NI ONE PIECE NI SUS PERSONAJES ME PERTENECEN SON PROPIEDAD DE EIICHIRO ODA SÓLO HAGO ESTO CON EL FIN DE ENTRETENER.

Cap 2: El momento adecuado.

Nami se quedó pensando seriamente en lo que dijo Robin ¿a qué se refería con el momento "adecuado"?, divagando por las posibilidades en su mente, se detuvo en la que le pareció la más adecuada y con una sonrisa pícara afirmó: —Oh ya entiendo, no te preocupes estoy segura de que el cabeza de alga siente lo mismo que tú. Además esta isla es muy bonita, en cuanto termine la próxima tormenta podrían bajar a dar un paseo, o quizás podrían ir a un restaurante, yo invito.

"En realidad será la deuda de Zoro la que aumente, pero ella no tiene que saberlo" pensó la navegante.

Tenemos que conseguir un lindo vesti… —pero antes de que pudiera seguir planeando cosas, una mano fleur salió de su hombro y le tapó la boca.

Mmm, mmm, mmm —fue todo lo que se escuchó de la navegante hasta que el brazo desapareció.

Robin ¿Por qué hiciste eso? —Dijo Nami cuando recuperó el aliento.

Creo que estás confundiendo las cosas Nami, lo que describes parece más la situación ideal que el momento adecuado, aunque dudo que lo de la cita romántica funcione —respondióla pelinegra con una sonrisa divertida al imaginar toda la situación descrita por Nami, ella y Zoro paseándose por la isla corrigiendo el rumbo del espadachín cada cierto tiempo, para finalmente terminar en una cena romántica en un restaurante elegante, con ambos a la luz de las velas, negó con la cabeza ante tal imagen "No suena mucho a nosotros. Aunque tal vez…" pensó.

No entiendo, ¿A qué te refieres entonces? —Nami estaba realmente confundida con lo que decía Robin.

A lo que me refiero es que, a pesar de que la idea de que mis sentimientos por Zoro sean correspondidos es lo mejor que podría pasar, no es el momento de decirlo, la información revelada antes de tiempo puede traer conflictos y dudas innecesarias —dijo Robin tranquilamente.

¿Conflictos y dudas?, ¿es que acaso dudas de lo que sientes por él, o de lo que él siente por ti? —preguntó Nami.

Yo no dudo nada Nami, dudar es un lujo que no podemos darnos, el más mínimo atisbo de duda puede traer graves consecuencias —dijo Robin con semblante serio.

¡¿DE QUÉ ESTÁS HABLANDO!? —dijo Nami sumamente enojada— No estamos planeando una operación encubierta, amas al hombre ¿que podría ser mejor?

Nami estaba absolutamente molesta, cómo era posible que admita abiertamente sus sentimientos y no tuviera la intención de decirle a él.

Robin, puedo entender el hecho de que estés insegura, pero te puedo asegurar que tus sentimientos son correspondidos, Zoro te quiere y no creo que la edad sea importante —afirmó Nami con la esperanza de que esa fuera la razón por la cual Robin se negaba adecirle a Zoro lo que siente por él.

Robin veía a su amiga enojarse para seguir afirmando que el sentimiento era mutuo, se alegró de saber que esa posibilidad existe más allá de sus sospechas o deseos, sonrió para sí misma para después decirle —tampoco lo creo así —sonrió para calmar a Nami—. El asunto es que cualquier duda podrá costarnos la vida Nami —quiso interrumpirla pero ella continuó.

Las dudas de cualquier tipo reducen nuestra capacidad de reacción. Si dijera lo que siento en un momento inapropiado, no sólo estaría arriesgando la posibilidad de que la respuesta por su parte fuera corresponderme, sino que además y mucho más importante podría causarle problemas a todos los demás, a todos nosotros incluyendote —concluyó Robin.

¿Cuál sería el problema con eso Robin? Tú aceptaste lo que sientes ¿no es cierto? —preguntó Nami.

Así es —respondió ella.

Y no por eso se ha visto disminuida tu capacidad de pelea o de análisis —replicó la pelirroja.

Precisamente por ello no lo hizo Nami, al aceptar y asimilar mis sentimientos pude decidir entre seguir alimentandolos y volverlos una razón más para pelear, o comenzar a deshacerme de ellos —dijo Robin.

¿Y tu crees que él no ha pasado por eso? —preguntó ella.

No lo sé, pero eso no importa ahora, lo que importa es que volvimos a reunirnos somos más fuertes y podremos cumplir nuestros sueños.—Respondió con convicción.

Yo sé que para eso fueron estos dos años Robin, pero, ocultarlo no hará más que lastimarte —dijo Nami preocupada.

Tranquila, eso no pasará ¿por qué habría de lastimarme si sé que lo que siento es verdadero? —dijo Robin sonreído.

Podríamos morir mañana ¿sabes? y nunca sabrá lo que sientes —habló Nami con tristeza.

Es cierto cada día en este mar es una constante lucha entre la vida y la muerte, sin embargo nadie morirá pronto, después de todo, cada uno de nosotros tiene nueve vidas y sueños por proteger aun a costa de la propia —dijo Robin.

"¿Cuándo se habían vuelto tan parecidos estos dos?".Pensó Nami sorprendida, Robin negaba tajantemente la posible muerte de alguno de ellos en un futuro cercano aunque tuviera que perder la vida en el proceso. "Igual a él" "Son tal para cual" siguió pensando en esto sólo para escuchar a la pelinegra decir:

Después de todo, nosotros nos hicimos más fuentes por nuestro capitán ¿no es así? Para ayudarle a cumplir su sueño y no tener que separarnos y verlo pasar por ese sufrimiento nunca otra vez.

Es cierto por Luffy hicimos todo esto, por él, por su sueño, por los nuestros— "POR ÉL" pensó la navegante, a la que se le oprimía el corazón cada vez que recordaba la fotografía en aquél periódico de la Gran Guerra que mostró a un Luffy devastado, en estado de shock, completamente ajeno a lo que pasaba a su alrededor, con el cuerpo de su querido hermano recién fallecido en sus brazos. Apretando los puños recordó la impotencia que sintió al verlos, y no poder estar ahí con él como un apoyo para superar la pérdida. Ahora era él quien necesitaba de su ayuda y ninguno de ellos estuvo con él. Por éso fue que entrenó, por éso fue que aprendió todo lo que pudo sobre el clima en el Nuevo Mundo. "Para ayudarlo en su travesía y no tener que verlo perder su hermosa sonrisa nunca más", pensó Nami…

"Un momento, ¿desde cuando piensas que la sonrisa de Luffy es hermosa?", dijo una vocecilla en la mente de la mujer.

"¿Hermosa?, yo no dije hermosa," continuó hablando Nami con lo que parecía ser la voz de su subconsciente.

"Tienes toda la razón no lo dijiste, lo pensaste, que para el caso es lo mismo yo lo escuche, desde luego no tienes que contestar a la pregunta, yo ya sé la respuesta desde hacía mucho tiempo, soy tu subconsciente después de todo. Lo que me sorprende es que esto saliera a flote tan pronto" dijo la voz interior de Nami.

¿Hermosa?, por supuesto que era hermosa, esa sonrisa les había devuelto la esperanza a cada uno de ellos, se volvieron nakamas gracias a esa sonrisa brillante que les devolvió al camino de sus sueños y metas que por una u otra razón se veían truncados, los salvó sin pedir permisos o aprobaciones, no dudó un instante a pesar de que las pruebas dijeran lo contrario, confió en ellos. Desde el primer momento vio algo en ellos que tal vez ni siquiera ellos mismos conocían, a pesar de que todos le debían demasiado no lo seguían por una deuda sino que, era esa férrea voluntad la que los hizo seguirlo, no eran tripulantes ni subordinados, eran nakamas, eran familia.

Nami reflexionaba todo lo anterior expuesto en su mente para terminar en la conclusión de que efectivamente esa sonrisa es hermosa.

Su conclusión se reflejó en un ligero sonrojo en sus mejillas que no pasó desapercibido para Robin, la cual veía las expresiones y reacciones de Nami con mucha intriga por lo diversas que eran; por momentos se veía triste, enojada, apretaba los puños con fuerza, para después sonreír con lágrimas contenidas en sus ojos y terminar con el leve sonrojo en el rostro y quedar sonriente con los ojos cerrados.

"Definitivamente hay una gran catarsis ahí dentro", pensó Robin en irse y dejarla disfrutando el momento a solas.

Entonces en ese justo instante la molesta voz interior de Nami dijo: "oi, oi reacciona que se te escapa el botín".

Instantáneamente Nami abrió los ojos para ver Robin a punto de levantarse e irse —Robin —llamó para detenerla.

Tranquila no me iré sólo quería preparar más café —sonrió.

Con nueva cafetera llena en mano, se sentó en la silla esperando a que su joven amiga comenzara a hablar.

Robin ¿cómo es que puedes… —no supo como terminar la pregunta ¿qué se supone que iba a preguntar? ¿cómo demonios vas a poder convivir con Zoro si lo que deseas es mucho mayor de lo que cualquiera pudiera imaginar? Sí definitivamente eso era lo que quería saber, más como un consejo para si misma que la curiosidad por el bienestar de la arqueóloga, después de todo eso tenía razón como casi siempre.

Y como si leyera la mente de la pelinaranja afirmó con una sonrisa —disfruto de su compañía y de su presencia, cada momento que pueda pasar con él es apreciado, realmente si puedo sentir que él está ahí con eso me es suficiente.

¿Pero sí el tiempo pasa y los aleja antes de poder acercarlos? —Preguntó Nami recordando a cierta emperatriz.

El tiempo no cambia nada Nami, son las acciones las que cambian las cosas, si el sentimiento es verdad podrían pasar 50 años Sin verse, y al reencuentro sentir la misma felicidad como la primera vez que se conocieron —recordó el ferviente cariño de Brook hacia su querido amigo Laboon y el deseo de volver a verlo. Así como el agridulce reencuentro con su madre que a pesar de haber embarcado en beneficio de su sueño y el de su padre jamás la olvido.

Por su parte Nami sólo pudo traer a su mente a tres personas; Belle-mere san, Nojiko, Gen-san, aun sin haberlos visto desde hace tanto los abrazaría igual de fuerte e incluso más que de haberlos visto esta mañana.

Una duda más azotó su mente —¿Pero y si… —una vez más fue incapaz de completar la pregunta.

Aunque nuevamente no fue necesario porque Robin dijo —y aun si ellos ya hubiesen elegido y nosotras no seamos las afortunadas, eso no cambiaría nada, seguiríamos protegiéndonos entre todos como familia, y apoyándonos para alcanzar nuestros sueños como nakamas ¿no es así? —habló Robin en plural porque sabía que desde hace ya un rato estaban hablando de dos personas, en realidad cuatro completamente distintas.

Nami estaba sorprendida (aunque no debería), a esa mujer no se le escapaba nada.

"Realmente la charla te ha servido más a ti que a ella ¿cierto?", dijo aquella irritante voz de su cabeza.

"Damare baka", fue lo que le respondió Nami.

Robin continuaba viéndola a los ojos esperando una respuesta sonriendo, Nami cerró los ojos por un segundo, para abrirlos junto con una sonrisa digna del mismo Luffy —nunca lo dudes —respondió ella.

Bien, basta de charla debo hacer un muñeco de nieve —dijo Robin para concluir el tema poniéndose de pié.

Oh, claro el concurso, ¿me pregunto si ya se habrán cansado de cazar al "insecto"? —Dijo Nami

Lo extraño es que no hayamos escuchado ningún ruido de ellos en un rato —respondió Robin.

Y como quien predijo un desastre, inmediatamente después de que dijera eso, un terrible estruendo sacudió el barco seguido de un grito de victoria general.

¡SÍ!

¡HURRA!

¡LO ATRAPAMOS!

¡ESE SI QUE FUE UN SÚPER LANZAMIENTO!

Es tan grande que no puedo creer lo que ven mis ojos, aunque claro yo no tengo ojos YOHOHOHO.

¿Tenías que invocarlos, verdad? —dijo Nami con cara de resignación y una gota cayendo por su frente.

Fufufu —río Robin a modo respuesta, pues conocía bien lo alocados que podían ser.

Eso tampoco ayuda —dijo Nami suspirando—. ¡Pero me van a escuchar! —dijo esta vez con cara de demonio y el puño en alto frente a su rostro.

Ambas se dispusieron a salir de la cocina, pero antes de que Robin pusiera un pie fuera, la mano de Nami en su hombro la detuvo.

Estarás bien con todo esto? —preguntó la pelinaranja preocupada por su amiga.

Robin le dedicó una sonrisa cálida, que esperaba le transmitiera la calma que necesitaba, para después contestar.

Estaré bien Nami, disfruto el momento y lo seguiré haciendo, al fin y al cabo estaremos juntos durante mucho más tiempo, y pienso que tu deberías hacer lo mismo —le guiñó un ojo y salió a cubierta, mientras Nami, estaba petrificada con enorme sonrojo cubriendo su cara.

Cuando por fin salió a cubierta no se sorprendió ante lo que encontró: una nevada suave, preludio de una gran tormenta, sectores sin nieve y otros con montañas a modo de cuarteles, esculturas de nieve a medias o quizás medio deshechas. Una mujer de nieve sin cabeza con curvas bastante pronunciadas, obra de Brook seguramente; un mini tanque hecho de nieve que parecía funcionar lanzando bolas del mismo material desde el cañón, de Usopp y Franky sin duda; un tradicional muñeco adorablemente vestido como superhéroe, cortesía de Chopper y algo que asemejaba ser un muñeco con la cara de lado, ramas que parecían ser sus brazos, un barril en la cabeza haciendo de sombrero y una capa que ondeaba por detrás, definitivamente ese era de Luffy.

Le extrañó no ver a los chicos junto a sus creaciones y alzando la vista para encontrarlos, los vio a todos en las escaleras cerca del timón del Sunny jugando con algo.

Ustedes, ¿a qué viene tanto escándalo? —dijo Nami cuando los tuvo cerca, mientras ellos ya estaban tumbados en el piso con enormes chichones en la cabeza, cortesía de ella misma.

Oi Nami, eso dolió ¿por qué lo hiciste? —preguntó Usopp.

No pueden quedarse tranquilos por un minuto ¿qué fue esa explosión de hace rato? —preguntó ella.

No fue ninguna explosión Nami, fue Luffy cayendo a toda velocidad desde la punta del techo del puesto de vigía —dijo Chopper todavía emocionado con estrellas en los ojos.

Sí, todo gracias al grandioso plan del maravilloso CAPITÁN USOPP… —todos continuaron ignorando al tirador, excepto Chopper quien lo veía con admiración.

¡Genial capitán Usopp! —dijo el reno aún en las nubes.

Nami quería respuestas y con esos dos en su mundo, Franky bailando y haciendo su característica pose y Brook riendo como un loco sólo le quedaba una opción de dónde obtenerlas, tomó al capitán por el chaleco y lo levantó bruscamente.

Tú, ¿qué demonios hacías allí arriba y por qué caíste de esa forma? —dijo Nami al límite de su paciencia.

Eh Nami, buenas noticias atrapamos al insecto, mira —dijo señalando a la palma de Robin, quien sostenía un escarabajo más grande que su propia mano de un hermoso color blanco con líneas anaranjadas brillante en el caparazón.

Es muy lindo —dijo Robin, a lo que el escarabajo pareció sonrojarse.

Yo no le veo lo lindo, además eso no fue lo que pregunté —dijo la navegante sin ver completo al espécimen, cuando ella lo observó por completo, su rostro se puso blanco de la impresión.

KYAAA, ¿qué rayos es eso? —preguntó la navegante asqueada.

Es el insecto que nos dijiste. O ¿será que hay más? —dijo Luffy emocionado nuevamente.

No lo creo Luffy, ya realizamos una SÚPER revisión total al Sunny, en cada habitación y rincón y este fue el único que encontramos —dijo el cyborg.

En un instante el aura de Nami se volvió oscura y demoníaca, todos la sintieron tras de sí y no les auguraba salir ilesos.

¡¿ENTRARON A NUESTRA HABITACIÓN SIN PERMISO?! —el tono usado por la chica prometía dolor si no le satisfacía la respuesta.

Tragaron saliva ruidosamente y sudaron frío, nadie quería hablar, pero sabían que si la hacían esperar peor sería el castigo.

Todos dieron un paso atrás empujando a Usopp en el proceso, que se vio obligado a responderle.

Po-por supuesto que no Nami —dijo el narizón temblando—. A-además Chopper fue el único que entró y nos aseguró que no encontró nada, ¿Cierto Chopper? —terminó el hombre.

La mirada asesina de Nami se posó sobre el joven doctor, y se atenuó un poco ante el cuadro que vio, un renito completamente asustado refugiado en los brazos de la arqueóloga, pegado a su pecho mientras una mano extra trataba de calmarlo acariciando su cabeza.

Chopper ¿es verdad eso? —preguntó Nami más tranquila.

Sí y sólo revisé debajo de la cama y tras los muebles lo juro —dijo el pequeño muy asustado.

Nami suspiró, sólo es un niño, le acarició la cabeza.

A mi me hubiera gustado ayudar a Chopper-san con su investigación, sobretodo en el cajón de las bragas Yohohoho —dijo Brook.

Y ahí Nami había encontrado con quien desahogarse, de un movimiento desenfundo el clima Tact y mandó un rayo que lo dejó frito en el piso.

Que agresiva Yohohoho —dijo el esqueleto.

Bien y ¿en dónde lo encontraron? —preguntó Robin para continuar el relato.

Oh claro, en las plantas de Usopp, yo digo que se volvió así de grande porque se comió una de sus semillas misteriosas Shishishi —rió el moreno.

No son semillas misteriosas Luffy, son el arma definitiva del valeroso CAPITÁN… —fue interrumpido por la navegante que quería terminar de una vez la historia.

Si lo encontraron en las plantas de Usopp, ¿Por qué demonios caiste estrepitosamente del techo del puesto de vigía? —preguntó ella.

Porque el muy maldito nos vio y voló a las flores de Robin, y no me dejaron capturarlo ahí —dijo Luffy en un puchero.

¡IBAS A DESTRUIR EL JARDÍN DE ROBIN IDIOTA! —dijeron Chopper, Usopp y Franky al mismo tiempo, los últimos dos protegiendo instintivamente sus partes nobles, después de lo que vio Chopper, el indescriptible dolor que sintió Franky lo que más adelante le contaron al tirador, si bien era cierto que querían mucho a Robin y no dañarían algo que ella aprecia tanto como su jardín, la principal razón para protegerlo era, que no querían invocar una furia desconocida con el riesgo de quedar paralíticos o sin descendencia.

Así que trate de atraparlo desde atrás pero se escapó y voló a la punta del puesto de vigía, y cómo Luffy no podía estirar sus brazos porque le daría tiempo de escapar otra vez, Franky tuvo la idea de lanzarlo como jabalina, para que pudiera mantener los brazos estirados y poder atraparlo, lo que funcionó, hasta que Luffy no pudo detenerse y enrolló la pierna alrededor del mástil, regresando y estampando su cara contra la cubierta —terminó Usopp.

Yosh y lo atrapamos, me lo quedaré —dijo Luffy felíz

Como quieras Luffy sólo aléjalo de mí —dijo Nami—. Por cierto, me deben 50,000 por el atentado a nuestra privacidad y 10,000 más por usar a Chopper como carne de cañón.

¡¿QUÉ?! —el grito de terror de los chicos retumbó por todo el barco.

~En algún lugar del mar cerca del Sunny~

Misión completa señor, el escarabajo está en el barco —dijo el den den mushi que sostenía un hombre sentado frente a su escritorio.

Bien, él sabe que hacer. Comienza con la siguiente fase, desembarquen y alisten todo —ordenó el hombre.

Pero señor, la isla es famosa por sus tormentas de nieve continuas e impredecibles, si bajamos a tierra ahora sin un local corremos el riesgo de morir sepultados —dijo el hombre del otro lado del comunicador.

Escucha muchacho, bajan ahora y corren el riesgo de morir sepultados o esperan y tengan por seguro que los mataré con mis propias manos —dijo el hombre con voz seria y tranquila, que no lo hacía sino más amenazante.

Co-como usted ordene señor —respondió el hombre sumamente consternado y cortó la comunicación.


Ahora que entiendo como funciona la página me presento: aqui sake-san con el segundo capítulo de recuerdos espero que les haya gustado y perdón si tardo mucho en actualizar pero no lo dejaré.

Gracias a ishurii espero que te guste el LuNa de hoy. Espero San Valentín y el dia blanco.

A Scarlet-KD gracias por el extenso review en serio me alegró mucho de que te haya encantado el primer capítulo y espero que disfrutes este también.

A otaku girl, me alegró saber que la historia te parece increíble, y no desesperes. La continuaré.

Y a todos los que no comentaron pero leyeron el capítulo y lo siguen de alguna forma también muchas gracias.

Actualizaré lo más pronto que pueda.

Nos leemos luego.

Un abrazo.