¡Holitas! Aquí estoy nuevamente con vosotros parasubiros otro Cap. más de LDM que espero sea de vuestro agrado. La semana anterior estuve muy ilusionada con las lecturas que tuvo el primer Cap. y sobre todo con los primeros Reviews (Gracias, gracias y mil gracias) que contestaré más abajo. No me enrrollo más y os dejo con el Fic jeje, nos vemos luego pues. ¡Al ataque!
OoO...OoO Latidos de Mariposa OoO...OoO
-Capítulo 2: La Pesadilla de ella-
Su cuerpo también estaba acalorado, sentía un ardor abrasante que le quemaba por dentro. El fuego la rodeaba, a ella y a Harry, que corría a su lado. Podía sentir su entrecortada y dificultosa respiración mientras era arrastrada por él entre medio de aquellas erupciones volcánicas. Llevaban las ropas raídas y ensangrentadas de las heridas que tenían por todo sus cuerpos. Sorteando como podían, huían como alma que lleva el diablo hacia Merlín sabe donde.
De repente, la castaña miró hacia atrás y vio que el encapuchado aun les perseguía, sintió el terror invadiendo su cuerpo. Harry tiró de ella con más fuerza, y aceleró el paso.
-¡Mira, es Ron! –señaló Harry unos metros delante de ellos.
Hermione giró la cabeza y lo vio también, se sintió indescriptiblemente aliviada, y a la vez angustiada; no por el hecho de ver al pelirrojo y pensar que era su salvación, para ambos, sino por quien seguía sus pasos. Antes de que pudiera darse cuenta, Harry la empujó hacia Ron y éste se dio la vuelta con expresión decidida.
-¡Quédate ahí y no te muevas, pase lo que pase! –le gritó, luego echó a correr hacia el encapuchado.
No podía mirar, no quería mirar, por lo que pudiera pasarle... Sin saber ni cómo ni por qué, sus ojos se encontraron con los del pelirrojo. El corazón le dio un vuelco, se puso muy nerviosa y sintió más desesperación cuando intentó abrazarlo y no pudo, algo se lo impidió. Era la barrera, Ron estaba encerrado en ella, y ellos atrapados allí. En su rostro se vio reflejado aun más miedo del que ya tenía, y a pesar de ser una mujer fuerte, empezó a sollozar.
A su espalda oía las voces de Harry y el encapuchado, probablemente lanzándose hechizos a diestro y siniestro, intentando defenderse del oponente. Pero ella no podía mirar atrás, sólo podía mirar aquellos ojos azules que expresaban una rabia contenida, una enorme impotencia. "Tan lejos y tan cerca... necesito tocarte, necesito sentirte..."–pensaba la castaña sintiendo una punzada en lo más hondo de su ser.
Puso su mano inconscientemente sobre la barrera y miró al pelirrojo con tanta pena que parecía que iba a morirse ahí mismo, entonces él imitó su gesto y puso su mano junto a la de ella. Suspiró profundamente, sabía que estaba con ella, que no la dejaría jamás, pasara lo que pasara.
Interrumpió sus pensamientos un ruido que no quisiera haber oído nunca, un golpe seco contra el suelo de un cuerpo cayendo en él, con un gemido exhausto. Una risa chillona se hizo presente, seguía sin mirar atrás, se refugiaba en los ojos azules. Vio el resplandor de una potente luz que le hizo cerrar los ojos unos segundos, cuando los abrió respiraba nerviosa "¿Me atrevo a mirar¿qué habrá pasado? Harry... ¡Harry¡Por Merlín, que no le haya pasado nada a Harry!"
Intentó volverse, pero unas manos frías y largas fueron más rápidas que ellas y le rodearon el cuello, un escalofrío recorrió todo su cuerpo, pero logró mantener el porte no supo cómo; ya se había dado cuenta de que su amigo no había sobrevivido, de lo inevitable, aquello era el fin... y no podía hacer nada para evitarlo. El encapuchado siseó algo en su oído que no entendió, en otra lengua, a lo que siguió una risa chillona y burlona.
Vio como Ron se volvía loco de rabia en su interior, lo veía en sus ojos. Los miró en lo que sabía a ciencia cierta que sería la última vez y éste le devolvió la mirada, la miró fijamente. Hermione era consciente de que no la oía, porque ella no podía oírlo a él tampoco por mucho que lo intentara. Aun así, hizo lo único que sintió con una fuerza descomunal en aquel momento.
-Ron, te quiero... –susurró ella aferrándose más a la barrera, como si quisiera sentir aquella mano con todas sus fuerzas aunque no pudiera.
El encapuchado volvió a reír sonoramente detrás de su nuca, una última lágrima resbaló por su mejilla antes de que una luz verdosa la dejara finalmente sin ninguna otra visión.
La castaña se despertó sobresaltada, empapada en sudor de arriba abajo. Le costaba respirar, había sido todo tan real que no se dio cuenta de que seguía en su habitación hasta que vio la luz de la Luna colarse por las rendijas de su ventana y que iluminaba parte de su rostro.
Se lo frotó con las manos, que aun temblaban y estaban tan frías como el hielo. "¿Qué había sido aquello? No puede haber sido solamente un sueño, era demasiado realista"–se quedó pensando desconcertada- "No entiendo nada, pero tengo miedo. Miedo a que todo eso no haya sido una mera fantasía y se haga realidad"–se apartó las manos de la cara y quedó paralizada- "Harry... no, eso no puede pasar, no lo permitiría así de fácil"–empezó a sentirse segura por unos momentos, luego se acordó de lo inevitable, se ruborizó considerablemente- "Pero¿y qué fue entonces lo de Ron¿a qué vino eso¡yo jamás le diría eso, por Merlín¿qué me pudo haber pasado¡eso si que no puede ser! pero esa mirada, esa desesperación..."–sacudió la cabeza con fuerza, como si quisiera borrar ese pensamiento de su memoria- "¡No, no pienses en eso¡esto es absurdo¡olvídalo, ya está!"
Finalmente suspiró y se recostó en la cama, volvió a taparse y se puso de costado. Se arropó para dejar de temblar –ya no sabía si el temblor era por el miedo o por otra cosa...- con las manos bajo la almohada observó en la semi penumbra de la habitación un par de marcos que reposaban sobre su mesita de noche; uno de ellos con una foto de Víktor, firmada y dedicada por él mismo; en la otra salía sonriente con su par de amigos, Harry y Ron, hecha en el Comedor el día que llegaron a Hogwarts por primera vez. Sonrió por dentro. Se veían tan niños, con esa alegría y emoción pintadas en sus ilusionadas caritas, cómo había cambiado todo... y ellos. Lo que no había cambiado en absoluto eran sus actitudes, la forma de ser de cada uno había sido la misma estos años, solo se habían acentuado aun más con el paso del tiempo.
Siguió esbozando la sonrisa al ver a Harry, con ese pelo azabache revuelto y su cicatriz, su eterna tortura. Le tenía un cariño excepcional, lo quería como a un hermano. Podía hablar con él de prácticamente cualquier cosa, que se consideraba siempre comprendida. Había descubierto que era más sensible de lo que realmente aparentaba ser, pero aunque no lo hubiese sido, se preocuparía igualmente. Pasó su mirada de éste al pelirrojo y sin saber por qué un nudo se le hizo en la garganta, tragó saliva con dificultad y las manos le empezaron a sudar de nuevo. "¿Pero qué me pasa¿por qué me pongo así con solo mirarle?"La sangre se volvió a agolpar en sus mejillas, algo que trató de disimular girando por completo su cuerpo al otro lado de la cama y así dejar la foto a su espalda."Si que hace corriente en ese lado..." –pensó para sus adentros, acurrucándose aun más entre las sábanas. Seguía sin darse cuenta de lo que realmente provocaba tal temblor y no iba a reconocerlo precisamente ahora.
En el otro lado, sobre la otra mesita de noche vio el despertador que marcaban las tempranas 6 de la madrugada y lanzó un bufido desesperado. Se quedó boca arriba en la cama, intentando dormir sin éxito alguno. Cansada de dar vueltas y no lograr conciliar el sueño, optó por levantarse y aprovechar la mañana de una vez. "Total, ya no voy a poder dormir así que..."Se desperezó graciosamente, se cepilló un poco el rebelde pelo rizado y finalmente se incorporó.
Encendió la luz de la habitación, dejando ver que llevaba un bonito camisón color canela, haciendo juego con su piel. Hizo la cama en un momento, quedó perfecta. Cogió uno de los muchos libros que tenía apostados en una de sus muchas estanterías, notablemente grueso, y bajó al salón.
El sol de la mañana se reflejaba plenamente en su cara, que volvía a estar acalorada por estar expuesta a él sin darse cuenta. Miró a su alrededor, estaba en su sofá con el libro entre sus piernas abierto de par en par. Se había quedado dormida. Se giró bruscamente para ver el reloj de pared encima de la chimenea y vio que marcaban las 10 de la mañana, dio un respingo que hizo que el libro cayera al suelo.
-¡Ay no, lo olvidé! –se llevó las manos a la cabeza, luego se reprendió por haber tirado el grueso tomo y lo recogió. Dio otro sobresalto al llegar Crookshanks repentinamente en ese instante, suerte que estaba el sofá para amortiguar la caída. El gato ronroneó en una de sus piernas, esperando ser acariciado por su dueña- ahora no tengo tiempo Crookshanks, llego tarde.
El animal pareció haberla entendido, porque dio media vuelta y fue como un rayo a la cocina, probablemente para saborear lo que fuera su desayuno. Hermione aprovechó para levantarse de nuevo y dirigirse a su cuarto, pero algo la interrumpió a mitad del camino. Unos golpecitos en la ventana del salón la hicieron volverse, la abrió y encontró tras ella una pequeña lechuza que revoloteaba felizmente sobre su cabeza. La castaña sonrió, extrajo el trozo de pergamino con cuidado de su pata, lo extendió. Era la letra de Molly, leyó.
Hermione querida,
¿recibiste mi lechuza ayer? Como no obtuve contestación pensé que tal vez no la habías recibido, o que el pergamino se hubiera perdido por el camino. En cualquier caso, recuerda que te esperamos en casa hoy. Puedes venir sobre las 12, creo que tendré la mayoría de las cosas listas para entonces. ¡Ah por cierto, ya he avisado a Harry, así que no te preocupes.
Te veo dentro de una hora querida, si te demoras mándame tu respuesta con Pig.
Molly.
Hermione se apresuró a coger un bolígrafo y añadió algo por detrás del mismo pergamino, escueto pero eficaz que simplemente decía:
Estaré allí, no te preocupes. Gracias por la invitación, procuraré no llegar tarde...
Hermione.
Ató el pergamino nuevamente a la diminuta patita de Pig y ésta salió volando fugazmente por la ventana, al igual que la castaña mientras se dirigía de la misma forma hacia su cuarto para arreglarse.
OoO...OoO Continuará... OoO...OoO
Pues aquí se da por concluído el Segundo Capítulo, esta vez y como habréis podido comprobar, desde el punto de vista de Hermione. Espero que no os sea demasiado lioso el cambio que ire haciendo entre uno y otro, para poder explicar muchas cosas (no obstante, para cualquier duda o consulta, aquí está una servidora para disiparla en los Reviews jeje) A continuación, las respuestas a los mismos:
Vivi-G Weasley:Tu Review me hizo sentirme más ilusionada de lo normal al ser el primero que recibía, y ya sólo por eso deberías sentirte orgullosa jejeje. Sí, tienes buena intención y está clarísimo (creo yo) que es un R/Hr de pies a cabeza; aparte de que intento meterle un suspense adicional con la pesadilla que os ha llamado a tantos la atención... (y en la que acertaste de lleno cuando me preguntaste si era una que yo misma había tenido, puesto que en realidad, así es) Siento si al princio es algo agobiante, pero es estrictamente necesario para lo que ocurrirá después. Aunque te agradezco de corazón que te compadezcas tanto de mi, como de los personajes de esa forma tan sentida jeje. Y bueno, hablando en relación a los Boxers... ¿qué puedo decir? era una fantasía que tenía que cumplir y ¡he aquí la magia de la palabra escrita! jajaja; por otra parte, he intentado plasmar lo mejor que he podido a Molly, a la que ya iréis viendo en más ocasiones y podréis criticarla a vuestro antojo. El Título del Fic también podrás descubrir su significado un poco más adelante y entenderás el motivo de mi elección, y el Género pues la verdad es que como la Historia tiene un poco de todo... no sabía muy bien qué elegir para especificarlo exactamente, así que lo dejo a vuestra elección. Gracias otra vez por ser la primera, y espero seguir viéndote por aquí. Nos leemos, como tú dices jeje. Un beso: muakkk.
Naruweasley: Y mi segundo Review para contestar (qué ilu, en serio - jeje), gracias también a ti Naru por mandarme tu opinión sobre el Fic, y sobre todo por los elogios hacia mi forma de escribir (se me van a subir los colores... ainsss). De nuevo tengo que pedirte perdón, como a Vivi, por haber provocado en ti escalofríos con la pesadilla, pero creéme que luego merecerá la pena recordarla bien. Y para disipar esa pequeña duda, sí, será algo "importante" (así que ojo al dato jeje). Y creo que tendrás que pedirle número a tu compañera de Review para que te deje un rato los Boxers... jajajaja (no, si... ¡menudo éxito!) así que ya sabes lo que te toca. Me alegro de poder pertenecer también a la Lista de tus Historias favoritas, es todo un honor para mi, en serio. Espero que te guste este Cap. y poder seguir viéndonos por aquí a menudo. Otro beso: muakkk.
Harrymaniatica: Bueno, la verdad es que tu Review fue mas bien corto, así que... no sé muy bien qué decirte jejeje. Lo más importante, gracias por leer el Fic y por mandarme tu comentario; y como ves, al final me decidí a subirlo aquí porque tuve una maestra muyyyyyyy paciente y pude por fin haceroslo llegar. Se te agradecen también los ánimos, los tendré en cuenta para futuros escritos jeje. Último beso para ti: muakkk.
Y por el momento, eso es todo, al menos hasta el siguiente Cap. que espero poder subiros el Viernes que viene (y no con retraso, como el de hoy...). Hago el típico recordatorio, que en el anterior no hice, de que los personajes y demás nombres son de la Rowling y no míos (que más quisiera jajaja), pero que disfruto muchísimo el poder hacerlos protagonistas de mis propias Historias, sin fines lucrativos en absoluto y por pura pasión literaria. Así pues, con todo aclarado, me despido hasta la semana que viene. Disfrutadlo y mil besos: muakkk.
.:Vaira Whisp:.
