Los personajes son propiedad de Stepen Meyer, aunque quisiera que los chicos Cullen fueran mios jajaja

No hago esto para enriquecerme, lo hago porque adoro escribir.

Gracias a Katty A Cruz y a sorgalimmartinez por sus reviews.

Nos leemos abajo!


CAPITULO 1

Bella POV:

Jamás hubiera creído posible lo que había pasado, no había escuchado gritos, ni insultos, ni comentarios hirientes, solamente se escuchaba el silencio mientras aquellos padres aceptaban la idea de que yo le diera clase a sus hijos, era en cierta forma divertido ver en sus rostros la confusión grabada, me esforcé por no sonreír mientras uno de ellos hablaba, dándome la bienvenida al pueblo. Era increíble la forma tan hipócrita en la que se podían portar, pero no me importaba, yo estaba allí porque adoraba a los niños, y nada más. Los padres se fueron y me dejaron sola con los niños, eran 15 en total contando a mi pequeño, sonreí tiernamente mirándolos mientras cada uno se presentaba.

Eran niños muy lindos, así que en ese primer día solo me dedique a ganarme su confianza, porque cada uno de esos pequeños ya se había ganado parte de mi corazón con tan solo mirarme con una sonrisa.

El día transcurrió muy rápido y los padres de los niños vinieron a buscarlos, aun veía en sus rostros el recelo, deberían estar pensando que les enseñaría a sus hijos como suicidarse, moví el rostro para borrar ese pensamiento.

Termine de recoger mis cosas y antes de poder salir alguien llamo a la puerta, todos los niños estaban afuera así que dije un distraído "adelante" pensando que era uno de ellos, desgraciadamente solo era Mike Newton que entro con una emoción tangible, el director era un hombre tan fastidioso que me daba pena por su esposa.

- ¡Bella! ¿Qué tal estuvo tu primer día? – Pregunto con una amplia sonrisa, sonreí en respuesta por mera cortesía.

- Muy bien Mike, gracias de nuevo por el trabajo.

- No hay de que – respondió mientras se acercaba al escritorio en el que estaba apoyada, su voz había cambiado, parecía un intento de voz seductora e insinuante, asquerosa.

- Bueno – dije incomoda levantándome – debo irme, mi hijo me espera afuera.

- No veo porque tanta prisa – susurro bajando su mirada descarada a mis pechos, apreté los dientes para no empezar a insultarlo – el niño está afuera jugando, podemos utilizar muy bien el tiempo que nos queda, ¿no lo crees?

Alguien llamo a la puerta antes de que pudiera contestar, y suspire aliviada mientras tomaba mi bolso y me alejaba todo lo posible de Mike para abrir la puerta, al otro lado había una mujer menudita y pequeña, con ojos color miel y una sonrisita picara en los labios, vestía ropa de marca y su cabello de color negro estaba de punta.

- ¡Hola! Tu eres Bella, ¿verdad? Me han hablado mucho de ti, oh pero que modales los míos, me llamo Alice Brandon – me tendió su pequeña manita, había hablado muy rápido, se veía tan emocionada, tenía una voz musical y solo pude reír mientras estrechaba su mano.

- Mucho gusto, ¿tú eres familiar de alguno de los niños? – Pregunte mientras salíamos del salón de clase.

- Si de Vanesa. Soy su tía adoptiva por decirlo de alguna manera – me dijo ella con una amplia sonrisa. Vanesa era aquella niña que tenía un padre con mucha prisa y que además compartía esos impresionantes ojos verdes.

Al salir vi a mi pequeño jugando con Vanesa, eran los últimos niños que quedaban allí y al vernos se acercaron corriendo para abrazarnos entre risas.

- Adoro a tu hijo, es una lindura – Susurro con ojos dulces mirándonos, le sonreí en respuesta y vi a la pequeña Vanesa sonrojarse, era una niña inteligente pero muy tímida.

- Tía Alli – susurro suavemente Vanesa mirándola completamente roja – ¿podemos invitarlos a ir a la casa? Papa llegara muy tarde hoy y no quiero quedarme solita.

El rostro de Alice se llenó de tristeza mientras la miraba acariciando su cabello antes de mirarme suplicante.

- ¿Seria mucha molestia? Sé que no nos conoces, pero tengo una reunión importante en la tarde, y no puedo quedarme con Vanesa, si quieres puedo pagarte, pero por favor – me miro con una cara tan suplicante y con tanta tristeza en sus ojos que no pude negarme.

- Esta bien, pero no hay necesidad de que me pagues, con mucho gusto me quedare con ella hasta que llegue alguien.

- ¡Oh muchas gracias! – Salto sobre mí para abrazarme con fuerza dando saltitos. Era increíble que apenas la conociera y me sintiera como si fuéramos amigas de toda la vida.

- Bueno cariño, no hay ningún problema en ir a su casa a jugar ¿verdad? – Le pregunte a mi hijo que se había entretenido jugando con unas piedritas.

Diego negó con la cabeza antes de acercarse y tomar a la pequeña niña de la mano, ella se sonrojo aún más mientras sonreía.

- No hay ningún problema mami, Nessie es mi amiga, ¿verdad Nessie? – la niña asintió rápidamente escondiéndose de nuestras miradas detrás de Diego. Alice se quedó pensativa después de escuchar el apodo cariñoso que le tenía mi hijo a Vanesa pero luego volvió a sonreír.

- Bueno, entonces vamos, nosotras iremos primero y ustedes nos siguen.

Asentimos mientras nos dirigíamos al auto, me daba tristeza que la pequeña Vanesa tuviera que recurrir a una maestra que recién conocía para que la cuidara, me hacía preguntarme por su madre, porque tipo de vida tendría aquella niña.

Condujimos detrás del porche amarillo de Alice, era un coche muy lujoso y rápido, mientras nosotros íbamos en nuestro Audi escuchando música, Diego estaba muy emocionado por conocer la casa de su amiga, porque desde el momento en que se conocieron se hicieron muy buenos amigos.

Nos detuvimos frente a una enorme casa, era increíblemente hermosa, tenía un jardín delantero lleno de todo tipo de flores de colores, y la casa era de un color pastel que la hacía relucir como si de un cuento de hadas se tratase, la casa tenía muchas ventanas por lo que estaba muy iluminada y un pequeño poso de los deseos en el cual no pude evitar darle unas monedas a Diego para que pidiera unos cuantos deseos.

Al entrar en la casa los niños se tomaron de la mano y corrieron hacia la habitación de Vanesa mientras Alice me enseñaba la casa, algo dentro de mí me decía que esto era sumamente raro, se notaba que era una familia de dinero pero ¿Por qué dejar entrar extraños?, miles de imágenes se me presentaron en la mente, cada una peor que la anterior. Alice debió imaginar lo que pasaba por mi mente porque rio un poco mientras nos sentábamos en la sala, no le había prestado atención a la casa por andar metida en mis pensamientos pero si pude apreciar la decoración antigua y victoriana que tenía aquella sala, todo me recordaba a esas películas del siglo XIX.

- No somos asesinos seriales Bella, te traje aquí porque quería conocerte, además sé que cuidaras bien de Vanesa, mi novio se la pasa hablando maravillas de ti, te sorprenderías de todas las cosas que se, te conozco tan bien que siento que eres como mi mejor amiga, cuando escuche que llegaste y que eras la profesora de Vanesa no sabes lo emocionada que estaba por poder al fin conocerte en persona – sus ojos estaban brillantes de la emoción mientras daba pequeños brinquitos sentada en el sofá a mi lado.

- ¿Tu novio te hablaba de mí? – Eso si me sorprendió, cuando estaba en Forks no hablaba con muchas personas, era una marginada, tenía a unos pocos amigos que eran como mis hermanos, ellos me salvaron de la soledad y en ocasiones de que cometiera miles de locuras.

- Si, ¡mi novio se llama Jasper Hale! – chillo emocionada y yo solo pude mirarla sorprendida, no podía ser, tenía que ser una broma, el tranquilo, amable y caballeroso Jasper era novio de la persona más hiperactiva, enérgica y sonriente que hubiera conocido, no pude evitar reír.

- Oh por dios, cuanto me alegro de conocerte entonces… Sera verdad eso de que los opuestos se atraen – le dije y solté una carcajada, estaba tan emocionada, hacía años que no hablaba con ninguno de mis antiguos amigos, después de que lo conociera al…

- Tengo que decírselo, de la emoción no había podido hacerlo – saco su celular rosado lleno de brillitos y empezó a marcar números, la detuve.

- No lo hagas – me hizo un pucherito tan dulce que sonreí – no es que no quiera verlo, es que quiero darle la sorpresa, ¿me entiendes?

Ella asintió enérgicamente antes de levantarse y abrazarme con fuerza.

- Debo irme, despídeme de Vanesa, mi hermanito llegara como a las 10, espero no te enojes – me beso la mejilla y me dio una de sus tarjetas de presentación en donde decía con letra delicada: Alice Brandon, Diseñadora de modas" y luego ponía sus números de teléfono.

Se fue rápidamente y yo empecé a recorrer la casa, escuchando risas infantiles, me acerque sigilosamente a la puerta y vi a los niños jugando con algunos juguetes que la pequeña Vanesa tenía. Sonreí antes de llamar a la puerta y ellos se giraron asustados, tenían las mejillas sonrojadas por el ejercicio.

- Tu tía Alice ya se fue pequeña – ella asintió un poco triste – pero ya que es tu casa, ¿nos enseñarías donde está la cocina para que me ayuden a preparar galletas?

La niña me miro sorprendida antes de acercarse a Diego y susurrarle al oído lo bastante fuerte para que yo pudiera oírlo.

- ¿Eso hacen las mamis? – el niño asintió y ella hizo una pequeña "o" con su boca antes de mirarme – entonces, me gustaría mucho ayudar a hacer galletas.

- ¿Y tú mami pequeña?

A la niña se le llenaron los ojos de lágrimas mientras miraba al suelo, sus manos temblaban un poco al igual que su labio.

- Papi dice que ella está en el cielo y que no va a regresar.

Me dio un dolor tan profundo en el corazón que no pude evitar arrodillarme frente a la niña y acariciar su mejilla.

- ¿Te digo un secreto pequeña? Mi mami también está en el cielo, tal vez sea amiga de tu mami y estén cuidándonos desde haya arriba.

Ella me abrazo antes de sonreírme ampliamente, me tomo de la mano y me condujo hasta la cocina, y pasamos toda la tarde jugando con la harina y haciendo galletas.

A las nueve de la noche los niños ya estaban durmiendo, me sentía rara al estar en una casa que era de alguien a quien no conocía, pero lo único que me consolaba era el hecho de que había escuchado reír a esa niña y que había conocido a Alice. Encontré una biblioteca en una de las muchas habitaciones de la casa, el lugar era como estar en el paraíso, estaba llena de libros hasta el techo, tome uno y me senté en la sala cerca de la puerta esperando a que llegara el padre de Vanesa para que mi hijo y yo pudiéramos ir a nuestra casa.

Cerca de las once un auto se detuvo fuera de la casa, me puse de pie dejando el libro encima de la mesita de café y me acerque lentamente, escuche el sonido de las llaves en la puerta y mientras esta se abría la sombra de un hombre alto cubrió por completo cualquier luz que entrara desde afuera, encendió la luz sin darse cuenta de que estaba allí y al darse la vuelta pego un grito. No pude evitarlo y me reí a carcajadas de su cara de susto, era un hombre muy guapo, alto, musculoso, de tez pálida, pestañas largas, labios que invitaban a ser besados. Pero eso no fue lo que me sorprendió, fue el labial de mujer manchando el cuello de su camisa y el olor a perfume femenino que salía de él.

- ¿Quién demonios eres tú y que carajos haces en mi casa? – Gruño acercándose amenazadoramente, no me moví, una vida llena de maltratos me había enseñado a jamás retroceder.

- Me llamo Isabella Swan, y soy la maestra de su hija señor Masen, estoy aquí porque Alice me pidió que me quedara mientras usted llegara, para no dejar a la pequeña sola.

Eso hizo que su furia disminuyera, se quitó la corbata antes de tenderme una mano, pero yo no lo quería tocar, estaba furiosa con él, ¿Cómo podía hacer que su hija lo esperase de esta manera? ¿Qué descaro llegar apestando a mujer y luego ir a tocar a su hija? Y sobre todo ¿Acaso no se daba cuenta de que Vanesa quería que le prestara atención, y que al no recibirla se volvió tímida?

- Lo siento señorita Swan, pido disculpas, no sabía que usted estaría aquí.

- No debería pedirme disculpas a mi señor Masen, debería pedírselas a su hija, después de todo ella hizo todo lo posible por esperarlo despierta para poder desearle buenas noches – le dije con ira antes de darme la vuelta para subir las escaleras, él estaba confundido mientras me seguía, yo entre a la habitación y después de arropar bien a Vanesa tome a Diego entre mis brazos, me gire y lo vi allí, de pie, mirándome sorprendido.

- Buenas noches señor Masen, nos veremos y por favor, dígale a Vanesa que la espero mañana.

Me aleje de él y camine hasta la puerta pero una mano me detuvo, me gire fastidiada para mirarlo.

- ¿Cuántos años tiene? – Pregunto mirando de mi hijo a mí, puse los ojos en blanco.

- Por si le interesa tengo 27 – me gire de nuevo soltándome de su mano y con la habilidad adquirida con los años abrí la puerta sin despertar a Diego, empecé a caminar hacia el auto pero de nuevo una mano me detuvo – Es tarde señor Masen, quiero ir a mi casa y acostar a mi hijo en su cama.

- Solo quería preguntarle cuanto le debo.

- No me debe nada – gruñí apretando los dientes – este ha sido un largo día, y estuve aquí cuidando a su hija porque me preocupo por ella, pero al parecer no pasa lo mismo con usted – señale con mi barbilla su cuello, el entrecerró los ojos furioso.

- No es su problema la forma en que yo pase el tiempo.

- Tiene razón – le escupí – pero al menos debería saber que su hija estaba ilusionada porque probara las primeras galletas que hizo, están en la mesa de la cocina por si acaso, ahora señor Masen, espero que esta vez sí deje que me vaya a mi casa, y le recomiendo que se bañe antes de acercarse a su hija, apesta a perfume barato de mujer.

Me gire rápidamente y esta vez sí pude llegar a el Audi, abrí la puerta suavemente y acosté a Diego acariciando su cabello, cerré la puerta y camine frente al auto hasta llegar al lado del conductor, mire en dirección a la casa en donde aún estaba el señor Masen mirándome como si deseara asesinarme, si las miradas mataran… En un acto infantil le saque la lengua antes de entrar al auto y encaminarme a mi casa.

¿Quién hubiera pensado que alguien con unos ojos tan hermosos fuera tan asqueroso?


Okey, primer intercambio de palabras y ya se estan peleando jajajajaja

Que opinan del primer cap? Les gusto? no? alguna critica, sugerencia? Dejen un review

Besos!