Hola amigos! Jill reportándose a su segundo capitulo
Bien primero que nada y antes de entrar en materia quiero aclararles o decirles que los personajes en esta historia son totalmente iguales a los originales del anime; en apariencia claro, y es que me da tanta flojera describir gente... bueno en realidad es que no se me da muy bien y tampoco encuentro el lugar correcto para ubicar las descripciones entonces mejor así xD
Segundo ya veremos como se desarrolla todo y si estaré actualizando semanalmente o si tendré que tardarme un poco más, solo el tiempo, mi trabajo e inspiración lo decidirán
Tercero gente por favor los reviews son importantes, aun agradezco a tod s los que me han leído y agregado a sus favoritos o siguen la historia me siento super genial! mas sigo sin saber lo que piensan. Si se que el primer cap estuvo un poco como enredado y confuso lo acepto es comprensible, pero prometo mejorar con cada capitulo u.u
Supongo que no tengo más que agregar excepto que en el cap anterior se me fue como dislaimer cuando era disclaimer (error de teclado, me pasa muy seguido)
Disclaimer: Fairy Tail es propiedad del troleador de Hiro Mashima senpai, mio solo son ciertos personajes de la historia
Lucy POV
Cuando nos graduamos fuimos enviadas al Hospital Methodist y con los primeros salarios decidimos comprar un apartamento pero ahora sí uno de verdad uno mucho más grande y cómodo y hasta un poco fino a comparación con el que teníamos, quedaba a unos 15 minutos del hospital y estaba ubicado en un edificio ; que a decir verdad, uno de esos en los cuales nunca imaginé llegar a vivir, en el hospital quedamos juntas en los mismos horarios aunque; lógicamente y como ya fue dicho, en diferentes áreas, Erza trabajaba en cirugía y a veces andaba de aquí para allá haciendo una que otra diligencia y yo me terminé graduando como fisioterapeuta; aunque por el momento solo estaba capacitada para lesiones menores como quebraduras recuperación de movilidad de problemas menores hasta que aprobara el siguiente curso, para todos era la Dra. Heartfilia aunque aún no lo era todos me llamaban así y no sé por qué… nunca me lo dijeron tampoco. Muchos de los pacientes que atendía eran niños o jóvenes ambos tipos de pacientes nada civilizados y de ahí sus lesiones aunque muchas veces lograban encariñarme demasiado y luego terminaban siendo regañados por la supervisora.
Cuando Erza conoció a Jellal Fernandes; un ingeniero quien es su actual esposo, en un club en uno de nuestros viernes de farra se enamoró a primera vista, o al menos así lo describió ella, su enamoramiento fue una completa locura de pronto mi amiga casi no vivía en casa y a los pocos meses decidió dejarme el apartamento ya que ellos habían conseguido su nido de amor… pues para tener su vida íntima y claro yo no iba a interferir en eso, además era de la felicidad de mi mejor amiga de quien se trataba y el hecho de que yo no tuviera suerte en el amor no significaba que tenía que arruinar la de los demás. Luego de un par de años decidieron casarse, una recepción bastante grande pero sencilla e íntima - un sueño de boda si me lo preguntan - en la boda conocí a Loke Stone quien era un gran amigo de Jellal y según me dijeron se conocieron en una construcción ya que ambos se dedicaban a lo mismo y se hicieron buenos amigos, cosa que no me extraña puesto que son una copia él uno del otro. Loke era una buena persona, un chico de 25 años un gran amigo y confidente de vez en cuando, aunque un poco malhumorado dependiendo de la luna, en si era un muy buen hombre descendiente como todos de familia humilde y por consecuencia de suburbios; trabajador y muy perseverante en todo lo que hacía, la verdad éramos buenos amigos y nos teníamos mucho cariño que al tiempo nos valió para darnos una oportunidad como pareja; un noviazgo que nos duró como unos dos años, y es que como pareja él era el sueño de toda mujer bien parecido, atento, comprensivo, cariñoso, detallista y le encantaba hacerme sonreír como si de una niña se tratara; y pues yo una chica de 24 casi 25, exitosa, bella; no flamante ni modelo de revista pero tengo mi belleza como toda mujer, con un futuro prometedor, trabajadora y decidida a dar y recibir amor… eso nos convertía en la pareja ideal.
Un día mientras almorzaba con Erza y algunas enfermeras de mi misma área recibí una llamada de Loke solo para decirme que pasaría por mí al hospital a eso de las siete y treinta para llevarme a cenar a lo cual gustosa acepté y es que los viernes siempre inventaba algo loco y gracioso para sacarme de la rutina del hospital, así que siempre los viernes acostumbraba llevar algo de ropa para la salida nocturna y es que él me conocía, sabía que yo no era amante de antros o cosas así pero siempre encontraba el lugar ideal para mí y mi poco afán a la diversión entre mucha gente; lo que nunca me fui a imaginar era que ese dichoso viernes el hospital se iba a volver loco tanto para que yo tuviera que pasar a ser una enfermera más y dejar lo de rehabilitación; que de cualquier manera no era mucho, en manos de otras compañeras menos experimentadas. Como a eso de las cinco y cuarenta y cinco ingresaron varios pacientes algo delicados víctimas de un choque múltiple que al parecer fue provocado por un conductor ebrio; eso que no había ni llegado la noche y ya había gente ebria era una barbaridad, luego hubieron otros pacientes no muy delicados un simple accidente casero, pero lo que más requería personal era que la madrugada de ese mismo viernes habían ingresado unos marines de una unidad especial; algunos en su mayoría graves y otros creo que solo con golpes leves y heridas varias de bala. Entre tanto corre-corre en el hospital no me di ni cuenta que las horas pasaron rápidamente y de no ser porque Erza llegó a buscarme para darme un recado, hubiera dejado plantado al pobre de Loke; así que corrí hasta los vestidores y me cambié en tiempo récord, llamé a Loke para avisarle que me tardaría al menos quince minutos más en salir y que para no quedar mal mejor pasara por mí a las ocho en punto, a lo cual el aceptó diciendo que no me preocupara que todo estaba bien. Justo cuando terminaba la llamada entró la Dra. Jefa de mi área con lo que supuse sería mi nueva lista de pacientes que comenzaba el lunes.
"—Heartfilia aquí te dejo tu nueva tarea, tendrás como paciente fijo al líder del equipo Gamma 7 de la marina… — asentí apenas terminó de hablar la verdad ni escuché lo que me dijo solo la palabra paciente y eso lo notó — Dra. Heartfilia tendrá a su cargo Capitán Natsu Dragneel quien fue herido en un campo de batalla y es uno de los pacientes que ingresó ayer — asentí como la vez anterior y eso molestó a mi jefa — De cualquier manera te dejo su historial médico hasta el día de hoy, si quieres pasa el lunes por mi oficina y te doy el resto de datos… Buenas noches
—Buenas noches Dra. Georgia — respondí inmediatamente sin levantar la vista de mi maquillaje
—Lucy comprendo a la perfección que tienes prisa… pero… ¿pero no se te hace familiar el nombre que dijo la Dra.? — claro Erza se preocupó de mi despreocupación hacia lo que dijo "la fiera", pero claro yo estaba en otro tipo de galaxia no muy cercana
—No debe ser otro niño con alguna quebradura como las que veo siempre, Erza no te preocupes por eso.
—Lucy de verdad no pusiste ni pizca de atención a lo que dijo la Dra, ella dijo que tú…
—Sea quien sea ese… lo que sea ya lo veré el lunes hoy ya no tengo tiempo de pensar esas cosas, ya no más al menos por hoy — era un hecho ese día estaba en otra galaxia — y ahora tengo una cita con un chico lindo, así que si me disculpas tengo que irme
—Claro Lucy lo que tú digas — me dijo Erza riendo
— ¿Qué es tan gracioso?
—Mmmm no nada… y por cierto te ves bellísima amiga, pero se te hace tarde — observé el reloj y me quise morir… era Tardísimo, tomé mi bolso, me despedí de Erza y salí como flecha de ahí rumbo al ascensor. Al llegar al lobby del hospital Loke estaba preguntando por mí a la recepcionista así que acerqué rápidamente
—Lucy pensaba que tendría que ir por ti ¿en qué te entretuviste tanto?
—Lo lamento, es que hubo un choque múltiple ya sabes cómo es, se me pasó la hora y luego llegó mi jefa, en fin fue un día muy duro — le dije con una sonrisa
—No sé por qué pro me lo imaginé — me dijo sonriente — pro mejor nos vamos porque ya es bastante tarde mejor me platicas en el camino — asentí con una sonrisa, fuimos hasta el auto de Loke y casi de inmediato. El trayecto duró unos veinte minutos; llegamos a un restaurante al aire libre que en lo personal me encantaba, la cena fue muy amena y conversamos de nuestros trabajos y del día en general. Luego de unos cuarenta minutos o una hora; no sé cuánto tiempo fue en realidad, Loke mandó a traer un vino y algo que no entendí bien lo que era; luego de unos quince minutos llegó el mesero con el vino y también los músicos del lugar comenzaron a tocar una canción que la que la conocí solo por la serie de Glee; era una canción muy vieja pero ellos la hacían muy bonita, Faithfully… estaba tan concentrada en la canción que no me di cuenta que Loke se había arrodillado a mi lado izquierdo, y no fue hasta que tomó mi mano y me dijo.
"—Lucy Heartfilia… ¿aceptarías ser mi esposa? — me quedé de piedra, no sabía que responder ni que hacer, nunca me imaginé que me propondría algo como eso… para ser sincera perdí el sentido; figurativamente hablando — Lucy yo sé que quizá es algo que no te esperabas, hasta algo pronto y súbito, pero aun así quiero que sepas que me harías el hombre más afortunado y feliz del mundo si aceptas — no podía responder era cierto que lo que lo quería pero no estaba segura hasta qué grado — ¿aceptas ser mi esposa?
—Loke yo… yo no… — por el amor de Dios, no sabía qué diablos responder; estaba nerviosa, pero si lo pensaba bien… en todo el tiempo que estuvimos juntos él fue bueno conmigo, fue todo lo que yo esperaba de un hombre y no precisamente porque yo se lo pidiera sino porque él era así y con su simple manera de ser cumplía toda expectativa; además si seguía esperando que me garantizaba que iba a encontrar algún hombre como el que tenía en frente; bueno al lado, y también dicen que el que no arriesga no gana—Acepto — fue una respuesta simple pero suficiente para iluminar la cara de susto que tenía Loke se transformó en una de completa felicidad — acepto ser tu esposa — tomó un pequeño anillo que tenía en la mano derecha y lo puso en mi dedo anular izquierdo y me besó tiernamente, aun no muy segura del todo respondí a su beso. A la mierda todo tengo derecho a ser feliz"
Nos quedamos unos treinta minutos más en el restaurante; Loke me comentó que tendría que estar ausente por al menos unos cuatro o cinco meses ya que debía encargarse de supervisar la construcción de un edificio muy importante en Miami, pero que apenas pusiera sus pies en New York nuevamente nos haríamos cargo de todos los preparativos de la boda. Luego fue a dejarme a mi departamento, lo dejé en la entrada quería subir sola no sabía por qué pero sentía muy dentro en mi interior que estaba cometiendo un error y uno de esos grandes; ya luego hablaría con mi madre para aclarar mi mente, ella tenía ese don y esperaba por lo más sagrado que pudiésemos resolver esto. Cuando entré en mi apartamento fui directamente a mi cuarto y ha como andaba vestida me tiré en la cama y me quedé dormida casi de inmediato.
Cuando volví a abrir mis ojos era mediodía del sábado lo cual noté solo porque sentía un calor tremendo; el culpable, los rayos del sol que se colaban por mi ventana y me daban directamente en el rostro; no me sentía nada bien ese sentimiento extraño no me dejaba en paz, me sentía como si mi novio me hubiera dejado por alguna zorra y no que me acabara de comprometer con él, pero la verdad era que no perdía nada si no funcionábamos como matrimonio para eso existía el divorcio…¿o no? El sonar del timbre me sacó de mis pensamientos ¿Quién diablos sería? Loke debería de estar ya en un avión y además no sabía que tenía el día libre, con toda la pereza que una persona puede sentir me salí de las cobijas y fui a ver quién molestaba
"— ¿Erza? — hablé en voz lo suficientemente audible para que mi amiga notara mi sorpresa
—Vaya manera de saludar, ¿así saludas a tus amigas un sábado en la tarde?—me preguntó poniendo cara de ofendida, lo cual sabía que era de mentira
—Bueno…yo no tengo amigas—dije seria yo también—además para mí los días son todos iguales—nos miramos y nos echamos a reír mientras la dejaba pasar a mi desordenado departamento—lo siento de verdad Erza es solo que… solo que hoy no amanecí del lado indicado.
—Digamos que me di cuenta no, pero ¿Qué pasó anoche terminaron o algo así? — preguntó preocupada
—No, no, no para nada—negué rápidamente — al contrario me propuso matrimonio…
—Bueno por tu cara puedo decir que la idea no te hizo mucha gracia que digamos, es que de verdad eres un bicho raro Lucy, normalmente las novias pues saltan en un pie y aceptan y luego andan su anillo para mostrárselo a todo el que pase, llaman a sus amigas apenas tienen la oportunidad, amanecen llenas de energía y con su futuro esposo en la cama; pero tú… ¿qué sucede acaso… acaso no lo amas o simplemente e negaron el…?
—¡No! eso solo lo hiciste tú, la gente normal no despierta a los demás a las dos de la mañana solo para mostrar un anillo; solo tú— dije con un suspiro de cansancio ante su mirada de curiosidad — la verdad es que me arrepentí a los pocos segundos de haber aceptado, me siento confundida
—Si estás confundida es porque tienes a alguien ahí metido que no te deja seguir — señaló mi pecho — ¿quién es Lucy? —negué con tristeza—no te creo, simplemente no te creo… Lucy te conozco lo suficiente para decir que te enamoraste de otro y es de mucho antes que yo te conociera y lo peor es que sabes de qué te estoy hablando…
— ¿Otra vez con eso? Erza eso es más antiguo que la mitología nórdica y no, no estoy enamorada de nadie es sólo que no me siento ni lista, ni tengo la certeza de decir que si… o que no solo lo dije para salir del apuro… el en realidad es buena persona….
—Sabes que sólo te engañas a como también sabes que ni tú misma te lo estás creyendo y por tu balbuceo deduzco que tienes la respuesta y no la aceptas ¿Cuál era el nombre del chico que te robó el aliento en tu niñez?
— No hubo tal persona en ningún momento de mi vida
— Claro que sí y yo soy soltera
— ¡Es la verdad Erza! —claro que tenía razón, si existió esa persona; tiene nombre y apellido, ¿pero como no poder seguir adelante todo por culpa de un maldito fantasma, de alguien que tan siquiera sé si me recuerda? Era mi lío mental solo que nadie lo iba a saber y menos si de Erza se trataba —Si te refieres a mi amigo de infancia su nombre es Natsu
—Bonito nombre, ahora recuerdo porque te gustaba
—Recuerdo haberlo mencionado solo un par de veces Erza ¿cómo es te haces tantas ideas extrañas?
—Claro que sí, sólo un par de veces
— ¿A qué se debe el tono sarcástico si se puede saber?
—A qué hablas más de lo que crees amiga mía, además tu bien sabes que tengo buena memoria
—Buena imaginación es lo que tienes Erza
—Como quieras, pero quiero que sepas que sigo sin creerte y lo que sí creo es que necesitas un baño y un cambio de ropa porque vamos a salir
— ¡¿Qué dices, salir, a dónde?! ¡Erza tengo que arreglar mi apartamento es mi primer día libre como en un año! — la verdad no tenía ganas de ir a ninguna parte y si mi apartamento era un completo asco ya casi vivía con una familia de ratones y otra de cucarachas si no era que ya se habían mudado
—Ése; amiga mía es tu problema, y si no tenías libre era por tu adicción al trabajo, así que ahora no me vengas con esos cuentos y mañana tampoco trabajas así que mueve tu lindo trasero que no quiero volver tarde y ni me digas nada porque yo te había dicho desde el martes y tú "muy gustosamente" aceptaste ¿Recuerdas? — maldita Erza porque diablos tenía tan buena memoria entre tanto trabajo que hacía durante la semana y su esposo como era posible que se acordara de una maldita promesa que si acaso me recuerdo que me dijo Erza. De muy mala gana; y es que de por sí no andaba de buenas pulgas, me di un baño y luego me vestí con unos jeans negros y una blusa verde algo holgada, me peiné en con una cola de caballo y salí donde estaba Erza.
— ¿Lista? — me preguntó mientras se ponía de pie
—Lista — respondí con pocos ánimos
— ¿Y tú anillo?
—Creo que lo puse en mi mesa de noche anoche cuando llegué ¿por qué? — dije desde la cocina donde se encontraba el plato de mi perro
— ¿No lo usarás? — suspiré sonoramente y respondí en la puerta del apartamento
—No lo creo necesario, Loke no está aquí y tampoco quiero ser la "comidilla" del hospital el lunes, tampoco creo que todos mis pretendientes se den cuenta Erza — ella asintió con una sonrisa en su rostro, la cual se veía claramente fingida — ¿nos vamos?—ella asintió y salimos.
Como vivíamos en el centro de la ciudad decidimos caminar ya que todo era muy cerca y las calles estaban bastante llenas a estas horas. Pasamos la tarde de compras, de un lado a otro entre compras y el salón de belleza pasamos a tarde y logré hasta animarme un poco; al final de la tarde fuimos a mi apartamento y pedimos una pizza para comer; como amo la pizza… vimos unas películas que habíamos rentado y luego como a las once de la noche Erza se marchó dejándome nuevamente sola. Hacía como un año había comprado un cachorro Siberian Husky, pero lo había llevado a casa de mamá puesto que no había tenido mucho tiempo para estar con él y el pobre vivía solo y aburrido, por suerte mi madre aceptó cuidarlo un tiempo y a mi parecer; ahora que lo pienso, ese tiempo se había pasado hacía ya rato y era hora de hacerme cargo de Sam, mi hermoso Sam; era un hecho mañana iría a casa de mamá en la tarde y así tendría tiempo en la mañana de limpiar un poco mi departamento y con eso en mente me fui a dormir.
Al día siguiente me levanté bien temprano y me dispuse a realizar los deberes; limpié el piso, sacudí un poco las ventanas y los muebles, lavé la ropa, cambié las camas y dejé bien arreglada la cocina. Me tomó más tiempo de lo que esperaba en un principio, pero aun así terminé temprano; me cambié de ropa por una más presentable y tomé las llaves de mi auto y salí hacia el estacionamiento donde me esperaba mi auto; un Honda Civic 2010 color plateado con rayas azules técnicamente modificado para que corriera lo máximamente permitido, mamá siempre decía que parecía loca con un auto así y que algún día me mataría en él, pero la verdad es que me encantaban los autos de carrera por su velocidad y sus estilos era algo que tenía desde muy niña y me había costado sudor y lágrimas hacerlo con ayuda de un amigo de la universidad y ahora no dejaría mi pasión aunque San Pedro se quedara calvo. Llegué a casa de mis padres en unos cuarenta minutos, justamente a la hora del café; que suerte tuve ese día pues mamá había hecho un delicioso pie de manzana; era mi debilidad, el pie de mi madre. Pasamos la tarde juntas, ya que mi padre se encontraba de paseo con unos amigos y mi hermana no estaba al parecer andaba con sus amigas en el cine o a saber Dios donde; hablamos de muchas cosas entre ellas mi decisión de llevarme a Sam a vivir conmigo, pero omití rotundamente mi compromiso con Loke ya que mamá lo conocía muy poco y creo que no sabía que teníamos una relación seria y menos que estaba indecisa… ya luego le diría.
Como a eso de las siete treinta me despedí de ella, fui al lugar donde dormía el Husky y recogí todas sus cosas y las llevé al auto, el pobre estaba contento hasta decir basta, si no que más…mi hermoso Husky lo había comprado un día que venía de regreso del hospital poco después de que Erza se casara y es que la verdad él logró enamorarme, con sus hermosos ojos azules lo cual era un gran distintivo en su raza con su pelaje negro y blanco; más negro que blanco eso sí, lo cual lo hacía extremadamente hermoso y tierno a la vez. Me despedí de mamá prometiendo volver más seguido y con; ojalá, más tiempo, una vez que salí de la casa llamé a Sam para que se subiera en el auto y ni terminando de darle la orden el perro ya estaba instalado en el asiento del copiloto, me subí yo también arranqué y nos fuimos con rumbo a mi hogar que ya no estaría tan solo gracias a mi "pequeño" amigo. Al llegar al edificio dejé el auto en el parqueo y pasé por la recepción a notificar que mi perro estaba de vuelta y me dijeron que era bien recibido siempre en ese edificio; era muy conocido todos querían pasar tiempo con él cuando era un cachorro y gracias a eso convencieron al dueño para que me dejara tenerlo, hasta me ayudaron a entrenarlo y todos los empleados sabían que cuando quisieran lo podían sacar a dar una vuelta o simplemente tenerlo de compañía tenían mi permiso y de paso les agradecí por ayudarme.
Subí a mi apartamento con Sam a mi lado, llevaba sus cosas en mis brazos por lo cual a muchos costos abrí la puerta y me dirigí directamente a mi recámara donde ubiqué la cama de Sam a un costado de mi cama y me dirigí al tocador para ponerme mis pijamas y para cuando volví al cuarto Sam ya estaba totalmente instalado y hasta dormido, con mucho cuidado llegué a mi cama puse el despertador ya que mañana tendría que ir a hablar con mi jefa para saber lo que no escuché la noche del viernes; de mis nuevos pacientes, ofrecerle una disculpa, de paso también podría negociar mi horario para que ya no fuera tan pesado como antes; me metí en la cama y a los pocos minutos caí en brazos de Morfeo.
Me despertó el sonido tedioso de mi despertador; como lo odiaba, pero no me quedaba de otra más que tenerlo porque si no ni los mismos dioses me despertarían tan temprano y ojalá estando cansada. Me alisté muy rápido y me preparé el desayuno y le puse una taza llena de comida a Sam y me dirigí a recepción para avisar que el perro quedaba con comido, pero que si lloraba o algo ya sabían en donde estaba todo como siempre. Salí casi volando en mi auto para llegar temprano y así poder hablar con "la fiera" de mi jefa; la Dra. Georgia quien en realidad era muy buena conmigo y mis compañeros de área, pero cuando se enojaba era mejor salir corriendo a quedarse cerca. Una vez en hospital olvidé todo tipo de cortesías y fui directamente a la oficina de la doctora y la encontré con su café humeante; fuerte, negro y con poco azúcar así lo tomaba, como todas la mañanas.
"—Buenos días doctora yo venía…
—Cuarto piso, pasillo C, tercer cuarto a la izquierda — no comprendí nada y me supuse puse cara de boba pues ella sonrió un poco — tu paciente, fue herido en lo que me parece fue una misión un poco difícil en no sé qué país, pertenece a un grupo especial que realiza misiones especiales… vaya eso es redundante — tomó un sorbo de su café — es el capitán de la unidad Gamma 7; en realidad lo que importa es que tiene la pierna izquierda casi desecha y es tú deber que vuelva a caminar — ahí reaccioné de golpe
— ¿Cómo dice?
—Lucy, esta vez estás a cargo de un único paciente y espero el mejor desempeño como siempre, ya que el gobierno estará al tanto y por eso pidieron al mejor rehabilitador de este hospital
— ¡Pero yo no soy la mejor rehabilitadora y mucho menos se dé cosas tan complicadas doctora!
—Tienes la capacidad y la experiencia para asumir el reto Lucy; además hoy entra el doctor Lee y algunos nuevos y voy a estar muy ocupada y ellos también ya que van a realizar tu trabajo
—Pero… pero… pero yo… yo… yo no…
—Tienes que madurar y crecer lo cual solo lo harás experimentando, además su vida no está en riesgo mucho menos lo está su pierna solo es que lo levantes de una cama, no es el fin del mundo — me dijo poniéndose en pie y yendo hasta la puerta — Que él pueda volver a hacer lo que hace una persona cualquiera sin ningún problema está en tus manos Dra. Heartfilia, el historial médico está en el lugar de siempre—dicho eso salió de la oficina dejándome ahí como tonta, como niña cuando tiene miedo y es que tenía miedo era la primera vez que hacía algo así sola el sonido de la puerta me devolvió a la realidad — Por cierto se me olvidó decirte… está en recuperación de las operaciones así que ve a ver como se encuentra y decide lo que te quede mejor…—iba a abrir mi boca cuando me interrumpió — ¡Excepto renunciar! Ahora ve — asentí y salí bajo su mirada expectante.
Durante el trayecto lo único que hice fue pensar que haría, por supuesto iba a tener más tiempo puesto que sólo tendría un paciente…pero un militar… y que el mismo gobierno estuviera vigilándome… ¿ahora qué haría? Era demasiada presión para una sola persona, aunque quizá "la fiera" tenía razón… iba tan sumida en mis pensamientos que choqué con alguien y solo el golpe en mi trasero me devolvió a la realidad.
"— ¡Lucy ten más cuidado! — escuché a Erza gritar — ¡Uno no camina a ciegas niña, no mientras tengas los ojos buenos!—observé un poco mejor el lugar y casi me muero de la vergüenza
— ¡Lo siento mucho Dr. Lee… — ¡diablos! solo a ti Lucy solo a ti te pasan estas cosas—…de verdad lo siento, usted viene entrando a penas y yo lo recibo de esta manera, soy una tonta!
—No pasa nada Dra. Heartfilia, tranquila yo también venía distraído, no fue solo tu culpa — me dijo con una sonrisa—además no sé ni cuantas veces te he dicho que me llames Natsu y no Dr. Lee, es más con John me conformo Lucy
—No lo sé creo que muchas, ¿pero tú si puedes decirme Dra. Heartfilia no? — el rió
—Lo sé, pero es respeto y tú siempre me tratas de doctor, así que yo no me molesto; pero más importante ¿te duele algo, te hiciste daño?
—Claro que está bien — escuché decir a Erza — ¿Para qué diablos crees que le pusieron ese trasero? Sé más serio John, Lucy no se lastimaría ni cayendo de la azotea del hospital
—Erza, amiga, conocía de todo sobre ti menos tu envidia—le dije con mirada fiera, como si fuera mi culpa que hubiera llegado tarde a la repartición de traseros
— ¡Yo solo digo la verdad Lucy!
— ¡Chicas tranquilas! No es el fin del mundo y no se molesten conmigo, pero debo reportarme con "la fiera" si no ya saben cómo se pone porque no estoy trabajando y ella sí; me alegro mucho de verlas a las dos y saber que estén bien… ¿almorzamos juntos como en los viejos tiempos? — Ambas asentimos felices — Ok entonces las veo luego — dicho esto se marchó miré con molestia a Erza
— ¡¿TÚ MALA AMIGA COMO SE TE OCURRE HACER ESE TIPO DE COMENTARIOS FRENTE A OTRAS PERSONAS?!
—No sabía que conocieras la vergüenza Lucy, pero era solo un chiste con parte de verdad; pero es más importante saber porque estabas en otra luna mujer ¿qué diablos te traes hoy?
—Mmmm pues no mucho solo que la jefa me asignó un trabajo de un único paciente y está difícil la cosa considerando que se trata de un militar y que el gobierno me pisa los talones sobre lo que hago o dejo de hacer y para empeorarlo todo la doctora dijo que yo era la mejor en mi área…no sé si puedo con esto la verdad Erza
—Eso dices ahora Lucy, pero ya verás que todo te sale bien como siempre—me dijo seria — además no por nada te graduaste con honores o sí
—Pues no, pero eso no evita que me sienta con los nervios de punta
—No te preocupes por nada, si "La fiera" te dio el trabajo es porque sabe que puedes, solo ten confianza y ya verás — era verdad "La fiera nunca le daba un trabajo a alguien si sabía que no podría; aun así, malditos nervios que no me dejaban en paz—me voy amiga tengo que ir a laboratorio y no quiero gritos un lunes en la mañana, no lo soportaría, ten fe Lucy nos vemos en el almuerzo—me abrazó y se fue
— ¡Gracias Erza! — le grité ella me sonrió y siguió su camino, yo hice lo mismo y seguí mi ruta hasta el tercer piso, pero ahora iba con mucha más confianza, ahora si e la creía, si creía que yo podía y que de algo me servirían todos mis esfuerzos en la universidad, era ahora que debía demostrar lo que era y para que me había preparado tanto.
Llegué al tercer piso y caminé hasta el pasillo C, en el cuarto que me habían indicado y observé unas cuantas enfermeras muy sonrientes "claro tenía que ser, un nuevo casanova para tu lista Lucy; por eso amaba trabajar con niños" como mi paciente estaba muy ocupado preferí bajar a la cafetería y comer algo aún era temprano como para ponerme de mal humor con un tipo que ni conocía, no valía la pea una gastritis por un paciente. Volví a subir como a eso de las nueve treinta; más de una hora estuve abajo escuchando a unas enfermeras chismosas del soldado estrella del hospital, que estaba muy aquí, que era todo un allá, que estaba como Dios quería y no como mandaba…¿Acaso no tienen nada que hacer? Oh es cierto, solo viven del chisme ¡Que coraje! Ahora entiendo porque no quise ser enfermera; llegué al salón entré con un buenos días y tomé la ficha médica, iba seria no quería que el tipo me tomara como a otra de las enfermeras que parecen que nunca en su vida vieron un hombre, le di un vistazo detallado mientras decía con educación
"—Soy Lucy Heartfilia y voy a ser la encargada de su recuperación, no se preocupe de nada que está en buenas manos—como no me dijo nada proseguí con lo mío—al parecer todo está en orden y si todo sigue de la misma manera mañana mismo podríamos comenzar con la rehabilitación física, un poco lento será al principio pero entre más pronto comencemos más pronto veremos los resultados señor…—miré el principio del parte médico y me quedé como hielo al ver el nombre, no podía ser, tenía que ser una broma… una maldita broma del maldito destino…alcé la mirada y ahí estaba él con su misma cara de niño solo que más maduro; su típico cabello rosa siempre de rebelde, algo de barba, pero muy fina casi no se le notaba, ¿por qué diablos me tenía que pasar esto a mí? el fantasma que siempre me perseguía estaba frente a mí y yo… yo iba a pasar mucho tiempo con él… no podía ser… me pasé las manos por los ojos con la esperanza de haber visto mal, pero que equivocada estaba, no era un fantasma ni un reflejo era él — Natsu… Dragneel — dije en un susurro casi inaudible, él se veía sorprendido pero me sonrió de esa manera que lo hacía de niño mostrando sus dientes y cerrando sus hermosos ojos verdes jade… y demonios tenía que admitirlo estaba feliz de verlo nuevamente."
Ah? como? así no más?
Jajajaja ahora entiendo como se siente dejar las situaciones en continuará bwajajajajaja
*Claire Kaito Odinson: mega gracias me diste fuerzas e inspiración Happy espero este también sea de tu agrado!
Tomates? Felicitaciones?
Dale review, dale review!
Los veo pronto -con suerte de hoy en ocho días-
Jill!
