Azul gastaba gran parte de su sueldo en pagar la costosa escuela de leyes, lo que la tenía algo apretada económicamente pero feliz de podérselas arreglar ella misma sin tener que necesitar de sus padres y en sus continuas llamadas su madre le ofrecía jugosos cheques para pagar su manutención y todas las cosas que necesitara, pero la testaruda chica no aceptaba nada de ello.
Había sido un día intenso y mientras metía sus libros en el casillero pensaba en cómo había cambiado su vida los últimos meses. Desde que entró a trabajar en LabStar ella había cambiado un poco su forma de ver las cosas, y lo cierto es que Erik se había convertido en un gran amigo, y aunque eso no fuera suficiente para él aceptaba gustoso estar en su compañía. Avocada como estaba a obtener su superación no podía pensar en otra cosa que no fueran sus responsabilidades, aunado el hecho de que el rubio no le atraía en lo más mínimo.
Empezaba a llevarse un poco mejor con DK y su relación laboral ya no era tan tensa como al principio, al mostrarle que era lo suficientemente buena para el trabajo, a Derek no le quedaba más que capacitarla en lo posible. Derek a su parecer era un hombre hermético y serio, cosa que a ella le intrigaba de vez en vez. Pero para no entrar en controversia prefería no ahondar en su vida privada, después de todo, él sólo era un compañero más.
-Tengo que investigar sobre estas dos leyes –Se decía mientras miraba su libro- Y luego… Mmm
Una bella chica de no más de veintitrés años se aproximó a ella a paso lento y tímido. Mirándola con una leve sonrisa se decide a hablarle:
-Hola –Sonríe extendiendo su mano- Mi nombre es Denissa Lamore, estamos juntas en la clase de Historia de la sociedad.
-Hola Denissa-Le da la mano- Soy Azul y sí te vi en la clase-Corresponde la sonrisa-Es un gusto conocerte. Dime… ¿Te puedo ayudar en algo?
Denissa atina a sonreír un poco ante la pregunta de su compañera. Desde que la vio en clase, notó que era una chica solitaria, tanto o más que ella. Así que con una sonrisa comprensiva la mira a los ojos y pregunta directamente:
-¿Te gustaría hacer la investigación conmigo?
-Me encantaría, pero tengo que ir a trabajar-Deja sus libros en el lócker-
-¿Trabajas? –Dice con gesto sorprendido-Pero, eres muy joven para eso –Mira mejor a su compañera- Oye-Se acerca a su rostro- ¿Tus ojos… son…?-Pregunta con el ceño fruncido-
Azul hace un pequeño gesto de resignación y sonríe un poco ante la pregunta de su compañera…
-Sí, son violetas. Defecto genético –Responde encogiendo los hombros-
-… Wow, son muy extraños, pero muy hermosos… - Dice emocionada- Oye nena, pero ¿Tienes tiempo de comer algo? Digo… vasa trabajar y no has comido nada.
Denissa se siente entusiasmada de por fin haber podido entablar plática con alguien de su clase, siendo Azul relativamente nueva en el curso se le hacía idónea para ser su amiga, o por lo menos su compañía en lo que terminaban la carrera. Por su parte, Azul se sentía bien de tener alguien con quien platicar ya que sus compañeros la veían como bicho raro debido a la particularidad de sus ojos, cosa que a ella la tenía sin cuidado porque como ella misma decía "Vengo a estudiar para superarme, no a hacer amigos". Así que el que Denissa le hubiera hablado, era ganancia. Mirándola por fin, se encoge de hombros y sonríe ante la invitación de su compañera.
-De acuerdo-Mira su reloj- Supongo tengo un poco de tiempo.
Caminaban por los jardines de la universidad mientras los demás chicos las miraban con extrañeza murmurando entre ellos. Denissa se notaba un poco incómoda con los comentarios de sus compañeros.
-Parecieran de kínder estos-Comenta refiriéndose a los murmullos-Ojalá tuvieran el valor de decirlo de frente.
-Sí, así es –Responde agachando la cabeza-
-Pero ¿Por qué te da pena?
-Es que siempre me han visto sola y como un bicho raro por ser dedicada a los estudios y ser hija de padres adinerados.
-Jajaja, ¡Si supieran entonces!-Sonríe divertida-
-¿Si supieran qué?-Pregunta curiosa-
-Luego te cuento-Dice distraída al ver a una pareja del otro lado de la calle-
Denissa se tensó al ver la saña con que el hombre golpeaba a la mujer que asustada en una esquina sólo alcanzaba a protegerse el rostro con las manos. El tipo alto y fornido pareciera estar poseído pues no quería soltarla a pesar de las súplicas de ella. Azul sintió que debía hacer algo, pero en su trabajo le habían dicho que no usara sus técnicas en civiles, sino se metería en un gran problema
-Tengo que hacer algo-Mira a Denissa y le da su mochila-
-Pero Azul… ¿Qué vas a hacer? –Le responde asustada y con los ojos muy abiertos-
-Justicia…
Los demás universitarios voltearon a ver a la chica que rápidamente cruzó la calle y a paso firme se apresuró a tomar al tipo del cuello haciendo que volteara a verla, cual sorpresa se llevó Azul al ver la piel de color extraño y los ojos de un tono rojizo.
-¡Oye! ¡Déjala maldito cobarde!-Le grita al ver que tenía del brazo a la mujer-
El hombre de aspecto fuerte volvió a darle la espalda y apretando el brazo de su mujer se dispone a morderla. Azul se lo impide y dándole un fuerte empujón logró hacer que la soltara. El abominable hombre se giró rápido y mirándola con rabia se abalanzó contra ella.
-¡Cielos! –Da un salto hacia atrás- ¡Estás drogado!
Denissa miraba todo desde una distancia prudente, sintió el alma en un hilo al ver como Azul siendo más pequeña se hacía a los golpes con él, siendo tan astuta logró tumbarlo al suelo y darle un par de patadas mientras tanto, dos patrullas se estacionan en la acera y un par de policías se bajaron con arma en mano acercándose a la escena y tratando de mediar las cosas logran tomar a Azul de los brazos mientras el hombre que de cara al suelo sólo se quejaba y se retorcía haciendo ruidos extraños.
-Señor ¿Está bien? –El policía lo mueve con un pie-¿Señor? ¿Señor?-Lo mueve sin lograr que voltee-
-¡Suéltenme! ¿Qué no ven que estaba golpeando a esa mujer?-La señala Azul mientras se quiere zafar del agarre del otro oficial-
-Usted no puede hacer justicia con su propia mano señorita ¡Entienda!-Le dice mientras le pone las esposas-
-¡Pero qué! –Dice enfurecida-¡Es él a quien tiene que arrestar!-Forcejea-
-Cálmese o enfrentará más cargos –La reprende el otro policía-
-Por favor señor, déjela, ella sólo defendía a la señora-Aboga Denissa por su nueva amiga-
Denissa ayuda a la pobre mujer a levantarse.
-Por favor… ella… -Dice con dolor la mujer- sólo me ayudó.
-Lo siento señora, pero todos tendrán que ir a la delegación.
-¡Por Dios mi mamá me va a matar!-Dice Denissa en un ataque de histeria-
-Usted no, le aconsejo que le hable a los padres de esta chica-Dice jalando a Azul- Tiene grandes problemas.
-¡El que va a tener grandes problemas es usted cuando sea una prominente abogada! ¡Así no deben tratar a un ciudadano que hace el bien!-Se remueve en las esposas-
-Cálmese le digo-Mira a su compañero-Tiene mucha fuerza esta niña
-¡Niña su abuela! –Grita- ¡Deberían tratar así a "Ese" que viene drogado!-Señala con un ademán al golpeador-
El hombre tendido en el suelo al fin se da vuelta y notándose extraño y con la mirada perdida es levantado por el oficial quien lo mete a su patrulla, cual es el asombro que de repente empieza a azotarse contra la ventanilla mientras Azul lo mira desde el otro vehículo de refuerzo junto a la mujer golpeada.
-Ese hombre está perdido-Dice sin dejar de mirarlo y en un susurro-
-Señorita, él… aunque no lo parezca ahora, es un buen hombre. No sé por qué se portó así-Solloza-
-Comprendo señora, pero no puede permitir que él la trate así, debe denunciarlo ya.
-Es que no veo el por qué señorita, él siempre ha sido un buen esposo. No sé… no sé qué le pasó-Dice tristemente-
-¿Buen esposo? ¿Cómo?
-Sí, es la primera vez que él se porta así conmigo, lo acompañé esta mañana a hacerse unos estudios de rutina.
-¿Eso que tiene que ver?-Pregunta curiosa-
-Sí, es que le dijeron que le pondrían un medio de contraste para ver mejor sus órganos, le hicieron el estudio y todo salió bien aparentemente. Pero… cuando salimos… -Solloza- ¡Ay señorita!-Exclama sin poder terminar de hablar-
"Algo le hicieron" "Eso no es normal" pensó. Volteó de nuevo a ver la otra patrulla y vio como el hombre rompió con gran fuerza el cristal escapándose a toda velocidad.
-¡Se escapa!-Grita uno de los policías-
-¡Vámonos!-Ordena el copiloto- Ellos se harán cargo-
El oficial hizo caso a su compañero y emprendió la marcha alejándose hasta perderse en una esquina, la señora que sollozaba quedamente en el asiento trasero dejó de ver a su esposo que se perdía en una calle siendo perseguido por dos oficiales.
Pasadas algunas horas Azul seguía encerrada en una celda en la delegación esperando a ver qué sería de su situación pues había pasado de ser una heroína a una victimaria, mientras esperaba ella pensaba en muchas cosas y presintiendo que algo no marchaba bien se puso a refunfuñar un poco. "No debí ayudarla, así no estaría en este problema" "Pero no podía, no podía dejar eso así" pensaba. Apretó un puño mirando fijamente su mano y recorrió sus dedos con la mirada.
Mirando su dedo anular notó que ahí seguía puesto su anillo de compromiso que en algún tiempo había significado todo para ella, el bello rubí brillaba con la misma intensidad del primer día.
-Rojo-Susurra- Como la sangre…como los ojos de ese hombre –Mueve el dedo para hacerlo brillar más y recordando lo sucedido se pregunta-¿Lo habrán atrapado?
Levantó la vista al escuchar ruidos en la entrada y se puso de pie. Rápidamente un guardia se acercó y abriendo la puerta dejó entrar a un hombre que con el ceño fruncido y mirándola con enojo sólo se limitó a tomarla del brazo y jalándola fuerte la sacó de ahí. Azul sin decir nada y haciendo una mueca de disgusto sólo se dejó llevar. "Diantres, ahora tendré que oírle la boca a este tipo" se pensó con desgana.
-Gracias oficial –Se despide Derek-
Azul prefirió quedarse callada al ver la fría mirada que le daba Derek, después de todo sí se había equivocado al no obedecer las órdenes de sus superiores. Entonces salieron a toda prisa del lugar llegando a un coche negro polarizado sin placas en donde ya los esperaba Zero.
-Sube-Ordenó Derek-
Subió de inmediato al coche mientras Zero la miraba por el retrovisor sin decirle nada. Ella sólo se limitó a mirar por la ventana viendo pasar las calles rápidamente. En silencio recorrieron gran parte del camino hasta que:
-¿En qué estabas pensando cuando te dije que no quería que usaras tus habilidades en civiles?-Pregunta Derek sin mayor premura y con gran molestia-
Azul apretó los labios
-Tenía que hacerlo-Responde casi en un susurro-
-¡ ¿Tenías que hacerlo?! –Grita con fuerza haciendo que la chica se asuste-
-Cálmate DK, deja que de su explicación-La mira por el retrovisor-Anda, dinos por qué hiciste lo que te dijimos que no hicieras
-Es que no podía permitir que golpearan a una mujer frente a mi cara –Dice en su defensa-
-Ahora eres del movimiento femenil –Dice con burla su jefe-
-¡Pues me vas a disculpar! ¡Pero las mujeres no somos poca cosa!-Grita-
-Cálmate Azul, sólo no quiero otro problema como este ¿Ok?-Zero dice en tono calmo-Una próxima no te saco y pierdes tu empleo. Ya sabes las reglas.
-Si señor –Mira con molestia a DK y luego voltea hacia la ventana-
Zero siente cierta tensión en el ambiente, esos dos decían mucho con sus movimientos corporales, mientras Azul miraba por la ventana con los labios apretados y el entrecejo fruncido, DK cruzado de brazos miraba al frente con el ceño molesto. A pesar de ser un hombre prácticamente inexpresivo pareciera que la chica lo exasperara más allá de lo que ocurrió hace unas horas, bastaba recordar la vez que los encontró discutiendo en los pasillos. Siguió manejando a toda velocidad sin decir ni una sola palabra, sólo pensando en el hombre que había atacado a la mujer.
El hombre de buen porte y ondulados cabellos se paseaba una y otra vez por la elegante sala de su casa. Se pasaba de vez en vez los dedos por el espeso cabello seguido de darle pequeños tragos a su copa de vino, mirando por el cristal de la ventana observaba el inmenso cielo estrellado y envuelto en sus pensamientos suspiró profundamente. "Las cosas han estado extrañas últimamente" "No puedo creer que Zero esté de acuerdo en experimentar con humanos"
Disfrutaba vivir en el quinceavo piso de uno de los más altos edificios de la ciudad así como también gozaba de la soledad y el silencio que este podía brindar, enfundado en unos pantalones negros de vestir y una camisa color azul rey lucía muy atractivo y resaltaba mejor el color de su piel.
Derek seguía en silencio y metido en sus más profundos pensamientos cuando de pronto un pequeño ruido proveniente de la puerta de entrada lo sacó de concentración. Entonces con cautela dejó la copa sobre la mesita de centro y caminando hacia la puerta tomó su arma escondida en un falso florero, acercándose despacio a la mirilla se mantuvo en el más absoluto silencio cuidando que sus pasos fueran ligeros, algo desconfiado como solía ser se apegó a la puerta con el arma en mano "Nadie sabe de mi dirección", "A menos que sea una de las famosas visitas rutinarias de la empresa, no veo quién pueda ser" Sin pensar en más se asomó por la mirilla sin ver a nadie y entonces en un impulso abrió la puerta de golpe apuntando con el arma la vio ahí parada en el umbral…
-¡Oye! ¿Pero qué te pasa?-Dice alzando las manos la mujer-
-Tengo prohibido recibir visitas en casa –Dice mientras la jala hacia adentro y echa un vistazo al pasillo-
-Pero… estás de civil, no trabajando-Responde asustada- Quise darte una sorpresa, pero me la he llevado yo
-Esto es propiedad de LabStar-Miente- Y no podemos disponer del todo de ello-Dice mientras camina hacia la mesa por su copa- ¿Qué te trae por aquí?- Toma un sorbo- A todo esto… ¿Cómo supiste mi dirección?
La chica se encoge de hombros y sonríe de lado.
-Tengo mis contactos
Derek apretó los labios
-Erik… -Aprieta un puño-
-Tranquilo mi amor-Le dice acercándose a su pecho- Siempre hueles muy rico. No veas a Erik como un soplón, míralo como un aliado de nuestro amor –Se separa un poco de él y lo mira a los ojos-
Lo cierto es que Derek no sentía más que deseo por ella, si acaso un cariño de amigos, a él le aterrorizaba la idea de que ella se hubiera enamorado a pesar de que le había dejado en claro que no sería más que una relación de amantes. Si bien la apreciaba mucho no era como para tener una relación seria de pareja, ella era una persona muy inestable y obsesiva, además de que era prohibida.
Recuerda mientras mira sus ojos el día en que la conoció. Fue justo afuera de la corporación en donde laboraba anteriormente como suplente en jefe y esa noche que la vio llorar en ese parque le había conmovido el corazón. Cosa que era casi improbable en él ya que después de la muerte de su novia, decidió cerrar su corazón.
-Mi amor-Acaricia su mejilla sacándolo de sus pensamientos- Él salió de viaje por dos semanas, tendremos todo el tiempo del mundo, incluso si quieres, me puedo quedar aquí –Sonríe- Te cocinaré y atenderé como un rey
-Presea… -Susurra a baja voz-
La chica se separa de él y abre su abrigo mostrando su cuerpo sin ropa, sólo con un hermoso conjunto de encaje y liguero color rojo
-Pero… si quieres… me puedo ir-Sonríe seductora-
Presea sabía bien cómo seducir a un hombre y ante la mirada de Derek que con la boca abierta y los ojos llenos de deseo la observaba, supo que no se negaría a estar con ella esa noche. Entonces Dereksonríe de lado mientras la toma en brazos y la lleva hasta su alcoba, donde ambos sacarían sus deseos más lascivos…
En otra parte de la ciudad Azul y Denissa hacían una tarea para una exposición.
-Vaya-Bosteza-Estoy muy aburrida y agotada-Se echa atrás en el sillón-
-Vamos Denissa-Ya casi terminamos, es más, si quieres nos vamos al antro-Dice para animarla-
-Pero… -Mira su reloj de pulso- Ya es algo tarde para andar de fiesta-Ahoga otro bostezo-
-¡Mucho mejor! ¿Qué no sabes que a los antros se va de noche?
-No… -Dice mirándola con los ojos somnolientos-
-Mmm… bueno mira duerme un poco mientras yo termino-Se levanta-¿Gustas un poco de leche o algo?
-Leche por favor… fría… -Se recuesta en el sillón y mira al techo-Este departamento es lindo, sencillo pero lindo
-Claro, no es como tu fastuosa casa, pero –Se encoge de hombros-Es algo que he ganado por mí-Le grita desde la cocina-
-Oye… ¿Y tus padres?
-Ellos están en otro lado del mundo, los visito de vez en vez cuando el bolsillo está en buen estado
-¿Y no es duro para ti estar lejos de ellos?
-Lo fue al principio, pero después te acostumbras. A todo te acoplas, menos a no comer-Llega a la sala- ¿Entonces? ¿Sólo leche?-Pregunta con una bandeja de pan en la mano-
La chica mira a Azul y se incorpora en el sillón.
-Teniendo la posibilidad de salir a bailar, estamos aquí haciendo tarea y tomando pan con leche como niñas buenas jejeje-Toma una pieza de pan-Gracias Azul.
-Por nada, dime Denissa ¿Por qué te acercaste a mí?-Pregunta arqueando una ceja-
-Por nada especial-Dice mientras muerde el pan- Sólo me pareciste una chica tranquila y amable. Y como yo siempre ando sola por mi forma de ser, quise hablar contigo-Sonríe-
-Mmm… los compañeros no suelen ser amigables con chicas tan dulces como tú nena-Toma un sorbo de leche-A todo esto… ¿A qué te refieres con eso de tu forma de ser?
-Oh bueno, es que soy una chica muy tranquila y reservada –Sonríe nerviosa-
-Lo que deberías hacer, es buscarte un novio y en sábados como estos estar haciéndolo toda la noche jajajaja-Dice para pincharla-
-¡Azul! ¡Qué cosas dices!-Le responde ruborizada-
-Oh vamos Deni… ¿A poco no has tenido novios?
-Sólo uno –Se encoge de hombros-Pero se burló de mí-Termina de decir mientras pellizca el pan y se lo mete a la boca-
-¡Hombres! –Se remueve inquieta en el sillón-¿Qué pasó?, bueno, si quieres platicarme-Pregunta mientras toma una pieza de pan-
-Lo conocí en los cursos de verano en la prepa, él era de otro salón y por ser pocos nos juntaron a todos. Él se portaba muy bien conmigo, me ayudaba en todo lo que no comprendía-Sonríe soñadora-
-Mmm… -Frunce la nariz- Creo que sigues enamorada de él.
-Hay amiga… es que… -La mira con ojos tristes- Fue tan lindo mientras duró. O mientras no lo descubría.
-Ok… -Hace señas de que querer saber más-
-Él tenía novia, y conmigo sólo quería una loca aventura de verano. Anotar gol sin ningún tipo de compromiso.
-Como dicen vulgarmente "Pisa y corre"-Termina de decir la ondulada-
Denissa mira el cabello de Azul
-Eres muy extraña, ¿Sabes?
-¿Ah sí?-Se pone las manos en la cintura- Pues mira quién lo dice –Sonríe-
-Es que cuando te conocí eras muy seria, y ahora hablas un poco más y sonríes –Toca el cabello de su amiga y juega con un rizo- Tu cabello es muy lindo-
-Gracias, el tuyo también lo es…
-Oye… ¿Y tú? ¿Qué me cuentas?-Sonríe traviesa-
-¿Qué?
-Sí, no te hagas ¿Tienes novio?
-¡Oh! No, no, no. Nada de eso-Dice con ganas de no comentar más-
-¿Ya ves? Yo te platiqué de mí. Ahora vas tú-Le pica con el dedo el costado-¿Acaso tienes que ver con el rubito que te fue a buscar a la escuela?
-Paranada-No dice más y toma un sorbo de leche-
-Hay Azul… ¡Qué rara eres!-Se cruza de brazos-
-Jajaja… ok… nada más porque somos amigas –Le dice guiñándole un ojo-
-Ok, te escucho-Responde mirándola a los ojos-
-Yo viví un tiempo con un chico al cual amé con todo mi loco corazón –Le muestra el anillo- nos íbamos a casar… -Dice haciendo una pausa mientras acaricia el anillo con su dedo-
-¿Y? –Pregunta dubitativa-
-Bueno… él… -Duda- él… lo encontré en nuestra cama con mi mejor amiga-Se encoge de hombros al ver que Denissa abre la boca con sorpresa-
-Eso sí que es duro Azul. ¿Tiene mucho tiempo de eso?
-Dos años –Se quita el anillo- ¿Sabes? –Le muestra el rubí- Me encantan los rubís, por eso lo llevaba puesto aún –Pone el anillo en la mesita del teléfono-Pero creo que no es adecuado llevar un anillo de compromiso si no hay novio ¿No crees? –Sonríe tenue-
-Tienes razón –Le toma la mano-Amiga, espero que encuentres a tu príncipe azul-Le dice con una amable sonrisa-
-Tiene tiempo que me dejaron de ilusionar los cuentos de hadas Deni… el amor es un sentimiento inservible.
-¡Pero no puedes decir eso!-Dice alarmada-A mí me han pasado cosas feas también y aún creo que hay alguien por ahí que podría ser para mí.
-Mmm…
Así siguieron hablando de diversas cosas que habían vivido a lo largo de sus vidas, entre deberes y relaciones personales se fueron quedando dormidas en el sillón mientras en otro lado Derek y Presea disfrutaban de su relación clandestina…
-Mi amor me encantas, así, así mi vida, dámelo fuerte… aghhh-Gime-
La mujer que disfrutaba teniendo sexo con ese hombre que la volvía loca cabalgada de una forma fuerte y sensual a su guapo amante que en esos momentos gozaba de apretar sus grandes y redondos senos mientras ella se movía al compás de sus caderas disfrutando como gata en celo haciendo gozar a Derek…
-Así nena muévete fuerte ohhh…
-Oh, oh, oh Derek mi amor –Decía a ojos cerrados mientras se movía en círculos-
El hombre que excitado por estar con esa hermosa mujer se levantó con ella encima y sin salirsela subió a una mesa y tomándola de los muslos se hundió más en ella provocando que ahogara un grito, moviendo sus caderas la penetraba una y otra vez deteniéndose al sentirla tener un orgasmo, sintió como los suaves espasmos le apretaban el duro miembro que seguía erguido muy dentro de ella, entonces empezó a moverse lentamente mientras le besaba los pechos una y otra vez y tomándola de la cintura hizo más fuertes las embestidas disfrutando de ver los senos de la mujer brincando con cada empujón. Apasionado como era la besó metiendo su lengua juguetona en la cálida boca de su amante y en un par de movimientos de caderas llegaron al más húmedo y ardiente orgasmo. El grito que dieron pudo haberse escuchado hasta afuera, pero eso no les importó, en esos momentos sólo deseaban complacer sus cuerpos dejándose llevar por las sendas del más puro y ardiente placer…
