No lo espere honestamente, pero me causa una gran alegría saber que si fue bien recibido el fic, a mi parecer. Así que gracias a los que leen y más aun a los que dejan reviews.

Ustedes pensaran por que LanxEdxWin… siendo yo tan EdxWin fan…pues sigan leyendo! xD


Diclaimer: Hagane no Renkinjutsushi FULLMETAL ALCHEMIST no es mío. Es de mi Vaquita adorada.


Pensamientos y un recuerdo.

—¡Lan Fan!—la azabache se giró buscando de donde provenía esa voz femenina.

—Julia… ¿Qué te trae por acá?—la peli naranja le mostro una cesta de frutas—Mi hermano y yo recolectamos y separamos algunas para ti. — le entregó la cesta a su hermano Roy quien la llevaba de paseo ese día.

— Muchas gracias Julia, salúdame a tu hermano.

—Lindo gesto de tu parte. —añadió el mayor.

—No es nada, nos vemos luego. —la joven se alejo trotando pausadamente mientras movía la mano de un lado al otro.

—Cuídate… —agregó Lan Fan en un susurro.

Desde que quedo en esa condición todos le tenían mucho "cariño y afecto" mas que antes. No sabia si pensar que eran sinceros o simplemente le tenían cierta lastima. Lo mas probable era lo ultimo, pero una parte de su ser quería "engañarse" en lo primero.

Añoraba su tierna infancia y niñez en la que podía jugar, correr; abrazar a su padre, apostar carreras con Roy. Desde pequeña, por costumbre de su mamá, siempre le encantaba practicar artes marciales con ella, pero, su madre falleció de un virus que contrajo del ambiente cuando ella solo tenía seis años.

Todos en la familia decayeron emocionalmente, pero su padre, con mucho esfuerzo y constancia los motivaba a seguir adelante, a pesar de que él también estaba más que destrozado, pero por sus hijos, lo tenía que dar todo. "Es lo que mamá quiere, verlos reír y sonreír siempre, a pesar de las circunstancias" de esa manera, siguieron recordándola, aparentemente por el lado de Lan Fan.

Su Padre, James Mustang, amaba las carreras. Nunca ganó una pero llegar al tercer o cuarto puesto lo hacían hincharse el pecho de orgullo, y su esposa e hijos lo admiraban. Y aun mejor tener como apellido: Mustang.

Ellos viven en un pueblo rural, cerca de la carretera, la cual casi siempre esta desolada. Ahí su jovial padre aprovechaba la pista. Tomaba sus llaves, iba al auto, en algunas ocasiones con sus pequeños, como en esa ocasión. Tomó el volante, piso el acelerador y empezó el juego. Iban a aproximadamente 80 u 90 km/h. Algo lento para su padre—quizá demasiado para alguien tan adicto a la adrenalina— Pero siempre su primogénito le aconsejaba ir más despacio, lo cual le recordaba a su madre. Y siempre la menor recriminando con la mirada al mayor, con ella si que compartía similitudes.

El día del accidente fue el peor día de su vida.

Su padre no traía puesto su cinturón de seguridad… raro en el, podía ser medio loco pero no estúpido. En cuando impactaron contra el camión, el murió al instante. A su hermano lo internaron cinco meses. El trauma fue severo, pero no inmejorable, seria una larga rehabilitación.

Y por ultimo, ella, recibió un fuerte golpe en la cabeza y tenia heridas que le provocaron los vidrios que reventaron con el impacto del choque. Quedo en como por dos meses aproximadamente. Y cuando despertó se dio cuenta de que perdió sensibilidad en las piernas. No podía mover ni un solo dedo. Podía oír a lo lejos a su hermano gimiendo de dolor durante su rehabilitación. Le anunciaron sobre su fallecido padre…

Se dejo caer en una abismal depresión. No quería comer o beber absolutamente nada; tampoco quería ver o hablar a nadie, ni a sus familiares… Hasta que apareció ella…


**Flashback**

—¡¿Por qué? Si ya… habíamos sufrido con lo de mamá… ¡¿Por qué a papá también…? —ubicada muy al borde de la camilla sollozaba, sus lagrimas humedecieron sus mejillas y luego se perdían al caer en su almohada. Tenia un nudo en la garganta, se le dificultaba respirar. Apoyando su peso en sus brazos, quiso alcanzar la silla de ruedas que estaba a metro y medio de distancia pero no puso sostenerse más y cayó— Todo fue… mi culpa, yo…perdóname…

No podía siquiera arrastrarse, solo colocó su cabeza en su antebrazo y lloró. Pero luego de unos minutos apareció una de las enfermeras.

—¡Niña! ¡Oh, Dios…!—fue rápido a cargar a la azabache en sus brazos y recostarla—No vuelvas a hacerlo… por favor.

—Déjame en paz… odio esa maldita cama…—musitó. Su voz estaba quebrada, pero continuó—Odio este maldito lugar… y también a ustedes.

—Pero pequeña…—replicó la joven enfermera desconcertada. Lan Fan divisó a otra enfermera atravesando el umbral de la puerta, y traía las malditas telas… —Al fin regresas… Creo que otra vez debemos hacerlo.

—Esta niña no entiende…—comento en un suspiro mientras se acercaba a ellas.

Estaba claro que no era la primera vez, así que junto con otra enfermera se disponían a hacer lo de siempre: amarrarla de las muñecas a las rejillas de la camilla. Ella intentaba zafarse, pero sus intentos fueron inútiles. Y una fuerte depresión la nublo en sus recuerdos.

—Papá… Mamá… —sollozaba nuevamente.

Solo le quedaba perderse en recuerdos, felicidad momentánea, pero…que conforme pasaban los minutos pierde efecto y volvía a la realidad, se acabo la fantasía, y las lágrimas nuevamente empiezan a fluir sin reparo.

Se oyó el chillido de la puerta abriéndose. Enseguida una figura femenina capto su atención.

—¡Lan Fan! He venido a ver como andas. —en eso, la mujer notó que los ojos obscuros de la niña estaban vidriosos, sus cabellos desordenados… y atada de muñecas… No pudo evitar sentirse enfurecida ¿Cómo podían tratarla así? —Mi niña…—se aproximó a ella. Desasió el nudo de las ataduras, liberándola de esa manera. Con un pañuelo seco sus lagrimas y la fundió en un delicado abrazo— Tienes que ser muy fuerte. Recuerda lo que tu madre quería…

—Quería que sonriéramos siempre… Pero yo no puedo. No esta vez. —apoyó su cabeza en el hombro de la mujer.

—Dale tiempo al tiempo. Lo vamos a superar juntos. —declaró con seguridad. Lan Fan frunció el ceño y su cuerpo se tensaba.

—N-no… ¡No es cierto! Oí al doctor decir que ya no podre estar en pie jamás.

—Existen los milagros ¿Crees en ellos?

—No… Ya no creo. Sino papá seguiría vivo. Tal vez lo milagros no existen para todos. Quizá hasta ni el mismo Dios exista. —la mujer de rostro sereno se puso de pie, poso una mano en la cintura y con la otra se señalo a si misma con el pulgar.

—! Yo te voy a hacer creer de nuevo! Me voy a vivir con ustedes y no los dejare estar así. Van a superar esto. Ténganlo por seguro.

—Tía Izumi… —Consiguió regalarle una débil sonrisa.

—Solo dime Izumi. —aclaró, correspondiendo con otra sonrisa. Sintió una presencia más. Volteando se dio cuenta de la enfermera que acompañaba a un paciente en muletas. Era Roy.

—¡Izumi! ¿De veras te vienes a quedar con nosotros? —expresó el azabache totalmente esperanzado.

—No dudes de eso jovencito. Te hare pagar lo que le hiciste a mi cocina el año pasado.

—Gracias. —no supo que mas decir.

—Vamos a superar esto de nuevo ¿De acuerdo? —dirigió su mirada a Lan Fan, quien no pudo evitar sonreír al ver a su hermano mas animado. Los tres se lanzaban miradas de complicidad.

—Tratare.

—Lo haremos.

**Flashback End**

—¿Lista? —Preguntó su rubio amigo.

—Solo hazlo. —con fuerza rodo las ruedas de la silla y más el empuje de Ed lograron subir uno a uno los escalones de la entrada del aeropuerto.

—¡Estúpidas escaleras! Por que no hacen subidas para… —detuvo su oración. Casi dice algo que la molestaría. Para Lan Fan no paso desapercibido.

—Lo siento.

—No… Discúlpame tú. —agacho su cabeza.

—No tengo por que hacerlo. —Suspiró y luego miro furiosa a Ed. Él se perturbó— ¡Que te apures! ¡Winry ya debe estar esperándome!

—No me tientes… —replicó amenazadoramente.

—No te atrevas…—lo dijo en el mismo tono. Ed emprendió el recorrido. No le quedaba de otra. Luego, mas adelante decidió indagar.

—Lan Fan… Por cierto ¿De donde viene tu amiga?

—Vivió un tiempo aquí. Pero se fue a estudiar a East City hace diez años.

—Ya veo. Un año antes de tu accidente.

—Así es. Cuantos años han pasado, ha de estar diferente ahora. Lo poco que hable con ella la vez pasada, pude notar que aun sigue siendo la misma.

—Ya me imagino ¡Oye! Ya vienen más pasajeros, busca a tu amiga con la mirada.

—¿Cómo demonios quieres que la vea si hay toda una muchedumbre delante?—Ed soplo aire exasperado.

—Bueno a lo de siempre. —se adentro descaradamente entre la gente, disculpándose de algunos cuantos pisotones y casi atropellos.

La gente no podía decir nada. Esas eran unas de las cosas buenas de lo malo que le toco pasar, pensaba Lan Fan.

Blusa azul, capri blanco, cabello suelto. Se recordaba a si misma la azabache.

—¡Lan Fan! —se oyó una voz femenina la cual cumplía todos los requisitos anteriores y para corroborarlo la llamo por su nombre. Tenia que ser ella.


Parranpanpan!(¿) Al fin actualizo. Bueno espero que les haya gustado y que al menos merezcan un review. A por cierto responderé los anteriores.

BlueWindow: jaja me dio risita tu comentario XD o.o pues si lan/Ed es raro. Pero no te preocupes que habrá infaltable EDxWin, sino no seria mio(¿).

Juna Aranda: Espero te siga gustando w me anima mucho tu comentario.

Kasu Uzumaki: Uhmm si habrá, jaja prometo quizá algo de royai, y aparecerá ling… con eso digo mucho XD

Edwin29: haha ahí lo tienes, después de constantes acosos ahí lo tienes hija querida. Gracias por el apoyo.

Neko-chan: Gracias ¡ yo pensé que no gustaría ¡ pero me animaste mucho, dare lo mejor en este fic.

Nitta Evans: Creeme me pasa lo mismo, desaparezco unos días y aparecen un monton y cuando no estoy… D: wtf? No hay nda XD jaja espero nos sigamos leyendo amiga.

Nos vemos la próxima. Yimel Elric.