Disclaimer aplicado.

Fanfiction de H. Oliver.

Capítulo I: Detalles


Sacó unas vendas de la propia mochila ninja de Sakura y las envolvió alrededor de su abdomen malherido. Ella se quejó un poco y cuando él terminó volvió a alejarse a una distancia prudente. Como pudo se levantó, y al hacerlo, la venda se coloreó de rojo sangre.

―No te muevas. No puedes moverte tanto si tienes esas heridas y no puedes curarte.

La confusión se instaló en la mente de Sasuke cuando la joven hizo un poco de presión en el lugar manchado de sangre, y luego gritó de dolor.

― ¿Qué pretendes? ¿Hacerte más daño? ―cuestionó con tono preocupado.

Intentaba calmarse, pero la sangre la alteraba más.

― ¿Por qué lo dijiste así?, ¿por qué dices que no puedo curarme?

―Porque eres una médico ninja, Sakura, pero ya que no recuerdas nada...

―Médico ninja, soy una médico ninja. Perfecto ―interrumpió al moreno―. Quiero recordar eso. ¿Y tú quién eres? ¿Eres algo que querría recordar? ¿Por qué sabes mi nombre?

Examinó con curiosidad el rostro de Sakura.

― ¿Tienes miedo?

― ¿Debería?

―Espero que no ―Sintió que estaba fulminándola con la mirada, por alguna razón sentía que ese hombre la miraba como si deseara con todas sus fuerzas matarla. Pero solo la observaba con esos ojos intimidantes, sin moverse ni un milímetro. Le ponía los nervios de punta, sentía la adrenalina correr por su cuerpo desde el primer momento en que lo vio. No supo por qué, pero entendió que no debía seguir la conversación.

Observaba la foto como si mágicamente algo fuese a cambiar.

―Que gente más rara…

Miró fijamente al rubio, luego al de cabello blanco, seguido del niño moreno y finalmente a ella misma. Era la única a la que reconocía pero no recordaba haberse tomado aquella fotografía. Lo único que podía asegurar era que había sido hace mucho tiempo.

― ¿Por qué este niño tiene bigotes de gato?

Sasuke contuvo una media sonrisa. Entre los arboles pasaba inadvertido para la entretenida joven.

―Ah… ¡AH! ¡NARUTO! ¡NARUTO! ¡ES NARUTO!

El hecho de que Sakura pudiera recordar a Naruto solo con ver una fotografía suya, foto en la que, irónicamente también estaba él, y que a él no pudiera mostrarle más que rostros llenos de pánico y confusión no eran una bofetada en su cara, sino en su ego.

Ignoró la leve punzada en una parte de su pecho, a la cual tampoco quiso prestarle atención. Caminó hacia ella como si no estuviese enterado de nada. Había podido pescar suficiente para ambos.

―Hola, tú… no sé cómo te llamas, pero acabo de recordar algo impor ―Se quedó muda de repente.

― ¿Pasa algo? ―presionó.

Lo miró fijamente a los ojos. Otra vez esa sensación de miedo, de pánico, al mirarlo, al tenerlo cerca.

―Es que recordé que mi comida favorita son los dangos.

Y otra vez apareció esa mirada frente a Sakura, de unos ojos que, si a ella le preguntaban, parecían querer traspasarla. Sakura se sintió como si fuese la mismísima reencarnación del demonio. El peor ser sobre la faz de la tierra tenía que ser ella. No le quedó de otra que desviar la mirada.

―Hn.

― ¿Y por qué demonios fue tras de Sasuke?

Ino estaba indecisa entre parecer preocupada o totalmente indiferente, pensaba que cualquiera de las dos opciones la haría parecer demasiado interesada en el tema. De cualquier forma daba igual, ya las palabras habían abandonado su boca de manera brusca, así era ella.

―Al parecer Sakura obtuvo información de un infiltrado en la aldea. Existe una congregación de ninjas llamada Flor de Loto. Sus jutsus suelen ser bastante exóticos, como viajes en el tiempo y entre dimensiones.

Shikamaru silbó impresionado.

―Viejo, esto va a ser raro, pero esta misión no suena nada aburrida.

―Hemos llegado a la conclusión de que se enteraron del poder de saltar dimensiones fue revivido por un Uchiha, y quieren reclutarlo. Sakura intentaba prevenir a Sasuke del ataque, ya que esta organización no negocia, secuestra y esclaviza.

―Complicaciones, ¿eh? No pueden faltar ―replicó el Nara.

―Equipo Ino-Shika-Cho, a ustedes se les ha asignado esta misión. Deben encontrar a Sakura. La otra parte de la misión consiste en encontrar a Sasuke y advertirlo, o en todo caso, ayudarlo. Algo me dice que podrán hacer las dos fases de la misión a la par. Ah, además, irán con Naruto ―Kakashi cambió el tono a uno de resignación―, que como pueden observar no está aquí, ya que lamentablemente decidió irse sin escuchar las demandas del actual Hokage. Confío en que puedan alcanzarlo.

Ino sonrió de medio lado y Choji asintió decidido.

―Bien, Naruto, la historia se repite. ―A la señal de Shikamaru los ninjas desaparecieron de la oficina.

Si los ninjas son asesinos, y este hombre es un ninja, pensó Sakura, entonces es un asesino. Mordió su labio como si no doliera. No paraba de vigilarla ni un segundo, parecía tener ojos en la espalda y no parecía necesitar de descanso, ya lo había probado mientras dormía. Toda la noche estuvo con los ojos cerrados pero al mínimo movimiento que ella hacía, él se tensaba. Pensar en eso la hacía temblar. También había contado las veces en las que la dejó sola en el día, lo hizo en tres oportunidades durante mil doscientos segundos aproximadamente. Eso hacía un total de veinte minutos. Cuando se recuperara por completo ese tiempo sería ideal para escapar.

Tomó aire profundamente, su cabeza era como una calculadora, no paraba de relacionar hechos con otros para encontrar respuestas. Necesitaba un descanso.

Miró el cielo, parecía un cúmulo de ojos brillantes que la miraban desde muy lejos.

¿Por qué no recordaba nada? ¿Era alguna especie de truco de ese ninja? ¿Era una mujer secuestrada bajo los efectos de alguna droga? Como un rayo de luz llegó a su cabeza un recuerdo reciente. Algo a lo que no le había prestado atención en el momento por lo aturdida que se sentía. Abrió los ojos como platos.

Ese hombre moreno había mencionado el jutsu de amnesia. Un jutsu. Apenas podía recordar lo que era un jutsu. Incluso la palabra le resultaba extraña. Estaba comenzando a faltar el aire en sus pulmones. ¿Qué iba a hacer si ese hombre era un secuestrador que la había hecho perder la memoria? ¿Qué iba a hacer si no era capaz de recordar un camino para volver a donde sea que debiera volver? Sabía que había aldeas pero no recordaba la suya. Sentía tanta angustia que por un momento, creyó estar viéndose a si misma desde afuera, como si se desdoblara. Su situación era tan grave, tan oscura, y ella no tenía noción de casi nada.

Las lágrimas comenzaron a rodar.

Quería gritar y pedir ayuda, pero estaba sola y ni siquiera sabía qué tipo de ayuda pedir exactamente. Lo único que entendía era que el hombre que estaba con ella era alguien muy peligroso. Y en su situación, sin poder recordar más que un nombre y escasos rostros borrosos, casi cualquier cosa era peligrosa.

Se limpió las lágrimas, tratando de obviar la sensación de incertidumbre.

Como quería tener la mente en blanco. Lo único en lo que podía pensar era en ella, en todos los recuerdos, en todas las despedidas, en los reencuentros y el tiempo compartido sin interrupciones. La verdad es que todo eso era demasiado incomodo para él. Había hecho una promesa, volvería a Konoha y entonces, el resto era fácil de imaginar.

Se suponía que sería fácil. Pero esta maldita situación… después de que había hecho esa promesa…

¿Qué se supone que le diría a Sakura?

Miró al cielo, como si buscara una señal, o un poco de piedad para él.

Al día siguiente, Sakura estaba radiante, acababa de bañarse en el rio que pasaba cerca. El se acercó despacio. Su pie tembló.

―Veo que hoy estás mejor.

Ella lo miró detenidamente. Sus ojeras eran pronunciadas. Por supuesto, no dormía vigilándola como una bestia cazando a su presa.

―Así es. Dormí ―trató de recordar una palabra adecuada, la palabra que haría de esa frase un saludo matutino normal. Sasuke casi podía escuchar el debate interno de Sakura― respetable.

Él apretó los labios, pero inevitablemente una sonrisa ladina ocupó su cara.

Tosió, logrando mitigar la sonrisa y volver a su rostro imperturbable. Definitivamente no la corregiría.

―Sakura, debemos hablar.

―Te escucho.

―Mi nombre es Sasuke ―Sakura ni siquiera parpadeó― Sasuke Uchiha.

Ahora parpadeó, dos veces, su rostro no mostraba signos de impresión alguna. Mientras tanto él también la miraba sin emitir un sonido. Parece que no había dicho absolutamente nada importante para ella.

―¡Oh, espera! ―abrió los ojos desmedidamente― ¿Sasuke Uchiha? ¿Me estás hablando de Sasuke Uchiha? Por supuesto que lo recuerdo, quise decir, te recuerdo.

Él dudó por un momento. Eso no había sonado convincente para él.

Ella sacó la foto de su bolsillo. Con su dedo acarició al niño moreno que posaba junto a Naruto y ella.

Sasuke respiró nuevamente. Ya lo había recordado, finalmente.

―Sakura, debido al jutsu algunas cosas se escapan de tu memoria. Pero si has podido recordarme, entonces todo es más fácil. Simplemente tengo que contarte quién soy en tu vida y hay altas probabilidades de que una parte de tu memoria se recupere ―ella asintió frenéticamente, eso era lo que quería, que le contara todo― antes de venir a este viaje, te dije que volvería…

―Oh… claro, volverías…―tenía un signo de interrogación tatuado en la cara. ¿Qué se supone que significaba eso? ¿Qué volvería para continuar el cautiverio?

―Te dije que para la próxima ocasión podrías estar conmigo ―Sasuke no sabía cuál cara mostrar, así que optó por la misma de siempre. Imperturbable.

Ella tragó grueso. Comenzaba a sudar frio. Su corazón latía a mil por hora. Tenía un nudo en la garganta y mucho miedo.

―Claro… estar contigo. ¿Podrías ser un poco más específico?

Él parpadeó dos veces.

― Lo que quiero decir, o lo que quise decir, Sakura, es que volvería para que tú y yo nos casáramos y formáramos una familia ―Sakura se llevó la mano a la boca, tenía los ojos como platos. Lucía tan aterrada que Sasuke pensó que quizás debía explicarse mejor― Sé que en tu situación es difícil de entender, pero todo es muy sencillo. Mi familia fue exterminada y para restablecerla necesito de ti.

Su mandíbula casi cae al piso luego de eso. Estaba incrédula ante lo que acababa de escuchar. Comenzó a mirar hacia todas partes sin enfocar nada realmente.

― ¿Qué me estás diciendo? ¿Me estás diciendo que soy como, una mujer en cautiverio que será utilizada como contenedor para tus hijos?

―NO. Por supuesto que no. No estás secuestrada.

―Oh, pero sí seré un contenedor. Claro, eso lo mejora todo.

Sakura empujó a Sasuke y corrió lo más rápido que pudo. No permitiría que ese violador la atrapara. Prefería lanzarse desde el primer risco que encontrara.


¡Hola! He cumplido, el fin de semana capítulo nuevo.

Algunas notas: El capÍtulo se llama detalles porque hay varios que en el futuro serán cruciales para la historia.

Como se dieron cuenta, Sakura realmente no recuerda a Sasuke. Y el pobre, acostumbrado a no tener que dar explicaciones, le dice todo de la forma más directa en que pudo haberlo hecho, y termina diciendo algo que no quería decir.

Espero que los haya entretenido, nos vemos el proximo fin de semana,

Saludos

H. Oliver.