Capitulo 2

Harry despertó y vio que Remus y Sirius hablaban con un entristecido John. Él lloraba por lo bajo, Harry se imagino que le estaban contando lo que había pasando. Pero algo le llamo la atención, Lily estaba en un rincón mirando con rencor a John, Harry no entendía que pasaba y decidió averiguar.

- ¿Lily que pasa?- le pregunto desconcertado Harry a su hermana- ¿que tienes contra John para mirarlo así?, perdió a sus…- no pudo seguir porque ella lo interrumpió.

- Lo que pasa es que el llora más de lo que nosotros lloramos al saber que no teníamos padres, no pudimos vivir con ellos y tú eras torturado por los Dursley- ante esto Harry quedo muy desconcertado.

- Lily, con más razón debería estar de esa manera no entiendo tu reacción, el los conoció y se encariño con ellos.

- Los conoció, eso es suficiente, ¿que hay de nosotros?, vivimos sabiendo que nuestros padres se sacrificaron por nosotros y resulta que ese sicópata que los mato esta vivo y no nos creen- Harry se asusto ante esto, no entendía nada.

- Creo que tu reacción no va con el momento Lily- al terminar de hablar escucho un gran grito a su espalda volteo y vio como John corría hacia arriba, él, Sirius y Remus lo siguieron mientras Lily ponía cara burlona.

Dos semanas habían pasado desde ese día, la muerte de los Hamiels, John no había salido desde ese entonces de la habitación de Harry, el cual no lo culpaba y dormía en una de las otras cuatro habitaciones. La promesa de recorrer el Valle de Godric había sido olvidada por John, que la única vez que salía de su cuarto era para ir al baño, el resto del tiempo estaba en su cuarto, donde comía. La única que no estaba triste por esto era Lily, ella estaba harta de ese intruso que tenía toda la atención de los otros tres, y ¡además no salía de la habitación de Harry!, ella iba a arreglar eso, ese muchacho iba a salir de allí y le iba a dar unas grandes disculpas a ella e iba a parar de llorar.

Mientras Lily pensaba en esto los otros tres intentaban hacer reaccionar al ministro Fudge, le mostraban que eran obvias muestras de una acción de Voldemort y sus seguidores. Lo único que hizo el amargado ministro fue echarlos de su presencia al escuchar el nombre del que no debe ser nombrado y se fue a hablar con Lucius.

Mientras tanto en la mansión Riddle .

- Mis leales mortifagos- dijo una vos que estremecería a cualquiera- tengo ungran ataque para librar al mundo mágico de Harry Potter- río de una manera que se le helo la sangre a los presentes.

- ¿Señor podríamos saber cual es su gran ataque?- pregunto un hombre rubio.

- Lucius, siempre ambicioso, esta misión requiere algo más, y tu vas a conseguírmelo ¿entendiste?- el aludido se asusto, Voldemort río de nuevos- ¿no puedes contestar?, no importa nunca me gusto escucharte. Tú y otros 7 mortifagos deberán entrar a Askaban y sacar a todos los mortifagos que allá allí.

- Pero señor, es imposible hacer eso nadie lo lograría- no termino porque Voldemort se paro de repente.

- ¿Nadie? ¿as dicho nadie Lucius?- no espero respuesta y grito- Crucio- Malfoy gritaba y todos los mortifagos se echaron atrás- ¿Yo tampoco Lucius? CRUCIO- el pobre hombre se retorcía de dolor- ¿alguno más cree que nadie es capaz de saquear Askaban?- todos negaron- yo creí que ustedes mismos lo lograrían, pero si necesitan de mi ayuda creo que tendré que darla.

- Señor- tomo la palabra un hombre de cabello negro- si planea ese gran ataque le debo dar una importante información-

Voldemort volteo a ver al hombre, sonrío- ¿Qué tienes para mi Severus?- Snape se asusto ante las palabras frías de su amo- ¡Habla de una ves!-

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-Señor, Dumbledor a reunido un gran grupo de magos 'blancos'- iba a continuar cuando Voldemort lo interrumpió.

- dos preguntas Severus ¿Por qué dices blancos de esa manera? Y ¿POR QUE CREES QUE ME IMPORTARIA?- le grito

- A su primera pregunta señor, digo blancos de esa forma porque estoy obligado a entrar- hizo una mueca y Voldemort sonrío- ya sabe, usted me pidió y yo lo espío, segundo, le digo porque en las próximas dos semanas Askaban estara resguardado no solo por 30 aurores sino que también por 15 de estos hombres, que en mi opinión señor, son más poderosos y tienen mejor táctica que los aurores.

- Interesante Severus, muy interesante- miro con malicia a un grupo de mortifagos- miren nada más, Snape sabe más que ustedes 10 y ustedes estan dentro del ministerio, que interesante- hizo una pausa, levanto la varita y dijo- Avada Kedavra- una mortifaga cayó al suelo.

- NOOOOO- ese grito desesperado fue de Malfoy. Corrió hacia la muerta, le quito la mascara y comenzó a llorar, no lo creía su mujer estaba muerta solo porque estaba en el grupo de mortifagos que él estaba por haberlo ayudado a levantarse.

-Jajajajaja- reía Voldemort- increíble ¿no Lucius? Un error tuyo causo la muerte de tu mujer, creo que esto es mejor que 10 Cruciatus- el rubio lo miraba asustado y con odio a la misma ves- descuida, te daré una gran recompensa por la muerte de Narcisa si haces bien la misión de traer a los Potter, la niña será tuya, le harás lo que quieras, matarla, torturarla, volverla tu esclava. Pero si fallas, lo pagaras caro- Lucius se asusto- no idiota, Draco no morirá, él será un gran mortifago, un fiel seguidor mío, debes entrenarlo Malfoy.

Lucuis lloraba silenciosamente por la muerte de su mujer, no lo creía. Draco iba a morir, él no seguiría al asesino de su madre, el buscaría venganza y moriría. Snape lo miro y sintió lastima por su amigo, fue a consolarlo, Lucius lo miro enojado.

- ¿Qué pasa Lucius?- pregunto Severus- ¿Por qué te alejas de tu amigo?

- porque por tu culpa Draco no tendra madre- Snape no entendia, Malfoy lo miro y estallo- ¿POR QUÉ DISTE ESA MALDITA INFORMACIÓN SEVERUS? CREI QUE ERAMOS AMIGOS, TE QUISISTE LUCIR ¿NO? ¿QUÉ LE DIRE A DRACO?- Snape lo miro, se apeno, él tenia algo de razón.

- Se que no sabes que decirle a Draco, no solo porque su madre esta muerta, sino que crees que el intentara matar a nuestro Señor- Lucius lo miro, no entendía como lo sabía Severus- Oclumancia, Lucius, Oclumancia es la respuesta a la pregunta que te hiciste al mirarme- Malfoy no entendía ¿Oclumancia?- Luego te explico que es, miéntele a Draco, dile que tenia una extraña enfermedad muggle- sonrio macabramente- lo creerá- sentenció.

Cuando se iba escucho- ¿Qué es oclumancia?

- Una rama negra de la magia, te sirve para cerrar tu mente y que no vean tu mente con la legremancia, que te acabo de explicar con estas palabras que es, nuestro señor y yo practicamos ambas, Bellatrix tambien- sentenció.

Esa misma noche los mortifagos y Voldemort atacaron Askaban, mataron a los treinta aurores, no se habían podido retrasar, al día siguiente el ejercito de Dumbledor iria a ayudar a proteger Askaban. Eso significaba que para cuando tuviesen a los mortifagos Harry estaría en Hogwarts.

Al día siguiente en la 'casa' de los Potter había una reunion entre cuatro de sus ahora cinco habitante.

-Yo digo que deberia salir, si va a vivir en NUESTRA casa que salga del cuarto de Harry, se instale en otro y que por lo menos baje a comer- decía una muchacha de 15 años.

- Lily, él acaba de perder a sus padres- decía un hombre de pelo negro- no intentes lastimarlo más.

-¿Acaba?¿Lastimarlo?- pregunto la muchacha- Sirius ellos se murieron hace dos semanas, él sabia que esto pasaría por lo que acepto aquella misión que era de su padre, si la aceptaba era que no estaría de esta forma. Además se esta lastimando a si mismo.

-Lily no es tan fácil…

-Remus, Harry y yo no vivimos nunca con padres- lo interrumpió y luego añadió- no se ofendan, pero me habría gustado más vivir con alguien parecida a una madre, una mujer, pero no como Petunia- se puso triste.

- Lily, te entiendo, tu eres una mujer y nosotros vivimos con dos hombres que no saben cuidarse solos desde tercero- intento animarla el otro muchacho.

-Gracias Harry- sonrío, los otros tres también lo hicieron.

- Bueno Lily creo que deberíamos dejarlo unos días más solo- sentencio el licántropo.

-¡NO!, lo sacare de allí ahora mismo- acto seguido se paró y corrió escaleras arriba, los otros lo siguieron, pero nada pudieron hacer porque Lily gritaba en la puerta- John Hamiels, sal de la habitación de mi hermano ahora mismo o entro y te saco.- nadie contesto, ella empujo la puerta y entro, los otros tres la siguieron. Lo que vieron le partió el alma a los tres. Un muchacho con los ojos rojos de tanto llorar, pálido por no tener contacto con la luz y algo flaco por no haber comido todo lo que le daban estaba siendo agarrado y llevado por una enojada Lily.

- Su usted dice que salga yo lo are, es su cas no la mía- susurro John.

-Te equivocas John, desde hace dos semanas que esta también es tu casa- dijo Harry- pero aunque no te guste esta es mi habitación- dijo en broma y río junto a Sirius y Remus, para levantar el ánimo.

-Si te quieres quedar aquí por una semana más por mi no hay problema, pero en una semana vamos al Callejón Diagon a comprar todo para Hogwarts, y vas a venir- agrego el licántropo, Sirius y Harry afirmaron pero Lily negó.

- No, él sale ahora y se va a otra habitación, la designada para él- miro fríamente a los tres hombres que retrocedieron pero luego avanzaron decididamente.

-Lily, deja al pobre muchacho quedarse si quiere…

-Descuida Lunático, me gustaría conocer la casa, pero no me animaba a salir, se lo debo agradecer a Lily-lo interrumpió un John parado y decidido- y si no te importa Canuto, ¿mañana podría salir a recorrer el Valle con ellos?- señalo a los muchachos.

- Si ellos quieren puedes- le respondió el aludido.

La mañana se volvió más alegre, ya que Harry le mostró la mansión entera a un fascinado (por lo que parecía) John. Lily se fue abajo seguida por los mayores.

- No lo puedo creer, lo hiciste sufrir Lilian- le espeto el licántropo a la niña cuando estaban abajo.

- Por si no te diste cuenta padrino, él tenía miedo a salir nada más- respondió en vos dulce, que ablandaría cualquier corazón en otra situación.

- ¡Lo hizo porque es educado, por él no abría salido hasta que se lo obligase, pero tu eres mujer y él no se pudo negar a contradecirte, solo por educación!.- le reto y semi grito Canuto.

- Canuto, por favor, perdóname por mi actuación pero no aguantaba más- dijo ella con ojos llorosos- perdónenme- agacho la cabeza.

Ambos adultos la abrazaron, hasta que una lechuza con ¨ EL PROFETA ¨ entro por la ventana, Lily lo agarro, lo iba a tirar al fuego cuando algo en la tapa le atrajo, le dijo a Sirius y Remus, quienes gritaron. Rápidamente los dos muchachos, que estaban arriba bajaron, al ver el diario Harry casi se lo arranca a su hermana pero ella lo detuvo.

- Harry escucha esto- dijo rápidamente- ¡hubo un ataque a Askaban!

- ¡¿Qué?- gritaron Harry y John.

- Si Harry- dijo sin hacer caso a que John había hablado- escucha.

Diario El PROFETA

ATAQUE A ASKABAN Y GRAN FUGA

Ayer por la noche un grupo veintiséis encapuchados llegó a Askaban, un guardia los intento detener pero recibió la maldición asesina, los otros huyeron a avisar a sus compañeros, al llegar ya habían muerto diez de los quince guardias. Los guardias al ver esto avisaron a los del ministerio, con todo lo sabido. Al llegar cien aurores y el ministro vieron algo que no esperaban. Los treinta guardias muertos, ningún dementor y algo aún peor, la mitad de Askaban caída, todos los seguidores del-que-no-debe-ser-nombrado encarcelados habían desaparecido. ¿Será esto una advertencia, tendrá razón Harry Potter al decir que el que no debe ser nombrado ha vuelto? ¿Qué hará el ministro?

Espero que se tomen rápidas mediadas, ya que muchos de los llamados mortifagos sueltos serian un gran peligro.

Rita Skeeter, periodista de EL PROFETA

- Mierda- dijeron todos al unísono.

- ¡Voldemort y sus mortifagos vendrán a atacar!- dijo John.

-No idiota, la casa esta con más encantamientos protectores que el mismo Hogwarts.

- ¡LILIAN JANE POTTER!- grito Harry- no trates de esa manera a un amigo.

- ¿Amigo? ¿Desde cuando es aprovechador es mi amigo?

- ¿Cómo puedes decir eso?- dijeron Harry, Sirius y Remus.

-Descuiden Harry, Canuto, Lunático. Pero… - dijo pensativo- mañana me acompañaras por el Valle Lilian, es peligroso para mí en mi estado y para Harry estar tan solos y por lo visto eres una gran hechicera, casi tan buena como tu hermano.

El resto del día transcurrió sin problemas, si no tenemos en cuenta las cartas de procuración que llegaron y que Lily no le hablaba a John, ni lo miraba. Eso si John la miraba constantemente aunque muy disimuladamente a la vez.