PENITENZA


Advertencias: Mal lenguaje, insinuaciones, personas ignorantes frustradas, el destino, karma, OOC y Crack~

Jitomatazos, abucheos, intento de linchamiento y amenazas con armas punzo cortantes. Al final del capítulo, por favor.

Nota/Disclaimer/Negación/Aviso/etc…: Naruto y Cía. NO me pertenecen, esto es por mero entretenimiento sin fines de lucro.


Tener un hijo no es tener un ramo de rosas...

º º º

— Uchiha — saludo el sujeto con un gesto altivo desde la entrada, aún con su mano en el pomo de la puerta que acababa de abrir de golpe.

— Hyuuga — respondió el mencionado con un bufido con tono pedante, aún acomodado plácidamente en su lugar y sin mover una pestaña ante la abrupta interrupción.

— Idiotas — intervino un hastiado tercero rompiendo el tenso ambiente que se había apodado de la oficina, sin mucho reparo en empujar a Neji que seguía obstruyendo la entrada.

Shikamaru había decidido oportunamente ese momento para entrar e interponerse entre estos dos subnormales orgullosos insufribles. Más que nada, antes de que ellos decidieran llevar a otro nivel eso "miradas que matan" y trataran de llevarlo a la práctica.

Estúpidos engreídos con ojos especiales. Problemáticos.

— ¿Se les ofrece algo? — pregunto Sasuke casualmente.

— Si, bien. Ahora que preguntas si, Sasuke. Si podrías ayudarnos en algo simple, como por ejemplo, en explicarnos por qué el Hokage yace tirado en el piso de su oficina, boca arriba y con obvios problemas de respiración — preguntaba con delicado sarcasmo el Nara con una mano en su bolsillo del pantalón y la otra haciendo un leve gesto en el aire para señalar a Naruto, precisamente arrumbado en el suelo y jadeando enérgicamente, con la cara roja y visibles lágrimas frescas en ella. Con pergaminos y demás papeles, regados por todos lados.

Sasuke miro hacia donde le señalaban y solo ladeo su cabeza, contemplando como si apenas se hubiera dado cuenta de la existencia y condición de su amigo rubio.

— Ah —

— Nada de 'Ah', Uchiha. ¿Qué paso aquí? —

— ¿Insinúas algo, Hyuuga? —

— Si te refieres a que si sospecho que este es un intento tuyo de asesinato contra Naruto, si, insinuó algo —

Sasuke entrecerró los ojos y torció sutilmente los labios.

— Basta, Neji. Tú y yo sabemos perfectamente que Sasuke es incapaz de matarlo, por más tentador que luego parezca, él no tiene motivos de peso. — Una pausa — Bueno, nada realmente serio, no desde ese incidente… —

— Oh, sí — sonrió con torcido placer el ojiblanco ante el recuerdo de aquel suceso.

Sasuke solo puso los ojos en blanco.

¿Es que nadie olvidaría nunca ese asunto?

Ok. No era la primera vez que había intentado ejecutar a su amigo, ni la segunda... ¿la tercera? Ok. ¿Quién llevaba la cuenta? En fin. Pero por lo visto la única ocasión que todos podían recordar, fue esa pequeña disputa de varios años atrás, cuando un aburrido e impertinente Naruto, quién no tenía nada mejor que hacer, hizo correr rumores que Sasuke era un pudoroso virgen y demás cosas concernientes a su (reservada) vida privada y su (nula e inexistente) vida sexual.

Tras la acechante y encarnizada caza que el joven Uchiha, en ese entonces, le dio a Naruto de aquí a los países vecinos, incluyendo un par de asilos políticos por allí y allá que no lograron salvarlo del todo, Naruto apenas si sobrevivió para ver la luz de otro día tras una semana de estado de coma inducido en un hospital de la Aldea de la Hierba.

Por la intensidad del asunto, uno podría asegurar que por lo cabreado que se había puesto el Uchiha, era lastimosamente cierto toda la habladuría de Naruto.

Pero al igual que la integridad física y la salud mental de Naruto, ese problema tenía solución. Bueno, la tuvo. Casi inmediatamente después. De forma contundente. Los favorables resultados de tal enmienda andaban por allí a la luz del día, bendiciendo al mundo con su presencia.

Sasuke no pudo reprimir una sonrisa ladina de autosuficiencia.

Entonces parpadeó inmediatamente después al recordar un detalle respecto a eso y torció la boca, porque no todo era de color de rosa.

Hn.

Salió pronto de sus pensamientos cuando Shikamaru se aclaro la garganta para llamar su atención.

— Si, como sea. Esa fue la última vez en la que realmente intentaste mandarlo al diablo y ciertamente a muchos no nos espanto ni sorprendió la idea. Se lo había buscado. Lo que en verdad fue extraño es que que en esa ocasión te dimos la razón. — procurando reprimir un escalofrío el pelinegro, tratando de olvidar ese turbio recuerdo.

— Está bien. No fue un intento de asesinato premeditado, eso es claro hasta este punto. — seguía necio Neji con el dedo en el renglón.

'Jódete, Hyuuga' pensaba Sasuke en sus adentros con tremendas ganas de enseñarle El Dedo

— Haaa… haha… ha… Ow… mierda… haha —

Todos los presentes se tomaron la molestia de voltear a ver a Naruto, aún tirado en el piso y sujetándose su barriga, obviamente adolorida por algún sobrehumano esfuerzo.

— ¿Naruto? —

— Hokage-sama para ustedes, imbéciles. Aún están de guardia. Ow… mi panza —

— Si aún tiene fuerzas de andar restregando su Título, no esta tan mal como imaginamos — comento arqueando una ceja Neji

— El idiota seguiría champando su Título aún sufriendo un paro cardíaco. —

— Los oí… Ow… Ow… Haa… ¿Ocurre algo? — pregunto aún jadeando mientras trataba de ponerse de pie. (Hay que hacer notar que nadie hizo el esfuerzo por ayudarlo, je)

Neji no recordaba ver a Naruto en semejante estado (falto de aire, desarreglado, agotado y sonrojado) desde hacía mucho tiempo. Casi tanto como cuando pelearon contra Madara... o Hiashi-sama se unió al Club de "Persigan y linchen a Naruto" (del cuál Sasuke era fundador, presidente y miembro activo, obviamente)

Esa ocasión su honorable tío persiguió al blondo por toda Konoha, con clara intención de causarle el mayor daño posible, no importaba que fuese con tal de que le permitiera darle una muerte agónica, al descubrir ciertas cosas personales y privadas que ocurrían bajo sus narices entre ese mal nacido de Uzumaki y su dulce y tierna primogénita. Neji deseaba tener ese mismo vigor y condición física cuando llegara a la misma edad de su tío. Ver a un hombre de su edad darle la corretiza de su vida a Uzumaki Naruto fue sublime. Fue todo un espectáculo. Al final Naruto salió más ileso que cuando fue su problema con Sasuke, pero la cara de espanto que se cargo varios días después de ese incidente, dejaron muy en claro que el Patriarca del clan Hyuuga no solo era temido por su linaje de sangre, sino también en lo persuasivo que era con las palabras, mejor dicho, amenazas.

— Nada importante. Solo venimos a darnos la vuelta y de paso ver que causaba el preocupante y gran escándalo que de pronto se escucho venir de tu oficina, según testigos, acompañado de tus frenéticas carcajadas y pataleos. Cabe señalar que se sabía que estabas acompañado del presente Uchiha. Y tal cosa como Uchiha Sasuke y carcajadas no es algo que embone sanamente en cualquier conjunción u oración. Nada personal, Sasuke — decía Shikamaru encogiéndose de hombros.

— Y como da la curiosidad que soy el Jefe de tu Guardia y aquí Shikamaru es tu mano derecha y un miembro del consejo, no sé, se nos ocurrió ver si estabas bien o definitivamente te habíamos perdido. No es como si hubiésemos sospechado de ti, Uchiha. —

'Púdrete, Hyuuga'

— Yo no sospeche de Sasuke… Bueno, cuando menos no de intento de asesinato. Ese fue Neji — se defendió Shikamaru quitado de la pena.

— Oh, cierto — respondió el susodicho con un tono demasiado satisfecho.

— Simplemente encantador — siseó Sasuke, tratando de medir el veneno en cada palabra.

— Si, adorable… — tosió un par de veces Naruto mientras tomaba asiento y se restregaba la cara en un intento de quitarse las lágrimas y luchaba por normalizar su respiración, aún tenía la cara muy sonrojada — Gracias, chicos. No es nada, en serio. Todo bien. —

Por la expresión de ambos sujetos, era obvio que no le creían. Y que Naruto hubiera agarrado un par de documentos importantes para abanicarse, no ayudaba a la idea tampoco.

— ¿Seguro? —

— Seguro. Sasuke y yo solo estábamos charlando amenamente sobre… ciertos asuntos domésticos. —

— ¿La crisis de la edad? — pregunto Neji, intrigado

— Nah. Sobre adolescentes. —

Y la cara de ambos visitantes se ilumino con entendimiento. Neji negó con la cabeza y Shikamaru chasqueo la lengua por mero fastidio.

— ¿Y ahora sobre cuál engendro del demonio dialogan? —

— Kazuki —

— Oh —

— Debí de figurármelo. Ni modos que estuvieran discutiendo de Haruki. —

— Haruki es un buen chico —

— Si —

Y de fondo se escucho un bufido molesto.

— ¿Qué ocurre, bastardo? ¿Molesto porque mi retoño sea un pan de Dios a comparación del tuyo, eh? —

— Imaginar el día en que le daría la razón a este sujeto y admitir que Haruki es el más normal entre todos los de su generación es raro… y problemático —

— Algo debe de estar mal con el Universo, lo sé — comentaba Neji mirando alrededor de la oficina, como si en cualquier momento esperara a que esta se derrumbara.

— Hn —

— Tremendamente mal si un Hyuuga y un Uchiha se ponen de acuerdo en algo. Naruto, ¿estás seguro que tu hijo no es un enviado del Demonio, alguna reencarnación de Madara o algo así?

— Montón de envidiosos — se quejaba Naruto mostrándoles la lengua.

— Quizás simplemente sea la buena suerte que los genes tuvieron piedad de Konoha por una vez… —

— ¡No se metan con mi madre! ¡Otra vez! — reprochaba Naruto

— ¿Y cómo fue que Kazuki fue el origen de todo este escándalo, a fin de cuentas? — preguntaron a fin de cambiar de tema.

— Porque Kazuki tiene a un idiota por padre, por eso — decía el rubio cambiando de humor rápidamente, ignorando la mirada asesina que le dirigía dicho idiota.

— No entiendo. Al hablar sobre la paternidad de Kazuki, no debería de ser un tema que causara burla o gracia, si no de… de… —

— Lástima. —

— Si, esa palabra. Gracias, Neji. Así que no veo por qué la risa. —

'Estás en mi lista negra, Nara'

— Lo es, créeme que lo es. — Naruto se soplo su flequillo — ¡Sasuke trata de encontrarle lógica a sus acciones! —

Neji y Shikamaru voltearon a ver al mismo tiempo a Sasuke, que no se sintió muy amedrentado y ofendido por las miradas de asombro e incredulidad que ambos Jonin le dirigieron.

—Y eso no es todo ¿A qué no saben que me comento también? — les cuestionaba con contenida diversión — ¡Que él, Uchiha Sasuke, no había sido igual de problemático a esa edad! — Exclamo — ¿Pueden creerlo? —

— ¿No lo dijo en serio, verdad? —

— Si es así, está más dañado de la cabeza de lo que imagine. —

...

...

...

Sasuke estaba seguro que había algo que no lograba captar del todo. Y gran parte de esa incógnita tenía que ver con ser un adolescente, estaba seguro. Gran misterio que ni el Sharingan le revelaría la verdad ni la lógica tras esa palabra o lo que implicase del todo.

Pero viendo a Naruto caer al piso nuevamente a causa del ataque de risa que tuvo, y la extraña expresión en las caras de Shikamaru y Neji, una extraña mezcla de lástima, incredulidad y exasperación para el Uchiha, definitivamente significaba que era una de esas cosas de la vida que no comprendía, como por ejemplo: Como él permitió que Sakura entrara en su vida, como es que alguien como Hinata pudo enamorarse de Naruto o cómo él mismo no mato a Naruto cuando tuvo la oportunidad y así ahorrarse este bochornoso momento de ignorancia.

Adolescentes.

Él tenía uno en casa y no sabía qué hacer con él.

Y su idiota amigo no hacía nada para ayudarle con su caso más que reírse en su cara de su mala suerte.

No es que fuera algo muy complicado ¿o si?

Él había sido un adolescente, muchos años atrás. No había sido algo tan malo ¿verdad?

¿Verdad?


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Pd. Sip. NaruHina & SasuSaku :')