Hermione terminó de hacerle un moño al vestido de su madre.
-¿Harry? ¿Vendrá? -preguntó.
-No lo sé mamá, últimamente está muy ocupado estudiando -se excusó.
Su madre la miró a traves del espejo, sabía que algo andaba mal.
-Te ves hermosa mamá, cuando papá te vea... ya quiero ver su reacción -dijo sonriendo.
-Tu también te ves hermosa Her, cuando Harry te vea... -contestó y antes de que su hija pudiera reprocharle salió de la habitación.
La chica suspiró, se sentó en la cama y se colocó los zapatos.
Hace semanas que no hablaban. Harry había llenado su contestadora de mensajes, pero no había podido contestarle ninguno.
No sabía que responderle.
No sabía que hacer, ya no iban a poder ser los amigos de siempre, y tampoco estaba segura si quería ser algo mas...
Hermione negó con la cabeza. Eso nisiquiera tendría que pasarsele por la mente.
Suspiró. Lo extrañaba tanto. Todos los días estaba tentada en llamarlo, pero alfinal nunca lo hizo.
El beso todavía seguía rondandole por la mente durante casi todo el día.
¿Por qué no podía olvidarlo? ¿Por qué Harry tenía que besar tan bien?
Después de haberse alejado aquel día de el, no había podido pensar en otra cosa.
Hermione bajó las escaleras y se dirigió al jardín. En el centro de este, habían colocado un pequeño escenario, y los musicos ya estaban tocando. Hermione miró a su alrededor, todo estaba decorado con rosas blancas, y su aroma era tan dulce. Sus flores preferidas.
Habían colocado mesas con manteles largos y blancos, donde ya algunos invitados estaban sentados.
Su madre estaba sentada con su padre hablando felizmente. Se veían tan lindos juntos.
Cuando todos los invitados estuvieron presentes, los mozos trajeron la cena. Luego de una hora, los invitados se levantaron y comenzaron a bailar.
Hermione se acercó a sus primas y comenzó a bailar con ellas, intentando olvidarse de todo.
Harry entró al jardín. Buscó con la mirada a su mejor amiga, y la encontró. Estaba bailando y riendose. Se veía hermosa. Tenía un vestido largo y rojo, su cabello estaba lleno de bucles, que rebotaban cada vez que se movía. Sus labios rojos, su piel blanca...
Harry se quedó inmóvil sin saber que hacer. La madre de su amiga le había enviado el traje, y le había insistido en que fuera a la fiesta. Pero Harry todavía estaba inseguro.
Los musicos dejaron de tocar cuando Hermione les susurró algo al oído. La música cambió totalmente, el violinista tomó el protagonismo, y una música lenta y dulce salió de su instrumento.
Hermione empujó a su padre, motivandolo a que sacara a su madre a bailar.
Los señores Granger, comenzaron a bailar dulcemente en el centro del círculo.
Harry se acercó y los observó. No pudo evitar pensar que si sus padres también estuvieran vivos, serían así. Se imagino a Lilly con el mismo vestido, y a James con la misma sonrisa enamorada que el Sr. Granger. A Sirius y Remus observandolos y sonriendo junto a el...
Sintió que alguien lo miraba. Harry levantó la mirada y se encontró con los ojos de su amiga. Hermione estaba alfrente suyo, del otro lado del círculo.
Su corazón comenzó a latir con fuerza, la había extrañado tanto...
Hermione no podía creer que Harry estuviera allí. Sintió como los ojos se le llenaban de lágrimas.
Hombres y mujeres comenzaron a hacer parejas y a bailar lentamente en el centro de la pista junto a los padres de Hermione.
Harry se acercó de a poco, sentía que el corazón se le iba a salir del pecho a medida que estaba mas cerca de ella.
-¿Bailamos?
Hermione asintió. Harry rodeó su cintura y Hermione colocó sus brazos en su cuello.
Comenzaron a bailar lentamente, Hermione evitaba mirarlo a los ojos, pero Harry no, estaba tan hermosa... no podía dejar de mirarla, estaban casi tan cerca como la última vez. Quería besarla otra vez, decirle tantas cosas...
Hermione no pudo evitar mirarlo, sus ojos se encontraron otra vez, con tanta intensidad que olvidaron donde estaban, era como si estuvieran solos en el mundo.
Cada vez estaban mas cerca, e iban bailando mas lento, los pasos se iban acortando, apenas podían seguir el ritmo, el violin se escuchaba lejano, como si fuera el último grito de advertencia.
Sus labios se rozaron suavemente. Se quedaron inmóviles, sintiendo ese pequeño contacto, mientras las lágrimas caían y se mezclaban transformandose en una. El sufrimiento profundo que sentian... sin saber si continuar, si alejarse uno del otro... si apostarlo todo o dejarlo para siempre. Esos segundos de indesición por parte de los dos se convirtió en una agonía, en años, miles y miles de años.
Ninguno de los dos supo quien dio el primer paso, pero lo único que sabían era que se estaban besando, casi desesperadamente pero sin perder esa dulzura que cada vez crecía mas y mas. Las manos de Harry fueron a su rostro, la acariciaron desesperado, con miedo de que solo fuera un sueño, intentando comprobar que era real, que por fin los dos habían vuelto a estar juntos.
Hermione sintió como su corazón saltaba desbocado, se aferró mas a Harry, sintiendo que era lo correcto, que no podía haber tomado una mejor desición, que lo mejor era estar juntos. Lo había extrañado tanto, había llorado todas las noches por el, había sufrido cada día por su ausencia, lo necesitaba para poder respirar, para ser feliz...
Se separaron por un instante. Los dos se miraron con timidez pero con una sonrisa.
-Te he extrañado -confesó Harry todavía con ojos emocionados.
-Yo también...
-No quiero separarme nunca mas de ti, por favor, quedate a mi lado -dijo Harry todavía sorprendido.
-No nos separaremos mas, lo prometo -contestó ella, apoyando su frente contra la de el. Cerró los ojos con fuerza -Te quiero.
Harry sintió un cosquilleo de emoción.
-Yo también te quiero -dijo aún sorprendido pero feliz.
Se miraron y rieron.
Esa noche la disfrutaron como si fuera la última, bailaron sin separarse en ningun instante.
Y cuando estaba a punto de acabar la fiesta, Harry llevó a Hermione al parque donde se besaron por primera vez, caminaron y caminaron hasta llegar al escondite.
-No se cuantas veces vine aquí durante estas semanas... creo que perdí la cuenta -dijo Harry con una sonrisa.
Hermione lo miró sorprendida.
-¿Viniste aquí?
-Quería encontrarte -confesó Harry -Pero nunca apareciste...
-Este lugar se había convertido en algo para los dos, no me atrevía a volver y recordar lo que había sucedido... -explicó.
-Lo sé...
Harry se quedó en silencio.
Hermione se acercó y lo abrazó.
-¿Todavía tienes dudas? -le preguntó Hermione.
-No, quiero estar contigo... ¿tú?
-Se que muchos nos juzgarán pero... te quiero Harry, y siento que en realidad siempre lo he hecho, solo que... nunca me había animado a admitirlo...
Harry acarició su cabello y le dio un beso en la frente.
-Eres hermosa, ¿lo sabes?
Harry tomó su rostro entre sus manos y la observó. Sus mejillas estaban sonrosadas, algo que lo hizo sonreír. Se acercó y la besó lentamente, saboreando su labial con gusto a fresa.
-Te quiero, te quiero, te quiero -le susurró el entre besos.
Hermione se aferró a Harry y le devolvió el beso con mas fuerza.
Y supo que aquel chico con gafas y cicatriz era lo único que ella había deseado todo ese tiempo.
Fin
