Disclaimer: los personajes de Fairy Tail no son de mi pertenencia, son de Hiro Mashima. (el cual ojalá haga algo por el horrendo nuevo inicio del anime eue)
I. B
Estaba oscuro y el ambiente era frio. Salí del enredo de sábanas en el que me encontraba para sentarme en el cómodo sillón frente a la tele del cuarto. No podía dormir, me sentía muy inquieto ya que, para mi mala suerte, antes de dormir recibí una llamada, era de Ultear.
̶ ¿Qué quieres Ultear? Estoy a punto de irme a dormir ̶ le contesté molesto.
̶ Uy, que humor ̶ dijo burlonamente ̶ Solo llamaba para avisarte que tu MEJOR AMIGA tendrá una cita con el Fullbuster mañana ̶ acentuó tanto el "mejor amiga" que no me costó mucho saber que se refería a ella.
̶ Esa chica, como logró… tch maldición. ̶ de pronto el sueño y la fatiga del día habían desaparecido.
̶ Si querido, deberías ser más cuidadoso con tus objetivos, ponte más atento o podrías perderlos como a este ̶ soltó una risita.
̶ No lo he perdido.
̶ Como digas… por cierto ¿iras a la cama solito o te acompaña alguno de tus amiguitos? ̶ al parecer no pudo evitar reírse así que colgué, escogió un mal momento para hacer una de sus bromitas de mal gusto logrando molestarme más.
¿Cómo lo había logrado? ¿Cómo enredó a Gray Fullbuster para que tuvieran una cita? Su motivo no había que pregúntalo. Me odiaba, al igual que yo a ella. No acababa de asimilarlo cuando cinco minutos después recibí otra llamada de Ultear nuevamente.
̶ ¡Jellal~! ̶ dijo casi cantadito ̶ Al parecer a tu hielito le gusta el rojo escarlata en el cabello ̶ otra vez hizo su molesta risita ̶ deberías teñirte… ̶ esta vez no me digné a dejarla terminar.
Estaba furioso.
Esa chica, que me quitó la oportunidad con Gray, y yo llevábamos desde la primaria peleando por saber quién es el mejor de los dos, competíamos en TODO, en absolutamente todo. Si ella dice negro yo digo blanco, siempre contradiciéndola y ella a mí. Pero casi siempre yo gano, aunque ella tiene lo suyo pero no es suficiente, incluso si ella se esforzara mucho e intentara superarme no lo lograría, pero en realidad supo darme en el punto, aun no puedo creer que haya logrado salir con Gray ella tan sencilla y poca cosa para el aprovechando que tiene dotes femeninos. Yo, por mi parte, no podría ni acercármele en ese plan, es una de las desventajas de ser gay y querer a un hombre heterosexual, no poder conquistarlo por no ser una chica. Si Erza Scarlet tiene algo que yo nunca podré tener eran grandes atributos y una sexualidad femenina. Me ha ganado esta vez.
̶ Pero no por mucho Erza, todavía tengo otras armas contra ti ̶ dije al aire antes de volver a la cama a conciliar el sueño.
La mañana siguiente desperté sin ganas de nada, no estaba dispuesto a ver a nadie ni a salir de la cama por nada del mundo, incluso la luz que se colaba por mi ventana en ese momento me era de lo más molesta. Al parecer mi estómago no estaba de acuerdo conmigo y me vi forzado a levantarme a tomar el desayuno. Fue algo ligero ya que no quería demorarme mucho para no tener que encontrarme a la persona que menos necesitaba en ese momento. No lo logré. Justo cuando iba terminando el delicioso omelét que la chica del servicio me había preparado ella bajó y se sentó en la mesa junto a mí. Estaba muy desarreglada del cabello y solo vestía con un camisón corto de seda rojo con tirantes muy ligero y una bata roja transparente, su aliento apestaba al alcohol de la noche anterior.
̶ Que sorpresa, vienes sola ̶ dije con un tono frío ̶ ¿acaso ningún hombre quizo acompañarte a casa esta vez?
La mujer solo soltó una risa como si todavía estuviera borracha mientras alcanzaba con sus manos débiles el vaso con zumo de naranja que yo había dejado a la mitad.
̶ Te equivocas querido ̶ dio un trago al vaso ̶ el solo sigue dormido, si te quedas el tiempo suficiente en el comedor lo conocerás ̶ una sonrisa se dibujó en sus labios.
̶ ¿Entonces es otro diferente? Qué raro de tu parte, y yo que pensé que era el mismo de siempre ̶ le dije con cierto sarcasmo.
̶ No te hagas el tonto cariño, bien sabes que cada noche es alguien diferente ̶ dio un trago sorbiendo el zumo ̶ ya deberías superarlo.
̶ ¿Superar qué? Para mí todos son iguales, solo son hombres que te acompañan a casa y por último a la cama, no les veo diferencias.
̶ Olvidaste el desayuno, también en ese me acompañan ̶ me dijo con su sonrisa burlona ̶ además claro que hay diferencias: algunos son rubios, otros castaños, ojos azules, verdes, de piel morena, blancos… ̶ dio un trago largo al vaso acabando con el contenido ̶ …y podría seguir mencionando más y más diferencias pero tengo la resaca al máximo y necesitó mi antídoto.
̶ Que raro ̶ otra vez el sarcasmo.
̶ Hoy estás muy sarcástico Jellal, normalmente te limitarías a verme con desprecio e irte ̶ pidió a la chica del servicio, Nina, que le llevara un whisky mezclado con mucho zumo de naranja ̶ ¿Te pasó algo o te hicieron algo?
̶ En absoluto te incumbe ̶ me levante de inmediato para retirarme y no tener que escucharla por más tiempo y, con mi mala suerte, ver a su nuevo amante.
̶ Jellal… ̶ su tono serio junto con la sensibilidad que me traía ese día hicieron que me detuviera a escucharla, cosa que en otra situación no habría hecho ̶ te quiero hijo, quiero que confíes en mi…
̶ Palabras vacías madre ̶ no sé qué me quizo hacer pensar pero a estas alturas esas palabras ya no tendrían ningún efecto.
Nada podía empeorar la situación hasta que para mi desgracia me encontré cara a cara con el hombre. De buen cuerpo, cabello rubio cenizo no muy corto no muy largo, ojos grisáceos y piel muy ligeramente bronceada. Si bien me gustan los hombres a este no puedo más que odiarlo. Intenté no voltear a verlo pero no pude evitar lanzarle una mirada de desprecio a lo que él contestó con una sonrisa muy agradable, al instante me sentí pésimo de haberlo mirado de tal forma.
̶ Esos hombres no tienen la culpa ̶ seguramente al encontrarse a mi madre sentada tan bella y bien vestida lista para lo que venga no se imaginan que es una viuda con un hijo de diecisiete años.
Me costaba aceptarlo, pero era la verdad.
Pasé todo el día en mi cuarto leyendo el tercer volumen de mi saga fantasiosa favorita, un tomo de mil ciento setenta y dos páginas, no pude arrancarme de la cabeza la cita de Gray y Erza por lo que intenté poniendo música pero ni la increíble voz de Julian Casablancas, vocalista de la banda "THE STROKES", pudo quitarme la situación de la mente.
Se llegó la noche y lo único que rondaba por mis pensamientos era la esperanza de que la cita haya sido todo un fracaso y Gray se haya dado cuenta de lo poco que es Erza a su lado. Nuevamente Ultear llamó por la noche y contesté de mala gana.
̶ Lo que vayas a decir dilo rápido Ultear, tu maldita manía de llamas antes de dormir me está costando el sueño.
̶ Uf que genio Jell. No pensé que te afectara tanto lo de…
̶ ¡Ve al punto! ̶ me estaba colmando la paciencia más rápido de lo normal.
̶ Tch okay, solo quería avisarte que probablemente ya hayas perdido a tu amorcito definitivamente ̶ hizo una breve pausa ̶ Hoy estuve en la plaza y me encontré comiendo con una feliz pareja comiendo helado y abra…
Nuevamente la dejé con la palabra en la boca.
̶ Erza Scarlet… definitivamente te has ganado mi odio y desprecio, casi por completo. ̶ no había persona que odiara más que mi madre, pero en ese momento Erza estaba por superarla.
He aquí el segundo capítulo de este fic. Si fue muy rápido, en realidad ya estaba listo pero necesitaba transcribirlo, en fin, aquí está.
-Gerard-
