sayu: ¡Muchas gracias! Me alegro que te haya gustado y que hayas comentado ^^ No te preocupes, tus votos serán tomados en cuenta, aunque puedes cambiarlos si te arrepientes a la mitad del fic(?) xD Y si es tu OTP, lucha porque no se vaya el pelirrojo(?) Nos leemos, espero que te guste el capítulo~
Eren llegaseva: Omg, no me digas que te pusiste ese nombre por el video de Titanes sin Hércules(?) xD ¡Gracias! Qué bueno que te guste y que, además, ames a Law como yo(?) Ya me habían comentado el ir formando otras parejas y sí, lo haré; pero no te aseguro el SanjixUsopp (lo siento, ya tenía otras parejas en mente(?)) En fin, espero que disfrutes el capítulo :'D
Disclaimer: Odacchi es el genio, no yo.
Capítulo 2 — Heart's Hospital
El lugar en donde de ahora en adelante trabajaría sería Heart's Hospital. Haber obtenido las mejores notas de su promoción (y probablemente de las de muchos años) le había abierto muchas puertas, entre ellas una plaza en aquel reconocido lugar.
El edificio era bastante grande y con sólo observar el lugar se podía adivinar la tecnología con la que contaba. Era sábado, por lo que había más gente de lo normal haciéndose revisiones preventivas y demás, pero eso no aminoró el estado de ánimo del recién llegado.
—Buenos días, ¿el Dr. Crocus?—la joven de la recepción levantó la mirada y señaló hacia arriba con el lapicero, esbozando una sonrisa coqueta.
—Tercer piso, ala derecha. Está con los niños, no te perderás, guapo.
Law asintió y se dirigió al lugar indicado. Al llegar fue fácil adivinar que era el área de Pediatría debido a los colores y dibujos en las paredes. Él ya había hablado con el mencionado médico, le había conocido cuando dictó una conferencia en su Universidad y fue él quien le recomendó aplicar a aquel trabajo. Lo buscó con la mirada y lo halló rodeado de un montón de pequeños pacientes, jugando a lo que creyó era la ronda; pues, aunque el hombre hubiera estudiado Cirugía como él, se especializaba en tratar con niños. Tocó levemente la puerta de cristal para llamar la atención del adulto, ya que esta ya estaba abierta.
—¡Law, muchacho!—saludó alegremente mientras los niños se calmaban al verle detenerse—¿Qué haces ahí? Ven, pasa—invitó y esperó a que estuviera cerca para estrecharle la mano.
—Un gusto volver a verlo.
—Claro, claro, el gusto es mío—respondió. Entonces miró al grupo que los miraba curiosos—Niños, él es un nuevo Doctor, también hace operaciones como yo—informó. Los infantes posaron sus ojos en él.
—¿Él va a operarme?—preguntó indecisa una niña de cabello negro.
—No, Mocha, eso lo haré yo, no te preocupes.
—¿Y a mí?—preguntó uno rubio.
—A ti no hay por qué operarte, Sind—rió—¿o quieres que lo hagamos?—el niño negó con la cabeza.
—¿Cuántos años tiene?—preguntó otra niña sonriendo y jugando con las manos, esta vez mirando directamente al joven.
—Veinticuatro—respondió. La que había preguntado empezó a contar con los dedos antes de decir:
—¡Sólo nos llevamos quince años!—con una sonrisa—¿Quieres ser mi novio?—el resto de las niñas soltaron unas risitas y los niños se sorprendieron.
—¡Pero no le conoces!—respondió el rubio de hace un rato.
—Pero es muy lindo—respondió como si eso bastara. Entonces Sind frunció el ceño mirando fijamente a Law.
—Hahaha—rió Crocus—no ha pasado ni un día y ya tienes pretendientes y un rival, ¿no te dije que te divertirías?—dijo ignorando la sorpresa del moreno. Qué bueno que no se encargaría de Pediatría.
—Doctor Crocus—una voz femenina atrajo la atención de todos y los niños volvieron a emocionarse al ver de dónde venía.
—Oh, Kaya, llegas justo a tiempo, tenía que irme—comunicó el mayor.
—Aww—los niños se quejaron tomando a Crocus de la bata.
—Vamos, vamos, se van a quedar con Kaya hasta la tarde.
—¡¿En serio?!
—Sí, hoy es sábado y puedo quedarme hasta más tarde—apremió la rubia, logrando que el grupo ahora se reúna alrededor de ella. Fue entonces que la chica reparó en la otra presencia—usted debe ser el Dr. Trafalgar, oí que llegaría por estos días. Mucho gusto, mi nombre es Kaya—se presentó ofreciéndole la mano con dificultad, considerando que los niños querían tomársela.
—¿Trabaja aquí?—preguntó respondiendo el saludo.
—Oh, no, vengo como voluntaria cada que tengo tiempo para jugar con los niños—respondió algo avergonzada.
—Pero pronto será parte del personal—comunicó Crocus—bueno, en cuatro años estará haciendo prácticas aquí; hace poco ingresó a Medicina—agregó con un tono de orgullo—mi pequeña pupila seguirá mis pasos.
—Dr. Crocus, no es la gran cosa—trató de disminuir sus halagos—recién he empezado, aún no estoy ni a la mitad del camino.
—¿Especialidad?—preguntó Law un poco interesado, después de todo serían compañeros en un futuro. No lo dudaba, Crocus pocas veces se equivocaba.
—Pediatría.
—¡Kaya, juguemos algo!—reclamaron los infantes, llamando la atención de los mayores.
—Está bien, está bien.
—Nosotros nos vamos, debo llevar a Law a presentarse con los otros cirujanos.
—Claro, Dr. Crocus, nos vemos luego.
—Hasta luego, Kaya.
—Adiós—dijo el moreno siguiendo al mayor.
El recorrido fue algo tedioso para Law, tuvo que presentarse con muchos además de los de su área. Le dio la mano y su nombre a todo aquel con el que se topaban ya que al parecer Crocus se llevaba bien con todo el mundo.
—Te presentaría con la Directora, pero por ahora está fuera. De seguro has oído hablar de ella, es Kureha—asintió con la cabeza, esa había sido una de las razones por las que había elegido trabajar ahí.
—Me dijeron que estaba en una gira de conferencias.
—¿Quién te lo dijo?
—Su pupilo, dijo que vivía con ella.
—¿Conoces al pequeño Chopper?—se sorprendió.
—Vivimos en el mismo edificio—explicó.
—¡Magnífico! ¡Te llevarás muy bien con él! Puede parecer bastante joven e inocente, pero en cuanto a Medicina sabe más que muchos estudiantes de tercer año. Kureha sólo le enseña lo que no está en los libros, pero lo demás lo ha aprendido por sí solo, con la biblioteca que Doctorine tiene en casa—algo dentro de Law le hizo sentirse aliviado, el que hablaran tan bien de quien podría estar visitándolo pronto le hacía creer que no había cometido un error. De pronto el adulto se detuvo y puso serio.
—¿Sucede algo?—había sido inesperado que se quedara tan callado considerando que no había cerrado la boca desde que se habían encontrado.
—Verás, Chopper es un niño algo solitario—le iba a decir que quince años no es lo que uno llama niño, pero prefirió no interrumpir, de seguro que para él todos los menores eran niños—Fue recogido por Hiruluk, un médico famoso por sus fallas—rió un poco—él me dijo que la noche en que lo encontró nevaba tanto que su nariz se puso azul del frío—rió de nuevo—Cuando Chopper tenía diez(1), Hiruluk murió y él terminó en manos de Kureha, quien hasta ahora lo cuida—le miró a los ojos—te lo digo porque…lo más seguro es que termine siguiéndote en su fanatismo por la Medicina, asegúrate de tratarle bien—sonrió.
—De hecho—interrumpió, logrando que Crocus le prestara atención—me pidió que le enseñara de Cirugía—el viejo hombre sonrió abiertamente.
—¿Ves? Te lo dije, Chopper es así. Sé que es un poco apresurado pedirle esto a alguien que apenas y lo conoce, pero te lo encargo—Law asintió con la cabeza.
—¿Eres el nuevo?—Trafalgar había llegado a su vivienda con muchas bolsas de compras. Estaba buscando su llave para meterlas todas, pero alguien le había interrumpido. El fuerte aroma a tabaco llegó a su olfato.
—Sí—respondió mientras volteaba a ver a la persona a su lado. Por el simple hecho de haber cubierto gran parte de la luz supuso que era alguien alto, pero agradeció que no lo fuera tanto como Doflamingo—Trafalgar Law
—¿Ocupación?—preguntó el hombre sin responder a la presentación.
—Cirugía.
—Médico, ¿eh?—dijo mirándole de pies a cabeza antes de extender la mano—Me llaman Smoker (2), policía—ahora entendía el porqué del pequeño interrogatorio y la tosquedad de sus palabras—adiós—agregó y se alejó por el pasillo hasta parar en el 406 y entrar.
No dijo nada, sólo se metió a la cocina con las cosas antes de cerrar la puerta. No le sorprendía ver más gente nueva, de seguro era de los que descansaban los sábados. Por otro lado, al menos parecía ser de los serios…¿a quién le recordaba?
—Crocodile…—mencionó para sí—sólo espero que no tenga su propio Doflamingo.
Fue guardando cada cosa en su lugar. Había comprado lo suficiente para un mes pues no pretendía depender de restaurantes, en especial de comida rápida. Como médico sabía bien las repercusiones que podría traerle el no alimentarse bien, por eso había decidido cocinarse cada que no estuviera trabajando; al fin y al cabo había aprendido a ser autosuficiente desde hace mucho. Tanto su tutor como su pareja eran unos inútiles en tareas domésticas, ambos habían amasado tales fortunas que sólo debían mover un dedo para conseguir lo que querían, pero Trafalgar no quería llegar a tal punto, al verlos supo que debía aprender por su cuenta (y bueno, con la ayuda de las sirvientas y mayordomos).
Sus pensamientos fueron interrumpidos cuando el timbre sonó. Fue a abrir la puerta.
—¡Hola!—Luffy saludó mientras corría hacia la habitación del mayor—¡Cierra la puerta!—Trafalgar obedeció mientras trataba de recordar su nombre. Al final se decidió por un apodo.
—¿Mugiwara?(3)—preguntó.
—¿Mugiwara? ¡Qué mote más raro! Shishishi—rió sin darle importancia.
—¿Qué sucede?—se escucharon golpes en la puerta.
—¡Luego te digo! ¡Pase lo que pase, no estoy!—Law no entendió, pero tuvo que ver quién era de todas formas.
—¡Buenas tardes! Soy el gran Usopp, ¿recuerdas?—el médico se alegró de que dijera su nombre porque tampoco lo había memorizado—¿has visto a Luffy?
—Eh…
—El de mi edad, cabello negro, gorro de paja…—al no ver respuesta continuó—en fin, se robó mi almuerzo, si lo ves me avisas—de pronto le guiñó el ojo y se metió despacio en la casa, cerrando la puerta tras de sí.
—¡Uff, casi me atrapa!—la voz de Luffy fue perfectamente audible mientras salía del dormitorio. Su sonrisa se volvió pánico al ver ahí a su amigo—¡Una trampa!
—¡Luffy!—gritó antes de perseguirlo. Dieron unas vueltas en el recinto antes de salir y perderse en las escaleras—¡Vuelve!—le oyó gritar Law. No dijo nada, supo que no había qué decir, simplemente lo dejó ser y decidió cerrarles la puerta si los volvía a ver.
Ya era de anoche y Law acababa de salir de un refrescante baño; no podía creer que se sintiera tan cansado al finalizar su segundo día. Sabía que no sería fácil pero no esperaba eso. El lado bueno era que ya había terminado con lo más conflictivo de una mudanza, ahora tendría un día entero para relajarse antes de dedicarse a su trabajo. Salió al pasillo con sólo una toalla en la cintura. De pronto, sonó el timbre.
¿Quién podría ser? Inesperadamente, el recuerdo del suceso de la tarde le vino a la mente. Esos dos…no podían ser de nuevo ellos, ¿verdad? Se acercó a la puerta, muy decidido a cerrarla de inmediato si había acertado con sus predicciones.
Pero estaba equivocado, y vaya que agradeció estarlo (4)(aunque en general odiaba estar mal). Frente a él estaba un pelinegro, pero no era el infantil chico del sombrero de paja, sino un hombre adulto, bastante alto y de una mirada singular y penetrante.
—¿Trafalgar Law?—preguntó.
—Sí, ¿quién es usted?
—Dracule Mihawk—extendió su mano, dando a notar el estampado de flores en su camisa de manga larga—vivo en el 206, mucho gusto—el médico respondió al saludo—Zoro me habló de un nuevo residente y vi oportuno darle la bienvenida.
—Ya veo, muchas gracias—le sorprendió ver que parecía ser una persona bastante razonable. No se tomaba tantas confianzas como los que habían irrumpido en su casa el día anterior ni tampoco era tan arisco como el policía con el que se topó al mediodía. El mayor se le quedó mirando y entonces Law reparó en algo: no tenía puesto nada arriba. Sus ojos…¿habían estado mirando hacia abajo desde hace rato? Se puso algo receloso.
—¿Practicas algún deporte?
—Solía hacerlo hasta la Preparatoria.
—¿Con la espada?—el menor se mostró sorprendido.
—Sí, ¿cómo lo supo?—preguntó suspicaz.
—Tu cuerpo lo indica—Law no supo cómo responder, no le parecía posible que con sólo ver su torso desnudo se pudiera adivinar qué había hecho o no—¿aún tienes tu espada?
—Claro.
—Me gustaría verla algún día—confesó—tal vez puedas ir a mi dôjo alguna vez, sólo pregúntale a Zoro cómo llegar.
—Suena bien, aunque debo estar muy oxidado—hizo una pausa antes de continuar—creo que debería cambiarme antes de coger un resfriado, si quiere pasar…
—Oh, no te preocupes, ya debo irme. Fue un gusto—se despidió y desapareció por el pasillo. El médico entró casi de inmediato a su habitación para ponerse el pijama, de veras estaba haciendo frío.
Pensó un poco en el nuevo personaje mientras se esforzaba en recordar el rostro del mencionado Zoro.
(1) Estuve buscando y nunca se menciona con claridad qué edad tenía Chopper cuando es rescatad por Hiruluk o cuánto tiempo pasó con él (aunque sé que no fue mucho más que meses). Aproveché este hueco para acomodar las cosas a mi conveniencia y así extender el tiempo en el que Hiruluk hizo de padre.
(2) Sé que, conociendo los personajes de Odacchi, Smoker no es un nombre raro, pero para nosotros sí. Como este AU estaría en nuestra época, más o menos, cambié la presentación a 'Me llaman Smoker', lo cual se puede interpretar como que así le dicen en plan de apodo o simplemente porque así se llama.
(3) En general evito usar términos en japonés, pero colocar 'Sombrero de Paja' como apodo me parecía demasiado largo. De todas formas Mugiwara suena mucho mejor.
(4) Cuando dice 'Y vaya que agradeció estarlo' no es porque ver a Mihawk le alegre el día (aunque a mí sí(?)) Se alegra de que no sean Luffy o Usopp. Es que me sonó raro cuando lo volví a leer.
Apareció el par que faltaba para completar la lista de posibilidades, pero ya ha quedado uno fuera: Usopp…u(?)
Por algún motivo sabía que sería él(?)
Resultados: (2)Usopp (1)Chopper
NOTA: Repito, las votaciones son por quién NO quieres que besuquee o se deje besuquear por nuestro Cirujano más sexy(?)
Quedan: Luffy–Ace–Chopper–Zoro–Sanji–Kidd–Smoker–Bepo–Shachi–Penguin–Mihawk
En cuanto a Bepo, no se preocupen, no me he olvidado de él, vendrá luego. Sé que dije que la historia cambiará de rumbo dependiendo de sus votaciones, pero de todas formas tiene un esqueleto, uno bastante flexible en donde la aparición de Bepo tiene cierta importancia, así que no hay problema, su entrada está asegurada.
No hay más que explicar, nos leemos,
Lis.
PD: Comentar aumenta la posibilidad de que el manga deje de tomarse tantos descansos Dx
