BUENO, LO PROMETIDO ES DEUDA, ANTES QUE NADA NO SOY BUENO DESCRIBIENDO SITUACIONES SEXUALES, PERO LO HAGO POR QUE NO SE IMAGINARAN CUANTOS MENSAJES ME LLEGARONDICIENDO QUE PUSIERA UNA CONTINUACION...PUES AQUI ESTA!, LES TENGO QUE DAR UNA BUENA Y UNA MALA NOTICIA , LA MALA ES QUE NO PODRE PUBLICAR NADA POR AL MENOS UN MES, LA RAZON ES SIMPLE, ME IRE DE VACACIONES CON MI FAMILIA POR DOS SEMANAS, Y EN LAS OTRAS DOS ESTARE MUY OCUPADO CON LA ESCUELA, YA QUE NECESITO ENTREGAR ALGUNOS TRABAJOS Y PROYECTOS DE UN PROYECTO(ESPERO QUE ME HAYAN ENTENDIDO), ESA ES LA RAZON, LA BUENA ES QUE PARA ENTONCES TENDRE ALGUNOS CAPITULOS DE MI HISTORIA PRINCIPAL, SI QUIEREN QUE SIGA CON ESTA, PUES YA TENDRE LA CONCLUSION, EN FIN, SOLO LES AVISO PARA QUE NO PIENSEN QUE ABANDONE TODO EL TRABAJO QUE LLEVO POR DELANTE, TAMBIEN LES PIDO DISCULPAS POR LA HORRIBLE ORTOGRAFIA QUE TUVO EL CAPITULO 6 DE LA OTRA HISTORIA, COMO YA HABIA MENCIONADO, LO HISE EN DOS DIAS DEBIDO A QUE NO HABIA TENIDO TIEMPO Y NO LO TENDRIA MAS ADELANTE, POR ESO TUVE DOS DIAS PARA HACERLO, POR LO CUAL NO ME DIO OPORTUNIDAD DE CHECARLO CORRECTAMENTE, BUENO ESO ES TODO, DEJEN SUS REVIEWS Y ETC,ETC, ADIOSSSSS!
AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!
El grito se escucho en todo el valle de la paz, tanto que el eco causado llego hasta la gruta del dragón donde se encontraba Shifu meditando y aclarando sus ideas…
-(mañana necesitara algunos vendajes y una botella de agua oxigenada) – fue lo único que pensó Shifu al escuchar aquel grito proveniente de el guerrero dragón, sonrió ampliamente al saber que su hija adoptiva había hallado lo que necesitaba después de 11 años, pero también le molesto un poco la idea de lo que fuera que estuviera pasando en ese momento.
EN EL PALACIO
En los dormitorios, mas específicamente, en el cuarto de la maestra Tigresa se hallaban ella y el guerrero dragón, listos para la acción, la lujuriosa felina desenredo los vendajes que amarraban su cintura, en ningún segundo quito su mirada intensa del panda, Po por otro lado estaba entre deseoso y asustado al mismo tiempo, siempre que se trataba de Tigresa, era algo de lo que no saldría ileso o por lo menos indiscapacitado, aun así su sueño mas erótico se estaba volviendo realidad, al fin complacería sus deseos, Tigresa no pensaba distinto, sus hormonas habían dominado su cuerpo, pero no su mente, sabía lo que hacía y con quien lo hacía, no pudo más que excitarse mas al pensar en que Po la haya correspondido….
-emm…Ti-Tigresa? – pregunto Po aun semirecostado sobre la cama de la felina.
-si Po, que acaso no aguantas más? – dijo la felina con su cola totalmente erizada, su mirada coqueta hacía temblar a Po como gelatina.
-estás segura de esto?...conmigo? – pregunto de apoyando el peso de su cuerpo sobre sus manos.
-si Po, estoy más que segura, después de todo, tu eres el único con el que me siento feliz y completa – la felina termino de desenredar la banda que rodeaba su cintura, por causa de la gravedad, su pantalón cayó al suelo dejando ver su zona intima cubierta de su pelaje blanco – empecemos! – gruño.
Tigresa se subió encima de Po quedando arriba de su estomago, Po se acostó en la cama poniendo una cara placentera, tomo entre sus manos los enormes pechos de la felina, los acaricio con suavidad, al sentir el fino contacto del pelaje calientito de la felina no pudo más que excitarse aun mas, el pene de Po estaba totalmente erecto, su dureza era similar al de una roca, la felina sintió el miembro de Po rozar su espalda baja, soltó un fuerte ronroneo que hiso eco en toda la habitación, con sus garras rompió el short de Po para dejar ver su gran atributo.
-oye, esos eran los únicos que tenia – dijo Po de manera divertida y coqueta.
-ya no los necesitaras mas conmigo guerrero dragón – ronroneo, se acerco hasta Po para que ambos empezaran a besarse , la felina introdujo su lengua en la boca de Po y empezó a jugar con la de él, Po abrazo a la felina con su mano derecha, con la izquierda llevaba tomado uno de los enormes pechos de pelaje caliente, Po pudo sentir la esencia de la felina, era un aroma único que no había olido en toda su vida, por alguna razón, esto lo motivo a seguir consintiendo a su pareja, la felina tuvo el mismo sentimiento, Po tenía un olor único que ella no había captado a lo largo de su vida, sus hormonas habían estallado dentro de su cuerpo, ya había perdido la totalidad de su control…
-muy bien Po, espero que estés listo, porque yo ya lo estoy – la felina gruño y saco sus garras clavándolas en los hombros de Po, se paro incada justo debajo del pene de Po, con su cola rayada tomo el miembro de Po y lo guió dentro de su vagina, al sentir el mínimo rose los dos estallaron en un rio de placer, la felina fue bajando lentamente su cuerpo hasta quedar sentada encima de Po, mientras su lento descenso podía sentir que el pene de Po golpeaba sus adentros, el placer de ello la hacía vibrar y sentir que sus fuerzas se iban, Po pudo sentir el húmedo interior de Tigresa, un leve cosquilleo golpeo su estomago lo que hiso que todo su pelaje se erizara, ambos se quedaron mirando con sus caras devastadas en placer…
-P-Po, continua tu – dijo la felina en un tono débil que podía demostrar lo excitada que estaba.
Po asintió y se volteo quedando el arriba de ella, Tigresa quedo acostada boca arriba viendo a Po con una sonrisa débil y temblorosa, Po empezó a empujar su pene dentro de la vagina de Tigresa, empezó con movimientos leves, cada rose que Tigresa sentía en su interior era como si muchos fuegos artificiales estallaran dentro de ella, abrazo el cuerpo del panda y empezó a besarlo y a lamerlo en los labios, Po le correspondía los besos y dejaba que ella lo lamiera, le parecía enternecedor ver a su ídolo de esta manera, empezó a empujar con más fuerza dentro de la felina, Tigresa soltaba rugidos y gritos de placer, Po tomo los pechos de la felina, empezó a masajearlos y sobarlos con cariño mientras arremetía con más fuerza dentro de la felina, Tigresa ahora gritaba y sudaba con mucha frecuencia, después de 2 minutos repitiendo los mismos movimientos, Po pudo sentir que estaba a punto de eyacular, Tigresa tenia orgasmos múltiples en su vagina, en su abdomen revotaban fríos cosquilleos eléctricos que le robaban el aire del placer, pronto Po sintió su semen en la punta de su pene..
-AAAAAAAAAAAAAH! – grito en placer, cuando el semen de Po baño todo el interior de la felina, esta no pudo más que derretirse en la cama.
-no pares, no pares!, sigue – gruño Tigresa con el seño fruncido, Po asintió y siguió arremetiendo contra la felina, su interior húmedo y pegajoso seguía dándole mucho placer.
Tigresa pudo sentir que su ultimo orgasmo se avecinaba, rápidamente sus pupilas se dilataron, su cola se erizo en su totalidad, por instinto clavo sus garras en el pecho de Po, gruño como nunca lo había hecho.
Po grito pero esta vez no fue de placer, sino de dolor, no pudo más que desquitarse con ese audible tono sonoro que su boca emitía, unas pequeñas lagrimas de dolor salieron por sus ojos, cuando todo acabo, Tigresa se volvió en sí y desclavo las garras de el pecho de Po, lo abrazo con toda su fuerza y empezó a besarlo apasionadamente…
-Po, eso fue muy radical! – dijo la felina entre beso y beso, Po sonrió tiernamente y recargo su cara entre los pechos de la felina para poder sentir su pelaje que ahora estaba húmedo.
-te amo gatita, y yo también pienso que eso fue asombroso – dijo Po mientras cerraba sus ojos con su cabeza entre los pechos de la felina – a por cierto, me gusta ver tu pelaje blanco.
-gracias Po, yo también amo sentirte en mi cuerpo – ronroneo mientras besaba la cabeza de Po.
Po abrió sus ojos, lentamente retiro su miembro viscoso de la vagina de Tigresa, se sentó a un lado de la cama y empezó a respirar un poco agitado, la felina se sentó a la par de él para apreciar sus ojos verdes intensos.
-sucede algo Po? – pregunto la felina al notar la rara expresión de Po.
-es solo que estoy un poco cansado, es todo – dijo Po, volteo a ver a los ojos color rubí de la felina, le sonrió tiernamente y la beso.
La felina sonrió y le correspondido el beso, Po se recostó de nuevo en la cama viendo el gran techo de madera que los protegía del sol.
-soy el panda más feliz del mundo – dijo Po mientras seguía con su vista hacia arriba.
Tigresa rio levemente, se recostó a un lado de su pareja, lo abrazo con su extremidad izquierda y dejo caer su cabeza en el brazo de Po.
-te amo Po, por favor, nunca me dejes – paso su cola por la nariz de Po, este le dio un beso, Tigresa empezó a ronronear hasta que sus ojos quedaron totalmente cerrados, Po miro como la felina estaba abrazado a el pecho de él mientras ronroneaba, beso el rombo negro de su cabeza y la abrazo con su otro brazo.
-(eres el mejor regalo que he tenido en toda mi vida Tigresa, jamás te dejare, jamás!) – después de pensar, Po sonrió y empezó a cerrar su rostro tranquilamente, pero repentinamente cambio su gesto de tranquilidad a una de dolor, observo las grandes marcas de las garras de Tigresa en su pecho y hombros, el ardor empezó a hacerse presente en su cuerpo, trato de ir a limpiarse las heridas pero la felina no lo soltó, Po no pudo contra su fuerza y se rindió quedándose dormido con esa dolorosa sensación.
En la mañana…
El sol salía de nuevo poniendo sus calurosos rayos a la vista de los habitantes del valle de la paz, de nuevo la sombra de las grandes montañas rocosas cubrían con su sombra algunas partes del valle, como si de rompecabezas se tratasen, pero algo era diferente, en el palacio de Jade, ya no se sentía el ambiente de tención, sino uno de tranquilidad, las flores ya no temían mostrar sus pétalos, el lujoso brillo de las vitrinas entraba en forma de traga luz por los ventanales del palacio, el maestro Shifu y 4 de los 5 furiosos notaron que había mucha tranquilidad en el lugar, como siempre, estaban por dar las 7:00 am y el campanario estaba a punto de sonar…
GONG! GONG! GONG!
El maestro Shifu yacía parado a las entradas de los dormitorios, esperando el saludo respetuoso de sus alumnos, al instante salieron 4 furiosos de las habitaciones haciendo una reverencia y dando un cordial saludo…
-BUENOS DIAS MAESTRO SHIFU! –
Dijeron los Mono, Mantis, Víbora y Grulla…
-donde están Po y – el maestro Shifu reacciono al instante, como si un balde de agua fría hubiese caído a sus espaldas, ya había recordado por que sus dos mejores alumnos no se hallaban presentes en ese momento – bueno alumnos, vayan a desayunar, los veré en el salón de entrenamiento.
-pero maestro, donde están Po y Tigresa? – pregunto Víbora un poco ansiosa.
-salieron desde temprano a un asunto que yo les encargue, ahora, retírense! – dijo Shifu al ver lo metiches que eran sus alumnos.
-sí pero… y quien cocinara? – pregunto Mantis preocupado.
-así es maestro, si Po no está – dijo Grulla tratando de terminar el dialogo.
-comerán lo que haya y punto! – hablo Shifu en un tono molesto – después del entrenamiento podrán ir a comer al restaurante del señor Ping – dijo en un tono suave para no levantarle sospechas a sus alumnos.
Mono y Grulla se miraron confusos, al igual que Víbora y Mantis, pero no le dieron más vueltas al asunto y se retiraron al tomar su desayuno, aunque cierta reptil no había quedado muy conforme con estas respuestas y pronto se enteraría de lo que fuese que sucediera con sus dos amigos.
Una vez que todos se habían ido, el maestro Shifu dio media vuelta, y camino hasta las habitaciones de sus dos mejores alumnos hasta que quedo frente a ellas, miro a sus lados tratando de adivinar en cuál de las dos estaban durmiendo, con un gesto relajado y un suspiro se encamino hacia la puerta de Po, toco suavemente 3 veces seguidas.
-Po?, Tigresa? – pregunto Shifu en un tono bajo, al no escuchar alguna señal repitió el mismo proceso pero más fuerte, supo que no se encontraban en la habitación, ya que Po podría tener el sueño muy pesado, pero Tigresa era una felina, y por naturaleza tenia orejas más sensibles.
Camino hasta quedar frente a la habitación de su hija, toco suavemente hasta que pudo escuchar la voz de la felina avisando que ya salía…
Tigresa se estaba vistiendo lo más rápido que podía, puso los vendajes en sus pechos, tomo su pantalón y junto con su camisa la amarro por encima con las bandas blancas que usaba de cinturón, abotono su camisa roja y un poco despeinada y desorientada se dispuso a salir de su habitación para quedar frente a su maestro.
-bu-buenos días maestro Shifu – dijo la felina con un ojo medio cerrado, se podía notar su nerviosismo a kilómetros, Shifu sonrió malévolamente, sabía lo que había pasado, pero como padre a hija, quería probar hasta donde podía ocultarle la verdad.
-buenos días Tigresa, que ha pasado, te sientes mal?...nunca te despiertas tarde – dijo Po con falsa preocupación, mientras que por sus adentros se moría a carcajadas.
-di-disculpe, ma-maestro, es solo que me desvele entrenando anoche, es por eso – dijo Tigresa mientras volteaba sus ojos hacia otro lado.
-oh…..es curioso, yo anoche estuve rondando el palacio por si algún intruso quisiera probar su suerte, pase por todos los lugares de aquí y no te vi en ninguno, raro no? – dijo Shifu con falsa curiosidad, estaba poniendo de nervios a la felina y lo hacía más rápido de lo que creía que funcionaria.
-ssi, maestro, es que, no entrene aquí, fui al bo-bosque – dijo la felina moviendo su cola un poco agitada, estaba muy nerviosa y asustada.
-mmm….bueno, te creo – dijo Shifu fingiendo relajar su rostro, se dio cuenta del gran suspiro que dio Tigresa, Shifu sintió que una enorme carcajada resonó en todo su interior, pero el interrogatorio incomodo no acababa ahí – oye Tigresa, no has visto al guerrero dragón?…anoche lo busque por todo el palacio pero no lo vi por ningún lugar, no sabes algo sobre su paradero?.
-en-enserio?,Po no está?, que raro? – dijo la felina entre nerviosa y presionada.
-el entreno contigo verdad?, digo, si tu saliste afuera anoche y el desapareció al igual que tu, me imagino que estaba contigo no es así? –dijo Shifu, al ver que tenia a la felina contra la pared no pudo más que sonreír, se estaba mordiendo la lengua para no estallar en carcajadas.
-y-yo?, p-po?...Po se despertó por un refrigerio maestro, el no estaba conmigo – digo Tigresa tratando de sonar lo más firme posible.
-yo nunca te pregunte sobre si Po había ido a la cocina – dijo Shifu encerrando a Tigresa en su propio juego.
La felina se sintió acorralada, no pasada nada creíble por su mente, antes de suspirar derrotada y decir toda la verdad se escucho un ruido proveniente del armario de ella.
-que es eso? – pregunto Shifu fingiendo una cara de curiosidad.
-es afuera maestro, quizás los demás se encuentren entrenando ya – dijo la felina mientras se paraba en la entrada de la puerta.
-Tigresa, el ruido proviene dentro de tu cuarto, voy a entrar – dijo Shifu poniendo una cara seria, la felina le impidió el paso parándose frente a él.
-no lo creo maestro, quizás escucho mal, puede ser el eco del ruido, sabía que en las paredes-.
-tigresa?! – dijo Shifu viéndola seriamente, la felina se aparto de la puerta agachando la cabeza derrotada, Shifu abrió la puerta del armario para encontrarse a un Po de cabeza con mucha cosas y ropa encima de él – PANDA! QUE SIGNIFICA ESTO! – dijo Shifu tratando de sonar molesto, pero faltaba poco para que estallara en carcajadas.
El pobre Po salió de una marometa de el armario, cayo sentado en el suelo, con la respiración agitada y el nerviosismo a flor de piel miro tímidamente a su maestro que lo miraba seriamente.
-ho-hola, maestro Shifu, que tal a mañana? – pregunto Po de manera tímida.
-que haces en el armario de mi hija panda! – dijo Shifu con fingiendo ira.
-bueno, es que yo, ella, estábamos – Po se puso rojo y nervioso al mismo tiempo, no sabía cómo decirle lo que había pasado en la noche con él y con Tigresa.
-estaban qué?...y porque tienes esas heridas en tus hombros y pecho? – pregunto Shifu con molestia en su voz, observo que la felina se sonrojo a tal grado que ni su pelaje lo pudo ocultar, por un segundo sintió que un escalofrió recorrió su cuerpo, era de solo pensar en que había hecho la felina con el pobre guerrero dragón.
-bueno, vera, es que me corte con una espada al estar practicando con ella y –
-PANDAAA!-
-de acuerdo!, de acuerdo! Yo le hice compañía a Tigresa anoche, se que está muy molesto pero por favor no me mate! – grito Po, cerro sus ojos esperando una tremenda golpiza por parte de su maestro, pero nada vino, solo sentía el ligero correr del viento por su cara, abrió los ojos para encontrarse con una Tigresa muy asustada y con un panda rojo con una sonrisa cálida – que pasa, no he muerto aun?.
-JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA!-
Po y Tigresa se miraron confundidos al ver a su maestro y padre riendo a carcajadas, por un momento la idea de que Shifu se había vuelto loco por la ira paso por la frente de los dos guerreros.
-hay dios!, hace mucho que no reía de esta manera, realmente me han alegrado la mañana – shifu cambio su gesto cómico a uno serio – sé lo que está pasando entre ustedes dos – dijo en un tono frio.
-Q-QUE ES LO QUE SABE MAESTRO? – dijo Tigresa al borde del nerviosismo.
-lo sé todo hija, Po vino en busca de mi ayuda porque decía que actuabas muy extraño, fue entonces que me di cuenta que por fin habías hallado a ese alguien que esperaste durante 11 años – dijo Shifu relajando su gesto.
-padre yo…no se qué decir – dijo Tigresa angustiada.
-no hay nada que decir hija, estoy muy orgulloso de ti, al fin encontraste la felicidad y posiblemente la paz interior – Shifu le dio un abrazo a la felina que tomo por sorpresa.
Con lágrimas de felicidad en su rostro, la felina correspondió el abrazo dejando caer algunas de ellas en el hombro de su padre, Po sonrió y disimuladamente camino hasta la puerta para salir tratando de no hacer ruido.
-PANDA! A donde crees que vas! – dijo Shifu separándose del abrazo de Tigresa, ambos voltearon a ver hacia la puerta para encontrarse con Po tratando de salir desapercibido.
-eh!, no yo voy a ningún lado jeje, lo que pasa es que escuche un ruido en la cocina y pensé en ir a ver jeje – Tigresa y Shifu notaron el nerviosismo de Po, la felina frunció el ceño, pensó que estaba tratando de huir de la situación, Shifu por otro lado tenia media sonrisa en su cara.
Ambos caminaron hacia Po para quedar junto a él…
-Po a donde crees que vas? – pregunto la felina en tono molesto.
-no, ya te he dicho que no iba a ninguna parte Tigresa jeje – Po se sintió intimidado por la mirada seria de la felina, le recordó a la vez que quería sacarle la verdad en la cárcel de Gongmen.
- Guerrero dragón, espero que cuides bien de mi hija, si no te hare sufrir como no te lo imaginas – dijo Shifu con cierta frialdad que le causo mucha mas intimidación a Po aun.
-de- de acuerdo maestro, cuidare bien de ella, aunque ella sea la que termine salvándome como siempre – dijo Po, lo que causo que Shifu y Tigresa sonrieran alegremente.
-bueno, los dejo solos, les daré el día libre para que disfruten de su compañía, solos – dijo Shifu guiñándoles el ojo, se dio media vuelta y empezó a caminar hasta que Po lo detuvo.
-a que se refiere con solos? – pregunto Po nervioso por la respuesta que Shifu fuera a darle.
-soy viejo, no tonto, esas heridas no te las hiciste por accidente Po, Tigresa fue la culpable de ello, no quiero decir él como porque me arrepentiré de haberles dado el día, así que si me necesitan estaré meditando bajo el árbol de duraznos sagrados.
- (mierda, lo que menos quería era quedarme solo con ella, sigue actuando muy extraña, aunque después de lo que hicimos anoche, no debo extrañarme de nada que haga)- Po estaba tan metido en sus pensamientos que no oía que Tigresa le estaba hablando.
-PO! – grito la felina muy molesta , Po dio un salto por el susto, saliéndose de su mente puso total atención en Tigresa que lo miraba de brazos cruzados molesta.
-que pasa gatita – pregunto tímido, alcanzo a entrecerrar los ojos con un poco de miedo.
-en que estabas pensando? – pregunto curiosa.
-en nada gatita, mejor vamos a desayunar – Po no le dio oportunidad de decir a la felina, salió a toda prisa del área de habitaciones, Tigresa gruño por lo bajo y camino en silencio hacia la cocina.
Una vez que entro, pudo ver que Po estaba agitado sacando algunos recipientes para hacer el desayuno, de nuevo sus instintos empezaron a alborotar sus hormonas, no creía posible que eso le estuviera pasando a ella, Po seguía distraído con la comida.
-y que va a querer mi princesa enojona para desayunar! – pregunto Po con mucha carisma, pero sintió un leve golpe en el hombre que ya se lo veía venir – Ouch! Y eso por qué? – pregunto Po mientras se sobaba el hombro.
-Por decir que soy enojona sabiendo que soy muy tranquila – dijo la felina con una sonrisa sarcástica, Po la miro con el mismo gesto, luego concentro toda su atención en los trastos donde preparaba los alimentos – Po quiero comer algunos fideos, que te parece?.
-me parece perfecto princesa eno – pudo ver que la felina apretó su puño dejando escuchar el leve crujido de sus nudillos – princesa feliz, si! Eso es jeje.
-así esta mejor .
-como sea – dijo Po. Una vez terminado el desayuno, ambos se sentaron a comer uno al lado del otro, empezaron a platicar sobre temas diversos hasta que sus platos quedaron totalmente vacios, Po se levanto de la silla en la que se hallaba sentado, deposito su plato en el fregadero, cuando se dio media vuelta observo que la felina seguía sentada viéndolo de manera coqueta, agitaba su cola de arriba hacia abajo como si estuviera esperando algo…
-sucede algo Tigresa? – pregunto un poco nervioso.
-tu eres lo que me sucede Po – dijo la felina en un tono coqueto.
-( hay dios, aquí vamos de nuevo, maldigo el día en que me enamore de una felina….en que estaba pensando) okeyy, tengo que ir por algunos vendajes y por un poco de desinfectante, también tengo que pasar por la casa de papa por algo de ropa, volveré al mediodía – empezó a caminar hacia la salida de la cocina pero sintió que lo sujetaban de el hombro, era la mano de Tigresa.
-tu no iras a ningún lado a menos que yo te lo permita – Po escucho el gruñido de cierta felina que estaba parada detrás de el, Tigresa se acerco hasta quedar al oído de Po – estoy lista para el segundo round – al escuchar esto, Po abrió los ojos exageradamente, se dio media vuelta para ser aprisionado por los labios peludos de la felina, no se resistió, se dejo llevar por la calidez de el beso.
-( a quien quiero engañar, estoy con la mujer de mis sueños, y no puedo más que ponerme feliz al saber que está loca jeje) – Po sintió que la felina lo estaba jalando hacia su cuarto – oye princesa, no crees que debamos esperar, no hace más de una hora que nos despertamos de una noche tan intensa y quiero descansar un poco, además tengo que hacer eso que te digo.
La felina gruño mientras lo veía con el ceño fruncido, apretó la maño de Po con algo de fuerza, la suficiente para que Po sintiera dolor.
-está bien, ya entendí!, lo hare más tarde pero no me mates! – dijo Po arrodillado tratando de zafar su mano del fuerte apretón de Tigresa.
-bien, si mi padre nos dio el día libre es por algo Po, y no quiero desperdiciarlo bajando al valle a hacer unas cuantas tonterías – dijo la felina mientras jalaba a Po a su cuarto.
-bien decía Oogway que tendría que pagar un precio por tener algo bueno – murmuro Po, pero los oídos sensibles de la felina alcanzaron a oír los murmullos de Po.
-que dijiste Po! – dijo la felina mientras volteaba la mitad de su cara hacia Po.
-nada princesa, son tonterías jeje – ambos entraron al cuarto de Tigresa, en cuanto la felina cerró la puerta, se abalanzo sobre el pobre Po que únicamente cerró los ojos esperando a que su amada felina lujuriosa empezara con la acción.
-Po, soy toda tuya, hazme lo que quieras – ella ronroneo, sus ojos color rubí brillaban con mucha intensidad, Po la miro tiernamente – que sucede Po, quieres que empiece yo?.
-hazme el bárbaro honor( si esto sigue así, pronto tendré que ir al hospital para que me cosan las heridas) – Po se acostó en la cama boca arriba, la felina lujuriosa dio un salto al estomago de Po, ambos se miraron por unos segundos – eres el ser más bello que pueda existir Tigresa.
-gracias Po – ambos empezaron a besarse, las mejillas de ambos estaban totalmente coloradas.
Entre cada muestra de afecto y pasión, las prendas de ambos fue desapareciendo de sus cuerpos, la intensidad y el deseo ahogo todos los buenos y malos pensamientos, en el momento no podían mas que intercambiar miradas de felicidad y absoluto placer, sus cuerpos estaban conectados, ambos sentían el latir de la sangre del otro, la felina ahogaba sus gritos de placer en el pecho de Po mientras clavaba sus garras en hombros y espalda, Po no sentía dolor, veía a la su pareja disfrutar cada segundo de su eterna pasión, no podía pedir otra cosa en el mundo, el ronroneo de la felina hacía eco en toda la habitación, el sol dejaba entrar ligeros rayos amarillos por la ventana marcándolos en el cálido y húmedo pelaje de ambos, después de media hora de placer e intensidad sexual ambos se quedaron recostados viéndose el uno al otro…
-en un día he recuperado todo lo que he perdido durante 20 años, y todo gracias a ti Po, el amor de mi vida – Tigresa recargo su cabeza en el pecho de Po, subió una pierna en su estomago, enredo su cola en la pierna de Po.
-que puedo decir, yo estoy más que feliz, mi segundo deseo se ha vuelto realidad, lo que jamás creí que pasaría – Po beso la frente de Tigresa lo que causo que ella dejara escapar un gran ronroneo.
-que tienes Po, sucede algo? – pregunto la felina al notar que Po se había quedado serio.
-no es nada princesa, es solo que ahora que somos pareja, me da miedo que te hagan daño por mi culpa – Po seguía sin despegar su vista del techo.
-ah, es eso, Po descuida, eso nunca pasara, después de todo soy la gran maestra Tigresa, no es así?, y tu eres el guerrero dragón?, puedes con todo lo que te haga frente – la felina le dio un beso en la mejilla a Po, lo que hiso que se pusiera feliz.
-tienes razón princesa – Po se levanto de la cama haciendo a un lado a la felina, lo que la dejo desencajada.
-a donde crees que vas Po? – pregunto Tigresa, se levanto quedando enseguida de Po que se estaba poniendo los shorts, amarro una banda alrededor de su cintura para evitar que estos se cayeran porque Tigresa ya se los había roto, al no escuchar respuesta Tigresa se molesto – te hice una pregunta Po, ahora que eres mi pareja me debes de poner atención entendiste?.
-que?, ah sí perdona (huy, tengo que trabajar en esa actitud si no quiero volverme loco por culpa de ella) que decías Tigresa? – Po termino de abrochar su banda alrededor de su cintura.
-dije que si a donde ibas? – ella se cruzo de brazos un poco molesta, empezaba a sentir celos sin siquiera tener algún motivo.
-tengo que ir al valle, ir con papa por algunos shorts nuevos, también por algunos vendajes y un poco de desinfectante – Po camino hacia la puerta pero al salir la mano de Tigresa lo detuvo.
-espera Po, iré contigo.
Después de que Tigresa se pusiera su ropa habitual, ambos salieron del cuarto de ella para dirigirse a la cocina, cuando llegaron vieron que sus compañeros estaban tomando la hora de la comida.
-AH! SALVENSE QUIEN PUEDA! – dijo Mantis al ver a Tigresa parada en la puerta.
-CORRE MANTIS, CORRE! – Mono iba a salir corriendo, Grulla ya estaba en la ventana a punto de tomar el vuelo y emprender su huida pero algo los tomo por sorpresa, incluso a Víbora.
-hola compañeros, no es un linda día el de hoy? – pregunto la felina muy animada, casi dando saltos de felicidad.
-está bien, QUE LE HICISTE A TIGRESA! – gritaron los 4 al unisonó al ver el rarísimo comportamiento de Tigresa.
-pero si soy yo, porque preguntan eso? – dijo la felina sin entender nada.
-es que hace algunos días estabas loca de la furia, y ahora estas muy feliz y contenta – Víbora se acerco y le toco la frente para averiguar si no tenía fiebre o algo por el estilo.
-bueno, es es porque…si siguen haciendo preguntas los acecinare en el entrenamiento – la felina gruño en bajo para que nomas ellos la escucharan.
Al ver esto, Víbora y los otros se relajaron y se volvieron a sentar en sus respectivos lugares..
-y…..está de vuelta – dijo Mono retomando su plato de fideos para seguir comiendo.
Al instante Po entro por la puerta, de nuevo los 4 tenían muchas preguntas que circulaban en sus mentes al ver que el panda tenia severos rasgúñones en el pecho y hombros, pero la mirada asesina de la felina les impidió abrir su boca de nuevo, Po entro y se sentó en silencio a comer junto a sus compañeros, cuando todos habían terminado Po y Tigresa se quedaron en la cocina recordando que tenían la tarde libre, la felina se levanto del asiento y camino hasta donde estaba Po para quedar a un lado de el…
-Po – canturreo en un tono coqueto que el panda escucho, la felina se acerco hasta quedar en el oído de el – te espero en mi cuarto para el round 3 – al decir esto, la felina salió de la habitación dejando a Po hecho piedra.
-(pero que rayos, si no hace más de una hora que estuvimos haciéndolo!, que acaso nunca se cansa!) – Po salió a toda prisa en busca del maestro Shifu este se hallaba sentado frente al estanque de lagrimas sagradas meditando, hasta que llego Po.
-que sucede panda? – pregunto Shifu sin abrir sus ojos.
-maestro, tiene que hablar con Tigresa, este día me a pedido que hagamos ya sabe que dos veces, pero ahora quiere ir por la tercera, y todo en un solo día – dijo Po un poco alterado por la situación, Shifu abrió sus ojos y se dio media vuelta para ver que Po tenia las marcas de las garras aun más grandes.
-eso debe doler, pero ni modo, ahora te aguantas, estaba pensando en ponerte un castigo, pero ahora que lo pienso no hay mejor castigo que mi hija jajaja – Shifu rio malévolamente, Po suspiro y bajo la cabeza nervioso.
-maestro, cuando acabara esto? – pregunto recuperando la calma.
-esto durara entre dos o tres semanas guerrero dragón, será mejor que prepares algunos vendajes y desinfectantes para lo que venga – Shifu se rio a carcajadas al ver la cara de impresión de Po.
Desde una vista del cielo se ve a Po bajando las mil escaleras del palacio a toda velocidad, como si el mismísimo diablo lo persiguiera.
¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!
¡ESTO DEBE SER UNA BROMA!
CONTINUACION?, SOLO LOS REVIEWS LO DIRAN!
