Mila estaba sosteniendo a Yulia que se había quedado profundamente dormida, agotada, después de haber llorado tanto, incluso en medio del bullicioso estadio. En los brazos de Yuri estaba Nikolai que se distraída con más facilidad, especialmente cuando Yuri señalaba a los patinadores y él fijamente se quedaba mirando hacia ellos, buscando a su papá entre las caras desconocidas.

Viktor sería el cuarto patinador en salir, por lo que Yuri se había adelantado fuera, colocándose junto a Mila en las gradas cercanas al Kiss & Cry. Viktor terminaría de calentar antes de salir y necesitaba privacidad para concentrarse.

Era el día del patinaje libre. Yuri no había podido asistir el día anterior del programa corto ya que los cachorros se habían quedado dormido desde temprano y el alfa sugirió dejarlos dormir en el hotel por esa ocasión.

El ruso menor tuvo que resignarse a mirar la transmisión por la TV y fue muy frustrante porque, a pesar de lo muy bien que lo había hecho Viktor durante la temporada, esta vez, la presentación de su programa corto tuvo errores, como si el alfa estuviera desconcentrado al momento de patinar, no eran grandes errores, pero aquello lo dejó con una puntuación muy preocupante en las gráficas, quedando como el tercer puesto debajo del patinador canadiense Jean-Jacques Leroy y un patinador japonés que estaba en racha esa temporada, a Yuri le parecía haberlo visto antes, pero si lo hizo, no pudo recordarlo, no parecía ser muy usual que llegara hasta ese punto.

Con el patinaje libre aún había chance de que Viktor alcanzara el oro pero tendría que estar lo más concentrado posible. En ese momento estaba siendo anunciado el que, hasta ese momento, era el cuarto lugar en las posiciones del programa corto, Otabek Altin el héroe de Kazajistán. La ovación que recibió estuvo llena de euforia y aplausos a medida que él se deslizaba dentro de la pista.

Algo en él llamó la atención de Yuri, aunque no supo discernir la razón. Solo sabía que no podía quitar su mirada de él a medida que su interpretación iba progresando, su forma de patinar era peculiar, tenía un estilo que lo diferenciaba del resto de la competencia, sus saltos estaban bien pulidos y eran realizados con una elegancia casi estricta. Su mirada no se apartó de él incluso cuando salió de la pista y sus ojos se encontraron por un segundo antes de que él tuviera que dirigirse hacia el Kiss & Cry.

Mientras se anunciaba la puntuación del kazajo, Yuri aún lo miraba insistente. Una mano sobre su hombro lo sobresaltó apretando a Nikolai entre sus brazos, pero el pequeño ya alzaba sus brazos y sonreía hacia la persona parada junto a Yuri, era Viktor.

— Davai — pronunció Yuri y Viktor asintió en silencio acercándose para darle un beso en los labios. Mila se acercó con Yulia dormida en sus brazos y el ruso mayor besó su frente y luego la frente de Nikolai que se movía inquieto porque quería ser cargado por su padre.

Su nombre fue anunciado y los ánimos en todo el lugar volvieron a calentarse con una gran ovación, Viktor se deslizó entonces dentro de la pista y la música comenzó a sonar, su primer combinación de saltos fueron clavados a la perfección, a los pocos segundos, la audiencia estaba cautivada, ese era el Viktor que conocían, se estaba haciendo uno con la música y su presentación como siempre lo había hecho.

Yuri se levantó de su asiento acercándose hasta los muros de contención y se quedó allí con Nikolai, quien señalaba y sonreía mientras miraba a su papá patinar, el rubio asentía y le hablaba con cariño al niño, especialmente señalando el momento en que Viktor saltaba para que el menor alzara sus brazos al mirarlo saltar y luego aplaudiera, sonriendo y mirara de vuelta a su padre omega como si su iluminada carita con sus ojitos brillantes y su boquita en forma de corazón dijera "¡¿Lo viste?! ¡Papá salta muy alto!"

Su interpretación fue maravillosa, tan hermosa y cautivante que se podía sentir el amor en él ¿Viktor estaba pensando en sus pequeños al patinar? ¿En Yuri? Sin duda alguna, todos allí pudieron sentir ese amor. Tan efímera como la belleza de una estrella fugaz su presentación acabó entre coros y vitoreos. Viktor se deslizó rápidamente hacia fuera de la pista y envolvió a Yuri en un fuerte abrazo, su pequeño en medio removiéndose inquieto como si se sintiera agobiado por la cercanía de ambos adultos. Mila se acercó y le dio a Yulia, que comenzaba a parpadear somnolienta, el alfa la cargó con un brazo y con el otro condujo a su omega con él hasta el Kiss & Cry para escuchar su puntuación.

Como se esperaba de una gran interpretación, el puntaje que alcanzó fue exorbitante y lo colocó irrefutablemente en primer lugar. Jean-Jacques y el patinador de Japón tendrían una meta muy difícil de superar. Las cámaras estaban sobre ellos y Viktor abrazó a su compañero y dio besos en las pequeñas cabecitas de los bebés, la audiencia estaba encantada.

Finalmente se anunciaron a los ganadores. Viktor obtuvo el primer lugar y se llevó a casa el oro. Jean-Jacques Leroy obtuvo la plata con el segundo lugar y por último estaba Yuuri Katsuki, el patinador de Japón. Yuri lo recordó entonces, había estado llorando en los baños hacía 4 años, durante su último año como Junior, el japonés había quedado en último lugar en el GPF, pero no había vuelto a saber de él hasta ese momento.

Cuando todo terminó, los patinadores estaban recogiendo sus cosas tras vestidores para regresar a sus hoteles. Yuri y Viktor se habían separado porque Yuri había ido buscando un poco de privacidad para dar de comer a Nikolai. Yulia se había quedado con Viktor. Estaba regresando con ellos cuando fue detenido por alguien que tocó suavemente su hombro, Yuri se giró y se encontró frente a frente con Otabek Altin, el patinador de Kazajistán.

— Yuri Plisetsky — pronunció el mayor, inclinándose suavemente a manera de saludo. Era un alfa, Yuri podía olerlo fuerte como incienso en su nariz, le molestó un poco ¿Por qué no estaba usando bloqueador de olores? no quiso saltar a conclusiones así que pensó que era debido a que Otabek había sudado por tan ardua rutina — Por fin tengo la suerte de encontrarte una vez más — aquello llamó su atención.

— ¿Una vez más? — Yuri repitió con aturdimiento tratando de hacer memoria para recordar a este extraño alfa.

— Estuvimos juntos en la escuela de verano de Yakov — rápidamente el mayor aclaró.

— ¿Qué? ¡¿Enserio?! ¡No lo recuerdo! — exclamó con sincera sorpresa, no recordaba a alguien en particular durante ese periodo, aunque se esforzó en recordar las caras de sus compañeros no tuvo éxito, había estado tan concentrado en mejorar que el resto de las personas a su alrededor dejaron de importar.

— No pude con el ritmo de los junior rusos así que me movieron a la clase de principiantes, allí fue donde te conocí, tenías la mirada de un soldado — Yuri parpadeó por sus palabras "¿un soldado?" esa comparación hizo eco en su mente. Era la primera vez que alguien le decía algo así, resultó tan repentino que no supo exactamente cómo responder y permitió que un pequeño lapsus de silencio se forjara incómodo entre ellos, Otabek pareció notar la vacilación en el omega porque se rascó el cuello un poco nervioso y carraspeó antes de agregar — Quería agradecerte.

— ¿Eh? — el rubio ladeó la cabeza sin comprender.

— De alguna manera, has influenciado mi patinaje. Cuando era niño, pensé que nos parecíamos mucho así que te he admirado desde entonces — admitió sin dejar de mirar a los ojos de Yuri.

— ¿A mí? Eres de los pocos alfas que admiran a un omega.

— Entonces no saben mirar más allá de sus egos. Eres un gran patinador, Yuri Plisetsky — dijo muy seriamente, tanto que Yuri se sintió todavía ligeramente cohibido, luego Otabek carraspeó y extendió su mano — De verdad, quería competir contra ti este año, espero hacerlo el siguiente, entrenaré mucho para eso — Yuri asintió y cambió su agarre para sostener a su pequeño con un brazo, hasta ese momento el bebé había estado jugando con su cabello y mirando entre Otabek y él, la presencia del alfa no parecía molestarlo, a pesar de que era un desconocido. Yuri estrechó su mano con la de Otabek y sintió un cálido cosquilleo al contacto.

— Por cierto — Otabek continuó — Felicidades por los cachorros — dijo sonriendo mientras su miraba se posaba en el pequeño Nikolai, no hizo nada más sin embargo, Otabek parecía un alfa muy respetuoso, sabía que no debía tocar a los cachorros de un omega sin su consentimiento, especialmente en una edad tan temprana como la de los suyos, cuando eran vulnerables a otros alfas. El patinador de Kazajistán se limitó a meter sus manos en su chamarra. Yuri pensó en ese momento que, instintivamente, debió haber reaccionado mucho más ansioso con su presencia, pero al contrario, se sentía natural hablar con él a pesar de no conocerlo antes de este momento y estaba extrañamente tranquilo ahora mientras lo hacía — El señor Nikiforov debe ser el Alfa más afortunado del mundo.

— Lo soy.

Yuri se giró para mirar a Viktor.

— Felicidades por haber conseguido el oro, Viktor — saludó Otabek con ese tono firme y educado en su voz.

— Gracias — respondió el aludido sonriendo mientras llegaba hasta ellos, Yulia, en sus brazos, chupaba su pequeño dedito mirando a su padre omega. Yuri notó la presencia del omega japonés detrás de Viktor — Yuri, quiero presentarte a Yuuri Katsuki — el aludido hizo una reverencia — Es la primera vez que consigue una medalla en el Gran Prix — Yuuri se rascó la mejilla con vergüenza.

— La última vez que estuve en el Gran Prix he quedado en último lugar. Le comenté a Viktor que después de eso me deprimí y me tomé una temporada para replantear lo que quería hacer. Siempre he sido su fan y mientras más lo miraba en la televisión más sabía que quería competir contra él — el patinador de Japón expresó, su voz era firme a pesar de que estaba ligeramente nervioso — Por eso es que decidí volver, lo hice el año pasado, pero no pude pasar la clasificación, así que he vuelto a intentarlo y he llegado hasta aquí —

— ¡Eso es un gran avance, Yuuri! — Viktor canturreó y el rubio los miró a ambos, su interacción parecía muy cercana, sería que se conocían de antes, aunque Viktor nunca había hablado antes de él.

— Bueno, yo me retiro. Espero volver a verte sobre el hielo, Yuri — Otabek habló extendiendo su mano hacia el rubio, este asintió brindándole una sonrisa y estrechándola como lo había hecho antes. Luego el kazajo estrechó la de Viktor y Yuuri antes de irse. Yuri se quedó mirando hacia la dirección en que se fue, como lo hicieron los otros dos también, sentía un ligero cosquilleo en su interior, probablemente debido al hecho de que Otabek lo admiraba genuinamente.

Después de una pequeña conversación Yuuri también se excusó y se retiró. Viktor entonces tomó la cintura de su omega y comenzaron a caminar juntos a la salida. Yulia había vuelto a dormir en algún punto de la conversación y Nikolai ya se acurrucaba en el hueco del cuello de Yuri, parpadeando con somnolencia, se quedaría dormido en cualquier segundo. Viktor se inclinó para besar la nariz de su pequeño y luego los labios de Yuri.


N/A: Actualizaré más o menos cada dos o tres días :) ¡Gracias de todo corazón a quienes están leyendo! Nos vemos en el siguiente capítulo ~