Búsqueda

Era de noche. El silencio reinaba en la ciudad. Solo un pequeño bar, de mala muerte, estaba abierto. Un montón de caza recompensas se apelotonaban en la barra para pedir una copa. Sin embargo la camarera rubia se tomaba su tiempo. Iba encendiendo un cigarro tras otro mientras servía y limpiaba. Sería y mas masculina que algunos de los hombres que allí se encontraban. Cualquiera que la viese pensaría que era un hombre. Parecía que no le importaba nada, que todo le daba igual. Pero se sentía sola. Conocía a toda esa gente pero no eran sus amigos. No. Sus amigos estaban lejos. Hacía tiempo que no la visitaban. Siguió trabajando toda la noche. Ya era de madrugada. En la taberna solo quedaban los cuatro borrachos de siempre. Ya estaba cansada de ese trabajo. Entonces la puerta sonó, ni siquiera dirigió la mirada, no hablo. Serían otros borrachos en busca de mas alcohol. Entonces una voz conocida le izo abrir los ojos.

¡Annet, quiero un vaso de leche! - grito Train desde la puerta.

La mujer giro la cabeza para asegurarse de que era el. Si que lo era. Su chaqueta era reconocible en cualquier lugar. Pero a la chica no la conocía ¿quien era esa joven? "Demasiado guapa. Seguro que por esto se fue Train" pensó la mujer.

Vaya, cuanto tiempo muchacho. Pensaba que no te volvería a ver.

Ya, bueno he estado ocupado – se rió el joven.

Lo imagino – dijo mirando a Mai de arriba a abajo - ¿Quien es tu amiga? - pregunto seria.

Ah, esta es Mai.

Ambas cruzaron las miradas. Mai solo dijo un corto – Hola – pero no obtuvo respuesta alguna. Annet la volvió a mirar de pies a cabeza y se dirigió a Train de nuevo.

¿Es tu novia?

¿Que? No. Ya le gustaría a ella – bromeo mirándola de reojo.

Si. Seguro – le respondió esta sin tan siquiera mirarle. No era la primera vez que se lo decía.

Bueno y ¿que hacéis aquí? - pregunto la mujer mientras servia el vaso de leche – tu – dijo secamente -¿quieres algo? - señalando con la mirada a Mai

Ella solamente negó con la cabeza. Trai se bebió el vaso de un solo trago y contesto la pregunta de Annet.

Hemos venido para que nos digas donde encontrar a Sven y a la princesa.

¿Y eso?

Quiero volver a verles, ¿no puedo?

¿Y tenias que arrastrar a tu amiguita? - miro a Mei que se había sentado en uno de las mesas para dejarles intimidad.

Fue ella quien me dio la idea de buscarles.

¿Te fiás de ella? Tiene algo sospechoso.

Le confiaria mi vida. Es mas, ya me la salvo una vez.

Va armada hasta los dientes.

Y más – realmente Mai llevaba casi la mitad de su peso en armas – pero dime ¿donde puedo encontrar a Sven.

Espera – rebusco entre las estanterías - toma, en esta dirección es en la que recibe la información del colegio de Eve. Suele pasarse una o dos veces al mes. Date prisa. En cuanto empieza el verano no aparece por allí.

Gracias Annet.

No te fíes de esa chica. No es normal que una chica tan mona lleve tantas armas y se haya acercado a ti. Recuerda que tienes muchos enemigos que pueden intentar confundirte.

No te preocupes. La conozco.

Los dos jóvenes se fueron y Annet se quedo pensando. Esa chica no le daba buena espina. Tenia un sexto sentido. Tal vez eran suposiciones, tantos años tratando con malas personas. Pero esa chica ocultaba algo. Se lo veía en la mirada.