¡Hola, Hola!
Aquí traigo el capítulo 2. ¡Espero que os guste!
Nota: Los personajes no me pertenecen, son obra de Masashi Kishimoto.
Capítulo 2: Vecinos.
Sakura estaba tan inmersa en sus pensamientos que no se dio cuenta de que habían llegado a la terraza del bar hasta que Ino le toco el brazo y le dijo.
- Sakura, saluda.
- Eh - Sakura miro hacia la mesa donde se encontraban sus amigos y todo su cuerpo se tensó. Ahí estaban Naruto, Shikamaru, Tenten, Neji y el causante de su tensión, su vecino. Aun así, se obligó a sonreír y a levantar la mano para saludar.
- Ya era hora - vocifero Naruto
- Las chicas tienen que preparase zopenco - le contesto Ino mientras Hinata ya estaba corriendo a los brazos de su novio
- Y tu más que ninguna ¿Verdad? - aquel comentario de Shikamaru fue recompensado con un lanzamiento de bolso por parte de Ino.
- eh Sakura! - la llamo Tenten - Que sepas que fuiste la mejor en las pruebas.
- Gracias - contesto la aludida. Se le hacía extraña la situación. Ya había salido antes con Tenten y Neji, pero claro ahora ella era la capitana de las animadoras, y Sakura una animadora.
- ¿Entonces habéis pasado? - pregunto Naruto.
- ¡Si! ¡Ya somos animadoras!
Y con el grito de Ino, vino el desastre.
La rubia había dado un salto al gritar, pero al aterrizar perdió un poco el equilibrio a causa de los tacones y dio dos pasos atrás para recuperarlo. Eso hizo que chocara con Sakura, que intento sujetarla, perdiendo ella misma el equilibrio.
La joven trato de dar unos pasos atrás, chocando con la silla donde estaba su vecino. Al golpear contra la silla, sus rodillas se doblaron. Ella sabía lo que venía, así que se encogió. Cayo sobre el azabache con fuerza, y noto como su espalda no se detenía, y seguía cayendo, lo siguiente era caer por el otro lado de la silla.
Pero eso no sucedió. Sakura fue plenamente consciente de lo que había sucedido antes incluso de abrir los ojos.
Sintió los fuertes brazos que la sujetaban. Uno pasaba por su espalda y se anclaba en su cintura, el otro la tenía firmemente sujeta por las rodillas.
La joven abrió los ojos y se encontró con los orbes negros de su vecino.
- Hola doctora, ¿O debería decir Sakura?
- Hola ingeniero - contesto Sakura con el sonrojo subiéndole por la cara. Además, se había caído encima del móvil o la cartera del chico, que se le clavaba en una de sus zonas nobles – ¿O debería decir Sasuke?
- Veo que ya os habéis visto antes - apunto Neji, siempre tan perceptivo.
- Es mi vecina - contesto Sasuke.
- La vecina que te romperá lo que sea que tengas en el bolsillo si no me dejas levantarme.
- No llevo nada en los bolsillos - susurro Sasuke, para que solo ella pudiera oírlo. Y entonces la soltó. Sakura se levantó tan rápido como pudo y tan roja como un tomate.
- Bueno - empezó Neji – Hace mucho que no os veis, pero creo que recordáis como os llamáis ¿no?
- Claro – dijo Sakura incomoda.
- Espera – dijo Ino – ¿Sois vecinos?
- Si – dijo Sasuke encogiéndose de hombros – uno frente al otro.
Nadie dijo nada, hubo un silencio incomodo mientras Sakura y Sasuke se miraban y él componía su media sonrisa.
Todos se conocían desde niños, y todos sabían que Sasuke había sido el amor de infancia de Sakura, algo que para el azabache no fue agradable. Él era dos años mayor que ella, y en lugar de tomarlo como algo bonito o encantador o un elogio, lo tomo como algo molesto engorroso y desagradable.
Fue Hinata la que reacciono y propuso sentarse y pedir.
El ambiente se fue relajando mientras charlaban y reían y contaban batallitas y anécdotas, avergonzándose por turnos.
Las horas pasaron veloces, y cuando quisieron darse cuenta, eran las 12 de la noche.
- Deberíamos irnos - apunto Hinata
- Sip - secundo Sakura - a sido genial…
- Ni te creas que te vas a ir ya - Amenazo Ino
- Ino, están cerrando - contesto Sakura - ya no hay nada abierto a estas horas.
- El gimnasio - solto Tenten
- Si y tienen equipo de rítmica ¿verdad? - preguntó Hinata
- Correcto - confirmo Neji
- No - Solto Sakura.
- ¿No qué? -Pregunto Sasuke
- Di tres años de gimnasia rítmica - contesto su vecina con frialdad.
- Porfa - empezó Ino
- Porfa - se unió Naruto
- No pienso hacerlo - reitero Sakura
- Porfi - siguió Tenten
- No vamos a parar hasta que digas que sí - la aviso Shikamaru antes de añadir - Porfa!
- ¿Porfa qué? - pregunto Sasuke con cara de no entender nada.
- Quieren que me suba a la barra de rítmica. Era mi especialidad - explico Sakura – eso daba la beca más alta.
- ¿De verdad? - pregunto el azabache. Lo último que recordaba de ella, era a una niña, no muy hábil y que se tropezaba cada dos pasos.
- Si, pero hace como dos años que no me subo a una barra.
- Venga ya Sakura - dijo Ino - Eras la mejor, y sigues siendo muy buena. Vale no te has subido a la barra en dos años, pero sigues muy en forma.
- Por favor - le dijo Sasuke mirándola a los ojos - yo no te he visto nunca hacerlo.
- Pero no puedo con esta ropa - intento Sakura
- Vamos al gimnasio, ahí tienes la ropa de entreno de las animadoras - dijo Tenten
- Por favor Sakura - insistió Sasuke
- Vale, vale - se rindió Sakura pensando "debería ser delito tener esa voz, y esos ojos, y ese cuerpo. Joder, debería ser delito que Sasuke Uchiha existiera. Lo que les hace a mis hormonas es chantaje emocional ¡Abusón! - me rindo. Vamos al gimnasio.
El grupo se desplazó hasta el gimnasio, donde Sakura tomo su ropa de entreno y se apartó a un rincón para cambiarse. Mientras, los que la habían visto subida a una barra, recordaban lo emocionante que era verla.
Sasuke no les hacía ni caso. Se había apoyado en la barra de rítmica para escuchar, pero al mirar hacia el fondo del gimnasio, la espalda de Sakura había aparecido ante sus ojos, reflejada en un espejo.
La chica se había situado mirando a la pared, pero no había reparado en el espejo a su espalda. Y Sasuke, no había podido apartar la vista. Dejo de escuchar en el mismo instante en que Sakura se quitó la camiseta, y vio el tatuaje en su espalda.
Se trataba de una pequeña flor de cerezo (Sakura) situada en su nuca. El tallo empezaba en la base de su nuca, y entre sus omoplatos empezaba la flor, tatuada boca abajo. De la flor caían pequeños pétalos que descendían por su espalda diseminados a ambos lados de la columna vertebral. Pero a media espalda, los pétalos empezaban a arder, primero un cuarto, después medio pétalo, tres cuartos, hasta que a la altura de su cintura lucían completamente envueltos en llamas. Y entonces desaparecían, dejando un único y solitario pétalo en la base de la espalda, justo en el centro. Un pétalo perfecto y hermoso, pero envuelto completamente por las llamas. Que no lo tocaban, pero lo rodeaban.
La tristeza que transmitía ese tatuaje invadió a Sasuke, mientras pensaba "¿Así te sientes? ¿Con tu vida ardiendo a tu alrededor, pero sin poder quemarte mientras lo has perdido todo? ¿Acaso queda algo de aquella niña risueña y feliz que me perseguía?"
Su siguiente pensamiento se perdió cuando Sakura termino de quitarse los pantalones. Quedando cubierta solo por sus braguitas, y de espaldas al espejo.
"Por el amor de dios" Pensó Sasuke. "Es una amiga, por buena que este, es una amiga, Naruto te mataría. Y sería la ironía más grande del mundo. Era la molesta Sakura ¿Recuerdas?" Repetía en su cabeza.
Pero a pesar de sus pensamientos, no fue capaz de desviar la mirada. Observo como Sakura se ponía los pantalones y el sujetador deportivo, y se volvía. ¿Es que no pensaba ponerse una camiseta? se preguntó Sasuke torturado. Pero era obvio que no, porque Sakura avanzaba ya hacia ellos.
- Lista - anuncio Sakura al cercarse.
- ¡Bien! - Exclamo Ino - Sube a esa barra.
- Si me mato será culpa tuya - Pero a pesar de sus palabras, Sakura se colocó en el extremo de la barra.
Sakura colocó las manos en la barra y cerró los ojos, paso unos segundos sin moverse, y entonces sucedió. La chica se impulsó con brazos y piernas hasta quedar sobre la barra haciendo el pino, lentamente una de sus piernas descendió, y después la otra la siguió, y en un movimiento perfecto y preciso ambos pies estaban en la barra y Sakura se encontraba ya de pie.
Sasuke la observo maravillado, a ella y la enérgica sonrisa que tenía en la cara. Se veía que estaba orgullosa y feliz tras ser capaz de realizar el movimiento de apertura, y como impulsada por ese logro se lanzó a ejecutar una seria de movimientos.
Hizo la rueda, luego el pino, cambiando de dirección antes de volver a ponerse de pie, y acto seguido realizo una voltereta aérea sin manos.
Sin dejar de sonreír, dio una voltereta más con manos esta vez, pero en lugar de caer de pie, dejo que su cuerpo descendiera hasta quedar sentada a horcajadas en la barra. Volvió a impulsarse, y con el mismo movimiento con el que había subido a la barra se levantó. Entonces corrió hasta el extremo de la barra y realizo un salto con tirabuzón para aterrizar en el suelo.
Sus amigos estallaron en aplausos, mientras su vecino no era capaz de mover un músculo. Solo era capaz de pensar "¿Como es capaz de hacer eso, y querer ser médico? Debería estar compitiendo. ¿Que no da el tipo para ser animadora? ¡Si claro! Solo es capaz de volar. ¿Es que está loca?"
- Sigues siendo genial - le decía Naruto.
- Oye, ¿Crees que aun seré capaz de subir a la barra? - Pregunto Ino
- Pues no lo sé - contesto Sakura.
- Me estuviste enseñado ese movimiento un año - continuo Ino - debería ser capaz.
- Vas a intentarlo diga lo que diga ¿verdad? - le pregunto Sakura.
- Si - dicho esto Ino se alejó para cambiarse.
- Shika - llamo Sakura - Ponte a un lado de la barra. Solo por si acaso.
- Yo me pondré al otro - anuncio Naruto.
- Será mejor - concedió Sakura.
- ¿Seguro que es buena idea? - pregunto Tenten.
- No - reconoció Sakura - pero lo hará de todos modos. Mejor que la ayude o se matara en el proceso.
- Ya estoy - anuncio Ino - Venga Sakura sube.
Sakura no dijo nada, solo se acercó al lateral de la barra, apoyo una rodilla y se impulsó para subir. Sin ninguna dificultad se puso de pie y le hizo un movimiento de cabeza a Ino para que empezara.
La rubia apoyo las manos como había hecho antes su amiga y se impulsó para hacer el pino. Entonces hizo bajar la primera pierna, pero la segunda la siguió muy pronto. Sakura se dio cuenta y la agarró del tobillo colocando el pie de Ino en la barra, intento apartarse para que la otra pierna de la rubia no la golpeara, pero no fue lo suficientemente rápida, y Ino la golpeo en el hombro.
Uno de los pies de Sakura abandono la barra y la chica se tambaleo. Sasuke se adelantó para ayudarla, pero Sakura reacciono, coloco el pie bajo la barra, y se sujetó con las manos impulsando su cuerpo de nuevo a la barra.
- Lo siento - se disculpó Ino.
- No pasa nada - le contesto su amiga.
- Gracias, por cierto - Ino sonrío y dio un paso hacía Sakura mientras alargaba los brazos. Sakura le tomo las manos, y entonces la rubia hizo una tontería y balanceo los brazos a un lado y al otro.
- ¡No! - exclamo Sakura. Pero ya era tarde. Ambas perdieron el equilibrio y se precipitaron hacia el suelo.
Shikamaru y Naruto estaban a la altura de Ino, ya que ninguno había pensado que Sakura podía caerse. Shika atrapo a su novia al vuelo, mientras Sakura se encogía preparando su cuerpo para el contacto con el suelo.
Sasuke reacciono por impulso, y avanzo hacia Sakura, doblo sus rodillas y se dejó caer deslizándose hacia delante. Llego justo a tiempo para que Sakura cayera sobre él, y cerro sus brazos alrededor de la chica.
- ¡Me cago en la leche! - exclamo Sakura - ¡¿Estas loca Ino?!
- ¡Lo siento! - contesto Ino desde los brazos de Shikamaru - No lo he pensado.
- ¡Está claro! - Sakura se había sorprendido y enfadado tanto, que hasta ese momento no había reparado en los brazos que la envolvían. Entonces miro hacia arriba para encontrarse con los ojos de Sasuke, y con su sonrisa.
- ¿Estás bien? - pregunto el azabache.
- Sí, muchas gracias - contesto la chica. Trato de liberarse de los brazos de su vecino, pero su férreo abrazo no se aflojo - Ya puedes soltarme.
- Perdona - a pesar de esa respuesta, Sasuke tardo aun unos segundos en soltarla.
- Será mejor que nos vayamos - dijo Tenten - mañana empiezan las clases.
- Si mejor - dicho esto, Sakura se alejó para cambiarse.
Ino la siguió y ambas se cambiaron sin siquiera mirarse. Pero al terminar, se miraron, sonrieron y se abrazaron, mientras Sasuke las observaba sorprendido.
Ninguna dijo nada al volver con el grupo, solo sonrieron y el grupo se puso en marcha.
Sakura y Sasuke se despidieron del resto e hicieron el camino a casa en silencio. Al llegar a sus respectivas puertas se miraron, murmuraron unas buenas noches y entraron en sus pisos.
Las clases empezaron al día siguiente, y cada uno empezó a centrarse en sus quehaceres. Aun así, era inevitable cruzarse entre ellos.
Las animadoras entrenarían miércoles, jueves y sábado si no había partido. Exactamente igual, y en las mismas horas que el equipo de rugby.
La primera semana estaba repleta de exámenes para evaluar el nivel, Ino y Sakura estaban mayormente en las mismas clases, cosa que significo que la rubia se pegó a su amiga como la cola. Hasta el punto de que el primer miércoles de entreno le anunció que la recogería para ir juntas.
Sakura había llegado a casa destrozada, se había tumbado en el sofá y se había quedado dormida. Cuando se despertó, faltaban apenas veinte minutos para que su incombustible amiga se pasara a por ella. Así que se metió en la ducha a toda velocidad, acaba de salir cuando llamaron a su puerta.
Asumiendo que sería Ino, se envolvió en una toalla y corrió a la puerta. Sin siquiera mirar por la mirilla abrió la puerta y se encontró con Sasuke con los ojos como platos frente a ella.
La chica cerró la puerta tan rápido como la había abierto.
- ¡Mierda! - Exclamo mientras corría al baño a por el albornoz. Una vez cubierta volvió a la puerta y la abrió de nuevo. Para su sorpresa Sasuke seguía allí con su media sonrisa.
- Buenas - carraspeo Sasuke mientras pensaba "prefería la toalla".
- ¿Necesitas algo? - pregunto Sakura sin siquiera saludar.
- Si - contesto el azabache pensando "Quitarte el albornoz. Digo azúcar, azúcar" y entonces añadió - Azúcar.
- ¿En serio? - pregunto Sakura - ¿Azúcar? ¿Esa no la excusa oficial de las películas?
- Pues no lo sé - contesto Sasuke un poco avergonzado - pero es lo que me falta. Y no hay nada abierto a estas horas. Si no me tomo mi café moriré a medio entreno.
- Vale, vale. Espera - Sakura fue a la cocina y cogió un paquete de azúcar, volvió a la puerta y se lo lanzo a Sasuke - dios me libre de causar la muerte del capitán don quarterback.
- Gracias - contesto Sasuke a una puerta ya cerrada.
Sakura se metió en el baño de nuevo y termino de secarse, se vistió y preparo su bolsa.
Apenas había terminado cuando llamaron a la puerta de nuevo. Esta vez, se aseguró de mirar por la mirilla y al ver a Ino abrió.
- ¡Hola, hola! - Saludo su amiga. - ¿Lista?
- Sí - contesto la joven. Cogió su bolsa y salió justo cuando su vecino abría la puerta y salía.
- Hola de nuevo - Saludo el azabache.
- Buenas - murmuro Sakura.
- Hola Sasuke. ¿Vas al entreno? - Pregunto Ino
- Sí, ¿Vosotras también no?
- Claro ¿Vamos juntos? - Pregunto Ino, ignorando la cara de súplica de Sakura.
- Claro - contesto Sasuke.
Los chicos salieron del edificio y Ino empezó con el interrogatorio.
- Y dime Sasuke ¿Tienes novia? - Pregunto Ino
- ¿Yo? - pregunto el chico algo sorprendido - Pues no.
- Pero tu si - apunto Sakura.
- Ya lo sé tonta. Solo es curiosidad. Digo, es el capitán de equipo, y el quarterback, debe de estar muy cotizado. Y como Shika no me cuenta nada de sus amigos, y Sasuke apenas ha salido con nosotros los últimos dos años, pues para ponerme al día. ¿Es que no tienes pretendientes?
- No me interesa ninguna de mis fans.
- ¿No me digas que eres como Sakura? - pregunto Ino.
- ¿Como Sakura? - pregunto el azabache
- Ino considera que soy un bicho raro porque no creo en el amor. El amor es solo una gran mentira. Solo sirve para sufrir, te entregas a otra persona completamente y te pierdes en la nada, y cuando esa persona se aburre de ti… simplemente te deja. Te rompe en mil pedazos y le da igual.
- ¿En serio? - pregunto Sasuke - Pues yo creo que el amor es luz. Cuando encuentras a esa persona que ilumina una habitación con su sonrisa, que te hace sonreír, que solo con pensar en ella tu oscuridad se vaya. No debes dejarla escapar. Porque esa persona será tu mejor amigo, tu luz, tu agua, y aire. Y creo recordar que tu creías en el amor.
- Que mono - soltó Sakura irónica – éramos niños, y de hecho tú me llamabas molestia por creer en el amor. Ahora crees que es esperanza y luz ¿Irónico verdad?
Habían llegado a la entrada del campo de futbol, así que se despidieron sin dar tiempo al azabache a contestar. Sasuke se encaminó al túnel que llevaba a los vestuarios y las chicas torcieron a la izquierda para llegar al gimnasio.
Cuando el entreno termino, Ino estaba destrozada. Sakura estaba en mejor forma, pero aun así sus músculos ardían. Hinata en cambio parecía que no había hecho nada de ejercicio.
Las tres amigas acababan de llegar a la entrada del campo cuando oyeron a Naruto y sus gritos.
- ¡Hinata! - Grito de nuevo.
- ¡Naruto! - Exclamo Hinata, luego se lanzó a los brazos de su novio. Se besaron y con un leve movimiento de mano se despidieron y salieron corriendo.
- Sasuke - empezó Ino - ¿Nos acompañas? Sakura iba a acompañarme a casa, pero me da cosa que luego vuelva sola.
- Ino, la miedosa eres tú - replico Sakura - además Sasuke debe estar cansando. No hace falta que le canses más.
- Estoy bien - intervino el azabache algo molesto. Parecía que ahora era Sakura la que no quería tenerlo cerca - os acompañare. Si Sakura no tiene problema.
- Como gustes - le contesto la chica con una de las sonrisas más falsas que Sasuke había visto jamás.
Acompañaron a Ino, y emprendieron el camino de nuevo a casa.
Apenas habían caminado dos minutos cuando Sasuke se detuvo y empezó a hablar.
- Sakura lo que has dicho antes - empezó Sasuke.
- Sai - contesto Sakura volviéndose, y ante la mirada sorprendida de Sasuke añadió - Ibas a preguntarme porque creo eso del amor. La respuesta es Sai.
- ¿Me lo cuentas?
- No hay mucho que contar - dijo Sakura empezando de nuevo a andar - Mis padres murieron en un accidente, y Sai fue mi refugio. Me enamore de él, me entregue a él en cuerpo y alma, incluso llegue a vivir una temporada con él. Pero se acostó con otra tía en nuestra cama. Ahí fue cuando aprendí que amar no servía para nada. Solo para que te hagan daño.
- Vaya - "¿cómo sabía lo que iba a preguntar?" pensó Sasuke - pero quieres a tus amigos.
- Es un amor distinto, ¿Pero amar a un hombre? ¿Amar a alguien más que a mí misma? Nunca más dejare que ese dolor me alcance.
- Solo necesitas tiempo - intento Sasuke
- No necesito nada ingeniero.
- Así que ¿Qué? - pregunto Sasuke - ¿Renuncias a los hombres?
- Solo al amor - contesto Sakura - nadie ha dicho nada de renunciar a los hombres.
Sasuke rio ante aquel comentario. Entonces llegaron al puesto de comida rápida que estaba cerrado y soltó la bolsa con fastidio.
- ¿Qué ocurre? - pregunto Sakura.
- Que está cerrado.
- Obviamente
- No he podido comprar tu azúcar, ni mi cena - dijo Sasuke
- Vale - mascullo Sakura - yo te invito a cenar.
- ¿Que?
- Ha sido Ino la que ha insistido en que vinieras. Así que es culpa nuestra que no hayas llegado a tiempo.
- No hace falta Sakura.
- Insisto - la chica le agarro de la mano y tiro de él hacia su edificio.
- Lo he pillado Sakura - protesto Sasuke - cenare contigo, pero no me arranques el brazo.
- Bien - Sakura le sonrío y soltó su mano.
Al llegar al piso de Sakura, la joven le mostró el pequeño apartamento, se cambió en un momento y se metió en la cocina.
Sasuke se sentó en la barra americana, y la observo en silencio.
Esa chica era sorprendente para él. Empezaba a estar seguro de que era una chica completamente distinta a la niña que había conocido. Y empezaba a estar seguro de que quería conocerla.
Al llegar había puesto música y había empezado a cocinar. Estaba preparando hamburguesas al son de la canción Titanium de Sia, mientras cantaba, con una voz increíble. Sasuke no pudo evitar pensar que esa chica parecía capaz de hacerlo todo bien. Sin duda, no quedaba nada de la niña de conoció.
Cuando había terminado de preparar la carne, empezó a montar las hamburguesas. Preparo dos, y se volvió hacia Sasuke.
- No sé cómo te gustan las hamburguesas - comento - yo no le pongo tomate. Solo hamburguesa, queso, cebolla, mayonesa y mostaza.
- Genial, a las mías añádele Ketchup.
- Vale - canturreo Sakura. Termino de montar las hamburguesas y le paso un plato a Sasuke.
- ¿Vemos una peli?
- Dan Dirty Dancing en la tele - Sakura se dio cuenta de con quien estaba - Perdona, probablemente no quieras verla
- ¿Estás de broma? Es genial. Ponla ya mismo - "A la señorita no creo en el amor, le gusta una de las pelis más románticas de la historia" Pensó el azabache mientras la seguía al sofá.
Se sentaron en el sofá y encendieron el televisor. Comieron en silencio viendo la película, y cuando terminaron Sakura se colocó con las piernas encogidas en el sofá. Sasuke se dio cuenta de que estaba incomoda, así que tiro de sus piernas y las colocó en su regazo siendo recompensado con una sonrisa.
Cuando la película termino, Sasuke vio que lo que empezaba era Dirty Dancing 2 y propuso verla también. Sakura acepto, pero estaba cansada y a media película, cambio de posición colocando su cabeza contra el hombro de Sasuke, y en menos de diez minutos, se quedó dormida.
Su cabeza resbalo hasta el regazo del chico, que no hizo el más mínimo intento de apartarla. Se quedo allí, viendo la película, y acariciando la larga cabellera de su compañera.
Al terminar la película, Sasuke se levantó con todo el cuidado del que fue capaz y se fue a su piso.
Sakura se despertó el jueves al oír la alarma de su despertador. Le costó un poco recordar porque estaba en el sofá, pero una vez su cabeza se situó se levantó como un resorte y corrió a su habitación.
Eran las 7.45 am, tenía 10 minutos para salir corriendo. Sabía que no le daría tiempo, pero, aun así, corrió a la ducha.
Se ducho, se secó el pelo, y corrió a la habitación de nuevo. Se puso la ropa interior, una falda por encima de la rodilla y un poco de vuelo, una camiseta de tirantes y unas sandalias planas.
Aun corriendo, fue al salón y metió sus cosas en la bandolera. Cuando por fin estuvo lista eran las 8.15 am, ni de coña llegaba a las 8,30 a su primera clase. Y su profesor de microbiología avanzada no se andaba con tonterías, si no estabas antes que él, no estabas.
Aun así, salió corriendo del piso. Como el ascensor estaba en movimiento, bajo por las escaleras a toda pastilla y salió del edificio justo detrás de Sasuke.
- Buenos días - Saludo el azabache.
- ¿Buenos? Me he dormido, no llego a mi primera clase y tengo sueño ¿Que tienen de buenos?
- Tranquila - le dijo Sasuke - Yo te llevo. En diez minutos estaremos allí.
- ¿Me llevas? A estas horas hay mucho tráfico, llego antes corriendo que en coche.
- Tengo moto - contesto el chico mostrando su casco.
- Llevo falda.
- No es problema - Sasuke la tomo del brazo y la llevo hasta su moto, que estaba aparcada a la derecha del edificio. Saco un casco de debajo del asiento, y se lo paso a Sakura. Antes de que ella pudiera hacer nada, la tomo por la cintura, y la subió a la parte delantera de la moto. Entonces se situó tras la chica y tiro de ella hacía atrás. - ponte el casco.
- Vale - Sakura estaba un poco saturada, pero se puso el casco. Y en cuanto Sasuke se sentó ante ella, se agarró a los salientes laterales para no caerse. No era su primer viaje en moto, pero desde luego, Sai no había sido tan atento con ella. De hecho, casi se había caído la primera vez que la llevo. "¿Porque mi primera vez en moto no fue así? Debería haber sido contigo, y no con ese idiota" pensó. Sasuke condujo hasta la facultad de medicina y realmente en apenas 10 minutos habían llegado.
- Ya te lo dije - vacilo Sasuke.
- Sigo llevando falda - apunto Sakura - si me bajo ahora, voy a darles todo un espectáculo.
- Ya te he dicho que no había problema - Sasuke se bajó de la moto, y se situó junto a Sakura tapando a la muchacha con su cuerpo. Ella no dudo, y se bajó rápidamente del vehículo. Le entrego el casco a su vecino y le dio un suave beso en la mejilla.
- Gracias - canturreo. Y entonces corrió hasta la puerta.
Sasuke se subió a la moto y se alejó hacia la facultad de ingeniería bioquímica. Pero en su camino vio algo que no le gusto.
Karin los había visto.
Karin era la autoproclamada líder de su club de fans. Una obsesa convencida de que ella era la única con derecho a estar con él. Y eso era malo.
La mañana paso lenta y cansina, mientras Sasuke solo podía pensar en Karin y Sakura.
Cuando las clases acabaron, condujo tan rápido como pudo hacía el edificio de medicina. Y al legar su mente entro en pánico, Sakura estaba al pie de la escalera mientras Karin se acercaba a ella.
- Tu pelo chicle - insistió Karin logrando que Sakura se volviera - ¿Quién te crees que eres para acercarte a Sasuke?
- ¿Perdona?
- Ya me has oído.
- ¿Qué tal su amiga? - pregunto Sakura - ¿Pero qué te pasa loca?
- Alguien como tú, no puede acercase a él. Él será mío. Por dios una doctora ¿Es que estás loca? Que pintas tú en las empresas Uchiha dime. Yo en cambio, una futura empresaria, eso sí tiene sentido.
- Vaya - dijo Sakura - Creía que habías dicho que Sasuke seria tuyo, pero ya hemos llegado a la empresa familiar y todo. Mira loca como te llames
- Soy Karin - apunto la pelirroja enfadada
- Como sea - continuo Sakura - lo olvidare en dos minutos. Hasta ese punto llega mi falta de interés en ti. Te lo diré solo una vez loca, somos amigos. Y seguiremos siéndolo.
- ¡¿Como te atreves?! - Grito Karin. Sasuke estaba ya llegando a la escena, cuando Karin hecho el puño atrás para golpear a Sakura. El azabache aceleró para tratar de salvar a su vecina del golpe, pero no fue necesario. Al mismo tiempo que Karin lanzaba el puño, Sakura se agacho, y golpeo a la pelirroja con la mano abierta en la boca del estómago, dejándola doblada de dolor.
- A ver loca, si vuelves a atacarme, te dolerá más. ¿Estamos? Sasuke es mi amigo, y me acercare a él cuando me dé la gana. Solo hay una persona que puede impedirlo y es él - Sakura se acercó a Sasuke y tiro de su manga para que bajara la cabeza a su nivel, y desde luego el azabache no se resistió. La joven le dio un beso en la mejilla, y empezó a andar hacia la moto de su vecino aun sujetándolo por el brazo para que la siguiera.
- Vaya, eso ha sido un buen golpe - comento Sasuke al llegar a la moto. - Y yo que venía super preocupado. Claro que eso se hubiera podido evitar si tuviera tu móvil.
- Es la mejor excusa que han usado para pedirme el móvil - aunque se reía, Sakura saco un pedazo de papel y le apunto su número. - será mejor que me vaya ya. Ahora nadie nos mira.
- ¿Qué dices? Te llevo a casa - Sasuke no espero respuesta. Le puso el casco en las manos, y de la misma forma que lo había hecho por la mañana, la subió a la moto. Llegaron al edificio, aparcaron y entraron en el ascensor en silencio. Entonces el azabache rompió el silencio - Oye, ¿Qué te parece si vamos juntos a los entrenos? Es decir, es casi media hora de camino, y mejor hacerlo charlando ¿No?
- Supongo - dijo Sakura. Aunque ella no estaba tan segura - Esta bien, quedamos en media hora en la entrada.
Sakura no estaba muy segura de que ver tanto a su vecino fuera bueno para su salud mental, pero tampoco podía evitarle, vivían en el mismo pasillo, al fin y al cabo.
De modo que se cambió y preparo su bolsa. Se tomo un café rápido, y bajo a la calle. Y allí estaban, Ino y Sasuke. "Mierda" pensó "Había olvidado que Ino iba a venir"
- Hola - saludo Sakura
- Así que a partir de hoy iras a los entrenos con Sasuke ¿No? - pregunto su amiga con tono amenazante.
- Bueno, es que veras - empezó Sakura, pero fue interrumpida por su vecino.
- Yo se lo pedí. - Soltó el azabache - es un camino largo, y así no lo hacemos solos.
- Oh claro, es una gran idea Sasuke - contesto Ino, mientras Sakura pensaba "¿Será consciente de que la está manipulando? Desde luego sabe cómo usar sus encantos"
- ¿Nos vamos? - pregunto Sasuke empezando a andar.
Las chicas simplemente le siguieron. Estuvieron charlando de tonterías todo el camino, hasta que llegaron al campo.
Ese entreno fue especialmente duro para Sakura. Ese mismo sábado era el primer partido, y Tenten quería aprovechar al máximo la habilidad de Sakura. Le había dicho que ella era su mejor arma, gracias a su buena forma y a su formación rítmica.
Eso significaba que a pesar de que Sakura hacía la coreografía básicamente en tierra, le tocaba hacer todas las acrobacias. Sakura apenas si necesitaba un pequeño impulso para los pasos más difíciles, y Tenten quería aprovechar eso al máximo.
Aun así, Sakura estaba preocupada. Apenas si habían entrenado dos días en grupo, y a pesar de que ella y Tenten aprovechaban todo el tiempo libre que podían para repasar, no estaba segura de estar preparada el sábado.
Tras entrenar, acompañaron a Ino a casa y volvieron a la suya. Se despidieron en el pasillo, y ambos vecinos se metieron en la cama, agotados.
El viernes parecía no acabar para Sakura, dedico la media hora libre a entrenar con Tenten, las clases fueron agotadoras, con los exámenes de nivel, y cuando por fin llego a su casa, solo quería dormir.
Pero sabía que debía leer al menos un tema del libro de síntomas indicativos. De modo que, al llegar, se refresco la cara, se puso una camiseta que llegaba hasta medio muslo, cogió una cerveza y salió al balcón.
Le encantaba la vista que había, estar en un quinto piso le permita ver todo el campus.
Se sentó en la tumbona y empezó a leer.
Sasuke acababa de llegar a casa, se cambió, se hizo un café y salió al balcón extrañado. Su vecina tenía la luz encendida, así que salió a cotillear.
Al mirar vio a Sakura, estaba dormida, con una camiseta que se había subido hasta la cintura. Un libro descansaba en su pecho, y un botellín de cerveza estaba en el suelo.
Empezaba a hacer frío, y si no entraba pronto iba a pillar un buen resfriado. La llamo, pero en lugar de despertarse, su vecina se limitó a girar sobre sí misma, quedando de lado, y poniendo a Sasuke más nervioso aun, al dedicarle una visión plena de su culo, cubierto únicamente por unas braguitas negras de encaje.
El azabache cerro un momento los ojos para alejar los pensamientos que le estaban asaltando. El pretendía ser un caballero en esos momentos, pero sus dos cabezas, parecían no estar de-acuerdo.
Tardo unos minutos en recuperar la sangre, que se había desplazado veloz a su entrepierna, y una vez centrado, abrió los ojos y salto el medio muro que separaba su balcón del de su vecina.
Se acerco a ella y la tomo en sus brazos mientras se preguntaba cómo era posible que fuera tan ligera.
Entro en el piso, y se dirigió a la habitación de Sakura, apenas había dado cuatro pasos, cuando se tropezó con los zapatos que la chica había dejado tirados en medio del paso.
Perdió el equilibrio, y se precipito hacía la cama. Apenas tuvo tiempo de cambiar el peso de pierna para girarse, y cayó de espaldas en la cama con su vecina firmemente sujeta entre sus brazos.
Abrió los ojos y la miro, encontrando esos enormes ojos jade que lo miraban con sorpresa.
- Hola - Saludo el azabache.
- Hola ¿Me explicas que ha pasado?
- Te has dormido en el balcón, he intentado meterte dentro, pero al parecer has considerado que la puerta era buen sitio para dejar los zapatos. He tropezado y aquí estamos.
- Yo sabía que estaban ahí, no esperaba que nadie más entrara - se justificó Sakura mientras trataba de quitarse de encima de su vecino, de la forma menos vergonzosa posible.
- Olvídalo - le dijo el azabache sujetándola por los brazos - No hay una forma fácil de hacerlo. No puedo bajar los pies al suelo sin que tú acabes sentada sobre esa zona que intentas evitar. Ni tú puedes bajar sin evitarla, por la posición en la que hemos quedado.
- Vale - "¿Porque parece que le gusta esto?" pensó Sakura - lo haré lo más rápido posible.
- Tomate tu tiempo, no vayas a hacerte daño.
Sakura ignoro ese comentario y analizo la situación, llegando a una sola conclusión, y era mala.
Realmente no iba a poder salir de esa con dignidad, de modo que simplemente saldría lo más airosa que pudiera.
Apoyo sus manos en el pecho de Sasuke, y este le coloco las manos en la cintura para sujetarla. Se revolvió como pudo para desliar sus piernas, que estaban enlazadas entre ellas y con las de su vecino, y cuando por fin se librero, se impulsó con las manos para levantarse.
Realmente había quedado sentada justo sobre la entrepierna de su vecino, y realmente la primera vez que se había encontrado en esa situación, el no llevaba nada en los bolsillos.
Sakura desecho ese pensamiento y se movió para sentarse en la cama. Entonces Sasuke se movió para apoyar los pies en el suelo y sentarse, y al hacerlo emitió un gruñido.
- ¿Estás bien? - pregunto Sakura
- Sí, pero me duele la espalda.
- Más vale que te lo arregle. No quiero que perdáis el primer partido por mi culpa.
- Estaré bien Sakura.
- Sasuke, ¿Cuál de los dos estudia medicina?
- Tú
- Bien, te daré un masaje con un relajante muscular - Sakura bajo de la cama de un saltito y mientras corría hacia el baño añadió - quítate la camiseta.
- Sí, señora - contesto el azabache divertido.
Sakura volvió a la habitación con la crema, y al entrar por la puerta la visión de su vecino sin camiseta la hizo detenerse un momento para admirarlo. Realmente le habían sentado muy bien los años. De niño era guapo, pero muy poca cosa. Ahora se había convertido en un hombre guapo, grande y sexy.
Sasuke la miro, y le dedico una media sonrisa que la devolvió a la tierra. Se subió a la cama, y empezó con el masaje.
Dedico media hora a ello, mientras su vecino apenas se movió un centímetro. Sabía que seguía vivo porque de vez en cuando emitía gemidos suaves.
Cuando por fin termino, se volvió al baño a lavarse las manos, y mientras lo hacía llamaron a su puerta.
Al parecer Sasuke había ido a abrir, porque oyó con total claridad a Ino gritar.
- ¿Hemos interrumpido algo? - pregunto Shikamaru.
- Nada, ya habíamos terminado - contesto Sasuke sin ser consciente de lo que parecía hasta que ya lo había soltado.
- ¡Sakura Haruno! - Grito Ino - ¿Dónde estás?
- Aquí - contesto la chica saliendo del baño.
- Tenemos que hablar - dijo Hina. Ino avanzo la primera, seguida de Hinata. Ambas empujaron a Sakura a la habitación y cerraron la puerta tras ellas.
- Bien Sasuke - empezó Naruto - Ya estas cantando.
Ambos contaron la misma historia, y como acababan de terminar con el masaje. La diferencia era que los chicos no cuestionaron la historia, pero las chicas, eso era otro cantar.
- Venga ya Sakura - decía Ino - ¿Pretendes que nos creamos eso?
- Yo no pretendo nada, eso es lo que ha pasado.
- Ino para - corto Hinata - se lo que parecía. Pero es mucho más creíble que lo que nos ha contado sea la verdad. Es decir, ¿doña aburrida acostándose con un tío en una semana?
- ¡Oye! - se quejó Sakura - que no crea en el amor, no significa que no me acueste con tíos. Y si, a veces en una semana o menos. Pero aciertas en que no lo haría con un Sasuke. Además, me cae bien.
- ¿Es que estas completamente ciega? - soltó Ino - Esta como un tren. ¿Qué más da que te caiga bien? ¡Por dios, si yo no tuviera novio me lo tiraba!
- ¡Muy bonito Ino! - grito Shika desde el salón.
- ¿He mencionado que las paredes son finas? - le dijo Sakura a su amiga que ya corría hacia el salón.
- Vamos fuera - dijo Hinata siguiendo a Ino. Sakura salió a regañadientes.
- ¿A que habéis venido? - pregunto sin contemplaciones al llegar al salón.
- Hay fiesta hawaiana en el bar del campus - anuncio Naruto - Neji y Tenten ya están allí. Veníamos a por vosotros.
- Estoy cansada - a Sakura no le apetecía nada de nada.
- Venga Sakura, has dormido ya un ratito - le soltó Sasuke - Tomate un café y vente. Cuando estés cansada yo te traigo.
- Ni siquiera he cenado Sasuke. No quiero joderos la noche. Id vosotros.
- No te pongas difícil - mientras le decía eso, Sasuke ya estaba preparándole un café. Se lo puso en la mano y añadió - yo te invito a cenar en el bar.
- Deja de buscar otra excusa - la advirtió Ino - Vas a venir. Así que ve a vestirte. Y tú también Sasuke.
- ¿No quieres ir con él? Así le ves desnudo, como si no tuvieras novio te lo tirarías - Sakura había lanzado el puñal directo al corazón y se retiró rápidamente a vestirse mientras Ino empezaba a gritar tonterías.
- Voy a vestirme - anuncio Sasuke para luego añadir - Solo.
Sakura no tenía ganas algunas de ir, pero sabía que estaba condenada. Así que se puso unos pantalones tejanos cortos, y una camiseta sin mangas roja, se calzo unas bailarinas y se recogió el pelo en un moño con un lápiz.
Ese era todo el esfuerzo que iba a dedicar a esa salida. De modo que salió al salón terminando el café.
Sasuke ya estaba allí, se había puesto unos tejanos y una camisa negra con unas deportivas, y Sakura sintió celos. Ellos no tenían nunca problemas para salir. ¿Porque de ella se esperaba que dedicara horas a arreglarse?
- Estas muy guapa - le soltó Sasuke sacándola de sus pensamientos.
- No me des jabón, no pienso arreglarme más. Y ahora vámonos antes de que cambie de opinión - Sakura se metió el móvil, las llaves y el carnet de identidad en los bolsillos y salió por la puerta.
- Lo decía en serio - Le dijo Sasuke al alcanzarla - no necesitas hacerte nada para estar guapa. Es lo que tiene serlo ¿No?
- ¡Esperad! - Exclamo Hinata, impidiendo que Sakura pudiera contestar - ¿se quema algo?
- Mi paciencia - contesto Sakura Irónica.
Al llegar al bar les dieron collares de colores y un coctel gratuito, les llevaron a una mesa y Sasuke insistió en que Sakura pidiera todo lo que quisiera, y como ella no colaboro mucho, él pidió por los dos.
Ino no tardo en correr a la zona de baile para unirse a la danza hawaiana que estaban enseñando, y el resto no tardo en seguirla.
Para cuando llego la comida, solo quedaban en la mesa Sasuke, Neji, Shika y Sakura. Esta última comió un poco de todo, y se bebió tres cafés para aguantar.
Ino no tardo en reclamarla para llevarla a bailar, Sakura no tenía ganas algunas, pero al empezar bailar, se le paso el mosqueo y se divirtió de lo lindo con sus amigas.
Cuando termino el tercer baile, la joven estaba muy cansada, así que se sentó en silencio y trato de aguantar despierta, pero cuando quiso darse cuenta Sasuke estaba zarandeándola y tirando de ella hacía la calle.
La llevo a casa en silencio, sujetándola por la cintura. Cuando entraron en el ascensor, Sakura se apoyó en su hombro y se quedó dormida.
Sasuke no quiso despertarla, así que la cogió en brazos y se fue a su piso. Al menos así estaba seguro de no morir en el camino hasta la cama, y además meterle la mano en el bolsillo para coger sus llaves, no le parecía una gran idea.
Entro en su habitación y dejo a la chica una esquina de la cama. Al cambiar de posición, el móvil, las llaves y el carnet resbalaron de su bolsillo. De modo que el azabache los recogió y los dejo en la cómoda.
En ese momento, calculo la situación. Podía dormir en el sofá, y estar destrozado al día siguiente. O podía dormir en la cama, al fin y al cabo, era de dos metros de ancho, no tenía por qué ser un problema.
Decidió meterse en la cama, así que se cambió de ropa, y se acostó. Sakura no se había movido ni un milímetro, estaba profundamente dormida, pero, aun así, había pasado una hora, y Sasuke no era capaz de relajarse.
Pasada otra media hora, empezaba a estar ya neurótico y entonces Sakura se revolvió, al parecer tenía o bien frío o bien una pesadilla.
Sasuke se acercó a ella para taparla con la sabana, pero no pudo llegar, en cuanto se acercó a ella, Sakura se volvió, y se pegó a él.
Se agarró a su camiseta y dejó de temblar, así que Sasuke decidió que debía ser una pesadilla, y descubrió, que no le molestaba la cercanía de la chica.
El azabache paso un brazo por debajo del cuello de su vecina, y coloco el otro en su cadera. Sakura reacciono pegándose más a él, y volviendo a dormir profundamente.
Sasuke pensó que era extraño, siempre le había molestado dormir tan cerca de una chica. Le parecía molesto, y engorroso, pero en esa ocasión no le molestaba.
Puede que, porque esta chica en concreto no mostraba interés en él, algo que se le hacía enormemente extraño. Ella había estado loca por él, pero ahora, era como si no se conocieran. El hecho de empezar de cero, y de que ella no mostrara interés le intrigaba, o puede que fuera por algo distinto. Pero antes de poder pensar nada más, se había quedado dormido.
