País: China
Título: Chóu ( Odio )
Resumen: Siendo el país que mas ha vivido y que ha experimentado más cosas, jamás esperó que él, justamente él, fuese quien traicionase su confianza. Lo cuidó con todo su amor y así se lo pagó; no es de extrañar que le odie de esa manera, o eso parece ser.
Mira por la ventana con una taza de té en sus manos. Su mirada fijada en aquella hermosa esfera en el oscuro cielo. El tiempo parece haber desaparecido en esa casa, para él ahora mismo no hay tiempo. Piensa en echos que pasaron hace más de mil años, incluso más de dos mil. Piensa en cuanto ha vivido y en lo cansado que se siente tener cuatro mil años sobre sus hombros, pero, siendo el país que mas ha vivido y que más experiencias ha tenido, jamás esperó que él, justamente él, fuese quien traicionase su confianza.
Lo encontró entre un campo de bambús, ahí con la mirada fría y fija en su persona. Le pareció muy lindo y lo acogió cuidándolo y dándole todo lo que podía. Actuó de hermano mayor y le enseño el idioma, la cultura... Todo. Lo había querido, no, mejor dicho aun lo quería. Lo cuidó con todo su amor, pero él se separó de su lado y le dañó. En su espalda aun siente la enorme cicatriz causada por ese hombre, por ese sujeto malagradecido que así le pagó todo cuanto le dio.
Siente la sangre hervir cuando piensa en Japón. Lo odia, realmente lo odia. Le ha echo tanto daño que ya no puede ni pensar con claridad cuantas veces han sido. Siente rabia y desilusión cuando lo ve ahí, tan recto y callado, mostrando que tan poderoso se ha vuelto en estos años. A pesar de eso, China sigue viéndolo como un hermano menor y no puede evitar tener una pequeña preocupación hacia él, y sabe que si un día el se arrodilla y le pide perdón el se lo dará encantado y olvidará todo. Mientras eso no pase, seguirá luchando por ganar y devolverle todos los males que le ha causado.
Deja la taza al lado y deja de mirar la luna. Esta le recuerda a Japón. Recuerda que cuando era pequeño se quedaban horas contemplándola y sabe que en algún lugar Japón también la está viendo. Sonríe, está al final de la Segunda Guerra Mundial y tiene claro quienes van a ser los ganadores, sabe que esta vez ganará a Japón y le dará su merecido. Se levanta y coge su uniforme de guerra, tiene que prepararse para la batalla, para vencer al hermano que una vez le traicionó.
