Todos los personajes son propiedad de Rumiko Takahashi

Capitulo 2

¿Campanas?, Si campanas

Akane suspiro nuevamente al aire, su tarea hace rato olvidada en su escritorio y ella con el codo apoyado descaradamente encima de ese molesto informe de literatura que tenía que entregar en una semana "El mismo día de la boda" pensó aún sin entender como de manera tan vertiginosa ella y Ranma habían terminado al borde del matrimonio. Aunque ellos dos no pudieron hacer mucho en contra de ello "No es que no lo ame, solo que es algo… rápido" .Sonrío ante el recuerdo de su padre y su tío hace solo unas semanas lanzando ríos de lágrimas por los ojos y casi suplicándoles que se casaran y, Akane dejo que el escalofrío la recorriera, a tía Nodoka con su katana en brazos preguntando si su hijo no era lo suficientemente hombre como para casarse con su prometida.

-Realmente esa noche fue… inolvidable- Comento mientras dejaba que sus recuerdos volaran.

Flashback

-¿Ranma?- Akane miro a su prometido por sobre la tarea que estaba haciendo.

-¿Mhhh?- El joven usaba su libro para apoyar su cabeza esperando que las fuerzas del universo decidieran meterlo dentro de su cabeza.

-¿Cuándo le diremos a tus prometidas de…erhh lo nuestro?- Preguntó tímidamente la chica. El hombre perdió inmediatamente su sueño y abandono su cómoda posición en la cama para acercarse a su prometida.

-Aún no…no creo que estemos listos aún- Respondió tomando levemente su mano bastante nervioso –Podrían hacerte daño y tu… no eres tan buena como para derrotarlas…- Añadió mirando fijamente el suelo. Akane suprimió su habitual respuesta ya que el no la había insultado.

-Si creo que es lo mejor…Ranma tengo otra pregunta- El joven la miro extrañado pero sin soltar su agarre aún se sentó al lado de ella en la pequeña porción de silla que le ofrecía.

-¿Dime?-

-¿Tu..ehmm … me quieres como una novia… o realmente quieres que nosotros dos seamos… prometidos y que.. nos casemos algún día?- La chica sintió como su cara se coloreaba y a juzgar por el calor a su lado, Ranma tenía el mismo tipo de problemas.

-Yo..yo deseo… que tu algún día seas mi esposa Akane, claro solo si tu quieres- Respondió atropelladamente.

-Yo… yo quiero- La mujer apretó ligeramente el agarre y así se quedaron los dos muy juntos con las manos tomadas. Akane le dio un ligero beso en la esquina de la boca y Ranma respondió con uno en los labios, un fuerte estremecimiento en la puerta los hizo separarse asustados.

-¡LAS ESCUELAS SE UNIRAN AL FIN!- Fue el grito que coronó el pandemonio de esa noche.

Fin del flashback.

"Ese día tuvimos a la policía en nuestra puerta varias veces por el ruido y nosotros dos parecíamos ajenos a todo eso, sentados en el piso de dojo, juntos y mirando el suelo bastante apenados" Soltó otro suspiro mirando la lánguida tarde mientras seguía pensando en su prometido de ojos azules. Unos golpes en su puerta la hicieron salir de sus cavilaciones.

-Adelante- Contesto sin muchas ganas, Nabiki entró a la habitación y se sentó en la cama con unas cuantas revistas bajo el brazo y con una cara de fastidio -¿Qué quieres hermana?- Por toda respuesta la castaña le extendió las revistas, Akane las reviso eran títulos de bodas, como hacerlas y otras cosas.

-Puedo hacer una boda en una semana Akane, pero necesito saber que clase de boda te gustaría a ti- Demandó –Te sugiero que elijas entre una boda occidental católica, una budista o una oriental- La novia pensó en sus posibilidades y al final se encogió de hombros.

-Creo que debo hablarlo con Ranma primero- Respondió, Nabiki sonrió maliciosamente y dejo la habitación con un gesto de la mano "Ahora que lo pienso ¿Dónde se metió Ranma?".



-¡Déjenme en paz!- Grito un muy cansado, magullado y golpeado Ranma corría por los techos de las casas de Nerima observo sobre su hombro y se dio cuenta feliz de que al fin sus incansables perseguidoras perdían el paso. Saltó lo más largo que pudo y giro violentamente hacia la derecha y luego hacia la izquierda, usando algunas construcciones un poco más altas para cubrir su huida. Al final pudo distinguir el dojo Tendo y el hombre suspiro aliviado luego de horas de persecución. Desacelero el paso y aterrizo en el techo de la casa con facilidad, miro su mano izquierda y moviendo la cabeza cambio su anillo hacia la mano derecha luego miro el otro que aun guardaba en su cajita y decidió que lo mejor era deshacerse de el inmediatamente. Se colgó usando sus pies de anclaje y toco suavemente la ventana de Akane y espero, su prometida abrio su ventana al poco rato y le brindo una hermosa sonrisa Ranma intento corresponderle cuando noto que algo en la cara de ella cambiaba.

-¡RAAANMAAA!- El aludido la miro extrañado y luego se fijo en esa cosa que molestaba a su vista, esa cosa que era un listón de gimnasia. Lentamente saco de entre su cabello unas espátulas, fragmentos de bomboris y mazas, las miro un momento y sonrió como pudo a una Akane con furia creciente.

-No es lo que parece- Aventuro a decir antes de que un mazo se estrellara contra su rostro.

-¡Baka!- Grito la chica antes de que cerrara la ventana y el vidrio estallara en pedazos por la fuerza del impacto "Eso dolió… por lo menos no me mando a volar y ese mazo era más pequeño que el usual" Ranma desencajo el objeto de su rostro y entró a la habitación cuidándose de los vidrios esparcidos por el suelo y la mesa.

-Akane- Observo a su prometida dándole la espalda, se acerco despacio y le toco el hombro - ¿Vas a escuchar mi explicación?- Inquirió girándola para que le diera la cara, la chica no lo miraba pero no lloraba y su aura aún no se disparaba así que el joven se sintió más tranquilo -¿Vas a escucharme o no?- La joven lo miro aún enojada, pero asintió levemente –Bien, salí de una tienda salieron los Kuno, Shampoo, Ukyo y Ryouga todos queriendo matarme y yo me deshice de ellos ¡No paso nada! ¿Por qué eres tan celosa?-

-¿No paso nada?- Ranma asintió y Akane se relajo visiblemente –Yo… uhm lo siento- Susurro la chica jugando con sus dedos.

-Vas a tener que aprender a confiar en mí- El hombre cruzo sus brazos tras la nuca y fingió enojarse y mirar hacia otro lado.

-Ven para que te cure esas heridas- La joven sentó a Ranma en el suelo y sacó el botiquín que guardaba en su armario empapo un pequeño algodón en alcohol y reviso el cabello de su prometido buscando las heridas causadas por esas armas -¿Por qué te perseguían?- Preguntó mientras aplicaba la sustancia sobre un pequeño corte.

-Bueno ehmm…- Ranma rebusco entre sus bolsillos y saco la pequeña cajita y se la tendió por sobre el hombro –Yo ehmm… también tengo el mío…disculpa es poco… pero ahora que estamos ehmm, tu sabes…- Se rindió mientras exprimía su cerebro en busca de las frases varoniles que había preparado y que misteriosamente habían desaparecido. Akane tomo la cajita mientras el corazón le hacia daño en el pecho, su prometido se dio vuelta y la miraba ansioso, levanto la tapa y saco con cuidado el anillo sonriendo y agradeciendo mentalmente de que este fuera real. Lo reviso y leyó lo que tenía grabado dentro su cara decayó un poco.

-¿Ranma?- Preguntó extrañada, el aludido sonrío se saco el suyo y se lo mostró. Por un momento ella guardo silencio y luego dejo que la risa se le escapara –Idiota- Murmuro con cariño mientras deslizaba su anillo por su dedo de la mano derecha -Ahora date vuelta que tengo que continuar con esta labor de enfermera- Ranma ensayo un puchero y ella lo dio vuelta para seguir revisando su cabello. Se fijo en el remolino que tenia en la cabeza y sonriendo lo beso suavemente –Te amo, idiota- Le recordó antes de seguir soltando el alcohol sin compasión sobre su prometido.

-A casi me olvido ¿Qué clase de bodas prefieres?- El chico se encogió de hombros maldiciendo de que el momento se hubiera ido.


Nabiki se sentó delante de esos dos tortolos y se cruzo de brazos.

-Decidieron- Preguntó mientras hacia cálculos mentales. Por razones de seguridad mental de toda la familia las discusiones sobre la boda se hacían solo por intermedio de Nabiki, así los padres no tenían mayores oportunidades de arruinar la celebración.

-Oriental- Respondió Akane algo atemorizada, su hermana no estaba muy contenta de saber que necesitaba un vidrio nuevo. Luego de discutir con sus padres diariamente, mantener sus negocios, intimidar gente casi imposible y mantener su casa a flote hasta Nabiki Tendo podía sentir la presión acumulándose.

-Bien, iniciare los preparativos- Comentó con un suspiro "Por lo menos no es tan cara" –Kasumi y tía Nodoka ofrecieron realizar ellas el servicio de banquete, pero ustedes dos… mañana mismo quiero que vayan a buscar kimonos. Además hay que idear dos bodas por si acaso- Akane y Ranma se miraron con dos gotas cayendo de su nuca –Ranma- El hombre se puso tenso –Te sobro dinero cierto-

-Si creo que… ¡Espera un momento!, ¡Como se te ocurre tirarme a todos esos idiotas por unos pesos!- El joven salto sobre sus talones increpando a su cuñada -¡Me persiguieron por horas!- Nabiki lo miro indiferente.

-Tómalo como los intereses, ahora- Estiro la mano esperando los verdes, Ranma la miro desconfiado pero decidió que era mejor no pelear con ella empezó a rebuscar en sus bolsillos. Una sensación de vació y pánico lo domino cuando no encontró nada más que polvo entremedio de la tela.

-Creo…que lo perdí en la carrera- Respondió en un susurro. Nabiki casi pudo sentir como la cara se le caía a pedazos. Ranma y Akane se alejaron unos pasos, por seguridad personal.

-¿Qué tu que?...esta bien te lo cobrare luego, ahora váyanse me parece que ustedes dos tienen que hablar de cosas más importantes, cosas relacionadas con el agua- La Tendo medio no pudo dejar de maravillarse de lo rápido que corrían los artistas marciales. Hizo un movimiento con la mano como para alejar esos pensamientos, "Hora de mover los cables" tomó el celular y digito un número espero hasta que un hombre le contestó.

Del otro lado de la línea un elegante hombre de mediana edad enfundado en un terno negro, poseedor de las grandes empresas del Japón se tenso y comenzó a sudar copiosamente al reconocer la voz –Por supuesto Tendo-san lo que desee- Fue la rápida respuesta que le dio a la mujer en Nerima. Nabiki recupero lentamente su aplomo y su sonrisa de tiburón.


Ese día una niña que volvía del parque se encontró una gran cantidad de papeles verdes dispersos en el suelo, los reconoció como los papeles que su madre intercambiaba por dulces. Contenta los recogió todos y los cambio por varios kilos de golosinas. Ese día en Nerima por lo menos alguien estaba feliz.

Notas de autora: Definitivamente necesito un pasa tiempo... La verdad es que esta historia no me deja en paz y me persigue hasta en los sueños. Agradezco a los que me dejaron review... no se para cuando estará la actualización todo depende de mi intento de cerebro y las vacaciones que se me vienen encima (A la playa los boletos). Hasta entonces.

Que la vida les sonría.