muchas gracias por sus comentarios, este es el segundo capitulo, espero les guste :)
los personajes pertencen a Hinako Takanaga, yo los tomo prestados para crear mi fantasía :D
Me inclino sobre Morinaga y su respiración toca mi cuello, estoy cada vez más cerca de sus labios ¿Qué estoy haciendo?
Su aliento choca con mis labios ahora, muerdo mi labio inferior, no sé qué hacer. ¿Si le doy un beso, solo uno? ¡Pero que estoy diciendo! Mejor me voy a dormir, mañana tengo que estar temprano en la universidad. Me enderezo y estiro mi mano para apagar la luz. En ese momento Morinaga empezó a despertar.
- Senpai- dijo con una voz cargada de sueño, que me llego directo a la entrepierna.
-Vine a apagar la luz, estaba encendida- ¡que idiota! Obvio, si la vengo apagar es porque está encendida, pero mi cabeza es un caos, estoy nervioso. Mejor me callo y me voy, porque si no, quizás que idiotez le diré.
-Ok.. gracias – miro sus ojos semi despiertos, lucha por abrirlos, se ve tan tierno y su voz, jadeante por el sueño y el esfuerzo de querer despertar, hacen que quiera besarlo y abrazarlo, para que se vuelva a dormir.
Me dispongo a apagar la luz, cuando me toma del brazo y le jala hacia él, quedo encorvado, suspendido sobre él.
- ¿eres un sueño, verdad?- ¿Cómo?, ¿un sueño?, ¿qué dice?, no termino de entender lo que me dice, cuando habla de nuevo – entonces quiero mi beso de buenas noches, Souichi.
Me jala con más fuerza y quedo recostado sobre él, siento sus brazos rodearme y hacerme girar, de tal manera que quedo debajo de él. Por la sorpresa no atino a decir nada, todo es tan rápido que estoy en shock.
Acerca su cara a la mía, siento su respiración, sus ojos son dos rendijas verdes, que miran mi boca; y de repente me besa, me besa como yo lo bese en mi sueño.
Toma mi labio superior entre sus labios, y luego lo suelta y toma el inferior, lo hace repetidas veces; siento que mis labios hormiguean y mi corazón late acelerado, mi respiración se convierte en un jadeo; luego pasa su lengua por mis labios, cierro mis ojos y yo solo me dejo llevar abriendo mi boca.
Me besa y me besa bien, ahora que mi boca está abierta, introduce su lengua y yo, que estoy cada vez mas excitado, la rozo con la mía; con este simple acto desencadeno un beso apasionado, ambos con la boca abierta, nos devoramos con ternura y, en mayor parte, deseo. En lo poco que queda de mi cerebro, que no está obnubilado de placer, trato de negar que me gusta el beso, que deseo que vaya más allá y me toque, trato.
Cuando el oxigeno se hizo necesario, nos separamos unos milímetros y abrí los ojos , ¡su cara no muestra signos de haber despertado del todo!, entonces escucho:
- Si… ese es un buen beso de buenas noches…. Te amo mi senpai- sus brazos ya no me abrazan, perdieron fuerza; con incredulidad me doy cuenta que ¡se ha dormido! Trato de controlar mi suspiro de ¿alivio?
El problema ahora es salir de cama, el sigue sobre mí, sus brazos están a los lados de mi cuerpo, trato de sentarme, y en el proceso Morinaga se mueve y queda de lado mirando hacia mí, con su brazo sobre mi entrepierna; doy un respingo, la muevo dejándola sobre la almohada mientras me deslizo hacia los pies de la cama y salgo de ella.
Me paro donde estaba al inicio, miro su cara, que está enterrada de lado en la almohada, y no puedo contener las ganas de besarlo, así que me inclino y le doy un pequeño beso en la comisura de los labios. "Buenas noches Tetsuhiro" son las palabras que suenan en mi cabeza, apago la luz y salgo de su dormitorio.
Llego al mío y me acuesto; ¡esta noche ha sido demasiado larga!
Me giro y trato de dormir pero mi mano se mueve sola hacia mis labios, los acaricio, recuerdo los labios de él sobre los míos, y mi cara esboza una tierna sonrisa.
¡Pero qué demonios me está pasando! ¿Sonrisa tierna? ¿Acaso soy un adolescente enamorado? ¿Qué me está pasando?
Cierro fuerte mis ojos, ya es hora de dormir, deja de pensar en tonterías, me digo a mi mismo; pero cada vez que cierro los ojos siento ese beso de buenas noches, y pienso que no debí rechazar sus avances en el sofá. En estos momentos estaría satisfecho, agotado, feliz (a regañadientes) y durmiendo con él abrazándome, sentiría su calor y sabría que todo está bien.
En cambio estoy solo, tan deseoso como me desperté e intranquilo por mis pensamientos homo. ¿¡En que me estoy convirtiendo!?
