Ay deosh! (?)

¡Es la primera vez que actualizo así de rápido! Pero también tengo las ideas bien claras, pero como siempre en desorden... si me tardo en actualizar es por que no sé acomodarlas xD

Les agradezco mucho sus reviews. Ahorita después de publicar esto los iré a contestar n.n

Ahora sin más... Que empiece /o/

Capítulo dos: Oportunidad uno: Rusia

El silencio reinó en la habitación. No sabían cuánto tiempo había pasado, segundos, minutos, horas… El coreano aún se encontraba cabizbajo, no quería encarar a su hermana (la cual andaba con los ojos tan abiertos que parecía occidental).

Se estaba poniendo cada vez más nervioso. No sabía que pasaría –"La regué…"*- Pensó con pesar mientras se tapaba la cara con sus manos en señal de desesperación

-Entonces no lo soñé… -

-¿Eh? –Levantó la mirada encarando por primera vez después de todo ese lapso a la taiwanesa. Esta, bajó su mirada haciendo memoria de todo lo ocurrido en la madrugada ¡Ahora todo tenía sentido! No podía creer lo despistada que fue… Bueno, también hay que tomar en cuenta que estaba aún con efectos de la fiesta y bastante somnolienta.

-Por qué… - Fue lo único que puso articular.

Aún se encontraba sorprendida. Tenía tantos pensamientos encontrados, pero al parecer el del enojo iba empezando a ganar terreno

-Impulso –Dijo casi en un susurro, aún se sentía como perro con la cola entre las patas –Me levanté y empecé a vagar por la casa, la verdad no sé qué estaba buscando o por qué lo hice. Solo sé que cuando menos me di cuenta estaba en la habitación de aniki y… bueno… -Volvió a bajar su mirada, pensando, tratando de recordar, cómo fue que empezó todo

-Te aprovechaste de él estando vulnerable… -Levanta su mirada de nuevo mientras su voz va creciendo de tono -¡¿Cómo te atreviste?! –

-¡Me siento arrepentido! ¡Te lo juro! –

-Cuando maestro se entere… -

-¡No le digas nada! Por favor… -Suplicó alterado –No quiero que me rechace. No sabes lo difícil que ha sido ser siempre rechazado por alguien a…

-¡Pues aun así se enterará! –Lo interrumpe abruptamente- ¡Estará, ahora, en pocas condiciones de muchas cosas, pero cuando se recupere sacará cuenta de todo y te irá mal! –

No era que la chica fuera tan protectora del mayor. Simplemente que ella no le gustaba que fueran injustos con alguien. Y esto era más que una injusticia

El coreano observó su regazo totalmente triste, no pudo evitar que unas cuantas y pequeñas lágrimas bajaran por sus mejillas. Estaba en extremo arrepentido, simplemente por el hecho de que si esa situación se hubiera dado de otra forma hubiera sido mejor. Mucho mejor.

Jugó con sus manos sollozando de vez en cuando. No lo podía evitar. En estos momentos le hubiera gustado saber cómo viajar en el tiempo para evitar lo que hizo

-Lo siento. En verdad lo siento… Perdóneme aniki… -Susurro con la voz quebrada como si el afectado hubiera estado enfrente de él en estos momentos

Taiwán suspiró pesado mientras se sobaba la frente –"No puedo creer que vaya a hacer esto…"- Se levantó de su puesto y se colocó junto al chico abrazándolo

-No le diré nada… -Le dice de la forma más suave que pudo, buscando consolarlo –No lo haré solo si me prometes algo-

-¿Qué quieres que haga? –Habló con la voz aún quebrada

-Que tú se lo digas y le des tus razones-

-¡Pero si hago eso es capaz que me golpea y me regresa de una patada a Seúl! –

-No si le dices las razones. Se molestará contigo, de eso no hay duda. Pero eres su familia – Sonríe a este dándole apoyo – Y recuerda que lo menos que quiere es que nos separemos más de él de lo que ya lo estamos haciendo-

Al fin era otro día. China se levantaba de su cama ya mejor y revitalizado. Y claro ¿Quién no? Después de dormir casi todo el día y que no te levantes más que para comer lo que tu hermana te lleva… Quien fuera él…

Por supuesto, esta mañana ya no había nadie en su casa, por lo que tuvo tiempo de arreglar su inmueble, arreglarse él, desayunar y hacer todo lo que cotidianamente hacía en las mañanas.

En la tarde se dirigió con su jefe, pues estaba programada una reunión con Rusia

-¡Privet China! – Saludo el euroasiático con ánimo cuando vio llegar al representante de China

-Ni hao –Saludo así sin más. Y no era por ser grosero. Pero tenía que llegar primero con su jefe y al rubio se lo encontró en el lobby, por lo que solo saludo de lejos y se fue casi corriendo

Por su parte, Rusia suspiró un poco decaído –"¿Se habrá enterado?" –Desde ayer tiene ese temor. Seguiría los consejos de su nación amiga, pero aún tenía el pesar de que este lo llegase a odiar y eso era lo último que quería

Desde siempre quiso que el asiático fuera algo más que solo un aliado o amigo –"Espero aun poder…" – Sus pensamientos fueron interrumpidos por el llamado de su jefe para pasar a la reunión.

Llegaron a la sala de juntas. Todo transcurrió con normalidad, los planes y tratados se firmaron, las relaciones se estrecharon y todo dio a su final. Los jefes se fueron varios minutos después para celebrar una cena diplomática. Las naciones, por supuesto, estaban invitadas, pero una de ellas tenía otros planes.

-China- El ruso se posó detrás del mencionado, haciéndolo sobre saltar. Estaba concentrado guardando sus cosas -¿Esta bien si te invito a cenar?-

-¿Eh? – Volteó a donde venía la voz algo dudoso. No esperaba que le fuera a ofrecer algo así, y la verdad aún no confiaba del todo en el ruso- … Esta bien-

Rusia levantó su mirada sonriendo ampliamente. Por tanto tiempo que el asiático tardo en responder estaba tomando todo ese silencio como una negación. Cosa que lo había desanimado hasta que escuchó la confirmación

-¿A dónde te gustaría ir? –Preguntó mientras veía como terminaba de acomodar sus cosas. El mayor lo pensó un poco, la verdad no sabía que podría ser bueno cenar.
Después de pensarlo unos segundos opinó por un lugar muy básico para él

-Vamos al restaurante que está a unas cuadras de mi casa –Vio al menor esperando su aceptación

-Me parece muy bien. Me gusta mucho ese lugar – Claro que sabía a cuál se refería. A veces cuando venía de paseo a las tierras del milenario se paraba a ese lugar.

Ambos fueron al lugar mencionado. Una fondita muy sencilla pero con un ambiente tranquilo y agradable. Se comía muy bien y barato, sin mencionar que la comida estaba muy rica.
Se dirigieron a las mesas del fondo para tener más espacio y privacidad, ya que aún era hora familiar y había varios niños en el lugar haciendo su escándalo.

-… No es por ser descortés y grosero, pero… -Habló después de mucho tiempo de estar ambos en silencio, uno incómodo para ser más exactos, que se prolongó hasta este momento- ¿Para qué me invitaste a comer a parte? Teníamos una cena con nuestros jefes y… -Fue interrumpido

-Quería pasar un rato a solas contigo -

Eso sorprendió más al mayor que la propuesta de la cena. Eso lo hizo tener un ápice de desconfianza mayor al que por sí ya tenía con el ruso. Y la forma tan tranquila y seria en la que le respondió daba a entender que no estaba bromeando. Era en serio.

-Me gustaría… Bueno, que nos podamos conocer como personas. Como países sabemos todo del contrario, pero siendo honesto, se tanto de ti que no sé nada China –Calló por unos momentos mientras les tomaban su orden- … Así que me gustaría tener más tiempo como estos –Le vuelve a sonreír, solo que esta vez era una sonrisa infantil pero serena, como las que solía dedicarle a sus hermanas cuando estaban niños.

Es inquietó un poco al asiático. Más por el hecho de que estaba desconfiando a lo tonto, siendo que el ruso iba en serio con su propuesta y al parecer era para un bien.
Asintió, dando a entender que su propuesta era bien recibida. Rusia sonrío más por eso.

A los minutos llegó su cena, durante el transcurso estuvieron respondiendo preguntas ajenas. Habían comenzado un pequeño juego, se iban a preguntar cualquier cosa por muy obvia o tonta que fuera. Idea que sacó Rusia para "conocerse mejor". La cena transcurrió con preguntas como "Fecha de cumpleaños", "color favorito", "comida favorita", "pasatiempo principal", "mascotas"… Hasta cuantos hermanos tenían y como se llamaban.

Ante esas preguntas China no podía evitar soltar varias risas suaves, simplemente eran muy obvias, pero la tenacidad del menor por saber más del otro hacía como si esas preguntas fueran lo más vital.

Cuando terminaron sus alimentos china pidió un poco de té y panecillos para hacer sobremesa. No podía creer que en verdad se la estuviera pasando muy bien con el ruso y eso lo hacía tener más intriga sobre él

-…China –Habló Rusia después de que se formaron unos segundos de silencio. Justo en el momento que llegaba su té – ¿Puedo hacerte una pregunta? –

- Hemos estado haciendo eso toda la noche ¿No? –Dice divertido antes de darle un sorbo a su té –No veo que ha de ser diferente-

-Es que es un poco diferente. ¿Tú qué harías si lastimaras a alguien que quieres? – Baja su mirada viendo su taza como si fuera lo más interesante del mundo

China desvía su mirada pensando un poco – Bueno, pues… -Se rasca la nuca sin saber bien que contestar- Eso es muy relativo. Depende mucho de qué tipo de herida estemos hablando-

-De una física –

-¿Pasó algo con tus hermanas? –

-¿Eh? –Fijo su mirada en la ajena. Esa pregunta lo había descolocado ¿Por qué habrá pensado algo así?

-Bueno, aún no te conozco bien. Pero por lo "que sé de ti" es que tiendes a enojarte con facilidad y más cuando no te agrada cuando dicen algo en tu presencia –Eso lo sabía muy bien, no por nada cuando estaba del lado comunista con Rusia tenía que tener cuidado cuando y de lo que hablaba- Si por impulso actuaste de forma agresiva hacia alguna de ellas, lo mejor que podrías hacer es esperar a que tu enojo se baje y su decepción también. Cuando veas el momento justo llega con ella y discúlpate y explícale la razón de tu actuar, y con forme más rápido lo hagas será mejor –

No esperaba que él pensara que hubiera ocurrido algo así. Aunque algo que era cierto es que siempre que alguien hablaba algo que no le convenía terminaba actuando de forma agresiva o amenazante. Pero nunca se atrevió a levantarle de esa manera la mano a alguna de sus hermanas. Era algo que nunca se podría perdonar y permitir.

Pero había algo más. Definitivamente, le ha dado un consejo para "arreglar" lo que le hizo a la persona enfrente de él

-¿Y si se entera de mi razón y me termina odiando más por eso? …Y más cuando sepa lo que le hice…-Eso último lo susurró más para si

-No te podrá odiar. Ambas te quieren y te aman, no hay razón mala o estúpida para ellas y más si ellas te conocen mejor que nadie –Le sonríe con sinceridad antes de tomar otro sorbo a su té –Solo sé sincero con lo que sientes-

-En verdad la amo… -

-Entonces no tendrás problema para que te escuche y te entienda –Busca en su bolso de su pantalón su cartera para dejar dinero para la cuenta-

-Nyet. –Levanta una mano al chino como seña de que se detenga – Dije que yo invitaba –Se levanta para ir a pagar. Cuando regresa le tiende una mano al mayor para que se levantara – Vamos. Te llevo a tu casa –

-Gracias por lo de esta noche. La próxima vez hago algo en mi casa y te invito a comer –

-No agradezcas. Me ayudaste mucho esta noche, tomaré muy en cuenta tu consejo. Me servirá de mucho –

-Cuando quieras… -Baja su mirada un tanto apenado – Sabes… Me la pasé muy bien contigo. Espero un día aceptes la invitación que te acabo de hacer para repetir lo de hoy –Ya se estaba poniendo nervioso

Rusia sonrío amplio y asintió feliz de lo que le dijo el mayor –Solo dime cuando y aquí estaré. Buenas noches – Se da media vuelta caminado hacia su hotel mientras movía su mano despidiéndose

-Yo te aviso, aru –Dice muy suave mientras responde el gesto de despedida

Bullicio. Demasiado bullicio. Era lo que se escuchaba en esa enorme sala de juntas en Japón. Cede de la reunión y conferencia de todos los países de Asia oriental.

Como siempre, todos hacían de todo menos prestar atención. Ya había pasado un poco más de un mes desde todo el incidente de la fiesta y la "cita" que tuvo con Rusia. Y ahora se encontraba en medio de una disputa entre todos los asiáticos. Por cómo se oía en varias de esas disputas lo metían en medio, pero él estaba muy lejos de importarle, porque, sin que nadie lo notara estaba quedándose dormido, algo desde hace unos pocos días le sucedía con mucha frecuencia, le daba sueño muy seguido

-¡Aiyaa! –Se quejó de forma ruidosa recibiendo las miradas curiosas de todos sus hermanos. Pero no fue por el grito, si no por el sonoro golpe que se oyó antes de este.

Todos los asiáticos estaban viendo de forma curiosa como el mayor se sobaba la frente. Sí, el golpe fue producto de que, al quedarse dormido, su cabeza ya no encontraba sostén en su mano, así que decidió buscar algo más "cómodo"… Resulto ser la mesa.

-Maestro ¿Se encuentra bien?-

-Sí. Solo me recargué mal. Voy al baño… -Se levantó presuroso aún bajo la atenta mirada de todos

Esto ya se empezaba a salir de control. Si no era tener sueño a cada rato, era el querer comer a cada rato. Él sabía que le gustaba comer ¡Y demasiado! Pero no al extremo de que a cada cinco minutos le diera hambre después de haberse comido media China en comida. En cuanto al sueño era muy frecuente también. Aunque durmiera sus horas y descansara, todo el día sentía como si no lo hubiera hecho, se sentía fatigado y cansado. Y a cada rato le daba sueño… Y sucedía lo de hace rato…

-"Algo me está pasando"- Abrió el grifo del lavabo y se mojó un poco la cara –"Mi país se encuentra bien, mi economía no está mal, mi sociedad está estable… ¿Por qué me estaré enfermando? "-

-Maestro… -Se oye como tocan levemente la puerta – ¿Se encuentra bien?-

No contestó. Solo cerró el grifo, se secó la cara y abrió la puerta encontrándose a Taiwán del otro lado

-¿Se encuentra bien? –Preguntó por segunda vez, esperando ahora si tener respuesta

-Creo que no dormí bien hoy – Suspira un tanto pesado –Volvamos a la junta… -

-No. Japón pidió receso adelantado – Lo detiene tomándolo del brazo – Nos preocupamos y me pidió salir a ver si estaba bien… -

-Estoy bien, ya lo dije –Le sonríe con calidez a la menor – En ese caso iré a comer algo. Muero de hambre – Camino hacia el lado donde se encontraba la cafetería seguido por la chica…

-Concluimos por hoy. Recuerden que mañana terminaremos de ver los puntos… -El japonés daba las notas y las despedidas adecuadas para cerrar la junta y la sesión del día. Al término, todos tomaron sus cosas y salieron rumbo a sus respectivos hoteles o simplemente a vagar por ahí

-¡Aniki! –El aludido voltea encontrándose con el sur coreano, corriendo tras de él para alcanzarlo

-¿Qué sucede Corea? –

-Nada… -Llega junto a él y toma un poco de aire – Quería saber si puedo hablar con usted –

-Lo siento. Hoy no puedo. Quedé de enviar unos documentos a unos de mis secretarios y no lo he acabado… -

-¡No se preocupe entonces! ¿Mañana si podrá? –Le pregunta esperanzado- No sé. Después de la reunión ir a tomar algo, un café una copa. Lo que quiera –

Ante la mención de la copa no pudo evitar hacer una pequeña mueca de asco. No sabía por qué pero desde la fiesta no ha querido saber nada de la bebida, pero desde hace unas semanas ese asco se intensificó más. Piensa que ha de tener aún los estragos…

-Un café me parece bien –

-¡Entonces mañana después de la junta nos vemos! –Le dijo con entusiasmo antes de irse

Ve alejarse al menor mientras le devuelve el gesto de despedida…

...

*La regué: -Expresión que refiere a que ya hizo algo mal y se cree que no se remediará fácil o no se podrá remediar nunca. Creo que un equivalente universal es "La jodí" o algo así...

Si hay algo más que por ahí no se entienda me avisan y les doy el significado c:
De nuevo. Muchas gracias por sus reviews y espero les esté gustando n.n

bye~ c: