Hola... aquí de nuevo y con la conti del fic. Sin más que decir... tal vez aquí les diga los roles de nuestros personajes favoritos, aunque he de aclarar que no se vayan a enojar por el puesto, paciencia que yo soy fanática de las tragedias griegas... ya mas avanzada la historia sabrán por que lo hice así... y pueda que les guste la idea de los giros de la vida... XD! Gracias por sus comentarios. ¡Gracias!...
Capitulo 2: Reunión en Londres y un viaje inesperado
¿Cómo rayos supo su hermano en donde estaba? apenas había dado su primer paso en ese hotel esa mañana y un enviado de él le esperaba tanto a su amigo como a él en el lobby... tendrían que volver para dar cuentas de sus misiones y una aparente visita al hospital de parte del hermano menor. Ese maldito le tenia muy bien vigilado, aun con otro nombre en los registros de ese nosocomio... pudo dar con él. Apenas cojeaba, pero aun recordaba el dolor intenso de su herida cuando sin anestesia se la extrajeron...
A su muy pesar tuvo que acompañarlo hasta el aeropuerto, donde les esperaba un vuelo comercial, que para su mala suerte haría unas cuantas escalas antes de llegar a su destino final: Londres. Su amigo no había sido, podía ser todo lo mañoso, pero nunca un soplón. De tan mala gana subió, en espera de que era lo que quería su gran jefe...
"las malas mañas nunca se olvidan" y durante todo el vuelo, no perdieron el tiempo con las aeromozas que no les faltaron ganas de darse una buena encerrona en los servicios con tan apuestos hombres, uno mas seductor y el otro muy confianzudo y tocador de primera, saliendo este con una gran marca roja sobre la mejilla.
Jajaja... deja de hacer eso... terminaras con la cara desfigurada – sabia que esto golpeaba fuertemente el ego de su amigo – nunca cambiaras...
Ya cállate, ¿si? Yo que culpa que ninguna mujer quiera tener un hijo mío... solo les gustan los coqueteos...- estaba frustrado, por no lograr de nuevo su cometido, pero que mas daba... nunca lo dejaría de hacer. ¿qué tanto querrán de nosotros? Apenas somos simples peones en el ajedrez de tu hermano...
Cierto... y es lo que mas me intriga, a lo mejor quiere explotarnos con otra "gran misión" o yo se que...
Últimamente solo nos esta usando a los dos para limpiar la agencia, y sobre todo a ti; ¿por qué?
Por que tal vez quiere que muere y quedarse con todo el dinero del viejo solo para él... aunque ya le dije que no quiero nada del testamento de nuestros padres, pero creo que no entiende –al ver al cara de espanto de su
amigo, se rio – quizás le estoy dando buenos resultados y agregando que esta desconfiando mucho de los demás... agranda mis responsabilidades.
Ahh... – dijo el ojiazules.
Su vuelo después de hacer las dos escalas antes dichas, se elevaron por última vez para llegar a ese lugar apreciado por muchos turistas, pero que le recordaba tantas cosas tristes al moreno.
Como se lo imagino, unos guardaespaldas los esperaban en la salida del aeropuerto; eso era el colmo. Te estas volviendo paranoico hermano... ahora ni respirar a sus anchas le dejaba. Trato de hacer una conversación con ellos para sacarles el motivo tan importante para el cual era requerido con urgencia, pero estos solo se limitaron a contestar con monosílabos y que su jefe los quería ver al no mas su avión llegase. El ojiazules le hizo señas para que ya dejase el tema por la paz, de todas maneras... ya estaban en la boca del lobo.
Pasaron por las calles principales de la ciudad, vieron que a pesar de los cambios radicales que el mundo había tenido en esos tres últimos años, las personas seguían llevando una vida como antes: consumistas compulsivos. Eso le decía el chico de ojos azules que se pasaba la mayor parte del tiempo ahí. En cambio el otro, lo veía tan cambiado... llevas 7 años sin pisar esta parte del planeta... se dijo a si mismo. Y todo por una única razón: huir de su pasado.
Desde la edad de 9 años, había perdido a sus padres en un incendio en su mansión, mientras los niños estaban fuera con unos amigos en campamento. Ya su hermano que contaba con 16 años se hizo cargo de él y junto con un antiguo amigo de su padre, Tottosai, levantaron la empresa familiar y concretar algo que llevaba entre ceja y ceja: descubrir la verdad sobre sus muertes. Esa fue la verdadera razón de la fundación de SIC (Secret Investigation Corporation) y que más tarde se hizo una agencia anti terrorista. Era por estas situaciones que a sus 27 años, quería llevar una vida normal, pero que cada vez la veía más lejana...
Tan absorto en sus pensamientos estaba que ni cuenta se dio que ya estaba frente a la entrada de la reconstruida mansión y que era a su vez la base secreta de la agencia. Desde las rejas se veía claramente la figura inconfundible del mayor de los Taisho... Sesshomaru.
Hasta que te dignas a aparecer... ¿cuándo tenias planeado volver? Sabes perfectamente que la guerra en Irak ha desatado muchos casos y tu... dándote vacaciones – le dijo en su tono frio y sosegado, pero que a la vez denotaba superioridad sobre su hermano.
Ya lo se... Sesshomaru, no tienes que estarlo diciendo a cada rato – como quería hacerlo callar. Siempre le salía con el mismo cuento... – y pues solo quería unas 2 semanas libres de tanta sangre
Entonces si no quieres que lo diga a cada rato, deberías ser un poco mas responsable, ya no eres un niño para tomar esto como un juego.
Un niño al que mangoneas a tu antojo, ¿no? Ya me canse de todo esto, quiero retirarme y es definitivo – le dijo frente a sus narices todo lo que venia pensando en el avión – quiero hacer mi propia vida... – Sesshomaru le vio como si nada, se dio la vuelta y empezó a ingresar al recinto. Miroku, que era su amigo, se sintió extrañado por la actitud tan pasiva de su jefe ante las palabras de Inuyasha.
Tendrás tu oportunidad de irte... hasta que me demuestres que realmente te mereces tan regalo... antes, seguirás bajo mis órdenes – con esto, los tres hombres entraron a la mansión. Inuyasha refunfuño entre dientes y siguiéndole la espalda, llegaron al estudio de su hermano. Aquí fue donde su jefe retomo la conversación.
El próximo mes hay una reunión en Los Ángeles con las otras agencias de inteligencia, hay muchas traiciones al interior y hay que buscar las maneras para... evitarlas. Estas guerras en medio oriente ya no le están dando los resultados que las altas esferas esperaban después del ataque del 11-S. Muchos se están uniendo a los terroristas, incluyendo a Bankotsu...
La información de que uno de ellos también era un traidor, les cayó como balde de agua fría... se suponía que había muerto en Al Kut... Tanto Inuyasha como Miroku se miraron, sorprendidos; hasta lo habían metido en un ataúd...
Fingió su muerte, se indujo una "muerte inducida" y por los informantes... esta trabajando para Al Queda, es por eso que necesitaba de ustedes dos; conocen como es él. Irán a Jordania y a la primera oportunidad... mátenlo, si lo hacen en menos de un mes... podrán tomarse esa "vacación" y luego ir a la reunión.
Esa era la nueva orden de Sesshomaru. Miroku estaba mas que complacido con este encargo, ya que el muy maldito le debía un buen de efectivo y que mejor manera para cobrarse las todas... incluyendo la traición y la tristeza que les hizo pasar.
Me parece un buen trato – dijo el ojidorado, después de reflexionar un rato – pero no lo suficiente... tendrás que elevar tu oferta – quería su libertad a toda costa, quizás así lo lograría. Vio como su hermano sonrió de medio lado, que no se quejara de sus exigencias; de todas maneras fue él mismo quien le enseño a regatear...
Inuyasha... ambicionas mucho, esta bien, ¿qué quieres? – estaba más que claro lo que este le pediría.
Mi libertad. Solo eso y lo hago en menos de una semana... – sentencio, no pedía mas... solo un sencillo trueque.
Me parece considerado; pero te digo algo antes de que te hagas ilusiones... tienes el 50 ganado desde ahora, lo restante quedara visto en la reunión y de mi estado de humor – le gustaba mucho dejar las cosas a medias y más con él, tenia primero que probar que tan capaz era de hacer cualquier cosa para ser libre y por otra parte, no dejaría que uno de sus mejores elementos se fuera así como así.
Como quieras... esta pendiente de las noticias, la cabeza de Bankotsu rodara mas rápido de lo que piensas y si nos permites... tenemos cosas que hacer... – diciendo esto, salió seguido por Miroku, el cual suspiro y meneo la cabeza, sabia que cuando a su amigos e le metía algo, era imposible hacerlo cambiar...
Vamos de nuevo al aeropuerto... que aburrido eres...
En unas horas más tarde, ya cuando amanecía en ese país, los dos bajaron de una pequeña avioneta, no querían levantar sospechas y metidos dentro de ropas propias del lugar salieron por el aeropuerto mimetizados con las demás personas. Daban gracias a sus innumerables ocasiones en lugares cálidos, sus cuerpos tostados les ayudaban mucho a sus disfraces.
Se instalaron en un pequeño hotel y enseguida se dieron a la tarea de buscar indicios de su objetivo, se pasearon por los bazares y algunos bares; dando en la segunda noche con el sujeto. Inuyasha le pidió a Miroku que le dejase en sus manos a Bankotsu, el cual ni se inmuto; sabía perfectamente que estaba a su lado, solo por la compañía humana, solo por eso.
Esperaron a que estuviera ebrio y aprovechando que salió del bar solo y a media noche, Inuyasha le siguió los pasos y llegando a una zona oscura... le dio un buen golpe en la cabeza y ay medio aturdido le acuchillo justo en el corazón y en el abdomen, luego le extrajo su cartera y su reloj que ocultaba bajo las ropas y hacerlo parecer como un vulgar asalto; teniendo en cuenta de no dejar huellas en el ahora cadáver. Limpio el arma que resulto ser una daga con una forma muy peculiar: el de una flama de fuego.
Luego fue a su hotel donde le esperaba su amigo, contando todo y entregando las cosas extraídas, el ojiazules dijo:
Sabia que no había perdido este reloj... además de traidor, ladrón...
Ambos esperaron para que el suceso fuera presentado en las noticias y en los periódicos locales, luego le faxearon las pruebas a Sesshomaru, el cual solo acrecentó su deseo de mantenerlo bajo su poder. Aquí fue donde Inuyasha le pidió a Miroku que hasta la reunión se volverían a ver... necesitaba mas que nunca esas semanas restantes para limpiar sus culpas.
Tu te lo pierdes... – se lo dijo con un tono burlesco – solo espero que todo salga como tu quieres, aunque nunca me has dicho el por que quieres salirte...
Solo quiero ver a alguien... que extrañamente volví a ver en fotografías...
¿enamorado amigo?
No lo se... pero necesito verla en persona.
La mañana había llegado antes de lo que deseo... o tal vez era ella la cual al permanecer casi toda la noche en vela lo sintió así. La cama podía ser lo más cómoda posible, pero sus constantes insomnios le acompañaban como su propia sombra. Ya casi ni recordaba desde cuando esto se volvió una rutina en su vida. Casi no dormía, pero las fuerzas no disminuían. La única persona que realmente conocía su tristeza y melancolía era su nana; la cual hacia todo lo posible para que su niña fuera feliz, pero rápidamente se dio cuenta de su mal.
Su niña sufría por amor. Una palabra tan corta. Desde un inicio, vio como la chispa que fue tan fogoso en sus ojos, se fue apagando en esos años al darse cuenta que no amaba a su esposo como creía, solo le tenía un cariño y respeto como el de amigo, nada más.
Akitoki, que así se llamaba el diplomático, llegaba tan cansado del consulado que no tenia mucho tiempo para prestar atención a las señales de su esposa por querer salir de esa prisión. Solo se acostaban, dándose un leve roce en los labios.
Además de practicar día a día sus estudios de relaciones con catedráticos privados, en sus ratos libres se daba la tarea de devorar cualquier libro de amor que encontraba, quizás era la única ventaja de estar en un continente tan rico de escritores y escritoras que aun en el siglo XXI seguía haciendo volar la imaginación de sus lectores, acompañada siempre de su nuevo tranquilizante: la nicotina. Desde que se supo de la perdida de su hijo, Kagome busco un refugio en el cigarrillo para olvidar y ahora, eran 5 los que consumía a diario. Sabia que si se pasaba... Podría llegar a ser una dependiente a ello.
Por más regaños que recibía de Kaede, su nana, ella no le hacía caso. De ahí provenía su insomnio, si no fumaba antes de dormir, pasaba cono lechuza toda la noche y prefería pasar despierta a estar tomando somníferos que a la mañana siguiente le revolvían el estomago.
Ahora ni ganas de estudiar tenia y mucho menos de salir de la habitación, vio todos los intentos de su nana por reanimarla y solo para darle gusto, accedió a darse un baño. Ese día no estaba de humor para colocarse la mascara de la esposa de un diplomático, así que busco entre sus ropas, algo que le diera un enfoque contrario. Busco ropa con la que siempre se sintió bien.
Bajo a tomar un jugo de manzana con unos jeans y una blusa de manga larga, el cabello suelto y con solo ese leve cambio... se sentía nueva. Ahí supo que necesitaba más que nada un escape a toda esa farsa... un pretexto para volver a sus raíces o por lo menos... quitarse a Akitoki de su vida por unos días.
Señora... – le dijo una de las sirvienta que al verla arrojo la charola con las galletas y el jugo
No te asustes, solo quería quitarme la apariencia de una mujer acabada... ¿dónde esta Kaede?- le ayudo a recoger las cosas, mientras ella corría a por el trapeador.
Esta en el jardín señora... – agrego a su regreso
Muchas gracias
Quería ver la cara de su nana...
Las soleadas playas le dieron la bienvenida bajo unas gafas oscuras y ropa blanca. Pidió una piña colada y quedando bajo la sombra de una sombrilla reposo tranquilamente.
Necesitaba encontrar a esa chica... desde que la vio, nunca mas se la saco de la cabeza y siempre que estaba en peligro de morir su rostro angelical acudía a su memoria.
Y pensar que la había conocido en Japón... en otra de sus vacaciones por recordar las temporadas que llegaban a su país de origen... tenia muchas ganas de regresar, pero había que sería casi imposible dar con ella, contando que ya pasaban 6 años de esa vez... en un parque...
Alguien se le puso enfrente, ya que el poco sol que le llegaba se desvaneció. Abrió sus ojos y dos chicas estaban viéndole con mucho interés... bueno... sus vacaciones no estarían nada mal después de todo.
Como lo había supuesto, buscaron el pretexto de estar perdidas para entablar una conversación, este les explico que también estaba de paso y en un santiamén, ya estaban en el bar, con unas bebidas acompañándoles...
No se por que, pero sé que ella no sería así... todo sería distinto... la conocería primero y luego al conquistaría poco a poco... hasta hacer que me amara tanto que creyese morir sin mi... solo que esto es una simple jugarreta de mi mente... no se donde esta... necesito verla...
Cada vez que salía en busca de un consuelo para su alma, esa chica recurría a su mente y a pesar de solo haberla visto una única vez... se había colado tan en el fondo de su mente y corazón.
Sin pensar mucho en el lugar donde estaba, saco su cartera y dejando unos dólares, salió sin despedirse o justificarse ante los chillidos de las mujeres que dejaba plantado...
Y encerrándose en su habitación... sus vacaciones en un lugar paradisiaco se volvieron una lenta tortura hasta que llego el día de la reunión en Los Ángeles. Viajo de costa a costa en un trayecto que fue tranquilizador, ya que la ausencia de ese Miroku le estaba haciendo mucha falta. Mejor lo hubiese llevado a sus frustradas vacaciones. "lo hecho, hecho está" se dijo y bajando del avión, llamo a su hermano.
¿Sesshomaru? Ya estoy aquí... ¿dónde estas? – iba directo al grano. No quería detenerse a preguntar banalidades – muy bien... en dos horas llego, necesito hacer algo antes.
Como nunca viajaba con una gran maleta, busco una buena tienda en pro de un buen traje. Sabía que Sesshomaru era muy quisquilloso con esas cosas y si quería obtener su libertad... mejor complacerlo por una última vez, ¿no?
Con la llegada de una linda gatita a la que bautizo con el nombre de Kirara, el humor de Kagome había mejorado muchísimo, Akitoki estaba llegando esporádicamente por las tardes a verla y salir a dar unos recorridos por la ciudad. En todo esto tenía que ver Kaede y por una parte le agradecía por no pasar todo el día encerrada, pero
ahora la presencia de su esposo la estaba sofocando mas de lo que se imaginaba... necesitaba hallar una salida pronta a esa situación o se volvería loca.
Es que acaso no puede desaparecer por unos días... al menos para calmar mi alma...
Realmente se estaba sintiendo como un pájaro en una jaula de oro... necesitaba salir a como diera lugar...
Cosa que en un par de días se cumpliría...
Como todas las mañanas, Houjo; salió muy temprano. Las cosas no iban nada bien en el consulado y menos en ese país... cada vez salían mas noticias sobre los grupos subversivos que pedían al gobierno un cambio en sus modelos económicos, con tácticas poco normales... coches bombas, asaltos a políticos y algún cuerpo mutilado en las afueras de las casas de los ricos...
Su chofer iba por una de las calles principales y al ver el gran congestionamiento, decidió tomar un atajo por otra intersección. Ya solo quedaba pasar por unas 5 calles y estaría en el lugar; pero de la nada, dos camionetas negras con polarizado en sus ventanales les aparecieron al encuentro. Uno adelante y el otro atrás. Houjo no hizo caso, pero el chofer le advirtió que eso no se veía nada bien. Trato de acelerar, pero unos disparos impactaron en sus vidrios, que al ser blindados le protegieron en primera. El cónsul se agacho, aun no entendía que lograrían con el... y no lo que planeaban.
Trata de perderlos... – dijo este al sentir el primer golpe en el costado del auto. La camioneta de atrás ya le había dado alcance.
Hago lo que pue... – no termino de hablar al escuchar como una de llantas estallaba a causa de una de las balas. Los sujetos utilizaban ahora un fusil AP (perforador de blindaje) el cual lo apuntaron hacia el cristal de atrás y fácilmente los quebraron. Dejando a su paso la muerte del chofer, ya que la bala impacto en la parte occipital de su cráneo. Con eso el auto se detuvo por completo y Houjo se quedo a la expectativa de lo que le pasaría...
Ya estaban en la dichosa reunión que no era más que un coctel en un sábado por la mañana en un yate de lujo... todos estaban trajeados y platicaban como cotorras sobre los problemas de las guerras y las traiciones. Sesshomaru se ufanaba sobre los resultados de la limpieza que logro con sus agentes más fieles... Inuyasha solo lo miraba y le daban ganas de retorcerle el cuello para que se callara. En eso escucho una platica de lo más interesante... provenientes de unos agentes suramericanos.
¿y por que no hicieron nada para rescatarlo? – dijo uno
Pues... comenzamos a ayudarles, pero nos dimos cuenta que su seguro estaba vencido y tu sabes... – contesto el otro, moviendo sus dedos como frotándoselos -... si no hay plata, no trabajamos...
Burocracia interna, no? Y... ¿qué ha dicho el gobierno japonés?
Pues que el caso esta en manos de los policías locales... solo que he sabido de una buena fuente que no harán nada por él. Hay un gran lio y lo menos que interesa es salvar a un joven diplomático
Pero si es un Houjo... esa familia es poderosa allá...
Lo eran... el padre hizo una mala inversión y no pueden costear un rescate decente, lastima por su esposa... es muy joven y muy hermosa...
Habiendo escuchado lo suficiente, su corazón palpito rápidamente; ese si era un buen caso... se sintió identificado por al esposa, aun no sabia de que o por que, pero buscaría la manera de ayudarle.
Viendo como Sesshomaru seguía hablando, le hizo un ademan y este capto el mensaje. Saliendo de una manera galante; acompaño a su hermano a la proa, donde podrían tener privacidad.
¿qué quieres Inuyasha? Estaba en una buena conversación con los demás jefes, espero que sea algo realmente bueno.
Aun no me has dicho si me vas a dar mi libertad... teníamos un trato... – siseo viéndolo de manera despectiva...
Ah... eso... bueno; estas a un 70
Necesito hacer un trabajo por mi cuenta... por eso pregunto... – al decir esto, el mayor le miro con mayor atención, en busca de su mirar una pizca de traición en su mirar - ... no voy a hacer nada en contra de la agencia ni me uniré a "los malos" – movió sus dedos en el aire para hacer el ademan de las comillas- es solo que oí que en Suramérica hay un caso de secuestro y quiero hacerlo... ¿qué dices?
Sesshomaru le vio y esbozo una leve sonrisa... ah... su hermanito y sus obras de caridad... no le caería nada mal un poco de experiencia con los conflictos de esa parte del mundo. Le daría el gusto para que viera que tan buen hermano era...
Muy bien... puedes ir...
Continuara...
Wow! Que capi más guapo me clave... Jajaja! Ya ven... esto tendrá tantas cosas por mezclar que apenas voy en el paso de selección de ingredientes para esta gran
receta. Dejen sus mensajitos para saber que tal les pareció y me quedo algo largo... creo... besos y nos vemos la prox semana... mi gato aun está perdido... una nube negra anda sobre mi ahora... T.T
Agatha
