PARTE 1.- "EL COMIENZO"
Todo comenzó en una de aquellas tantas luchas a las que nos enfrentábamos con un ser tan despreciable y temible por todos, esa clase de ser que hace que tus deseos más simples se conviertan en pesadillas, esa clase de ser que hace que tus recuerdos del pasado se conviertan en cuchillas de doble filo para traspasar el corazón de los que te rodean en el presente, ese ser que con tan solo su presencia infecta el ambiente de sentimientos indeseados.......bueno, pues ese ser fue él causante de la tristeza más profunda que invadió mi corazón, pero hoy, que tengo plena conciencia de todo lo que ese hecho trajo a mi vida, creo que ya no puedo decir que haya traído cosas malas, al contrarío, ese hecho, ese dolor, esa tristeza vino acompañada de la felicidad que hasta el día de hoy invade mi alma y mi corazón.....
- KAGOME!!! CUIDADO SE DIRIGE HACIA TI!!!- escuche que alguien me gritaba.
- YA LO VI!!!!- conteste al mismo tiempo que sacaba de mi espalda una flecha para disparar.
- NO SEAS TONTA!!!! SOLO HASTE A UN LADO, TU SOLA NO PODRAS CON EL!!!!- Volvió a insistir esa voz, la cual se escuchaba desesperada.
NO TE PREOCUPES....YO PODRE!!!- fue mi respuesta ante esa insistencia de pedirme que huyera.....con una velocidad inaudita, se dirigía hacia mi una bestia de aproximadamente 8 metros de largo, ahora que lo pienso, si alguien en ese momento me hubiera pedido que definiera a esa "cosa", creo que lo más aproximado a mi respuesta hubiera sido una serpiente, claro que un poco larga, ya que su tamaño era sólo comparado con el grosor de su cuerpo, su cabeza estaba compuesta por siete pequeños ojos impregnados del mismo color de su piel, rojos, no puedo asegurar que tuviera una nariz, ya que estaba demasiado ocupada vigilando los colmillos de alrededor 15 cm que salían de aquella boca enorme. Pero, ¿por qué rayos enfrentarse a aquella bestia tan desagradable?, ¿por qué exponerse a aquellos colmillos que hubieran acabado con mi vida con tan solo rozar mi piel, ya que estaban impregnados de un veneno muy poderoso?, pues bien, creo que la primer respuesta que se les vendría a la mente sería ¡POR QUE ESTAN LOCOS!, y definitivamente en parte debo aceptar que así era, pero la otra mitad del asunto, por el cual no corría a refugiarme para escapar de ese ser, se encontraba justo en la frente del mismo, un pequeño resplandor oscuro, el cual solo yo tengo la capacidad de ver, destellaba justo en aquel lugar- INTENTARE PURIFICAR ESE FRAGMENTO!!!!- grite al momento en que la flecha que suspendía de mi arco se soltaba de la firmeza de mi mano e iba a incrustarse, junto con una luz de color lila, en la frente de aquel monstruo, justo en el lugar donde aquel brillo oscuro estaba presente- LO HICE- grite satisfecha de mi misma, pero por alguna razón aquella especie de serpiente no se detenía, solo pego un grito que era claramente de dolor, pero eso solo incremento sus ganas de despedazarme.......no supe como reaccionar, mi cuerpo parecía que no quería obedecerme para intentar salvar mi vida, solo escuchaba los gritos de desesperación que mis amigos intercambiaban.......sería mi fin, ya no podría mantener aquellas largas platicas con mi amiga Sango, ni jugar con el lindo y tierno de Shipo, tampoco podría regañar al monje Miroku por todas las maldades que se le ocurrían, y sobre todo, ya no vería aquellos ojos color dorado llenos de sentimientos sin expresar de mi amado Inuyasha.
Era demasiado tarde, aunque mis piernas se decidieran a responder a mis ordenes, no serían los suficientemente rápidas para escapar de aquel ser.......ya no había escapatoria....de pronto sentí como unos fuertes brazos se apropiaban con fuerza de mi cintura, arrojándome junto con ellos hacia un lado, esquivando de esa forma lo que abría sido, sin lugar a duda, mi muerte.......desde el suelo, y aun sujeta por aquellas manos firmes y fuertes pude ver como la serpiente iba a rebotar hacia algunas rocas que se encontraban justo de tras de donde me encontraba yo segundos antes, provocando que una avalancha cayera sobre ella.
- SEÑORITA KAGOME!!! INUYASHA!!! SE ENCUENTRAN BIEN??.
Gritaba el monje Miroku, mientras al mismo tiempo que el pequeño Shipo, montado sobre Kirara, la dulce mascota de mi amiga Sango, y la misma Sango emprendían una carrera hacia el lugar donde me encontraba tirada, aun sujeta por un semi abrazo que los brazos de Inuyasha habían empleado para protegerme del peligro, gire el rostro y me pude topar frente a frente con aquellos maravillosos ojos color dorado por los cuales me lamentaba el no poder volverlos a ver.
- Yo estoy bien- respondió Inuyasha sin dejar de apartar su mirada de la mía- tú, ¿Cómo te encuentras Kagome?
- Yo……yo…..creo que estoy bien- fue mi tonta respuesta, no se por que el hecho de que su mirada no se apartara de la mía me había puesto tan nerviosa, y entre tantos nerviosismos tuve que balbucear.
- Me alegra escuchar eso- escuche una voz de mujer que nos decía, haciendo que retirara al fin mi vista de la de Inuyasha para fijarme en los ojos cafés que me miraban con preocupación, poco a poco sentí como los brazos que me habían tenido aprisionada durante todo ese momento al fin iban abandonando el calor de mi piel, para poder aceptar la mano que le brindaba Miroku para ayudarlo a levantarse, mientras Sango hacia lo mismo conmigo.
- Kagome me asustaste mucho!!!- me dijo un niño pequeño fuertemente sujeto al lomo de Kirara.
- Lamento mucho haberte asustado Shipo, nunca fue mi intensión- fue mi sincera respuesta- pero ya no te preocupes, todo termino.
- Yo no diría eso Kagome- escuche una voz tan fría, como una ráfaga de viento en invierno- de hecho todo esta a punto de empezar.
- MALDITO NARAKU, SABIA QUE NO TARDARIAS EN VENIR A INTENTAR ROBARNOS EL FRAGMENTO QUE ACABAMOS DE CONSEGUIR- Grito Inuyasha al momento en que se llevaba las manos hacia la espada que tiempo atrás su padre había dejado para él- PERO ESO NO LO PERMITIRE!!!!- Y antes de que alguno de nosotros reaccionara Inuyasha corría hacia donde se encontraba Naraku con su espada desenvainada.
Sango le pidió inmediatamente a Kirara que cuidara de mi, mientras ella y Miroku corrían a ayudara a Inuyasha en el enfrentamiento, aunque a decir verdad, no creo que aquella escena se pudiera calificar como enfrentamiento, ya que Naraku no hacia ningún movimiento para defenderse de los insistentes ataques de los chicos hacia su campo de energía, de hecho, pareciera que ni siquiera se daba cuenta de los ataques, su mirada estaba fija en otra cosa, en alguien más, como si esperara con gran entusiasmo que algo sucediera, pero ¿Qué era?, puse mayor atención a los ojos firmes de ese ser tan despreciable y entonces caí en la cuenta, esos ojos fríos e impresos de sangre me observaban a mi, fijamente…..como si de repente Naraku hubiera entendido que yo lo había descubierto mirándome, esbozo una breve sonrisa, al momento en que sentía como nuevamente unas manos me tomaban por la cintura, pero ya no de forma protectora, si no de una forma descomunal, que me comenzó a hacer daño, intente golpear a mi captor con mis manos, pero fueron bloqueadas en el trayecto, soltando su fuerza de mi cintura y posándose sobre mis muñecas, frente a mi, se encontraba un hombre de cabellera oscura y larga, piel cetrina y unos labios blanquecinos, pero su peculiar aspecto no era nada con el odio reflejado en aquellos ojos verdes, que de no haber sido por aquel insistente destello de odio, y la fuerza con la que el poseedor de ellos me tenía sujeta de las manos, abría creído que no tenía vida….
- KAGOME!!!!- escuche que nuevamente me llamaba Inuyasha con desesperación pero yo no podía voltear a verle ya que me tenían aprisionada, entonces abandone esa mirada fría y llena de odio, para posar la mía en la persona que se encontraba al lado de mi agresor, no hizo falta que mis ojos recorrieran las fisionomías de aquel rostro de mujer, el cual ya tenía muy bien definido dentro de todos mis recuerdos, sin lugar a duda, esa mujer que me miraba con una mezcla de odio y lastima era....
- Kagura...
- Vaya, vaya Kagome, así que serás nuestra nueva aliada.
- SUELTALA MALDITO!!!- escuche que grito nuevamente Inuyasha.
- NO TAN DEPRISA INUYASHA- reconocí inmediatamente la voz de Naraku, en un intento por liberarme pude voltear mi rostro para ver como Naraku sacaba varios tentáculos y los dirigía hacia Inuyasha quien le había dado la espalda para correr hacia donde me encontraba.o:p/o:p
- CUIDADO INUYASHA!!!!- fue lo único que se me ocurrió gritarle mientras veía como se acercaban cada vez más los tentáculos hacia él, pero por alguna extraña razón el grito que solté de advertencia tuvo efecto en el, ya que antes de que lo tocaran aquellas armas letales el había girado para soltar su ataque, al igual que Miroku y Sango, al momento en que neutralizaban el ataque de Naraku, pude sentir como las manos que tenían apresadas las mías me soltaban, así que mi vista la volví a depositar en aquel extraño hombre y pude ver como Kirara, fiel a su ama, intentaba salvarme, lo primero que hice al verme liberada fue buscar con la vista, lo más rápido posible, mi arco, el cual estaba tirado a pocos metros de donde yo me encontraba, corrí con todas mis fuerzas hacia donde se encontraba mi única arma que poseía para defenderme y cuando la tuve nuevamente en mis manos sentí como el valor que hasta hace unos momentos me había abandonado regresaba a mi cuerpo con mayor fiereza; tome una de mis flechas las cuales aun yacían colgadas sobre mis hombros y la dispare hacia el que había sido mi agresor, justo en el mismo momento en que Kagura lanzaba sus cuchillas hacia Kirara y Shipo, las cuales y por poco los alcanzan. Mi flecha fue adquiriendo un tono rozado mientras se dirigía a su destino, pero increíblemente antes de que llegara a clavársele en el pecho a aquel hombre no había sido más que un relámpago azul, el cual lo atravesó limpiamente, pasando a rozar ligeramente el hombro de Kagura, para al fin terminar su trayectoria en un árbol, por increíble que parezca aquel hombre que me había atacado soltó un grito desgarrador mientras, de donde mi flecha lo había atravesado, poco a poco se iba convirtiendo en ceniza, Kagura quien además de espectadora se había llevado su otro brazo al lugar donde mi flecha la había rozado pudo observar como también su piel se iba tornando de un color oscuro.
- MALDITA!!!! ME LAS PAGARAS MUY PRONTO!!!- fue lo único que dijo antes de sacar una de sus plumas y mezclarse con el viento. Por un momento sentí que mi aturdimiento era total, ¿cómo rayos había logrado yo hacer eso?, pero no tuve mucho tiempo para reflexionar sobre ese asunto, aun quedaba nuestro mayor enemigo, gire mi rostro en busca del de Inuyasha, él seguía atacando a Naraku, Sango y Miroku tuvieron que dejar la lucha por causa del veneno que salía del cuerpo de Naraku al momento de ser cortado.....me encantaría decir que Inuyasha tomaba ventaja de toda aquella lucha, pero no fue así, el veneno que poco a poco había infectado todo a su alrededor lo estaba debilitando, y sus constantes ataques hacia el campo de energía que cubría a Naraku no tenían efecto.....¿qué podía hacer?, mi mente trabajaba a una velocidad inaudita, tome nuevamente mi arco y saque una de mis flechas con el mismo valor y coraje que me había invadido unos segundos antes, y me dirigí hacia donde se encontraba él......los gritos de mis amigos no se hicieron esperar, pidiéndome que no me acercara ya que el veneno era muy poderoso, pero no tenía caso que me lo dijeran, yo ya lo sabía, entonces se preguntarán ¿por qué diablos seguía avanzando hacia lo que sería mi muerte?, era el impulso de saber que la persona que más amaba en este mundo estuviera a punto de morir sin que yo intentara ayudarlo, ¿qué me importaba si el veneno que estaba corriendo por todo el lugar poco a poco comenzaba a surtir efecto en mi, cuando Inuyasha se encontraba en peligro?, llegue junto a él en el preciso momento en que uno de los tentáculos de Naraku arrojaba a Inuyasha varios metros, dejándolo muy lastimado, no había tiempo de verificar si aún seguía con vida, tenía que actuar antes de que todo terminara en tragedia.o:p/o:p
- SOLO TIENES QUE RENDIRTE!!- me dijo Naraku, a quien tenía justo en frente de mi, con una leve sonrisa de burla dibujada en su rostro- YO SOLO TE QUIERO A TI KAGOME, SI DECIDES EN ESTE MOMENTO QUE TE UNIRAS A MI YO LE PERDONARE LA VIDA A INUYASHA Y A TUS AMIGOS........SOLO BAJA INMEDIATAMENTE ESE ARCO- mientras él me hablaba yo había tomado mi postura para atacar.....
- Y ¿A QUE SE DEBE TAN GENEROSA OFERTA NARAKU?- alcance a preguntarle, mientras en mi rostro también se dibujaba una sonrisa burlona a pesar de que el veneno que me estaba cubriendo, comenzaba a hacerme sentir mareada- ACASO DEBO TOMAR TU PROPUESTA COMO UN ALAGO
- NO SEAS ENGREÍDA, SI NO FUERA POR QUE EN ESTOS MOMENTOS TU ERES LA UNICA QUE PUEDE VER LOS FRAGMENTOS DE SHIKON, YO MISMO YA HUBIERA ACABADO CONTIGO.
- OOH!!! YA VEO- conteste, sorprendiéndome a mi misma por la calma con lo que lo hice- ASI QUE PLANEAS UTILIZARME, ¿NO ES ASI?, PUES ME TEMO QUE LAS COSAS NO SERÁN TAN FACILES- mi última frase fue acompañada por mi flecha, la cual nuevamente se había tornado en un rápido rayo azul, el cual a su paso purificaba el aire del veneno, mi flecha fue a parar justo en algún punto del campo de energía que protegía el cuerpo de Naraku, y por increíble que parezca comenzó a traspasarlo, haciendo que una gran colisión se hiciera presente en ese lugar, no consciente de mis actos, mi único impulso fue correr hacia donde se encontraba tirado Inuyasha y abrazarlo de la misma forma protectora que él había empelado minutos antes, debo decir que tuve mucha suerte ya que llegue justo a tiempo, ya que debido a la explosión fuimos arrojados a las mismas rocas con las que se había topado la serpiente en su camino a devorarme, en el trayecto lo único que pude hacer fue girarme para que el impacto lo recibiera mi cuerpo y no el de Inuyasha, y así fue, el dolor físico que sentí en esos momentos fue indescriptible, pero no importaba, ya que el cuerpo de Inuyasha no había sufrido más daños y se encontraba entre mis brazos, respirando, ¿a quien le importaba que mi cuerpo fuera despedazado con aquellas rocas que caían sobre nosotros si el hombre que amaba estaba bajo mi cuerpo, protegido de todo lo que sucedía?, lo único que alcance a ver antes de entrar en un sueño profundo fue su rostro dormido, sobre su boca un hilillo de sangre le corría, con las últimas fuerzas que me quedaban en mi cuerpo levante una mano y le limpie la sangre, después.....después me perdí en la tinieblas.........
