2. Errores
Eso era una situación bizarra; pero ya estando en embarcados en ella no había vuelta atrás. La habitación era amplia y con una cama matrimonial en el centro, una sola ventana en el fondo y la puerta del baño. Yuuri camino y se sentó en la cama.
-No se como empezar.
-Oh… si quieres… yo podría… intentarlo –comento algo cohibido Conrad.
- Creo que será lo mejor… ya que tu eres el que enseñe.
-… Si…
Con algo de nervios Conrad fue despojando de sus ropas al Soukoku; el cuerpo del menor se entrego y con esto se sellaba un destino… el de ambos.
La mañana los encontró a los dos despiertos y vistiéndose, Yuuri estaba sumamente avergonzado ¿y porque negarlo? muy arrepentido. Conrad creía haber conseguido su sueño, pero esta entrega fría y sin sentimientos había satisfecho su cuerpo, pero su alma… la había destrozado. El castaño no pudo evita recordar a otro en su brazos y la entrega de él no se comparaba con la de Yuuri, en esa ocasión le habían entregado el corazón… y él traiciono ese regalo… en esta momento… no había mas que solo placer físico y… mucha culpa.
-Conrad esto no debe saberse y… será mejor pensar… que nunca sucedió.
-Si… creo que es mejor.
Salieron y buscaron sus caballos; cabalgaron en un silencio muy incomodo. Y lo que había sido una jornada de horas a su regreso les pareció una eternidad. La vista de la ciudad les dio algo de consuelo, azuzaron a sus caballos para cabalgar más rápido.
Gwendal los vio entrar por la puerta del despacho, sin preguntar nada, no estaba de humor para que su monarca le relatar sus parrandas y a decir verdad no podría disimular ante Wólfram por lo que se abstenía de saber detalles. Conrad era un consentidor con el chico y le cumplía sus caprichos; el prefería ignorar sus escapada a beber o a parrandear que ser obligado a acompañarlos.
La rutina se fue haciendo cargo de la culpa y los recuerdos; dejando que una capa de responsabilidades cubriera ese desliz en las mentes de los dos involucrados. Yuuri para asombro de todo el castillo esperaba impaciente y con grandes muestra de nostalgia a su prometido… Si, lo aceptaba y no conforme lo había gritado los cuatro vientos. Wólfram era su prometido y estaba dispuesto a que el matrimonio se llevara a cabo… lo más pronto posible.
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En von Bielefeld; Wólfram estaba bastante fastidiado de que su tío aun no pudiese salir, ocupado en dejar más y más recomendaciones; por supuesto que no podía decir nada… ya que el rubio mayor aceptaba acompañarlo a pedir la mano de su Monarca, a pesar de que no estuviese muy de acuerdo.
-Vamos, que te ves impaciente.
-Es que, es como si te fueses años.
-Nunca esta de más; dejar instrucciones.
-Si señor.
La caravana partió y entre conversaciones consejos y preguntas; el viaje fue lo más rápido que se podía.
La llegada a Shin Makoku fue una alegre bienvenida, el tener a Woltarana era todo un suceso -más cundo este venia en son de paz-. Yuuri trato de hacer todo lo posible por agradar al rubio mayor y esto desconcertó a Wólfram… sin embargo agradeció el gesto.
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Los dos chicos se retiraron a su habitación, el rubio le contaba los sucesos en sus tierras y Yuuri escuchaba atento, ahora sabia que amaba a ese rubio; sus rabietas, celos, su sonrisa y... todo él. Y si, no podía esperar para ser su esposos y estar… entre sus brazos ¿Por que esperar? Se dijo el Maou. Y con algo de timidez se acerco al rubio y lo beso con ternura.
-Te quiero wólfram
-…
-¿Me escuchaste?
-… Si pero ¿no estoy soñando?
-No, es real te quiero y quiero ser tu compañero, tu amante tu… esposo.
-¡Yuuri! ¡¿Estas seguro?
-Si, como nunca antes.
Wólfram lo abrazo y comenzó a besarlo hasta que ambos necesitaron respirar, Yuuri miro a su rubio y deseo continuar; pero Wólfram lo detuvo.
-Aun es pronto, no quiero forzarte.
-No lo harás… yo lo quiero.
-Seria divertido y muy emocionante esperar hasta nuestra boda y… que nuestra primera vez sea… en nuestra noche de bodas.
Yuuri se quedo impactado y solo atino a sonreír, ¿¡Wólfram no había estado con nadie? ¡No podía ser!... No. se refería a la primera vez juntos… claro...Eso esperaba.
-Bien… vamos a dormir.
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Recostado en su cama razonaba la situación. Yuuri no lo quería, no de la manera que desearía y él… ¿Si? Ahora no estaba seguro… podía decir que se sentía un poco desilusionado; al ver que el Maou flotaba en una nube de amor por su hermano pequeño… a él lo había relegado de nuevo a ser su… padrino, ya no podía decir que amigo; por que el Soukoku se había distanciado desde esa vez y no lo culpaba; algo definitivamente cambio entre ellos. Conrad suspiro y optó por descansar; no era su destino tener esa alma… ni ayer… ni hoy.
La noticia fue anunciada y todo el reino se alegro por esa unión, Cecile regreso de su viaje y comenzó con los preparativos. Gwendal se resigno a que su hermanito ya no era tan pequeño y Conrad… acepto la derrota con tranquilidad.
La hora de la comida ahora era toda una fiesta con tanta gente reunida y es que los del consejo estaban presentes; buscando ayudar en algo. Las familias nobles estaban bien representadas y esto hacia que Pacto de sangre estuviese lleno de gente todo el día.
El postre fue servido y el olor a vainilla lleno el comedor. Los comensales disfrutaban de su flan; mientras nuestro Maou se ponía cada vez mas tenso, dejo la cuchara y tomo la servilleta llevándosela a la boca.
-¿Yuuri estas bien? -pregunto Wólfram.
-Si… -y el moreno salió corriendo; Wólfram se disculpo y salió tras él.
El comedor se quedo en silencio hasta que, una risita nada disimulada de Cecile rompió la tensión.
-Creo que el príncipe o princesa se adelanto a la boda.
Los comentarios y risas se escucharon; pero había alguien que no reía y que solo Gwendal noto. Conrad estaba pálido y temblaba apretando la cucharilla entre sus dedos rígidos. Con disimulo abandono el comedor y salió en busca de la pareja real. Los encontró caminando hacia el jardín; con un rubio tratando de convencer a Yuuri de visitar a Gisela.
-Dile Conrad, que es mejor que lo revisen.
-Yo creo que… es solo indigestión Wólfram, no lo presiones.
-Lo ves, no te preocupes tanto –decía Yuuri.
-No. iremos.
-Esta bien –claudico Yuuri, pero Conrad los detuvo.
-Gisela salió.
Wólfram vio que la cara de su hermano no era de tranquilidad y si de tensión… casi angustia; es cierto que Yuuri volvió el estomago sin embargo no creía que fuera tan grave, y si tal vez, solo era indigestión; pero nunca estaba de mas una revisión. Entonces si estaba preocupado por la salud de Yuuri ¿por que se negaba a que lo llevaran a la enfermería?
-Bien… hay más médicos que lo pueden atender.
-…
Y eso fue lo último que dijo el rubio antes de conducir a Yuuri hasta la enfermería. Y como lo sospechaba Gisela si estaba, lo que le confirmaba que Conrad ocultaba algo. Wólfram se queda fuera en lo que la chica revisaba al monarca y parándose frente a su hermano lo encaro.
-¡¿Qué pasa?
-¿De que hablas?
-Te conozco y tú ocultas algo.
-No, solo… no quería que te preocuparas.
-No te creo –dijo molesto el de ojos verdes, Gwendal los vio y se acerco a ellos, temiendo que tuvieran una de sus peleas.
-¿Que pasa?
-Conrad, que tiene una actitud muy sospechosa
El mayor miro a los dos y a decir verdad estaba de acuerdo con Wólfram y tomando en cuenta como se había comportado Conrad por los comentarios de su madre… ¡Por Shinou! ¡¿Qué pasaba ahí? ¡¿Las escapadas de Yuuri no solo eran para beber? ¡Y él que las permitió!
-Gisela va a tardar un poco. Vamos al despacho… ¡Los dos! –dijo autoritario Gwendal.
Los tres hermanos caminaron y la actitud de Conrad cada vez era más sospechosa, pues se veía como si algo ocultara y sobre todo con mucha culpa. Wólfram no le quitaba los ojos de encima deseando llegar rápido al despacho para gritar a gusto. Gwendal abrió
Y espero a que sus hermanos menores entraran. Los dos se quedaron parados uno frente al otro y Gwendal se sentó frente a ellos.
-Conrad ¿tienes algo que decir?... las salidas no solo eran para beber…
-¡¿Cuáles salidas? –soltó Wólfram.
-Cálmate, si te pones de ese modo no llegaremos a la verdad-concilio Gwendal-… Yuuri necesita diversión y no siempre tiene que salir contigo; eso a la larga terminaría por fastidiar… a los dos.
-Pero…
-¿Acaso quieres que se aburra de ti?
-No… -acepto el rubio- pero… ¿Qué pasa ahora? Algo contagioso… si él… ¡No puede ser! ¡¿Me fue infiel?
-Wólfram deja que Conrad nos explique, a lo mejor estamos sacando conclusiones apresuradas. ¿Conrad?
-Yo… no es nada de lo que piensan… de verdad… Yuuri te ama Wolf… yo…
Se oyeron que tocaban en la puerta del despacho y la Medico pidió permiso para entrar.
-General… oh, aquí están –la chica se sonrojo pero luego sonrió- es mejor que vengan conmigo, creo que la noticia les incumbe a todos.
Los tres hombres la siguieron; pero Conrad casi arrastraba los pies y sentía que su respiración se hacia mas pesada. Al llegar a la enfermería, Yuuri estaba de pie y al verlos camino hacia Wólfram.
-¡¿Lo puedes creer? No me quiere decir que tengo, dice que deberías de estar presente tú.
-Su majestad es que es una muy buena noticia y estoy segura que a su excelencia le parecerá que su presencia es necesaria… Heika esta esperando al heredero al trono.
Wólfram se quedo estático al igual que Gwendal, ambos miraron a Conrad mas este inclino la vista. Los puños del rubio se apretaron y eso fue señal de que el fuego demoniaco seria dirigido a alguno de los presentes. Gwendal camino hacia él y lo contuvo.
-No ahora… Gisela puedes dejarnos un momento…
-… Si general…
La chica salió y Wólfram se aparto de Yuuri con un empellón y este no pudo detenerse -por la impresión de la noticia- y cayó de sentón en el suelo.
-¡Tu lo sabias! –Le grito a Conrad- y aun así permitirías que me desposara con él ¡¿Te divertiste mucho? ¡¿Se divirtieron mucho conmigo?
-Wólfram… -trataba de hablar Conrad.
-Claro -se dirigió a Yuuri-¡finjamos que por fin he aceptado el idiota Wólfram, pero en realidad lo quiero como tapadera para mi promiscuidad!
-¡No! Yo te amo… -el rubio se carcajeo, pero se notaba el dolor en esa risa.
-Claro Heika me ama… tanto como para colgarme el asuntito.
-Wólfram… contrólate – insistía Gwendal pero el estaba igual y deseaba ahorcar a su Maou y a… su hermano-deja que lo expliquen y que nos digan quien es el afortunado futuro padre.
-Wólf de verdad te amo… mas que a mi vida ¡por favor créeme! –rogaba Yuuri; mas le rubio ni siquiera lo miraba, Conrad se acerco y le dio la mano para que se levantara. El Soukoku la aparto de un manotazo- ¡No me toques!
-Anda, dinos quien fue –preguntaba von Bielefeld.
-… -el Soukoku inclino la cabeza.
-¿Ahora ya no hablas? ¿Ya no suplicas?
-Wólfram no le hables de ese modo… él no tiene culpa –aseguro el castaño.
-¡¿Entonces quien la tiene?
-… Yo…
-¡Cierra la boca Weller!-grito Yuuri, sabia que si Conrad hablaba la caída al abismo seria inminente.
-¿Por qué no lo dejas hablar? –cuestionaba el rubio furioso.
-Conrad continua -se escucho la vos firme de Gwendal que intuía que eso seria la ruina de la familia entera.
-Heika….
Y Conrad relato todo lo que había sucedido, los rostros de sus dos hermanos se tornaron lívidos. Yuuri no alzo la vista; no quería ver el desprecio en su prometido. Wólfram se alzo en todo su altura y miro a su hermano y luego a Yuuri.
-¡Que asco me dan!… Mestizos despreciables y tu ¡maldito traidor! –señalo a Conrad- todo este tiempo solo deseaste esto… pues te regalo a esta basura –apunto a Yuuri.
Los dos hermanos salieron; Gwendal seguía a Wólfram, pero este no se detenía.
-¡Wólfram detente!
-Ahora no Gwendal.
Gwendal corrió y lo tomo del brazo halándolo hasta la más cercana habitación. El rubio no se resistió… pero de verdad deseaba estar solo
-Por favor… déjame… ir… -y los sollozo acudieron al chico de ojos verdes.
Gwendal lo abrazo y dejo que su Honey chan desalojara todo el dolor que retenía; él mismo se sentía traicionado, desilusionado y… muy enojado.
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Se sentó sobre la cama y parecía ausente, su cuerpo reaccionaba y respiraba pero Yuuri estaba muy lejos de ahí; preguntándose por que hizo tamaña estupidez… que ahora tenia esas consecuencias. Conrad miraba al moreno, pero no se atrevía a acercarse y es que ¿Qué haría para consolarlo? ¿Cómo decirle que todo iba a estar bien? si todo se derrumbo como un castillo de naipes… por su avaricia y egoísmo. Por primera vez deseo pensar en sus deseos y con eso arrastro a otros, destruyendo la vida de un chico que confiaba en él y de su… de Wólfram; estaba seguro que ya nunca mas Wólfram lo consideraría hermano.
Continuara
Opiniones, no se que deseen pero espero su decisión
Agradeciendo a: Lady Angela von Spitzberg, Izumi Masen v.B, NUMENEESSE, Hohenheim Y a todos los lectores anó hacer algopara su rechazos de Harry y Ron se alitaban par desyaunar.
