Muchas gracias a todos los que leen este loco fic, me sacan una sonrisa cada vez que entro a fanfiction


Destinados

El calor de su hogar se sentía gratificante, la chica se encontraba con un libro en su regazo y el chico simplemente dejaba que su cuerpo se estirara por todo el sillón grande del departamento. Parecía un día completamente normal para el equipo Eater-Albarn, ambos se sentían cómodos así, disfrutando una tarde en su hogar.

Para cualquier persona sería extraño ver cómo Soul dejaba su cabeza descansar en el regazo de su compañera, ya que ella había tomado el libro y lo posicionaba a unos centímetros de su cara. No parecía molestarle la presencia de su amigo, ya se había hecho costumbre entre ellos el sentir la onda de alma del otro.

El silencio solo era roto por sus respiraciones y por el sonido de las hojas cada vez que Maka las cambiaba. Ese momento era perfecto para ambos, ahora que estaban solteros podían disfrutar de esos pequeños momentos sin que sus parejas se quejaran de la extraña relación que tenía ese par.

—¿Sabes? Lo último que me dijo Alison antes de terminar fue que debía decir lo que sentía.— Rompió el silencio la guadaña, la Albarn despegó su vista de la lectura para dedicarle una sonrisa.

—Lo mismo me dijeron a mi.— Se llevó una mano al mentón para luego preguntar: — ¿Qué es lo que sientes, Soul?— Era curioso, a ambos le habían dicho algo similar y ambas parejas tenían celos de la cercanía de esos dos. Maka aún recordaba cómo la miraba Alison cada vez que Soul se despedía de ella antes de salir, o una llamada que tuvo con su ex novio donde le exigía que dejara de centrar todo su atención en el bien de su arma y se preocupara por él.

—Ahora mismo… Tengo hambre, Maka.— La respuesta de la peliceniza no se hizo esperar, lo golpeó levemente con su mano. No quería que el chico quedara inconsciente y no terminar con la conversación. —Entiendo, eso no fue gracioso.— Dijo en tono burlón, se sentó mejor en el sillón y observó serio a su compañera. Sabía lo que debía decir, lo sabía desde que su ex novia lo hizo elegir entre la peliceniza de ojos verdes y Alison. La respuesta salió de sus labios sin que él la pensara. —Siento que siempre has sido tú, mi elección siempre será ser tu compañero.—

Maka le sonrió cómplice antes de llevar una de sus manos a las del albino, diciendo con ese gesto todo lo que no se habían dicho en años. —Somos un gran equipo, sería una lástima perder la buena resonancia si nos llegaramos a equivocar...— Aunque la ojiverde no bajó la mirada, se podía ver lo incómoda que se sentía con ese tema. No quería pensar en separarse de Soul y dejar de sentir su onda de alma, dejar a un lado sus temores para confesar lo que sentía como lo hizo el ojirojo.

Se quedaron en silencio por unos momentos, entrelazando sus dedos y dejando escapar leves sonrisas. Ambos se preguntaban la mejor manera para poder dejar en claro que lo que decían era real, que ambos solo habían intentado ocultar lo que sentían y por eso habían tenido parejas con anterioridad.

—Soul...— El susurró no rompió la atmósfera creada, solo hizo que el albino se acercara más a ella. — Creo que ya no lo podre ocultar más.— Soul asintió, llegando a un acuerdo silencioso, acuerdos que ya eran costumbre entre ellos.

Ambos terminaron de acortar la distancia, dándose el beso tan esperado por sus almas. Perdieron la noción del tiempo, solo sentían los labios del otro y el abrazo que compartían sin saber cuándo sucedió. Se separaron sonrojados, pegaron sus frentes para poder sentir la respiración del otro.

—Creo que tu alma ya no podrá escapar—

—Nunca quise que escapara de ti, Soul—

Sonrieron antes de besarse, ellos ya estaban un escalón más arriba en su relación y no tenían ganas de separarse. Tal vez estaban destinados a que eso sucediera y no quisieron que pasara hasta ese momento, necesitaban que otras personas les abrieran los ojos y sentir la necesidad de estar y sentir la onda de alma del otro. Con besos se lo estaban diciendo y con una sonrisa en la cara se lo dirían al mundo.