Disclaimer: The Legend of Zelda no me pertenece sino a Shigeru Miyamoto así como Samus Aran no me pertenece sino a Gumpei Yokoi que lamentablemente ya está fallecido desde hace mucho, ahora el universo de Smash Bros tampoco me pertenece sino al gran Masahiro Sakurai, pongo esto porque hay lectores que no saben quienes son pero que si conocen la saga, puede sonar tonto pero igual la pongo para evitar cualquier pleito legal...

Nota del Autor:

Bien podría haberlo puesto a modo de crossover ahora que me di cuenta y la puse en Smash Brothers, puedo deshacer eso sin embargo ya esta hecho porque al final de toda la historia tendrá algo que ver, no puedo contar más de momento pero si la historia, como mencioné en el capitulo anterior, Samus al verse en problemas con un hoyo negro que la lleva a un universo distinto y cayendo en un planeta desconocido, haciendo que su nave se estropee por los daños de los aterrizajes forzosos (como suele suceder en la mayoría de los juegos de Metroid, bueno, solo sucedió en Metroid Prime y Metroid Prime 2: Echoes x´D), se ve en problemas con unos soldados del reino de Hyrule y conocerá a la reina Zelda, aprenderá nuevas costumbres mientras su nave se repara...

Cabe aclarar que el momento en el que llega Samus a dicho planeta, es después de los eventos de Metroid Fusion y después de los eventos de Twilight Princess (en el caso The Legend of Zelda) aquí haré mención del bosque Kokiri e otros lugares conocidos del universo The Legend of Zelda y decidí combinar los dos mapas extensos tanto como del Ocarina of Time y Twiligth Princess, en la historia lo notarán, son los cambios que decido hacer en esta historia que escribo...

Sobre los otros fic's que escribo

Si eres un seguidor de los otros fic's que estoy escribiendo, sigo trabajando en ello, lleva un tiempo hacer un buen capítulo, de momento subo esta, esperando que te agrade lo suficiente y pidiendo que me tengas paciencia con las otras historias que sigue en progreso =D

Nota final:

Esperando que de verdad les guste este capítulo e historia, como dije, en un principio esto iba a ser un One Shot, pero se extendió demasiado y decidí partir la historia, los demás capítulos ya están hechos pero los estoy corrigiendo por si hay algún fallo, si te gusta esta historia, deja un review que nada cuesta y de paso puedes leer las otras que tengo subida, si te gustan, me alegra sino pues que se le va a hacer, como comentario final, este es un fic femslash (amor entre mujeres) si no te gusta, abstente de leerlo, muy probablemente incluya lemon en el capítulo final...

En fin me dejo de tonterías y les dejo con el capítulo 2 :D

Capítulo 2: Conociendo Hyrule y a la Reina Zelda

Ya tenía mi capa lista, me la pongo, pero sus palabras me hacen pensar que ella misma había pasado por algo que le dejó marcada, no tendría idea de qué, pero no perdía nada con buscar aquella verdad, salimos de la nave, Zelda se dirigió a su caballo pero no montó en ella, dijo algunas palabras que no llegué a entender, supongo que en lenguaje Hyliano como me había dicho anteriormente pero sin embargo me sorprendió que el caballo le entendía y se dio la vuelta para irse lo más rápido hacia alguna dirección, Zelda me indicó con una mano el camino a seguir, derecho hacia su castillo según, ambas llevábamos capas negras con insignias raras...

.- Antes de continuar – Dijo deteniéndose y mirándome – Mi gente de este reino, a estas alturas ya deben de estar enterados de que algo cayó, este enorme páramo que ves, es el campo abierto de Hyrule, hay muchos caminos y escondrijos, aún hay enemigos que intentan buscar venganza por alguna tontería, es seguro que también se habrán enterado del estallido, ¿tu nave estará segura?...

.- La zona de aterrizaje – Le respondía – Es un lugar seguro, mi nave en parte estará estropeada pero su sistema de defensa sigue activa y sin dañarse, créeme, si algunos de tus enemigos persigue a tu gente con motivos oscuros, la nave activará sus defensas y entonces, querrán no haber nacido, el "Gunship" no es una nave cualquiera, si tu gente se encuentra en peligro, podrían dirigirse a esa zona y la nave los protegerá de cualquier peligro…

.- Eres de verdad alguien con muchas sorpresas – Dijo con una sonrisa pero manteniendo la seriedad – Sin embargo, si vas a pasar muchos días en este planeta, es preciso que te aprendas el idioma Hyliano, es un dialecto antiguo pero todavía se habla en estas tierras, existen otros lugares…

Comenzamos a reanudar el camino en silencio, parecía que iba a ser una larga caminata y así era, durante todo el trayecto Zelda no dijo nada más, pero observaba a lo lejos que nos acercábamos a un lugar que parecía una pequeña fortaleza, Zelda rompe el silencio y dijo…

.- Ese lugar que ves es un rancho, llamado Lon – Dijo señalándome el lugar – Todos los días van al mercado a vender sus productos e incluso nos mandan un poco de ellos al castillo, estas en el centro de Hyrule, la gente se guía a partir de aquí para llegar a cualquier sitio y no perderse, cerca de este lugar se encuentra mi castillo, un par de millas…

.- Supongo que no entraremos al rancho – Le pregunto confusa…

.- No – Respondió secamente – Al menos no por ahora, iremos a mi morada, el castillo está cerca y se puede ver desde aquí…

Señalaba con su mano a un lugar y podía observarlo, se podía observar como decía, no estaba nada lejos, poco a poco nos íbamos acercando, durante el camino podía observar que había muchos por dónde ir, tal como ella dijo, había muchos escondrijos e incluso entradas a lugares que desconozco, vi un pequeño puente y cerca de ahí había unas escaleras…

.- Hay entradas que están cerca del pueblo que mora en el castillo – Dijo mirándome al ver que estaba distraída observando alrededor – está una villa que se llama Kakariko o la entrada a un bosque donde la gente se pierde, ese bosque se llama Kokiri, ahí habita una raza en la que la gente no cree que exista y sin embargo existe…

.- No pongo en duda en ello – Le digo devolviendo la mirada sin mostrar alguna sorpresa – Durante mis viajes he conocidos lugares, diferentes tipos de raza cada uno con su propia magia o tecnología, conocí a una raza llamado "Luminarios" o Luminoth, en el planeta Aether o Éter como lo llaman otros en la traducción, eran una raza poderosa dotado de poderes sobrenaturales combinado con la tecnología, eran poderosos pero muchos murieron en una guerra en un mundo oscuro, llegué a ese planeta recibiendo una señal de auxilio, unos soldados de la federación galáctica perseguía a unos piratas espaciales que trataban de robar el Phazon en dicho planeta, por desgracia llegué tarde, los soldados murieron pero no a causa de los piratas sino de unas criaturas corruptas del mundo oscuro de Aether, llevó demasiado tiempo limpiar ese planeta, es largo de contar…

.- Suena interesante tus historias – Dijo con una sonrisa – No sé qué te podría ofrecer este planeta que no hayas visto ya en otros lugares que has visitado, mi gente no posee nada extraordinario sin embargo hay razas que podrían parecerte interesantes como los Hylianos, quedamos muy pocos, podemos vivir mucho tiempo pero aun somos mortales…

Y tenía razón en cuanto a una cosa, tantas vueltas he dado, de planeta en planeta había visto diferentes tipos de razas cada una con su propia características, no me sorprendería nada que también hubiesen criaturas que hablasen en su planeta, mientras íbamos hablando nos estábamos acercando a la entrada de su castillo, habían dos guardias vigilando la gran puerta, cuando nos acercamos se pusieron tan erguidos al ver a Zelda pero podía observar en sus ojos el miedo que le tenían ¿Qué habrá pasado con los soldados para que le tuvieran ese miedo a su reina?...

.- Reina Zelda – Dijo uno de los soldados en dialecto Hylian, sin embargo en su voz podía notar que titubeaba temeroso pero seguro – Bienvenida, hasta ahora no ha habido nada raro salvo que algo cayó del cielo, ¿Quién la acompaña?, sino es molestia la pregunta…

.- No te preocupes – Dijo fríamente sin mirarlo – Es una visitante de otro mundo, está de visita en este reino por unos asuntos, he de entrar al castillo, pues seguramente requerirán mi presencia para hablar del estallido que todo mundo escuchó…

.- Como desee Reina Zelda – Dijo el soldado agachando la cabeza y con una voz fuerte dijo – Abran la gran puerta, ha llegado su majestad…

La puerta se abrió y los soldados se apartaron para dejarnos entrar, pero bien podía observar que los soldados no se atrevían a mirar a Zelda pero en cambio sí me miraron a mí, pero no me podían intimidar al contrario, llevaba la misma mirada que Zelda que eso los puso nerviosos y tuvieron que agachar la cabeza, mientras íbamos accediendo al lugar, quedé maravillada al ver lo que estaba viendo, un especie de mercado, gente comprando sus cosas y criaturas pequeñas corriendo de un lugar a otro, niños divirtiéndose, casas y puestos de ventas por lo que podía observar, era un lugar sumamente alegre, pero en cuanto pasábamos la gente hacía reverencia a la reina y me observaban detenidamente pero les provocaba un temor, el mismo que Zelda, algunos cuchicheaban y otros solo se quedaban en silencio…

.- Este es el mercado de Hyrule, no es tan grande pero si suficientemente famoso, llegan gente de todas partes del reino solo a vender sus productos, es un pueblo grande – Dijo mientras caminábamos hacia el castillo…

.- Puedo notar que la gente te teme Zelda – Dije secamente – esta es tu gente, no deberían de sentir temor sino protegidos, claramente hay paz pero se siente una inquietud, misma que he sentido yo en muchas ocasiones…

.- No me malentiendas Samus – Dijo fríamente, cosa que no me sorprendió su frialdad, estaba acostumbrada – Amo a mi gente, a mi reino y hago mi mejor esfuerzo, pero incluso así, yo mismo había dejado a mi reino a su suerte en una ocasión pero solo porque pensaba que así no iban atacarlos, seres de la oscuridad invadieron el reino hace ya tiempo atrás sin embargo la cuestión se resolvió pero nos costó muchos sacrificios entre ellos el de un joven guerrero y una poderosa aliada, nada se sabe de ellos dos desde aquel día en que todo acabó, quedé como la reina de Hyrule, ya no era más la princesa, me gané el odio de las personas de una villa llamada Ordon, de ahí venía el guerrero, este portaba la trifuerza del coraje y nuestro némesis tenía la trifuerza del poder, pero se lo habremos quitado todo ese día, ocurrió una explosión y desde entonces ni siquiera yo sé bien que pasó…

Su voz comenzaba a quebrarse nuevamente pero supo disimularlo muy bien, sabe ocultar sus sentimientos pero en parte tenían mucha culpa, podía entender a la gente de esa villa que me mencionó, quien no estaría cabreado porque no le dan las respuestas a algo que no se sabe bien que pasó exactamente, muchas veces he tenido que lidiar con el sentimiento de la culpa, mientras íbamos conversando de eso, podía sentir las miradas de las personas quienes nos observaban, gracias a mi capa no llamaba demasiado la atención o quizá si…

.- Lo que haya pasado – Le respondía – creo que la gente de esa villa que me mencionas debería de superar la caída del héroe, a veces suceden cosas que no logramos entender en su momento, ni siquiera yo que he sido caza recompensas y trabajado para una federación, he visto planetas explotar y razas desaparecer por razones que desconozco todavía, yo misma he erradicado especies…

.- Sin embargo eso no es lo que oculta tu sentimiento de culpa Samus – Dijo mordaz que a la vez recuperaba su voz fría y segura – Puedo sentirlo, mucho más allá de lo que has vivido, un suceso no has podido superar, así como no he podido superar la caída de dos grandes amigos a quienes estimaba muchísimo, no habrá pasado mucho tiempo, pero tú por otro lado, ya llevas demasiado tiempo cargando esas culpas…

.- Eres perspicaz- Dije sorprendida – Quizá demasiado, pero me pesa la conciencia hablar de ello…

.- Mucho se pesa al hablar de una situación difícil en la que se vivió una pérdida irreparable – Dijo con calma – Pero algún día tendrás que hablar de ello y solo así encontrarás la paz contigo misma…

.- Supongo que no has dado respuesta alguna sobre el incidente que resolviste tiempo atrás ¿No? – Le pregunté con calma y ella no se puso nerviosa al contrario, me respondió con una mirada melancólica pero segura…

.- Mi gente aun exige respuesta por el héroe caído y su extraña visitante, nadie sabe qué ha pasado con ellos, muchas veces he intentado decirles al consejo lo que pasó pero creen que existe algo más, más no les puedo decir mucho porque en esos momentos estábamos concentrados en mandar a nuestro enemigo a lo más profundo de la oscuridad, cuando lo hicimos, algo explotó, el enemigo ya no estaba más, ya no podía sentir la trifuerza del poder, se apagó al igual que el portador de la trifuerza del coraje…

.- Sin embargo – Le decía – Sigo sin entender el porqué de tu frialdad con tus súbditos, claramente se ve que son fuertes…

.- Los soldados de Hyrule – Me respondía con tristeza – Serán fuertes, pero cambiaron desde ese día, no fue una explosión cualquiera, yo salí ilesa, sintiéndome poderosa pero estaba fuera de mi control, exigí con toda la autoridad buscar a los caídos, en cada rincón del reino, uno tras otro no me supo dar la respuesta que buscaba, pero ellos exclamaban que ya no había peligro, que no había nada de qué preocuparse, cosa que me cabreó, que termine una amenaza no significa que no llegarán otras posibles amenazas, exigí que no dieran por sentado ninguna cuestión y aumenté los entrenamientos de ellos para proteger mejor al reino, pero los resultados eran desastrosos, no sabían siquiera calmar el enojo de mi gente, se estalló una guerra civil, solo acabó cuando disparé una flecha de luz al cielo, una noche, la gente se maravilló ante ese hecho y yo hice acto de presencia con mi arco y flechas, diciendo lo que se me ocurrió en esos momentos, explicando lo que pasó en el estallido, por supuesto que la gente de Ordon no se tragó mis palabras pero el resto de mi gente si, les pareció suficiente, los soldados se volvieron temerosos ante mi poderosa magia, desde entonces mantengo una actitud fría con todos…

.- Me dijiste que tu gente aun exige la respuesta – Le dije confusa…

.- La mayoría de ellos les bastó – Dijo con tristeza – Pero otros no se tragan el cuento, se llevaban bien con el héroe y su extraña visitante, que por cierto se llamaba Midna, era la princesa del crepúsculo, de un reino oscuro con el que se puede acceder a través de un portal o espejo que ahora en estos momentos está hecho en mil pedazos, irreparable…

.- La forma de ir a ese mundo me recuerda a Éter – Le respondía con calma, ella me miró un tanto confusa pero le seguí respondiendo – Aether como se le conoce en otros planetas, tenían portales para ir a un mundo igual pero oscuro, peor de lo que puedo recordar, aire tóxico que afectaba mi armadura, sitios desolados e invadidos por criaturas de la oscuridad, consumían a todo ser vivo que se les cruzaba en su camino, los luminarios tuvieron una guerra, por increíble que parezca yo llegue en medio de ese conflicto buscando a las tropas de la federación galáctica que iba en caza a unos piratas espaciales, pero en ese planeta había un portal hacia dicho mundo de la oscuridad de Éter...

.- ¿Y qué pasó después? – Me pregunta curiosa, deseosa de saber mis historias, no me molesta por supuesto, me sorprende, otro no le habría tomado tanta importancia…

.- Éter oscuro desapareció – Le respondía – El emperador "ING" había caído en su propio mundo de oscuridad, las hordas que se habían creado ya se estaban extinguiendo y el planeta volvió a la vida…

.- Seguramente te ha de haber costado demasiado – Dijo Zelda con una sonrisa – No puedo imaginar tus aventuras, pero puedo darme una idea de ello…

Había muchas historias con los que podría sorprender a la reina o quizá no, todavía seguíamos caminando por el pueblo del mercado, por el camino vi a criaturas con apariencia humana o ciertos rasgos, uno llevaba su piel acorazado de picos o lo que parecía ser piedras mientras hablaba con otra criatura que parecía ser un pez antropomorfo, los miré un tanto confusa, Zelda había notado mi curiosidad y soltando una suave risilla que llamó mi atención, dijo…

.- Lo que ves ante tus ojos – Dijo sonriéndome – el que tiene un cuerpo grande y con espalda de piedras es un Goron, seres de la montaña de la muerte, se dedican sobre todo a forjar armas y tienen un negocio de aguas termales, son seres que aguantan el calor y muy fuerte, el que está a su izquierda es un Zora, criaturas que habitan en el agua, su residencia está en los dominios del rey Zora pasando entre las afueras del castillo y la entrada a Kakariko, son hábiles y se especializan en crear artefactos para poder respirar bajo el agua, ambas razas son fuertes y tienen magia de por medio…

.- Es impresionante ver lo bien que se pueden llevar y la gente no dice nada de ellos – Digo sorprendida ante ese hecho, en otros planetas, distintas razas siempre llegan a estallar una guerra civil por razones que ya todo mundo conoce, terrenos, dinero, política, balance de poderes entre otras cosas…

.- No, aquí en mi reino no hay razas que lleguen a enfrentarse en una guerra – Dijo volviendo a su rostro serio – En el pasado pasó una vez, pero se llegó a un acuerdo para ya no perder vidas, quedan pocos de su raza y no es conveniente que se siga perdiendo el linaje, mi gente depende de ello así como ellos dependen de nosotros…

.- Lo imagino – Dije con cierta tristeza – Las razas desaparecen con el paso del tiempo, los que me educaron, ya quedan muy pocos de ellos, es más desconozco en que planeta están ahora, lo último que supe de ellos es que su última morada fue en Tallon IV, después ya no supe nada más excepto lo que me dejaron en el planeta SR388, ahí habían dejado estatuas chozos que contenían información vital y tecnología para mi armadura, aunque muy pocas por lo que puedo recordar, mi hogar, el planeta Zebes ya no existe más, esta borrado del mapa, aunque yo vivía en una estación espacial con mis padres biológicos…

.- ¿Qué les pasó? – Dijo mirándome seria – Digo si se puede saber…

.- Murieron asesinados por los piratas espaciales bajo las ordenes de Ridley – dije con un atisbo de ira – Ridley era como un dragón, único en su especie, habré eliminado al último de su raza en un laboratorio espacial llamado "BIOMETROX", una réplica exacta de la estación espacial de Laboratorios "Botella", solo que este, tenía una zona restringida…

.- Lamento lo de tus padres biológicos – Dijo con tristeza – Yo fui educada bajo la tutela de los Sheikah, la verdad es que no llegué a conocer bien a mis padres, ellos se preocupaban más por el reino que por su hija, querían una heredera digna del trono y pedían que me casara, eso siempre pasaba cada generación, mi linaje es una maldición…

.- Parece ser que tú y yo no somos tan diferentes – Le dije mirándola seria…

.- ¿Diferentes? – Dijo confusa – No Samus, tu llevas una vida de cazadora de recompensas y trabajas para una federación, según lo que me has contado hasta ahora, puedo imaginar que has llevado mucho entrenamiento desde muy joven, no Samus, tu llevas una vida más dura que la mía, mi infancia puede que no me lo haya pasado tan excelente porque todo el tiempo consistió en aprenderme reglas, estudios en cada materia, aprender y entrenar con los Sheikah, lo poco que puedo recordar de mi madre, es que ella especificó solo a una persona que me enseñara todo, Impa es mi nana, mi guardiana, en estos momentos no se encuentra, la habré mandado a explorar todo el reino buscando rastros del héroe caído…

.- Por como manejabas ese arco, puedo imaginarme que también eres buena en peleas cuerpo a cuerpo – Dije curiosa – Bajo esa capa llevas un vestido, quizá de color blanco, lo habré notado cuando te bajaste de tu caballo y llevas guantes, supongo que evitabas un rato de tus deberes como "Reina" de Hyrule…

.- Tienes buena vista Samus – Dijo con una sonrisa – Amo a mi reino, pero este deber es demasiado para mí, velar por mi pueblo y protegerlo de cualquier peligro…

.- No te has dado un tiempo para ti sola supongo – Le respondí con calma…

.- No – Dijo con tristeza – Los que viven en la villa de Ordon sobre todo su alcalde, me exige respuestas, lo que ellos no saben o tal vez si lo sepan pero nunca dicen nada de él, es que el héroe es un Hylian, un muchacho de la profecía de las Diosas, quien es el portador de la trifuerza del coraje, único capaz de levantar la "Espada Maestra", espada que se consideró perdida en lo más profundo de un bosque, en estos momentos, ese alcalde me está esperando en el castillo, siempre viene a esta hora a deliberar sobre el mismo asunto de todos los días, es cansado tener que lidiar y darle las mismas noticias de siempre…

De modo es que a eso vamos, a escuchar a unos burócratas y hablar de política absurda, un alcalde que busca respuestas junto a sus súbditos, ¿Cuántas veces habré oído a idiotas hablar sin parar de economía política? O peor aún, tratar de designar un consejo arbitrario espacial para conceder permisos o accesos a otros universos como si quisieran apoderarse de todo, que panda de idiotas, el universo es infinito, más allá de eso, nadie sabe que hay, aunque pensándolo bien, para viajar por el espacio si había que conseguir un permiso especial, pero, ¿apoderarse de todo el universo?, solo alguien muy estúpido diría eso y se ganaría enemigos de por medio…

.- Así que iremos a escuchar palabras del consejo – Le dije mirándola con una mueca a la que esta me miró divertida…

.- Supongo que no te llevas bien con la política – Dijo soltando una risilla – Lamento arrastrarte a eso, no lo llamaría consejo, sino una reunión entre un alcalde de una villa y la reina quien dirige Hyrule, el alcalde de Ordon, es una persona humilde, trabajadora y nunca ha hecho el mal, simplemente está desesperado por conseguir respuestas, según sé, su hija iba a casarse con el héroe, desde aquella desaparición repentina, su hija cayó en la más profunda depresión, todos los días le llora y la gente de esa villa me ha culpado de ese incidente, me consta que he tratado de convencerlos de que no sé qué pasó, por qué se originó una explosión así de la nada, no hay explicación posible, más que reunión es una discusión por el mismo tema, cosa de todos los días…

.- Supongo que no irán a gritarse – Dije sin pensarlo pero ella se lo tomó bien y me respondió…

.- Solo la primera vez nos fuimos a los gritos – Dijo con tristeza – Ese día estaba alterada, no tenía idea de lo que había pasado, había mandado a llamar al alcalde, después de que llegaron los días de paz, había que mandar a una prisión alterna al enemigo para que ya no pudiese provocar algún mal, lo enviamos y al cabo de unos minutos, la princesa del crepúsculo ya iba a partir a su reino con el portal, de la nada aparece una explosión, una luz que nos dejó cegados, bueno a mi nada más, la luz se tragó al héroe y a la princesa, yo quede sola en ese momento, soldados llegaron para sacarme de ahí, estaba en shock y no respondía ante nada, mi primera orden fue llamar al alcalde, craso error de mi parte, solo altero más las cosas…

.- Bueno, es inevitable – Le dije mirándola seria – Lo que sea que haya pasado, no se puede revertir o viajar en el tiempo para evitarlo…

En ese momento ella se echa a reír, era una risa de cierto modo melancólica pero a la vez alegre, llamó la atención de los aldeanos quienes nos miraban estupefactos, como si no supieran que hacer en ese momento, los soldados que pasaban cerca solo callaban pero tenían una sonrisa en sus labios, supongo que era la primera vez en mucho tiempo que veían reír a su reina, después de esa escandalera risa, ella me respondió…

.- Una cosa curiosa Samus – Me decía con una amplia sonrisa – En mi linaje existen cosas que pueden sonar estúpido sin embargo para ti no lo será tanto porque vienes del espacio y la tecnología es más avanzada, pero aquí existe magia fuerte, antes que nada, el nombre del héroe caído, se llamaba Link, en tiempos antiguos, en uno de los relatos, existió otro héroe, dicho relato dice que en el pedestal donde esta clavada la espada maestra, el elegido podrá viajar en el tiempo, la espada donde estaba clavada, es en un templo, lleva por nombre "Templo del Tiempo", hay una réplica cerca de mi castillo, el edificio original se perdió en lo más profundo del bosque, Link habrá encontrado la espada maestra pero la magia del tiempo se había perdido, prácticamente existen los viajes en el tiempo y es un hecho comprobado, está escrito en las paredes de otros templos, sobre todo, el Templo del Espíritu…

En parte tenía razón, en otros momentos para mí, eso serían idioteces, habré conocidos artefactos para transportarse de un lugar a otro, pero viajar en el tiempo, podrían parecer chorradas, pero he visto demasiadas cosas en mis viajes que una máquina del tiempo no suena tan descabellado, así que no me sorprende el relato que me estaba contando Zelda, ella notaba mis reacciones y mostraba una sonrisa al ver que no me sorprendía en absoluto…

.- No pongo en duda lo que me has contado – Le respondí con una sonrisa – En mis viajes, ha habido intentos de viajar en el tiempo, pero a pesar de eso, no se necesita, el espacio es un mundo infinito, a donde quiera que vayas, podrías no envejecer hasta llegar a tu planeta de origen, los años no te pesan, incluso llegar a un planeta primitivo, viajar en el espacio y a una velocidad que no conoces, es como viajar en diferentes líneas del tiempo o universos alternos si así lo prefieres, incluso te puedes encontrar con tu doble, un gemelo dirías, pero muy diferente…

.- De verdad que tienes muchas cosas que contarme Samus – Dijo emocionada pero volviendo rápidamente a su rostro serio – Pero será cuento para otra ocasión, estamos llegando a la entrada del castillo…

Nota del Autor:

Hasta aquí la segunda parte, esperando que les haya gustado =D