Es la lógica

Capítulo 1

[AomineKagami + KaijouKuroko]

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A/N: Wow, chicos/as. Superaron mis expectativas. Nunca pensé que a tantas personas les gustaría esta cosa. Y a varias ni siquiera les gusta el AoKaga. Tantas respuestas han sido muy gratificantes para mí, y les estoy muy agradecida (ノ◕ヮ◕)ノ

Aquí les traigo el primer capítulo, esta vez con la perspectiva de nuestro idiota número uno: el bakagami.

Les pido disculpas si hay faltas ortográficas/faltas a la humanidad. Les estoy escribiendo desde la línea que divide este mundo del más allá porque me estoy muriendo de gripe. I'm sorry m(_ _;;m


Era extremadamente conocido por las personas en el entorno directo de Kagami Taiga que éste no tenía mucha paciencia para los integrantes de La Generación de los Milagros. Los tipos lo sacaban de quicio, ya que en su mayoría eran extremadamente molestos –Midorima—, extremadamente ruidosos –Kise—, o extremadamente aterradores – Ni siquiera es necesario nombrarlo, pero bueno, Akashi.

Así que sabiendo esto, era una ironía muy graciosa el cómo Kagami terminó con uno de esos milagros como mejor amigo, y otro peor como pareja. La historia de cómo es que Aomine terminó siendo su novio es actualmente muy perturbadora y todo tiene que ver con su 'mejor amigo', el traicionero de Kuroko.

Pero eso es otra historia para otro día.

La historia de momento tiene que ver con cómo su futuro ex-novio, después de comer una docena de hamburguesas en el Maji Burger, lo estaba arrastrando a la estación de tren para llegar a Kanagawa para preguntarle al equipo de basketball de Kaijou si alguno de ellos—excluyendo a Kise, porque, dhu—era extremadamente gay por Kuroko.

Kagami a veces desearía que Aomine tuviera algo llamado vergüenza, o sentido de supervivencia, porque si Kuroko se enteraba de lo que estaban haciendo, Aomine definitivamente sería su ex-novio, porque estaría muerto.

Kuroko era un bastardo muy terrorífico considerando que era un débil enano sin presencia, pero si Kagami ha aprendido algo con su amistad, es que las apariencias engañan y no se debería confiar en el sexto jugador fantasma de Teiko, porque hubo una razón por la que formó parte de esa parda de dementes, y no fue solo por sus habilidades… si no porque estaba igual de loco.

Aunque claro, si le preguntas a Kagami, el que se está ganando el primer lugar de molestia en su trasero en este momento es Aomine, y ni siquiera está hablando en el buen sentido de la expresión.


Ya subidos en el tren, Kagami se dio cuenta de algo muy importante.

"¿Cómo estás tan seguro de que Kaijou está practicando?"

"Kise me dijo que estaba practicando."

Un tanto desconcertado, Kagami cuestiona "¿Cómo te dijo? Si a tu celular lo tengo yo." Y para demostrar su punto, le mostró a Aomine dicho aparato.

El moreno simplemente lo miró, y sin expresión alguna le contestó: "a través de nuestra conexión mental. Toda la Generación de los Milagros nos comunicamos mentalmente, ¿nunca te diste cuenta?"

Durante el resto del viaje en tren, Kagami no dijo ni una palabra, porque en realidad no sabía qué decir.


Una vez en Kanagawa, Kagami los guío hasta las instalaciones de Kaijou, ya que él ya había ido un par de veces. Aomine se mostraba sumamente desinteresado con su entorno, y a veces llevaba dos dedos a su sien, y ponía una expresión de concentración que Kagami nunca había visto fuera de la cancha.

Y eso lo tenía un poco preocupado.

En tanto, Nigou tenía una expresión tan grande de decepción en su rostro que Kagami tenía que luchar contra el impulso de sentirse ofendido. Eso de la conexión mental lo había perturbado un poco, ¿está bien? No había nada de qué avergonzarse. Kagami podría admitir que estaba algo curioso al respecto, pero no quería asumir su derrota ya que nunca se había dado cuenta.

Nigou le dirigió una mirada tan llena de tristeza por su salud mental que Kagami tuvo que girar su rostro, fingiendo molestia.

¿Qué sabía ese perro, después de todo?


Una vez llegaron a la preparatoria Kaijou, se dirigieron directamente al gimnasio en donde se escuchaba el sonido inequívoco de una pelota de basketball siendo rebotada.

Kagami por un momento consideró hablar lo de la conexión mental con Aomine, dado que no existía otra manera de que el moreno hubiese sabido de esta práctica si no era por eso. El celular de Aomine se había mantenido en silencio todo el transcurso hasta aquí. Así que no quedaba duda. La Generación de los Milagros era más rara de lo que Kagami les había dado crédito.

Nigou bajó de los brazos de Aomine, y entró por la puerta semi-abierta. Ellos lo siguieron, obviamente. Al entrar, notaron como Nigou estaba sentado mirando alrededor, como buscando algo. Kagami por un momento pensó que el perro estaba confundido y esperaba ver a Seirin entrenando, pero antes de que pudiera llamar su nombre, el perro sacó la lengua, y con ladridos que parecían felices, corrió hacia la cancha. Un sonido de sorpresa les indicó que el perro había dado con su objetivo, al tiempo que una voz muy familiar exclamaba "¿¡El perro de Kurokocchi!?"

Entre todo el alboroto, Kagami pudo ver como Kise levantaba a Nigou, y como el perro parecía estar en la gloria en los brazos del rubio. El can movía la cola, lamía la mejilla de Kise, y cuando Kise le hablaba, ladraba con la misma felicidad con la que lo había atacado.

Aomine se acercó al par, mientras el resto de los jugadores de Kaijou miraba sin decir nada y con expresiones de sorpresa, porque ¿qué demonios estaban haciendo estos tipos en su escuela? ¿Acaso ese no era Kagami de Seirin y Aomine de Touou? ¿Acaso han venido a espiar? ¿Acaso han venido a secuestrar a Kise?

Kagami deseaba pensar que habían venido por cualquier otra razón por la que en realidad vinieron, pero las cosas nunca salían como él quería… excepto en el basketball. El basketball nunca lo ha traicionado como las personas a su alrededor. Por ejemplo, nunca le ha hecho enfrentar su temor a los perros y sacárselo a los golpes, prácticamente. Nunca le ha hecho desmayar con una cena. Nunca le ha confesado que se comunica mentalmente con otros idiotas. Nunca le ha hecho ir a otra escuela a preguntar cosas estúpidas y mentirosas.

Contrario a las personas a su alrededor, Kagami puede confiar en el basketball.

"Aominecchi, pensé que vendrían después de la práctica." Kise habló aún con Nigou en brazos, ya que el perro no mostraba intención de bajar. Kagami no se ofrecería a sacárselo de encima, porque una cosa es que se estén llevando bien ahora con el perro, y otra es hacer actos de caridad innecesarios. Suficiente caridad hace dándole de comer a Aomine.

"Pues te equivocaste." Respondió el moreno. Y después hizo un paneo general a la cancha y a los que estaban practicando en ella. Kagami hizo lo mismo. No conocía mucho a la totalidad del equipo de Kaijou, solo conocía a los regulares. Kasamatsu estaba mirando la situación desde un costado, aunque su expresión se iba volviendo cada vez más molesta.

Probablemente eso tenía que ver con el tipo que amaba los rebotes, ya que desde que entraron está gritando algo acerca de 'E(RR)OS HAN VENIDO A JUGA(L)' y 'DEBEMOS GANA(L)'. Es decir, Kagami ya estaba irritado con la situación de tener que estar aquí, y en especial por el motivo que los había hecho venir, y ese tipo no estaba ayudando a su temperamento.

Kasamatsu le ganó de mano, y después de golpear al tipo y decirle que se callara, avanzó a paso firme y mirada desafiante hacia donde estaba Aomine conversando con Kise. El capitán se detuvo por un instante, y observó fijamente a Kise, probablemente tratando de averiguar si había sido culpa de él que ellos estuvieran ahí. El rubio se veía un poquitín temeroso, pero se calmó cuando Kasamatsu cambió el objetivo de su mirada hacia Aomine.

Aomine le devolvió la mirada, y después de un minuto incómodo en el que se miraron profundamente a los ojos, Kasamatsu preguntó lo que todo el equipo de Kaijou, incluyendo a Kise, estaban deseosos de saber. "¿Qué rayos están haciendo aquí?"

Cuando Aomine sonrío la sonrisa psicópata que a veces ponía, Kagami supo que diría la vergonzosa verdad. Lo único que el pelirrojo deseaba en ese momento, era que Kasamatsu golpeara tan fuerte al moreno que a Aomine se le olvidara toda esta estupidez.

Pero las cosas nunca salen como Kagami quiere.

"Bueno, senpai. Hemos venido desde las lejanas tierras de Tokio para hacer una muy importante pregunta. Una pregunta tan importante que fue necesario arrastrar a Kagami conmigo. Es una pregunta tan, pero tan importante que podría cambiar la opinión nacional acerca de ustedes. Una pregunta tan, pero tan tan tan importante que—"

"Oh por el amor de Dios," la vena en la frente de Kasamatsu estaba en peligro de explotar, y todo el equipo se veía un tanto temeroso por Aomine. Kagami hasta estaba pensando en intervenir por el bien de su futuro ex–novio, pero decidió que no, ya que suficientes mañas le ha dado siguiéndolo… ahora tendrá que apañárselas solo.

"Está bien, está bien. Mi pregunta es algo muy simple, en realidad, pero que cuya respuesta tendrá un gran valor en lo que a ciencia se refiere. Así que…" Oh, no Kagami pensó, '¿el idiota está haciendo una pose?' "¿¡A quién de ustedes les gusta Tetsu!?"

Kaijou quedó en silencio unos segundos, y después todos miraron a Kise. El rubio pensó que la razón de sus miradas era porque querían que él explicara quién era este tal 'Tetsu', pero Aomine pareció darse cuenta de cuál era la situación, y se apresuró a corregirla.

"Oh, bueno. Déjenme reformular. Ejem… ¿¡A quién de ustedes—sacando a Kise—les gusta Tetsu!?"

Kagami agradeció mentalmente que él no fuera el único que se quedó boquiabierto cuando casi todas las manos del equipo de Kaijou se levantaron al unísono. Kise estaba teniendo problemas al contener lo que parecía ser un grito de sorpresa.

"Senpais," comenzó el rubio con lágrimas en los ojos y Nigou aún en brazos, "¡me han traicionado!"

"Cállate, niñato" le contestó Kasamatsu mientras se cruzaba de brazos, "es tu culpa que termináramos así". El resto del equipo asintió. Moriyama comenzó a informarles que de siete palabras que Kise decía, al menos una era 'Kurokocchi'. Si hablaban del horóscopo, Kise les informaba que Kuroko era acuario. Si salían a comer: 'a Kurokocchi le gustan mucho las malteadas de vainilla-tsu'. Cuando el equipo quiso darse cuenta, estaban yendo a todos los partidos de Seirin para ver al sexto jugador fantasma. Todos sabían que Kuroko no podía cocinar, así que todos se inscribieron a clases de cocina. Aprendieron a amar a los perros porque Kuroko tenía uno. Todo se había salido de control, pero ahora ya no había nada que pudieran hacer.

"Pero eso no importa", comentó muy dramáticamente Moriyama, "porque todos sabemos que Kuroko-kun está con ese tipo."

Kagami tardó un momento en darse cuenta que se estaba refiriendo a él.

"¿¡De qué estás hablando!? ¡Yo no estoy con Kuroko!"

Por las caras que le hicieron, era obvio que nadie le creía. ¡Hasta Aomine le estaba poniendo la misma cara! Ese estúpido era hombre muerto cuando terminaran con esto.

"¡Hey, idiota! ¿Acaso no le has dicho a nadie de nuestra relación?" Kagami le reclamó.

Aomine al menos tuvo la decencia de lucir avergonzado. "¡No dije nada porque era más conveniente no hacerlo!"

"¿De qué rayos estás hablando?"

"Esperen un momento." Interrumpió el rubio, que aún seguía con Nigou en brazos. "¿De qué relación estás hablando, Kagamicchi? ¿Acaso hay algo que no me están diciendo? ¡Son tan crueles!"

Kagami ya estaba tan harto del asunto, que simplemente contestó: "Yo. Este estúpido. Corazones. Convivencia. Por el estúpido de Kuroko. Pareja. San Valentín. Todo eso."

Kise por un momento no supo qué decir, pero después sonrío ampliamente, cosa que asustó un poco a Kagami.

"¡Eso quiere decir que aún tengo oportunidad con Kurokocchi! ¡Qué feliz estoy!" Y eso fue lo último que Kagami le escuchó decir, ya que todo el equipo de Kaijou comenzó a gritarle que estaba loco si pensaba que lo dejarían quedarse con Kuroko. Fue en ese momento que el pelirrojo decidió que deberían correr por sus vidas, y sujetando a su futuro ex–novio por la muñeca, Kagami comenzó a correr fuera del gimnasio.

Si Kagami se hubiese molestado en ver el rostro de Aomine, sabría que tenía una expresión atormentada en su rostro que no anunciaba nada bueno desde que Kagami confesó que estaban juntos.

Pero eso no era lo importante ahora, ya que terminada la primer fase de la operación, había quedado confirmado que todo Kaijou en verdad estaba detrás del trasero de Kuroko, para el horror de Kagami.


Al llegar a la estación de tren, Kagami se dio cuenta de algo muy importante.

"Creo que se están olvidando de algo" una voz extremadamente familiar les habló desde atrás, y al darse vuelta, se encontraron con Kise, que seguía cargando Nigou en sus brazos.

Kagami se acercó al rubio, dispuesto a agradecerle por traer al estúpido perro de nuevo, ya que si lo perdían Kuroko le arrancaría el alma y la haría un batido. Pero al tratar de sacarle el perro, el can no se dejaba. Es más, le gruñía.

El pelirrojo estaba a punto de gritarle, pero parecía que Kise tenía una mejor idea. "Oh, creo que no me queda más que acompañarlos, considerando que Nigoucchi no quiere dejarme."

Aomine y Kagami dijeron al unísono: "Claro que no. Estás loco."

Pero su negación no evitó el destino de que Kise se sentara con ellos en el tren camino a Tokio, con un Nigou durmiendo en los brazos del rubio con una expresión muy contenta.

Kagami odiaba a ese malévolo perro y a su malévolo dueño al cuál todo Kaijou amaba.


"Muy bien, ¿a dónde irán ahora?" preguntó Kise una vez se bajaron del tren.

"A Shutoku, por supuesto." Contestó Aomine mientras caminaba a la dirección aproximada de la preparatoria.

"¿Por qué no fuimos ahí primero antes de tomarnos el tren a Kanagawa considerando que estaba acá?" preguntó un muy frustrado Kagami.

"No me presiones, todo tiene un orden. Hay ciertas normas que uno tiene que seguir." Aomine declaró muy filosóficamente mientras avanzaba.

"Por cierto, ¿cómo saben que Midorimacchi está practicando ahora?"

"No lo está, están por ir a almorzar, lo que hace de este el mejor momento para ir a visitarlos."

Kagami iba caminando junto a Kise, pensando que la Generación de los Milagros era un circo con sus integrantes siendo unos monstruos en cuanto a basketball se refería, y eso ni siquiera agregando la conexión mental que compartían.

El pelirrojo suspiró, y buscó en sus bolsillos su celular para ver la hora, pero el único teléfono que encontró fue el de Aomine. 'Eh?' pensó, mientras revisaba sus bolsillos de nuevo. "¿Dónde está mi celular?"

Tan ocupado estaba buscándolo, que no se dio cuenta de que Aomine comenzó a caminar más rápido. Y más rápido. Tanto que ya les llevaba unos cuantos metros de delantera.

"¿No lo tiene Aominecchi? Hoy me estuvo mandando mensajes de tu celular para decirme que iban a ir a Kaijou." Comentó Kise.

Eso hizo que Kagami se detuviera por un minuto, y luego miró a Kise con las mejillas sonrosadas y una expresión homicida.

"Para confirmar, ustedes no tienen una conexión mental ¿no?"

"¿Conexión mental? ¿Por supuesto que no? ¿Quién te dijo eso?"

"Nadie. Ahora si me disculpas, tengo que cometer un homicidio."

Y fue extremadamente bueno que Aomine llegara a Shutoku antes de que Kagami consiguiera alcanzarlo, porque de lo contrario, iba a haber mucha sangre que limpiar.


Notas: Ahora le toca a Shutoku. ¿Qué les esperará a nuestros héroes y al nuevo agregado de Kise? ¿Acaso pasará lo mismo aquí también? ¿Acaso Aomine terminará siendo asesinado por Kagami? Manténganse sintonizados.

Aquí abajo contestaré los reviews anónimos (´∇ノ`*)ノ

Karkitty: Al final a todo Kaijou le terminó gustando Kuroko lol. Y sí, había subido esto antes, pero después me di cuenta que tenía unas cuantas cosas que arreglar y lo re subí. Pero no le digas a nadie… |・ω・`) Muchas gracias por leer y comentar!

Guest: Me alegro mucho que le hayas dado oportunidad a este fic después de las malas experiencias. Trataré de no romper el corazón de nadie (o‿∩) Ese Kuroko tiene mucho sex appeal, qué le va a hacer el pobre lol. Muchas gracias por leer y comentar!

Vecke: A todos se nos chotea el teclado alguna vez XD Muchas gracias por leer y comentar \(^0^)/

Hailey LL: No tengo suficientes palabras para agradecerte tus palabras, me han dejado encantada y muy feliz! Espero no decepcionarte con este capítulo. Y, contestando tu pregunta, no tengo mucha, eh, disciplina, así que no tengo idea de cuándo estaré actualizando, pero trataré de que sea lo más rápido posible. Siempre recibo amenazas para ayudar a inspirarme (^_−) Muchas gracias por leer y comentar!