchi, ¿Por qué eres tan cruel? Deja que tomé tu mano—. Chilló una voz a poca distancia de mí. — ¿acaso te avergüenza que sea tu novio?—
—No es eso Kise-kun, solo que este tipo de lugares no me traen buenos recuerdos—.
Esa voz, esa mata de cabello azul, aquellos ojos claros. No podía creerlo, la vida me ponía de nuevo frente a Tetsuya.
Mi corazón muerto comenzó a latir de nuevo, tuve el impulso de llevármelo lejos y marcarlo como mío nuevamente, claramente no podía hacer eso.
Así que con el pulso a mil corrí hacía donde él estaba y lo arrastré afuera, no me importó lo que dijeran los demás, estuve esperando por él tres años y ahora nadie me impediría que habláramos.
— ¡Suéltame! —. Rogó. —Me estas lastimando Akashi-sama, suéltame por favor—.
No me importó lo que dijo y le besé. Lo besé con el alma a flor de piel, quería que supiera que aún lo amaba a pesar de todo. Que si él me decía que dejáramos el pasado y volviéramos a comenzar, yo estaría atado a sus pies siempre.
Esperé a que me golpeara o que rechazara mi beso, no lo hizo, en vez de eso lo sentí estremecerse en mis brazos.
Ahí estaba mi dulce y brillante Tetsuya, no había cambiado en nada. Yo solo quería continuar todo el día besándole, quería dormir entre sus brazos y olvidarme de lo que podría pasar mañana.
—No vuelvas a hacer eso por favor—. Dijo Tetsuya limpiándose los labios después de concluir el beso.
— ¿Por qué? Acaso no te gusta admitir que aún sientes algo por mí—.
—Que yo siento algo por ti—. Chasqueó la lengua. —No querrás decir que tú no has sido capaz de olvidarme—.
Un silencio abominable se hizo presente entre los dos, la lluvia comenzó a caer arrastrando mi cariño hacía el al abismo.
—Estoy saliendo con Shintarou—. Mentí. —Solo quería comprobar algo cuando te viese—.
La cara de Tetsuya por un instante pareció de dolor, después me sonrió altivamente.
— ¿lo comprobaste? —. Preguntó.
—Sí, lo hice. Descubrí que al besarte ya no siento nada, esas chispas que antes saltaban al tocarte, ahora se encuentran estáticas—.
Mentí.
Mentí porque no quería que me viera derrumbarme, quería que Tetsuya se llevase los mejores recuerdos de mí, aunque esos recuerdos en realidad sean una mentira.
—Me alegro mucho—. Aseguró. —Yo también estoy saliendo con alguien, y ahora que todo se aclaró ambos podemos continuar con nuestras vidas—.
Se marchó.
Mi corazón dolía, no sabía si lo que escurría de mi rostro eran gotas de lluvia o lágrimas.
Era suficiente, yo ya no quería sufrir por Tetsuya, ya no más.
.
.
.
.
.
Pasé una semana sin probar bocado y hundido en el alcohol. Shintarou y Atsushi me visitaron, yo no era capaz de recibirlos, no quería que me viesen en ese estado.
¿Dónde había quedado el Seijuuro frio y egoísta? Esa persona que pensaba que el amor era basura, ¿Dónde está?
"Aka-chin, ¿Por qué no le das una oportunidad a Mido-chin? Ustedes dos son mis mejores amigos y no me gusta verlos tristes"
—Akashi, ¡Deja ya esa botella por favor! —.
Tan sumido estaba en mi tristeza que no escuché el rechinar de la puerta.
— ¿Qué haces aquí Shintarou? No dejé claro que no quería ver a nadie—.
Shintarou se acomodó los lentes y me abrazó.
Un abrazo, eso es quizá lo único que necesitaba. Mi barrera se cayó y me desplomé en sus brazos.
—Shintarou, ¿te puedo pedir un favor? —.
Asintió lentamente y me sonrió levemente.
—Ves el piano que me regalo mi madre, en el atril hay unas hojas de papel azul con una canción escrita. —suspiré. — ¿la podrías tocar para mí? —.
La melodía comenzó a sonar, era dulce y suave. Esa canción la escribí especialmente para Tetsuya y se la iba a mostrar el día de nuestra boda frente a todo el mundo.
Eso era lo que planeaba, claro, al final solo quedó en un hermoso plan que para mí desgracia jamás se volverá realidad.
~'Te encontré mi amor,
la persona a la que siempre he estado buscando.
Quiero compartir un cálido abrazo contigo,
cierra los ojos para que te pueda besar en los labios.
Tú eres aquella persona que abrazó todas las dolorosas
heridas de mi cerrado corazón
Te quiero amar más
y más por la eternidad…
…gracias por estar a mi lado'~
No dejé que Midorima terminara de tocar la pieza musical y rompí aquel papel en miles de pedazos.
— ¿Por qué hiciste eso? —preguntó. — ¿acaso no era una canción dedicada para Kuroko? —
—Quiero acabar con todo lo que me queda de él, eso era lo último… —. Mi voz se pausó. —Shintarou, por favor ayúdame a olvidarlo, por lo que más quieras—.
Shintarou me besó, sentí sus labios sobre los míos. Hace tanto que no sentía el calor de un beso que el cuerpo me tembló e inexplicablemente sonreí, aunque por dentro mi corazón aún continuaba deshecho en mil pedazos.
.
.
.
.
.
Después del beso, Shintarou y yo decidimos darnos una oportunidad. Le expliqué claramente que no podía corresponderle de la misma manera, él lo aceptó y me dijo algo muy dulce.
"No me importa las cicatrices que tengas Akashi, lo único que me importa es poder lograr sanar tu corazón"
Quien diría que alguien como Shintarou me iba a decir esas cosas a mí.
En realidad descubrí que me gusta su compañía, solo espero ser capaz de entregarle mi ser completamente, sin que el fantasma del pasado me agobie.
.
.
.
.
.
Ha pasado un mes desde que Shintarou y yo comenzamos a salir, mis pensamientos hacía Tetsuya han disminuido notablemente, aunque a veces al voltear a ver al cielo es imposible no acordarme de aquellos ojos hermosos.
Caminé por el pasillo de la empresa de mi padre, hoy volvía a comenzar a trabajar y estaba feliz por eso.
Pensé que a partir de ahora todo iba a estar bien, que iba a ser capaz de olvidarle con el nuevo amor que la vida me ofrecía.
Que estúpido fui.
Y que ridícula es la vida.
Un sobre blanco con un listón amarillo apareció por casualidad bajo mis pies, el contenido de este fue lo que terminó por aniquilarme.
*Kise Ryouta & Kuroko Tetsuya*
~Nuestra Boda~
¿Por qué me afecta tanto algo que intuía que sucedería?
¿Por qué?
Mi cabeza estalló, el amor desmedido que le tenía a Tetsuya se transformó en celos y en rabia… en rencor. Quise verle retorcerse de dolor como yo lo estaba haciendo ahora, quería que pagase muy caro el precio por no amarme.
Me cobraría con la vida de su amante, sí, yo mataré a aquel que hace llamarse Kise Ryouta.
Miré la fecha del acontecimiento, 28 de Enero. Reí con nostalgia, solo restaban tres días para que llegara esa fecha. Al parecer solo Tetsuya regresó a Japón para restregarme en la cara que se casaría con otro.
Tetsuya… yo te amo, solo quería que tú me correspondieses de la misma manera… no lo hiciste, y ahora tampoco podrás seguir adelante.
.
.
.
~Viernes 28 de Enero~
.
.
.
—Akashi, ¿Qué haces con esa arma? —. Dije con un tono de angustia reflejado en mi voz.
—Estoy seguro que ya lo sabes Shintarou—. Exclamó. —Tetsuya se casa hoy, y me aseguraré de llevarle un regalo que jamás olvidará—.
Los ojos de Akashi no mostraban emoción alguna, eran tétricos e inspiraban miedo.
—Detente—. Supliqué.
— ¿Acaso tú también te opondrás a mis deseos? —.
Lo vi apuntándome con aquella arma.
Le quitó el seguro y disparó hacía mis pies, salió corriendo después de hacer eso.
Creí ser capaz de que Akashi se enamorara de mí… me equivoqué y que decepción más grande me llevé.
Odie a Kuroko más de lo que ya lo hacía.
¿Por qué Akashi lo quería de esa manera, aún después de lo que le hizo? Porqué le quería a él y a mí no.
.
.
.
.
Kise Ryouta. Edad: 28 años, modelo profesional.
|—Kuroko Tetsuya es su fotógrafo personal desde hace dos años y hoy contraerán matrimonio a las seis de la tarde—|
Ese es mi objetivo: Kise Ryouta.
Quería ver rogar a Tetsuya para que no lo matase, quería ver de lo que era capaz de hacer por salvar a su nuevo amor.
Aunque siendo sinceros, jamás cederé. Kise Ryouta no vivirá para amar a Tetsuya, yo… yo lo mataré.
.
.
.
.
.
Llegué con cautela al lugar en donde se llevaría a cabo la ceremonia, traté de pasar lo más desapercibido posible.
—Al parecer los novios aún se están preparando para salir—.
Esta era mi oportunidad para ver la sonrisa de Tetsuya, esa sonrisa que un día me hizo feliz, hoy desaparecería por completo.
Entré a los vestidores, Tetsuya vestía un hermoso traje blanco con una corbata celeste a juego con su camisa, se veía precioso. Reí tontamente, aún después de todo lo amo.
Un escalofrió me recorrió el cuerpo y me apreté el pecho.
—Kise-kun, deja ya de moverte de un lado a otro que me pones nervioso—. Exclamó.
—Kurokocchi—. El rubio se detuvo y suspiró. —Es que me muero de ganas porque todo esto acabe, quiero llevarte a nuestra cama y hacerte el amor como un loco, pero antes… tenemos que superar esto juntos—.
—Eres un asqueroso—. Replicó Tetsuya.
Kise Ryouta le besó la punta de la nariz y Tetsuya hizo un lindo gesto con su cara.
—Gracias Kise-kun, superemos esto juntos—.
Ryouta sonrió.
—Te amo Kurokocchi—. Dijo.
—Y yo a ti—.
Tetsuya sonrió, aquellas sonrisas genuinas que antes eran para mí, esta vez se las dedicaba a otro.
Sentí otro pedazo de mi corazón morir.
Al final de todo Tetsuya era feliz y al final de todo… yo no era capaz de arrebatarle esa felicidad.
Porque para mi pesar, lo amo más que a nadie y aunque yo signifiqué basura para él, todos los hermosos recuerdos que creé a su lado son las joyas más preciadas que poseo.
Las campanas de la iglesia comenzaron a sonar.
Vi el arma palpitar entre mis dedos.
"Sei-kun te odio, ugh, te odio por hacerme amarte tanto"
Quise alejarme lo más lejos que pude, pero mis pies no me responden.
"Eres un bruto Seijuuro, ahora, como venganza… tendrás que dejar que te muerda los labios"
El anaranjado del cielo y la suave brisa de viento en mi cara.
Un tiro bastaría, sí, solo uno…
"Mis fotos de ti son una belleza Sei-kun, pero yo no me conformo, yo te quiero ver en persona. Así puedo besarte y abrazarte. No importa lo que pase, yo te amo y te amaré siempre"
Tetsuya, aunque no lo notaste, te di todo de mí, contigo pude abrirme y enseñarte como soy realmente, tú… me hiciste creer que te gustaba lo que yo era. Mentiste. Aun así te amé con cada fibra de mí ser y no diste nada a cambio.
Pero no te lo reprocho, me hiciste muy feliz… y ahora… tú se feliz por los dos.
¡Te amo y… adiós Tetsuya!
Jalé el gatillo…
Sentí como las fuerzas me abandonaban, como mi respiración comenzaba a ser irregular.
El sonido de los pasos acercándose hacía mí.
—Sei-kun, Seijuuro—. Esa voz.
—Por favor no me dejes—. Se escuchaba más distante.
—Seijuuro, ¡yo te amo! —.
¿Eras tú, verdad Tetsuya? Gracias. Me has hecho el hombre más feliz del mundo porque pude escuchar un 'te amo' tuyo antes de morir, aunque en realidad fuese solo una mentira.
Te amo y gracias…
.
.
.
.
.
.
"Kuroko, por lo que más quieras, sálvalo, te lo ruego"
"Salvar… salvar a quién"
"Akashi, él… él está a punto de cometer una locura"
"¿A-Akashi—kun?"
Ha pasado tiempo, en verdad mucho tiempo Sei-kun, después de aquel día no tengo claro que hacer con mi vida. Sabes… ahora ya no tengo lágrimas que llorarte, estoy seco Sei-kun y lo peor es que aún siento un enorme vacío en el pecho… y en mi corazón. Tú, tú formaste una parte esencial en mi vida, y ahora que no estas todo es increíblemente diferente.
Fui un estúpido, debí luchar por lo nuestro y no huir acobardado a la primer barrera que se me presentaba.
"Kuroko Tetsuya, deja en paz a mi hijo, tu solo representas un juego para él"
Tú lo sabías, tú padre me atormentaba cada vez que me veía. Yo creí ser fuerte y ser capaz de afrontar todos los obstáculos porque a tu lado me sentía seguro, protegido y amado.
Pero no pude…
El día que me pediste matrimonio, ¿recuerdas que me preguntaste porqué traía los ojos rojos?
Hoy, por fin soy lo suficientemente valiente para decírtelo.
Aquel día tú padre me citó temprano, él dijo que tenía cosas importantes que enseñarme. Yo fui tan ingenuo que acepté ir.
Ese día, fue el segundo día más doloroso de mi vida. Aquel video que tu padre me mostró mató toda mi confianza y mi amor hacía ti.
"¿Qué significa Kuroko Tetsuya para ti, Akashi Seijuuro?"
"Kuroko Tetsuya… él… él es un extraño que me da buen servicio en la cama"
"¿Lo amas?"
"¿Amar? ¿Eso existe? Él solo es un objeto del cual cuando me canse lo desecharé"
Te vi en el video, era tu voz, tu cara, tus gestos.
Morí al escucharte decir eso.
Ahora entiendo que solo fue una farsa proveniente de tu padre.
Pero…
¿Te imaginas lo que sentí cuando oí eso?
Yo tenía que tomar una decisión en ese instante, era la razón o el corazón.
Tú supiste la respuesta, aquel día te hice pedazos el alma.
Esa noche estrellada yo sospechaba algo, quizá lo que me mostro tú padre era una mentira, pero mi corazón estaba lo suficientemente lastimado que no hizo caso de razones.
Tus ojos me decían que me necesitabas, tu sonrisa me rogaba que me quedara.
Lo siento Seijuuro, ahora mis pupilas lloran al saber que no estas.
Después de que te abandoné, me fui lejos a buscar la muerte en otro lado.
Kise me encontró, y su extraña personalidad me conquistó. Pensé que era amor, ahora que no te tengo sé que el verdadero amor únicamente contigo lo tuve.
Finalmente no me casé con él, después de que Midorima-kun interrumpiera la boda y oímos aquel disparo no fui capaz de continuar con él.
Te vi morir en mis brazos, te besé como nunca antes para poder así volver a ver tu sonrisa.
Nada de eso pasó…
Qué voy a hacer sin tus gestos, sin esa forma tan tuya de amarme. Vaya Sei-kun, más de dos años han pasado y esto ha sido horrible, es una tremenda eternidad desde tu partida.
Te necesito, tú eras mi cielo azul en los días de lluvia, jamás debí dejarte ir.
La gente dice que siempre es difícil olvidar a la persona con la que querías pasar el resto de tu vida, y ahora lo sé.
Justo ahora está por llover.
Sei-kun, ¿recuerdas aquella canción que me cantabas los días de lluvia?
Hoy daría mi vida entera por volverla a escuchar.
"No puede ser"
"¿Qué pasa Tetsuya?
"Ha empezado a llover y nuestros planes de hoy han quedado arruinados"
"Eso es perfecto. Así podré enseñarte algo que hice para ti"
~' No me importa tu extraño comportamiento…
… es la cosa que más saboreo.
Si fueras un sabor de helado…
…tú serías mi sabor favorito.
Te amo desde el principio…
… en todos los sentidos…
…y más, cada día que pasa.
Tú eres más brillante que las estrellas…
… créeme cuando te digo…
…que te has convertido en mi todo'~
"Ugh, eres un cursi Sei-kun"
"Y tu eres un malagradecido Tetsuya, pero te amo más que a nadie y ahora aguantas mis cursilerías"
Lo siento Seijuuro, yo también te amo más que a nadie….
~Fin~
Notas Finales: Ay, no saben como me gustó escribir este fanfic ;_; Espero que les haya gustado tanto como a mí 3
Bueno, la imagen en la que me inspiré es esta . /hphotos-xap1/v/t1.0-9/11210413_356200914589469_761846120432254921_ ?oh=17949d5ab2f678d53bd29cb3bc2e5364&oe=5650764D -no sabe cómo pegar hipervínculos en ff-
He estado trabajando en otros one-shots uno es KiKuro y el otro es AoKuro, y aunque me gustan ambas parejas, creo que solo el AkaKuro es la pareja que más feels me da ;;_;;
Hoy en el lugar donde vivo ha estado lloviendo, y no hay nada mejor para un día de lluvia que algo triste para leer ;_;
Espero mejorar mis escritos con el tiempo y ya para despedirme les dejo el fragmento de una canción que me gusta mucho "Sólo en la agonía de la despedida nos fijamos en las profundidades del amor"
Feliz Viernes y excelente fin de semana :'D
Gracias en verdad por leerme ;_;
