72 Horas

Capitulo II

"Si tu no estas"

por: Jenny Anderson.

Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a Naoko Takeuchi ella es inmensamente rica, yo no, esto es sin fines de Lucro solo de entretenimiento, la canción pertenece a su respectivo autor, en este caso opte por la versión que interpreta el dueto Sin Bandera, seguramente muchos con la descripción de la historia ya saben por donde van los tiros, esta historia es diferente a otras que había escrito antes de este Fandmon, y espero realmente sus comentarios sobre ella.


Titulo: Si tu no estas

interprete: Sin Bandera

El agua fría siempre había tenido algún efecto relajante en su persona, aun que ahora se sentía sofocado, como si de alguna manera el agua fría no lo estuviera relajado, si no haciéndolo pensar en otras cosas que lo lastimaban, por que justamente ese día, había recordado la tarde en que había pedido de manera desesperada una oportunidad.

Cerro los ojos dejando que el agua cayera mejor sobre su cuerpo, pero las imágenes estaban ahí tras sus párpados, de nuevo estaba viviendo aquel fragmento de su vida, y aquella lluvia fría volvía a caer sobre su cuerpo, y podía escucharla a ella hablar de "él", y aquellas palabras le dolían, de la misma manera en que le habían dolido la primera vez, como si no hubiera tenido suficiente escuchándolas de boca de la rubia aquella tarde, su mente se divertía pasándolas unas y otras vez en la película mental, golpeando con las misma intensidad de tres años atrás.

por lo que abre los ojos con derrota, se había propuesto tanto olvidar a la rubia, era doloroso darse cuenta que no lo estaba logrando.

Tal vez por que realmente no quería olvidarla, había sido lo mejor que le había pasado, aun que había sido muy poco tiempo el que había tenido para estar con ella, había sido suficiente para que ella se metiera en su corazón, hasta quedarse tatuada no solo en su corazón, si no también en su alma, sabia que por mucho que intentara jamás conocería a alguien como ella, que por mucho que quisiera aquella rubia ya se había instalado para siempre en su interior.

Y no se podía decir, que el no hubiera intentado quedarse en el corazón de la rubia, como ella lo estaba en el suyo, sin lograrlo, por que ella amaba realmente a ese Darién, y el, no había sido suficiente para reemplazarlo, para sacarlo del corazón de su Bombón, para vivir junto a ella como tanto había deseado.

No quiero estar sin ti

Pero no le había bastado con desearlo, por que su destino era un golpe tras otro, no podía decir que lamentara el que ese mismo destino le llevara hacia ella, que ese mismo destino los hiciera encontrarse por primera vez en ese aeropuerto, que los hiciera compartir clases y tardes juntos, se lamentaba de que los hubiera hecho encontrarse tan tarde, cuando el corazón de ella ya tenia dueño, cuando el no era más que una simple estrella fugaz que se había cruzado en su camino, una estrella fugaz de esas que solo miras por un momento y olvidas.

y es que ¿Como podía el, con su insignificante brillo, con pararse al príncipe que era su dueño?, el no era nada comparado con aquel hombre a quien ella idolatraba de aquella manera, por quien Serena Vivía y respiraba, por quien ella daría su vida sin pensar.

¡Como lo odiaba!

Lo odiaba por ser tan malditamente afortunado, por tener lo que el solo podía soñar

Lo odiaba por cada una de las lagrimas que había visto caer de los ojos de aquella rubia, lo odiaba por ser un príncipe, lo odiaba por haberla abandonado, pero lo odiaba aun mas por haber regresado, de alguna manera que no se podía perdonar a si mismo, durante los maravillosos segundos en que Sailor Galaxia se había ido, y la aparición de las Sailor Scauts, durante unos maravillosos segundos, concibió la idea de quedarse junto a la rubia.

Ella ya no tenia mas guardianes que la protegieran, y ellos ya no tenían una princesa a quien proteger, las imágenes idílicas habían llenado su mente por unos segundos solamente, el tiempo que tardo, la realidad en golpearlo en el rostro y burlarse de su ingenuidad nuevamente, no estaba orgulloso de aquellos pensamientos egoístas que lo habían asaltado durante esos momentos, ni estaba arrepentido de ellos, estaba arrepentido de la decepción que había sentido cuando vio aparecer a las Inner y también cuando vio a su propia Princesa, por que eso suponía la separación final de su bombón.

Golpeo la pared con fuerza, con la fuerza suficiente como para romper la piel de los nudillos y que pequeñas manchas carmesí aparecieran, lo suficiente como para ver su propia sangre brillar en la herida sin caer realmente de ella, y volvió a golpear la pared nuevamente y otra vez mas, y otra y otra, hasta que su propia sangre quedo impregnada en la pared y el dolor comenzaba a subir por su mano hasta su brazo.

Observo las gotas que caía al suelo, que se mezclaban y se diluían con el agua, formando aquel pequeño remolino antes de perderse de su vista, paso su mano por su rostro, sintiéndose completamente derrotado

-"No soy nada sin ti bombón"- murmuro

No quiero estar así

Tranquilidad, todo lo que se poda respirar en el ambiente y en particular en aquel jardín completamente cubierto de pequeñas flores rojizas que brillaban a la luz como pequeñas hogueras, y que tenían el curioso nombre de "flores de fuego", hizo un gesto de fastidio, como si le molestara aquella tranquilidad que lo rodeaba, como si sintiera un fastidio enorme de estar ahí, y en ese momento levanto la vista al cielo.

Mirando las estrellas, buscando entre todas ellas, el brillo de cierto planeta, que añoraba con tanta fuerza, que en mas de una ocasión había reprimido el impulso de salir rumbo a el, cerro los ojos presa de sus emociones, el no era así, el no se dejaba llevar por sus sentimientos, esas eran las cosas que Yaten y Seiya solían hacer, el era un ser racional, no podía seguir con aquella absurda idea de regresar a aquel planeta, cuando tan cerca de el se encontraba su razón de existir, su amada princesa.

¿Por que no era capaz de olvidar aquel estupido planeta?

Por que seguía pensando en ella, por que la encontraba en sus recuerdos con tanta facilidad, era absurdo, apenas y había pasado tiempo con ella, por que seguía pensando en ella, por que cuando buscaba la apacibilidad de aquel jardín aquella chica llenaba su mente por completo

¡Eso no tenia sentido!

Entendía que como Taiki Kou había entablado cierta relación con aquellas chiquillas, que sin duda alguna había mostrado predilección por Serena y Amy, pero simplemente por que Amy era una persona culta, por que se parecía a el en algunos aspectos y su compañía era agradable, pero no entendía porque seguía pensando en ella, con tanta claridad, había ocasiones en que le parecía haberla escuchado susurrar su nombre.

¡Definitivamente se estaba volviendo loco!

¡LOCO!

Por que mientras mas intentaba deshacerse de aquellos recuerdos, mas parecían burlarse de el, trayéndola a su mente en los momentos mas inoportunos.

¿que le estaba pasando?

¡ no era ni la sombra de lo que había sido!

pero lo que mas lo mortificaba, lo que mas lo lastimaba, era el saber que el no había hecho nada, para quedarse gravado en la mente de la peliazul como ella se había tatuado, no estaba seguro de lo que sentía, y era esa maldita incertidumbre la que lo tenia de aquella manera, todo el mundo se había dado cuenta que algo le pasaba, aun que nadie se había atrevido a abordarlo de manera directa.

Yaten y Seiya se comportaban un tanto fríos con el, estaba seguro de que se habían dado cuenta, de que una parte de si mismo, detestaba aquel planeta, con tanta fuerza que ya ni siquiera aquellas flores, podían devolverle la tranquilidad, incluso había comenzado a sentir rabia contra su propia princesa, por no haberle dejado en la tierra.

¿Como era posible que renegara de lo que era?,

¿de su destino?

EL NO ERA ASÍ

no era esa persona que ahora estaba parada en medio de aquel ampo de rosas, el mismo ya no se reconocía.

"¿Que demonios me hiciste Amy Mizuno?"- murmuro sabiendo que el silencio seria su única respuesta

la gente se hace nadie

La suave voz se extendía por toda la habitación, la luz natural que se filtraba por las ventanas no era suficiente para iluminar la habitación, y lo que hacia era crear una penumbra en lugares estratégicos de la habitación, aquella inmaculada habitación, completamente ordenada, que lograba darle un aspecto casi siniestro, excepto por aquella voz que llenaba por completo el lugar, dando un toque de esperanza en aquel ambiente a la vista frió, y desesperanzador.

Parecía vació, excepto por la cabellera plata que brillaba levemente con la luz que caía cobre ella, como si el tiempo estuviera en contra de su depresión, ¿cuando se había visto que la luz estuviera de lado de la desesperación?, seguramente el era la excepción a la regla, sonrió sin humor, mientras la voz comenzaba a apagarse con lentitud, mientras los últimos acordes de la melodía llegaban a sus oídos por cuarta vez en el día, antes de comenzar a sonar nuevamente por quinta vez.

Cerro los ojos, mientras las primeras palabra comenzaba a inundar de nuevo la habitación, hecho la cabeza hacia atrás, para recargarla en la pared, sin abrir los ojos, antes de lanzar un suspiro de resignación, y frustración, para abrir los ojos dejando que aquellos sentimientos que se agitaban en su interior fueran visibles en sus ojos miel verdosos, contento de que nadie mas que el fuera capaz de ver aquella miseria en la que se encontraba sumido.

detestando a ratos aquella voz que llegaba hasta sus oídos y lo golpeaba a desde adentro con recuerdos que se repetían una y otra vez en su mente, no existía un orden en aquellas imágenes que lo golpeaban, lo asaltaban sin orden, haciéndolo reír o sentir un dolor agudo.

El no era precisamente un as de los sentimientos, esas cursilerías, eran cosa de Seiya, era el pelinegro el que se dejaba llevar por aquellos impulsos irracionales, el solo tenia una cosa en mente, su obligación como Sailor, su obligación con aquel planeta que le había visto nacer y por quien había regresado.

Sin embargo, no podía evitar sentir que una parte de si mismo se había quedado en la tierra, lo sentía de una manera que era casi física, como si pudiera palpar, que no estaba completo, que una parte de si mismo se había reusado a irse de la tierra y esa parte que había dejado a tras, lo llamaba con insistencia noche y día.

Lo mas gracioso de todo eso, era que el no había conocido aquella parte de si mismo, hasta que había tenido a aquella rubia frente a el, sin embargo se había dado cuenta de eso, cuando había regresado a su planeta, se había dado cuenta de que una parte importante se había quedado atrás y dicha parte poseía nombre y apellido.

Mina Aino

Luchaba todos los días para sacarla de sus pensamientos, pero como lo iba a hacer, si desvariaba a todo momento y le parecía escuchar la voz de Mina con claridad a todas horas, contándole sus penas y sufrimientos, su rutina.

estaba enloqueciendo sin querer realmente recuperarse, por que eran en aquellos instantes, donde le parecía escuchar la voz de la rubia, dirigirse a el y solo a el, cuando se sentía completamente feliz, cuando incluso la princesa quedaba eclipsada, por que en aquellos maravillosos minutos, no existía para el nadie mas que Mina.

pero era solo cuestión de tiempo que regresara a el el sentido común

¡ELLA NO ESTABA AHÍ!

y no le hablaba como a el le gustaba imaginarse, ella estaba realizando su vida en la tierra lejos de el, y lo que el tenia que estar haciendo era dejar de pensar como un hombre que jamás había existido, YATEN NO EXISTÍA, era y siempre había sido Sailor Star Healer.

si tu no estas aquí, no se

que diablos hago amándote

¡Ella estaba lejos!

... ella no lo recordaba

y aquel pensamiento lo hizo sentir triste de nuevo, se mordió el labio inferior presa de sus sentimientos, el era un hombre metódico, alguien racional que no se dejaba llevar por los sentimientos, y verse arrollado por ellos y no solo eso, si no abrumado por la magnitud de sus propios sentimientos, no solo era nuevo si no escalofriante.

llevo ambas manos a su rostro, intentando encontrar serenidad, pero no podía, lo sabia, sabia que no era ya lo que había sido antes, como también sabia que no olvidara a la rubia con facilidad, que se había colado hasta su medula y no seria capaz de sacarla, se dejo caer al suelo con derrota, jamás había deseado que le pasara algo así.

y nuevamente aquella melodía comenzó a sonar, arrancándole un sonrisa, pues recordaba aquella tarde en que la había escuchado cantar por primera vez, por primera y ultima vez, sin embargo había logrado hacerse de aquel Cd, aun se preguntaba por que no lo destruía, por que no destruía aquel Cd, junto con todos los recuerdos que tenia de la chica, ni si quiera sabia que hacia ahí, torturándose con su voz, si ella no estaba ahì, jamás estaría.

¡Ella jamás lo amaría!

Jamás lo había amado...

entonces por que el si la estaba amando...

aperto los ojos con fuerza, nada de eso tenia sentido

-"Por favor Mina, déjame en paz"- imploro, pero sabia que no era eso lo que quería realmente, lo que realmente deseaba era estar con ella y si era posible, poderla abrazar, al menos una vez, y no soñar que lo estaba haciendo, lo que realmente quería era dejar de sufrir.

si tu no estas aquí sabrás

que dios no va a entender

por que te vas

Había colgado el teléfono hacia unos momentos, y aun miraba el aparato, como si este le pudiera explicar la extraña actitud de su novia, suspiro levemente antes de dejarse caer en el sofá, para reflexionar un momento, tenia aun algunas horas antes de ir a casa de ella y poder verla, sin embargo y a pesar de que todo parecía estar bien, de que de hecho parecían estar mejor que nunca y a unos cuantos días para casarse.

Podía ver en los ojos celeste de su novia, que algo había cambiado entre ellos, algo que era imperceptible para todos, menos para el, quien conocía de memoria todos y cada uno de los gestos de su novia, algo había cambiado en ella, pero no lograba saber el que, y su corazón se estrujaba por momentos, cuando ella lo contemplaba en silencio, pero no parecía estarlo mirando a el, si no a alguien mas a través de el.

y en ese momento una ira atroz comenzó a recorrer su cuerpo, sentía el corazón latiendo contra sus costillas, estaba tan molesto que las manos le temblaban, busco entonces en el interior de las bolsas de sus pantalones el pequeño estuche metálico que contenía sus cigarros, y tuvo que hacer varios intentos antes de lograr encender el cigarro en su boca.

Le dio la primera calada, intentando que la nicotina entrara en su sistema y lo calmara, pero aun estaba temblando, por fin a la segunda calada sintió como el temblor comenzaba a menguar, sin embrago el ritmo cardiaco seguía agitado, sentía aun la ira correr por su cuerpo, antes de cerrar los ojos intentando calmar los sentimientos irracionales que se había apoderado de el, pero no podía evitarlo.

estaba celoso, jamás había experimentado antes aquellas sentimientos, jamás sentido antes como si tuviera serpientes que llevaban a cabo una pelea en su interior y cada una de esas serpientes lo mordían con coordinación, para hacer que corriera por su sangre aquel veneno llamado celos.

Y el siempre había defendido la postura sobre que los celos solo demostraban inseguridad, y el que se lo había dicho en mas de una ocasión a Serena, a hora la entendía, la entendía con abrumadora claridad, el no se había equivocado sus celos eran culpa de la inseguridad que lo abrumaba, del miedo a perder a la única mujer a la que había amado, y no se trataba solo por el pasado, o por el futuro que tenia con ella.

se trataba de ella, de la sonrisa cantarina que lo contagiaba de su eterna felicidad, de los enormes y hermosos ojos celeste que parecían iluminar todo lo que veían a su paso, de la dulzura increíble que rodeaba todos y cada uno de los gestos de la rubia, pero sobre lo que el sentía estando a su lado, la felicidad que explotaba en su interior al observar a la chica mirándolo, la increíble sensación de saberse en el lugar correcto cuando sus labios hacían contacto con los de ella, del sentimiento de protección que surgía hacia ella, y solo para ella y la seguridad de que no amaría jamás a alguien que no fuera ella.

La amaba loca y profundamente, pero no era precisamente un experto en demostrarlo, había crecido solo, y no era muy bueno en eso de demostrar sus sentimientos, había perdido a sus padres siendo aun un niño y se había tenido que abrir paso en el vida el solo, los golpes de la vida lo habían hecho un tanto frió y apático, sin muchas esperanzas en la vida, hasta que la conoció a ella.

Su dulce cabeza de chorlito

su amada bombón

su novia Serena Tsukino

No se había dado cuenta de los profundos que eran sus sentimientos hacia ella, hasta que galaxia había aparecido, el simple hecho de recordar el miedo que lo había asaltado mientras su semilla estelar brillaba sobre el, y el estaba muriendo, al saber que no volvería a verla, que no volvería a abrazarla, que jamás le podría decir lo mucho que la amaba.

Por eso, por que se había dado cuenta de que por muy príncipe de la tierra que fuera, no era mas que un simple ser humano, por eso había decidido quedarse en Japón, junto a ella, y demostrarle por lo que le restara de vida, lo mucho que la amaba, lo mucho que la necesitaba, lo feliz que era a su lado, y por eso lucharía contra aquel extraño fantasma que se posaba en los ojos de Serena cuando lo veía, por que estaba dispuesto a todo... por ella.

no quiero andar así

latiendo un corazón,

de amor sin dueño

Sailor star Maker, esa era su verdadera identidad, era su yo realmente, una guerrera que protegía al planeta de las flores de fuego, y a su princesa, por que ese era su destino, suspiro pesadamente al darse cuenta de lo vació que sonaba su futuro.

-"Tampoco puedes dormir?"- pregunto Healer acercándose a la guerrera, esta negó levemente

-"Aun hay mucho trabajo que hacer, no te parece?"- le dijo a su compañera, esta dejo que su vista vagara por las ruinas que aun habia por el lugar

-"Demasiado"- contesto

-"Así que tenemos reunión, y nadie me aviso"- se unió una tercera voz

-"Figther"- dijeron ambas

-"¿Y a que debemos esta reunión?"- pregunto

-"No es ninguna reunión, no podíamos dormir"- dijo Maker

-"Tampoco ustedes?"- pregunto Figther, mas para ella que para las guerreras

-"tampoco nosotras"- contesto Healer mirando el cielo en busca de un brillo que ya sabia no estaba ahí

-"Es por el trabajo"- dijo Maker, como si intentara justificar su insomnio con cosas que realmente no le importaban, si realmente habían estado trabajando con la reconstrucción con mucho esfuerzo, pero no con el suficiente como para provocar insomnio

-"Debe ser"- dijo Figther, quien sabia exactamente el por que de su estado

-"Acabaremos pronto"- dijo Healer mirando sus manos, era verdad habían estado trabajando con ahínco en la reconstrucción, en su caso para dejar de pensar , para mantener la mente ocupada

-"si"- dijo Maker con voz ausente, y el tono no había pasado desapercibido para Healer y Figther

-"Pasa algo?"- pregunto Figther

Maker se giro a clavar sus violetas pupilas en sus compañeras

-"Voy a irme"- susurro, ganando un gemido ahogado de parte de sus compañeras

-"Que vas a irte?".- pregunto Healer

-"Ya no quiero seguir siendo Sailor Star Maker"- murmuro, fijando su vista en el cielo

Healer y Figther le miraron sin comprender

-"Que quieres decir?"- pregunto Figther

-"Estaba pensando en ser solo Taiki"-

-"No seas inconciente Maker"- dijo Healer molesta -"Tu no eres TAIKI"- grito pero la ira no estaba contra la guerrera si no contra ella misma por no ser capaz de tomar una decisión como la de Maker, por ser tan cobarde

Maker cerro los ojos, ya había previsto una reacción así de sus compañeras

-"Piensas abandonarnos"- dijo Figther con un hilo de voz mirando a Maker fijamente

Maker no contesto al instante, ni abrió los ojos, apretando los puños

-"Esos nos convertirá en enemigas no"- dijo simplemente abriendo los ojos, desviando la vista, para no encara a sus compañeras

-"Espera la muerta cualquiera que ..."- comenzó Healer

-"Quiero correr ese riesgo"- dijo Maker

-"Estas conciente que si se nos ordena, ...no podremos..."- comenzó a decir la pelinegra

-"Lo se"-

-"Y POR QUE DEMONIOS QUIERES HACER ESO"- grito Healer

-"Por que ya no soporto mas"- ni Healer ni Figther supieron que les impresiono mas, aquellas palabras o el tono empleado para decirlas

Si tu no estas aquí

sabrás, que dios no va a entender

por que te vas

El silencio se instalo entre ellas, sin que ninguna fuera capaz de romperlo

-"Iras a la tierra?"- las palabras de Figther golpearon a los otras dos de la misma manera en que la golpeaban a ella, la simple mención de aquel planeta las hacia recordar por mucho que quisieran evitarlo

Maker no pudo decir nada, lo único que hizo fue asentir con lentitud, para después fijar la vista en sus compañeras

-"Y si para lograrlo debo pelear... lo haré"- la seguridad de sus palabras y la determinación de su rostro, las hizo sonreír a pesar de lo que significaban, Figther levanto la vista al cielo

-"Por que quieres ir a la tierra?"- pregunto su líder taladrándola con la mirada

Maker no pudo mantener el contacto visual con los ojos medianoche en vez de eso bajo la vista a sus pies

-"No lo entenderías"- dijo el fin sin despegar la vista de sus botas apretando los puños, sabia que ellas no lo entenderían, no entenderían el que su lealtad estuviera con quien no era su princesa, que su lealtad estuviera con una simple guerrera, con alguien igual a ellas, después de todo, ella misma había recriminado aquella actitud de Figther en incontables ocasiones

-"Si me lo explicas"- debatió Figther

-"Si nos explicas"- dijo Healer molesta de haber sido dejado al margen de aquella charla

-"Solo quiero... yo solo..."- no podía expresarse con ella y eso que siempre habían estado juntas -"no quiero este destino"-

-"aque te refieres?" pregunto Healer

-"Quiero algo más que esto"- dijo

-"Nosotras somos esto"- dijo Healer señalándose

derramare mis sueños

si algún día no te tengo

lo más grande se hará lo más pequeño

-"No me importa"- dijo

-"Por que?, que puede ser mas importante para ti que nuestra princesa"- pregunto Figther

Maker cerro los ojos nuevamente, era momento de enfrentarse a ellas, y a sus propios sentimientos

-"Quiero ver de nuevo a esa niña"- susurro

Healer la observo levemente sorprendida

-"Sailor Moon?"- pregunto

Figther entonces recordó aquel juego de miradas que había visto entre Taiki y la guerrera Mercurio, sacudió la cabeza al corregirse, entre Taiki y Amy Mizuno, Maker por su parte había hecho una mueca ante las palabras de Healer, no podía negar que quería a Sailor Moon, pero no era a ella a quien deseaba ver, negó con la cabeza

-"A Mizuno verdad"- dijo Figther sorprendiendo a Maker y a Healer, Maker cerro los ojos

-"Se que no lo entenderán, se que no pueden entenderlo"- dijo apretando los puños

Lo que no sabia era que ambas guerreras entendían aquel sentimiento, Healer se encontró sin valor si quiera para pensar en abandonar a su princesa, por mucho que deseara hacerlo, por que no era tan fuerte como le gustaba creer

-"Pensé que Seria Figther"- murmuro

Figther sonrió, encontrando la determinación de Maker como una burla a si misma, sin embrago ya estaba sufriendo suficiente por la rubia, como para ir a la tierra a encontrarla feliz del brazo de su novio, definitivamente no era tan fuerte, y admiro a Maker por eso, sin embargo cualquier Sailor que quisiera su libertad tenia que pelear hasta la muerte para obtenerla

-"Ve"-

aquellas palabras de Figther arrancaron una mirada de incredulidad a Healer y Maker

-"Estas loca"- grito Healer, desesperada, aun que su desesperación poco tenia que ver con el hecho de estar preocupada por Maker, sino por ser egoísta y no querer que hubiera finales felices si ella no tenia el suyo

-"Si realmente quieres pelar contra nosotras, al menos ten la certeza de que ella te quiere"- susurro, -"Tienes 72 horas"-

-a que te refieres?"- pregunto Maker

-"Tienes 72 horas, puedes volver al termino de ellas y quedarte con nosotras, en todo caso nuestra princesa no se enterara, sin embrago si en esas 72 horas descubres que ella corresponde a tus sentimientos y que este planeta ya no es tu planeta"- observo a Maker con cierto resentimiento, por que ella haría lo que ella solo podía desear -"Pelearas por tu libertad"-

Maker no espero mas y dio media vuelta comenzó a correr, Figther cerro los ojos que precio tan alto habían tenido que pagar para derrotar a Galaxia, perder su corazón en un planeta que no era el suyo

-"Estará bien?"- pregunto Healer, con rencor mirando a quien era su líder, pero Figther no lo noto

-"La reconstrucción esta casi terminada, nos ha llevado cerca de tres años, pero a valido la pena, además por si no lo recuerdas la princesa tardara en volver"-

Healer la observo, era verdad lo había olvidado, habían recibido la invitación de aquel otro planeta, y su princesas y una comitiva había ido, dejándolas a ella, para terminar la reconstrucción

-"Sigue a Maker, asegúrate de que regrese"- le dijo Figther a Healer

-"Pero y tu.."- pregunto Healer aun que lo ultimo que le importaba en esos momentos era Figther

-"Yo estaré bien"- murmuro

Eso fue suficiente para que Healer corriera en la misma dirección que segundos antes había tomado Maker, dejando a Figther completamente sola.

tratando de entender quien hizo

un infierno el paraíso

-"Bombón"- susurro apretando los puños y cerrando los ojos -"Como puedo olvidarme de ti, como?"- grito al viento, siendo este su único testigo, su único confidente y su única respuesta

-"Me haces tanto daño"- sus palabras esta vez fueron como susurros -"ya no quiero quererte Bombón"-

Notas de la autora:

Hasta aquí el capitulo, debo decirles que se abran dado cuenta y no es precisamente la continuación del capitulo pasado, pueden tomarlo como capitulo paralelo, ya el siguiente capitulo si será la continuación y nos espera el encuentro de Yaten/Mina, Amy/Taiki y por supuesto Serena/Seiya, debo disculparme por la tardanza, este capitulo ya estaba terminado pero me había propuesto actualizarlo junto con el fic de la mentira, pero pasaron algunas cosas y no se pudo y si seguía atrasándolo mas pues como que no se valía, el próximo capitulo llegara pronto lo prometo, ahora muchas gracias por sus reviews de verdad, los contestare en mi blog, esta noche (mi noche), asì que dense una vuelta.