Capítulo 2 El encuentro

En la noche cuando la última luz fue apagada en el dojo, Akane esperó para asegurarse de que todos estaban dormidos. La noche era clara pues alumbraba la luna llena. Los rayos se colaban por la ventana del cuarto de Akane. Por allí ella se deslizó muy sigilosa procurando no hacer ruido para que los ocupantes de la casa no se dieran cuenta que huía. Ella dejó una carta en su cuarto, dirigida a su papá poniendo las razones por la cual ella se iba de la casa.

Todo transcurrió muy bien y pudo alejarse de su casa a toda prisa sin que nadie se percatara de su fuga.

Akane atravieza por el bosque que allí se encontraba para poderse esconder en él, y desde allí pensar que iba hacer y para donde dirigirse. Al entrar al bosque los ruido de los animales nocturnos, hace que Akane le entre un escalofrío que se le paran todos los pelos de la piel. Pero ella no podía claudicar ahora pues no quería ese compromiso que la agoviaba. Con un joven muy raro que se convertía en mujer a causa de una maldición. En su apresurosa huída no se percata que se está adentrado demasiado al bosque y empieza a dudar por donde era la entrada o la salida de éste. Se da cuenta de que está perdida. Se sienta en el tronco de un árbol a descansar. Desde allí divisa entres los árboles una luz que se blandía de lado a lado como si estuviera bailando. Primero se asustró mucho pues pensó que era un alma penado. Pero al fijarse bien se dió cuenta de que se trataba de una fogata. Pronto su estomago le avisa que tiene un poco de hambre, pues por la prisa de la huída no se llevó nada para el camino. Habían pasado varias horas estaba canzada y con hambre. Así que se levantó y fue hacia aquella luz. Al llegar cerca de donde estaba la luz le da olor a la camida que se estaba cocinando allí. Entonces ella se acerca y se percata que no había nadie por los alrededores. Así que con pie de plomo y pensando con el estómago más que con la cabeza, se acerca a la olla, la destapa y ve que hay un guiso en ella. Akane busca con sus ojo a ver si podía haber algun envase para ella servirse del guiso. Al mirar a su alrededor ve dos tienda como si alguien estuvieran acampando allí. Al lado de la olla habían dos platos ella cogió uno de ellos. Se sirvió y empezó a comer como si nunca hubiera comido nada. Cuando estaba terminadose el plato de comida, oye voces proveniente entre el bosque. Ella en su huida tropieza con una de los casquibache que habían allí. Ranma al oír el ruido se adelanta para saber de que se trataba. Él pensó que el olor a la comida que se cocinaba, había atraido algun animal. Así que corrió l.o más aprisa que pudo. Porque con sólo imaginarse que los animales estaban husmenado su comida lo encolerizaba y le iba a dar su merecido al animal que se atreviera a comer de ella. Cuando llega ve que unos de los arbusto se estan moviendo y coje para ese lado. Como estaba oscuro Ranma corre hasta la sombra que se movía. Al alcanzarla se le tira encima para que no se escapara el ladronzuelo que se había atrevido a comerse el guiso. Akane fue rapidamente atrapado por dos fuertes brazos. Ella desesperadamente quería safarse de quien la sugetaba tan fuertemente. pero no lo logró así que intentó otra estrategia, gritó lo más furte que pudo para que su cactor la dejara libre. Ranma la sortó al percatase que se trataba de una joven. Entonces él sin perder el tiempo la empezó a increpar. Akane por respuesta saca el mazo, pero Ranma lo esquiva fácilmente y le vuelve a increpa: –Tras de ladrona, ¿quieres agredirme también? Entonces vuelve y la agarra y la lleva a regaña diente al campamento donde Genma lo esperaba.En el trayecto Akane se trata de safar infructuosamente. Pues su oponente era muy fuerte y no la sortó hasta no llegar al campamento. La pone en medio de los dos. Genma la mira de arriba abajo y le pregunta. ¿Quién eres niña? ¿Qué haces aquí en medio del bosque y a estas horas? ¿No sabes que es muy peligroso andar a solas por el bosque, y más aún tú que eres una niña.

–Akane lo miro por primera vez y pudo ver que se trataba de un hombre de más o menos de la edad de su padre, tenía puesto un pañuelo en la cabeza que parecía blanco. Sus ojos eran negro como la noche. Su tez oscura a causa de todo el sol que había cogido durantes sus viajes. Temió que ellos pudieran hacerle daño. Echó para atrás un paso para ir de huida pero no se percata que el joven captor estaba detrás de ella y la sujeta por ambas manos para que no se escapace. Akane le dice muy calmada, –por favor ¡suéltame!

–Si me promete no irte te soltaré.

–Está bien, tú ganas. Además es de madrugada y estoy muy cansada.

Ranma la suelta pero ante le advierte que él va a estar alerta y que no se pasara de lista.

Akane asiente con la cabeza y dice, –está bien. De todas forma no sé a donde ir.

Entonces Genma se adelanta y le dice, –Puedes quedarte con nosotros.

–Pero papá a dónde va a dormir.

–Es lógico en tu tienda.

Ranma y a Akane a unisono –¡Estás loco!

–Obvio que tu dormirás afuera, Ranma. Le dejarás la tienda a ella.

–A ella estás loco me moriré de frío. ¿Por qué tengo yo que ceder mi tienda?

–Porque éso es lo que hacen un caballero con una dama.

–Pues yo no veo ninguna dama por aquí papá. Y mira de reojo a Akane pues se percata de que su aura está crecida, teme que vuelva a sacar el mazo.

–Ranma ella es nuestra guesped y debes comportarte amable con ella.

–Por qué debo de comportarme amable con ella sin tan siquiera quiere decir ¿quién es?

Akane se acuerda de que no le había dado su nombre. El joven tenía razón. Ella se hubiese comportado igual.

Resongando trata de decir algo. Pero Ranma no la dejó hablar y prosiguió con su retórica de macho herido. –Además ella no se ha comportado como una joven sino como una verdadera marimacho. ¿Por qué tengo que tener consideraciones con ella?

Akane saca el mazo e incruta la cabeza de Ranma en el suelo. El padre de Ranma da un paso atrás. –Niña, niña, cálmate. Mi hijo es un bocón ingreíado pero puede ser tierno cuando quiere.

Akane mira el cuerpo de Ranma que yacía todavía en el suelo incrustrado.

–Está bien me quedaré en la tienda de él. Estoy muy cansada.

–Está bien, mañana hablaremos y podrás decirme por qué has huido de tu casa.

Akane vuelve a mirar a Ranma.

Genma comprende lo de su mirada y le dice, –no te preocupes de él yo me encalgaré. Ahora vete y descansa.

Akane se retira y entra a la tienda. Ve con sorpresa lo recogido que estaba, para se una tienda de un joven. Akane husmeó por la tienda y divisó una camisa estilo chino color rojo con manga larga y los puños blancos.

Se quitó lo que traía pues estaba muy sucio, y se puso la camisa. A ella le quedaba grande y le cubría todo el cuerpo. Se quedó pensando en lo sucedido y se quedó dormida, porque el canzancio la venció.

Genma entra a la tienda con Ranma y allei lo deja, aún todavía inconciente.

Continuará…

jajajjajajaj

Si has leido hasta aquí, pues has aguantado más que yo. JAJAJAJAJA

Espero que me den review como siempre.

Ahora a contetar el único review.

daianapotter

2005-11-09

ch 1, anon.Hola, me gusta mucho tu fic, y espero que esten tan buenos como los que tenes pendientes( que por cierto el portal y esperan actualizaciones de los tres fics, conmigo a la delantera).

Gracia por tu review.

Espero que sea de tu agrado.

Sobre el portal te diré que varias veces he envíado mis actualizaciones de Los eternos eñamorados y el Engaño y no lo han posteado en la página de EL PORTAL. Me gustaría saber como le hago para que pueda actualizar mis historias. También he enviado dibujos para que lo ponga en la sección de Fanart y tampoco he recivido ninguna respuesta. No lo han puesto. Desde junio creo que había envíado mi historia y dibujo y hasta ahora.

Espero que me diga a cual dirección te las envío.

Ahora me despido

Att. Maité-chan