Bleach no es mío, yo solo tomo prestados a los personajes para hacer de ellos lo que me plasca :)
Dedicado a mi amiga Tuli-chan.
Little Bunny
2.
"Platónico"
· Su orgullo no les permitía confesar su secreto que se obligaban a esconder; tenían un amor platónico ·
Si tenía que describir su relación con una palabra...
Simplemente llegaba a lo platónico.
Aquello que es difícil alcanzar.
Casi imposible.
No podía describirlo de otra forma; Discuten, pelean, se gritan... Cualquiera que los viera pensaría que se odiaban, que no soportaban convivir. La mayoría de las personas pensaban eso.
A excepción de aquellos que realmente los conocían.
Porque su extraña relación no era normal.
Y eso, era lo que más le atraía de ella.
Kuchiki Rukia no era normal.
En primera, es una Shinigami.
En segunda, es una Shinigami enana y gritona.
En tercera, todo eso la hacía patéticamente linda.
Pero, su estúpida obsesión hacia ese asqueroso conejo aún no la comprendía del todo. Su amor platónico; el conejo Chappy. Inspiración de sus "encantadores" dibujos.
"Que solo le quitan el drama a la historia". Pensó cruelmente su consiente.
"Pero admite que aun así te derrites por ella, no puedes evitar sonreír bobamente cuando te pone esa carita".
"Cállate"
¿Cómo es que ese maldito, esponjado, amoroso, rellenito, tierno conejo se ganaba toda la contemplación y el amor de Rukia?
¡Ese conejo no existe!
Es solo el producto de la imaginación de Rukia. Pero que imaginación.
Se había molestado. Y por razones estúpidas.
Estaba celoso... de un conejo...
Kurosaki ya no sabía cómo llamar la atención de la pequeña Shinigami, inconscientemente. Su inmadurez no le permitía aceptar que estaba completamente loco por su compañera.
Rukia caminaba a su lado, en las manos llevaba un nuevo muñeco de Chappy para su colección. Estaba al pendiente de todas las caras graciosas que Ichigo ponía. Y ella sabía muy bien el porqué.
Sonrió cruelmente.
Si esa era la única forma de que Ichigo se pusiera celoso... tendría que ganarse más conejitos.
Dos pájaros de un tiro.
Su manía obsesiva le traía buenas cosas después de todo.
Kuchiki Rukia amaba a su conejo Chappy; su amor platónico.
Kurosaki Ichigo perdía a su amor platónico por un conejo.
Que frustración.
Aqui está! Hoy no tengo muchos comentarios jeje
Un beso, Kumi.
