HELLO! Bueno, para haber tenido 5 reviews creo que no estuvo tan mal jajaja! Me ha sorprendido que este primer capítulo les haya agradado. Por otra parte, este capítulo es especial porque tiene dedicatoria para una personita que ya no está conmigo desde hace dos años pero que siempre voy a llevar en mi corazón. En fin, espero que sigan escribiendo sus comentarios, sugerencias, dudas, anécdotas, amenazas, alabanzas, jitomatazos, etc. sobre este cap o el fic en general. Les mando muchísimos saludos desde una Ciudad de México con un clima bastante loco (por las mañanas hace frio, a medio día parece horno por el intenso calor y por la tarde llueve a cántaros. Ya solo falta que por la noche caiga nieve jajaja!). Saludos! Bye!
.
.
DISCLAMER: La serie de televisión Bones y sus respectivos personajes pertenecen a Hart Hanson, Stephen Nathan, Kathy Reichs y la cadena televisora Fox.
.
.
Al abrir los ojos me sentí desorientada. Todo a mi alrededor era de color blanco. Me tardé algunos segundos en comprender que había despertado en un hospital. En ese instante, lo vi. Seeley se hallaba a mi lado.
-Estás bien. Pero necesito que me digas qué es lo que está pasando. –En su rostro podía notarse la preocupación que sentía por mí.
-No pasa nada… No puedo decirte nada. –Yo todavía estaba algo mareada y confundida por los sedantes que me habían dado.
-Por qué? Acaso no me tienes confianza? –Miró directamente a mis ojos. Me fascinaban sus ojos, su mirada. No pude resistir ante tal encanto.
-Está bien. En este momento estoy investigando un caso sobre el tráfico de órganos. Inclusive he publicado algunas notas al respecto. Ayer por la mañana recibí una amenaza de muerte porque parece ser que estoy a punto de descubrir algo importante. Desde ese momento mi vida ha corrido peligro 3 veces, siendo la tercera la vencida.
-De acuerdo, pues yo te voy a proteger. No permitiré que algo grave te suceda. –Seeley siempre había sido protector conmigo y esta vez no sería la excepción. Sin embargo, yo no quería eso. No soportaría que hiciera su vida a un lado para cuidarme:
-Por eso no te quería decir nada. Tú tienes tus obligaciones y yo las mías.
-Me preocupas Brennan. Creo que tienes información que me serviría para detener a esos traficantes. Pero bueno, es mejor que descanses. Te veo después.
Booth no sabía que tenía la grabación y mucho menos que sabía quién era el responsable de mis amenazas de muerte. Pasaron los días y mientras me daban de alta, Seeley investigaba todo lo que podía sobre el caso pero no conseguía algún resultado importante.
Finalmente me dieron de alta y pude marcharme a mi hogar. Al llegar, lo primero que hice fue recostarme en el sillón y quitarme el cabestrillo que traía puesto. Observé mi máquina contestadora y pude ver que tenía un mensaje que decía: "Esta vez fue el brazo, la próxima no fallaré". A pesar de que ese mensaje indicaba claramente que mi vida estaba en peligro, no podía dejar de pensar en Booth. Aún estaba enamorada de él pero sabía que solamente me vería como una amiga, como su hermana. Cada vez que compartíamos recuerdos o nuevas experiencias me sentía más enamorada de él pero más desilusionada porque ese sentimiento no podía existir.
Mientras Booth investigaba por su parte, a escondidas yo seguía los pasos de Schiavone. Esperaba encontrar el momento preciso para detenerlo y evitar que siguiera haciendo más daño a la sociedad. En una ocasión me armé de valor y me presenté en su oficina para enfrentarlo de una vez por todas pero él no estaba. Aproveché que ni su secretaria estaba presente para penetrar en su territorio. En el escritorio, descubrí unos papeles que revelaban sus próximos "negocios": Tenía listo un embarque que se dirigía hacia Estados Unidos y días después otro embarque viajaría hasta Rusia. En esos papeles estaban las fechas de encuentro y el costo del "trabajito". Tomé nota de los datos importantes en mi grabadora para salir inmediatamente del lugar. Al llegar a mi casa, Seeley estaba esperándome. Pensé en contarle lo que había descubierto pero preferí callar porque si él se enteraba de todo, su vida también correría peligro. Booth pensaba que poco a poco se desvanecían las oportunidades que tenían para atrapar a los delincuentes porque no tenía ninguna pista.
.
.
Pasaron los segundos, los minutos, las horas y los días. De repente me encontré viviendo la fecha del primer "pedido". Como el encuentro sería de noche, le dije a Seeley que me quedaría trabajando hasta tarde en un reportaje especial que estaba preparando. A las 10 de la noche salí de la oficina y decidí acudir al encuentro. Al llegar al embarcadero pude ver a lo lejos a Schiavone y a otros hombres que no conocía. Intenté tomar fotografías pero de repente sentí que alguien más estaba acercándose a mí. Intenté esconder la grabadora que tenía encendida. Me sentí descubierta pero escuché una voz conocida:
-Brennan!, Qué haces aquí? Sospechaba que me ocultabas algo y decidí seguirte pero esto es bastante peligroso! Por qué no me dijiste la verdad! –Dijo Booth en voz baja para evitar que nos descubrieran.
-Cállate y escucha: Yo sé quién es el responsable de esto y de mis intentos de homicidio. No te quise decir nada porque tu vida correría peligro. –Trataba de explicarle a Seeley pero mi espíritu de periodista no permitía que dejara de intentar escuchar y grabar la conversación.
-Pero sabes lo importante que es este asunto para mí. Debemos detenerlo. Pero…
En ese momento escuchamos disparos a lo lejos porque nos habían descubierto. Corrimos tan rápido como pudimos y como estaban a punto de alcanzarnos, nos escondimos debajo de un tráiler descompuesto. Como estaba reducido el espacio, no tuvimos otro remedio que colocarnos uno frente a otro. Por ese mismo problema nuestros rostros casi estaban rozándose mutuamente. De repente, Booth me besó. Cuando lo hizo sentí que el tiempo se detenía, que nadie nos separaría, pero aún nos estaban persiguiendo y corríamos peligro. Mientras me seguía besando nuestros perseguidores se rindieron y se marcharon. Al separarnos por la falta de oxígeno, nos quedamos mirando a los ojos en silencio. Ambos estábamos confundidos pero nos percatamos de la situación de inmediato. Como nadie nos perseguía salimos de nuestro escondite y sin decir nada me fui corriendo a mi casa. Seeley fue detrás de mí hasta alcanzarme. Cuando lo logró traté de evitar que entrara a mi casa pero también nuevamente fue imposible:
-Qué fue eso Temperance! Por qué no quieres hablar conmigo! Lo que acaba de pasar…
-Lo que acaba de pasar no fue nada! –No debía admitir lo que sentía por él pero estaba confundida después del beso que nos acabábamos de dar.
-Por qué niegas que diste todo tu amor en ese beso Brennan! –Booth estaba exaltado.
-Qué dices? ¡Nada puede haber entre nosotros porque somos como hermanos! Acaso no lo entiendes? –Le di la espalda para evitar que notara las lágrimas que amenazaban con salir de mis ojos. Pero eso fue inútil. Poco a poco se acercó a mí. Me tomó del brazo e hizo que me volteara para quedar nuevamente frente a él.
-Dime que me amas Temperance. Por favor dímelo! –Booth estaba desesperado, ansioso y un poco esperanzado por escuchar mi respuesta.
-Estás loco Booth! Y… ese beso… no signi… significó nada. –Los nervios se apoderaban de mí otra vez.
Tomó mi rostro entre sus manos y con voz suave me dijo: -Está bien. Niega que me amas mirándome a los ojos.
Su dulce voz hizo que me estremeciera en sus brazos. Debía sacar fortaleza de lo más profundo de mi ser para negar lo que sentía -Yo… No puedo… -En ese instante sus labios se abalanzaron hacia los míos. Traté de alejarme de él pero terminé por ceder ante sus caricias. Cuando pude respirar un poco le confesé la verdad: -Te amo con toda mi alma y corazón desde que éramos adolescentes.
En ese instante nos besamos dando inicio así a una hermosa velada juntos donde no existían los errores ni los engaños. Al amanecer, Booth me confesó que también se había enamorado de mí desde la adolescencia. Fue justamente eso lo que provocó que cambiara de actitud. Tampoco me confesó sus sentimientos porque pensaba que yo lo quería como a un hermano. ¡Cómo somos juguetes del destino! ¡Ambos creíamos querernos de una manera cuando realmente otro sentimiento era el verdadero!
Ahora que todo se había arreglado en el aspecto sentimental faltaba detener a Schiavone. Pero no todo sería tan fácil. Al salir rumbo al periódico, sufrimos un percance: Varios tipos armados y encapuchados bajaron de varias camionetas negras y nos acorralaron. De inmediato Seeley trató de protegerme pero fue golpeado sin cesar por varios tipos. Yo sentí que me tomaban por la espalda. También traté de soltarme pero sentí cómo colocaban un pañuelo con un olor extraño en mi rostro. De inmediato reconocí el olor a cloroformo. Luché con todas mis fuerzas pero de pronto perdí el conocimiento…
.
.
.
Bueno, espero que en verdad les haya gustado. Ya estoy escribiendo el siguiente cap de Juego Peligroso así que no desesperen! Mientras tanto, no olviden presionar el botoncito de abajo para decirme si les gustó! Y si no, pues también oprímanlo! Bye!
