La Fluidez de tus Dedos Cap 2

Jueves 5 AM

Alfredo era la orgullosa cabeza de la servidumbre del "Sexy Brutale" su impecable atención a los pequeños detalles habían llamado la atención de Lucas y lo había contratado al instante. No tardaría un mes para que el marqués del casino, se diera cuenta que Alfredo era un experto en saber lo que la gente necesitaba y en mantener orden en una casa dónde abundaba el caos. Además de laborioso, Alfredo era muy amable por lo que varios de los clientes del "Sexy Brutale" esperaban ser servidos por él. Fue a él quién se le ocurrió la idea de enmascarar al staff con cartas de naipes, solían intercambiarlas seguido para evitar que los invitados no se dieran cuenta si estaban siendo servidos por Alfredo o no. El servicio debía ser perfecto fuese Alfredo o no, más aún porque Alfredo se reservaba para servir a Lucas y a sus amigos más cercanos, los cuáles consideraba en ocasiones amistades propias.

Después de sacar al último borracho de la mansión y revisar si a algún invitado de la mansión o a sus señores les faltaba algo, decidió dar una última ronda para toparse con Redd. Dado que Redd y Clay trabajaban en el casino, había más posibilidades de interacción y se había hecho especialmente buen amigo de Redd, dada su sensibilidad y siempre buen humor e intenciones. Parte de las acciones de Lucas al hacer Croupier al gigante fueron varias observaciones que el jefe de servidumbre había llegado a hacer sobre el cálido comportamiento de Redd.

El cristal del vaso brilló de color rojizo al interactuar con el hielo, el agua y la única lámpara iluminada en ese momento. Una fantasmal melodía de Blues proveniente de una radio en la habitación contigua proveía un ambiente relajante. Redd miraba absorto el vaso mientras apoyaba su cabeza en la superficie fría de mármol. Sentía que le refrescaba la cabeza y esperaba le diera un poco de paz.

- Lo siento Alf, ha sido un buen día… pero a veces siento que soy terrible al querer algo más – Otro suave suspiro salió de sus labios. De repente de manera abrupta se levantó y tomó el pequeño vaso entre sus grandes manos y lo bebió de un solo trago. El sirviente limpiaba unas cuantas copas mientras le veía, estaba seguro de que este sólo era otro intento fallido de decirle a cierto barbón de dedos ágiles que deseaba tener una relación más íntima.

- Sabe, quizás es tiempo de ver otros prados, no es que usted sea desagradable a la vista y sé que varios jóvenes de nuestros invitados van a jugar cartas sólo porque ese día le toca repartir. Puedo picarlo discretamente cuándo alguno de sus fans se acerque a su mesa. Hay de hecho un hombre rubio que se ve que gasta la mitad de su fortuna en apuestas que nunca gana cada semana con tal de ver sus manos repartiendo las cartas….- Alfredo se detuvo. Notó que ninguna de sus palabras estaban siendo oídas propiamente. Así que se limitó a servir otro vaso de agua y depositarlo al lado de las manos de su amigo.

- No es eso Alf…. Los únicos momentos en que no pienso en Greyson se han vuelto cada vez menos. Sólo cuándo me pierdo tocando música o cuándo estoy concentrado en el trabajo, puedo dejar de pensar en sus hermosas manos, el color de su piel, su sonrisa y esos dedos tan ágiles. Agonizo con ser una caja fuerte y que sus dedos me tocaran. –

- Estoy más que seguro que si es el amo Greyson, usted se abriría inmediatamente – El rubor y el nerviosismo se apoderaron de Redd al darse cuenta que había hablado de más sobre sus sentimientos hacia el ladrón. Una suave risita salió de los labios del peliblanco y comenzó a limpiar su máscara. – Bueno… supongo que si no me está escuchando, seguro puedo repasar mi horario para el fin de semana. El sábado habrá una fiesta muy especial según me dijo el marqués pero será mucho trabajo ya que habrá pocos invitados, el marqués me pide que atienda yo y de dos de mis mejores asistentes a mínimo unas 30 personas. Suena algo pesado pero no es problema para mí. Sencillamente debo reducir las áreas de la celebración y cerrar la escalera del cielo y del infierno, el acceso a la capilla, y que no se me olvide por nada del mundo cerrar el teatro. – Redd levantó el rostro.

- Pero Alf, se supone que habrá concierto… por qué habrías de cerrar el teatro? –

- No escucho a nadie, estoy repasando mi horario y no debo ser interrumpido. – Siguió puliendo su máscara al tiempo que continuaba muy lenta y articuladamente su monólogo - Por supuesto el teatro deberá ser cerrado para limpiar el domingo y ayudar al marqués a acomodar todos los paquetes que llegaron ese día. Por supuesto el marqués no me ha dicho qué viene en esos paquetes pero mencionó un huevo que enloquecería al señor Greyson-

- ¡El huevo de Moloch! – El jefe de sirvientes mostró una pícara sonrisa al notar que Redd lo estaba comprendiendo. Al parecer el huevo era un presunto tesoro increíble que llevó a Greyson a prisión en su tiempo. El último tesoro, la prueba dorada, y ahora el marqués lo tendría embodegado en el teatro.

- No debo olvidar dar la última vuelta y cerrar el teatro a las 12 de la tarde… porque después no tendré tiempo yo o los otros sirvientes, o siquiera los de seguridad dar una vuelta hasta las 10 de la noche. Tendremos que dar rondines cada media hora pero nadie sabe que hay una trampilla en el escenario principal que lleva al sótano y que sale por el bar What's your poison? Claro que todo es seguro porque está protegido por las buenas cerraduras de Grayson….- Esto era oro puro… Redd estaba emocionado de poder cargar tanta información que pudiese emocionar a Grey.

- Oh pero el sábado tengo que hacer un concierto con Tequila.- reaccionó Red al darse cuenta de la situación. Alfredo dejó de limpiar su máscara y acercó a su persona al gigante. –

Son tan pocas personas… sólo se necesita encontrar un reemplazo temporal para el concierto. Tanto el marqués cómo yo somos muy buenos en el piano. Estoy seguro que si el marqués se lo pide… ni Tequila es capaz de decirle que no- Redd se sentía cada vez más emocionado. – Por cierto una recomendación a cualquier fantasma de la casa y debo recordar decirle a los invitados. El marqués exigió que todos debíamos estar en el jardín para las 11 de la noche, sin excepción. Me dijo que sacara a los ratones a las 10 de ser necesario… no estoy seguro de qué tiene planeado, pero su palabra es la ley. – Las últimas frase las dijo suave y despacio, cuál advertencia o consecuencia de sellar un pacto con el diablo… después de eso, no habría marcha atrás. Redd emocionado había sido atento con todo y estaba listo para después de dormir un rato ir directo con Grey y decirle todo de lo que se enteró. Sería una cacería de tesoros inolvidable.