Los personajes de Saint Seiya no me pertenecen a mi si no a Masami Kurumada, esto es sin ningún fin de lucro.

Dedicado a mi preciosa Neith Akemi, de parte de Milongas, Dite y mi personita.

Capitulo 2:De bromas y un bote.

Milo y Shaina.

El sonido del agua guiada por el viento, rompiendo con su bote la quietud era reconfortante. Y ahora agradecía que su diosa les hubiera enviado hasta aquel lugar en una de esas reuniones para la fraternidad y convivencia entre la orden dorada y algunos cercanos invitados como Shaina y Marín. No podía ser mejor, el sol delicioso cayendo sobre la piel, algunas lechosas haciendo sombra a su alrededor, bocadillos en una pequeña nevera y las bromas de sus amigos.

Como eran muchos, Milo no tuvo pena alguna en viajar en ese lago en compañía de su mejor amigo Camus ,que en momentos aprovechaba para leer su libro de bolsillo, el juguetón Leo y Aioros revolviendo el cabello a su otro igual, mientras los demás compañeros estaban repartidos en otros tantos botes que habían rentado. Desde la orilla del bote donde estaba desparramado, pudo observar a su diosa viajando acompañada de los cinco santos de bronce en un navío, así como Shaka, Aldebarán, Kiki y Mu lidiando con los remos en otro y a unos metros, una presencia que le desconcertaba.

Y ahí estaba ella, Shaina, en un bote en compañía de Afrodite, Máscara de Muerte y Dohko. Cualquiera diría que ese navío era bastante temible, mas quizá Shion había mandado al de Libra para asegurarse que se mantuvieran en paz y disfrutaran de la armonía del lugar.

Sin embargo, las pupilas del escorpión estaban totalmente pérdidas en ella. Su lindo cabello se mecía con el viento y le rozaban la mascara de plata que poseía; parecía tan frágil, tan dócil que pensase que no era la indomable amazona que todos conocían.

¿Cómo había logrado hipnotizarse de ella?. Sencillo, conocía todo lo que se decía de Shaina, el miedo que su solo nombre provocaba y un afortunado día, el Patriarca le pidió que colaborara con ella para crear un nuevo recinto de amazonas, oportunidad que no desaprovecharía ya que seguro su principal adicción había en abundancia:"mujeres".

Al principio fue difícil la convivencia, sobretodo a la hora de ponerse de acuerdo con las indicaciones que le daban ambos al personal, incluso llegando a gritonearse y declinar en muchas opciones.

Fue entonces que sucedió, la mayoría del tiempo la pasaba con él y ella a la vez con él, incluso negándole la posibilidad de andar tras las amazonas por las demandantes jornadas de supervisión. Y así, la fue descubriendo poco a poco, supo de su afecto a las fresas, a que tendía a sobarse el cuello cuando su tensión no le daba para mas y ella a la vez, conoció que el bicho era tan adicto al chocolate, cervezas y panecillos como las mujeres.

Poco a poco Shaina fue mermando la poca paciencia que el alacrán tenia y en una discusión, el santo perdió la cordura, le despojo de su metal y la besó. Pronto el santo sintió su mejilla arder del revés que recibió de la amazona y a la vez descubrió un par de lagrimas, mezcla de indignación y desconcierto a través de los mas bellos ojos cristalinos que había visto.

Jamás pudo olvidarlos ,ni el dulce sabor que ella había dejado impregnado en él. Había tenido a infinidad de mujeres, pero ninguna, ninguna lo había envenenado como esa cobra.

Poco a poco su ánimo pareció cambiar cuando la amazona decidió no trabajar mas a su lado, sus amigos lo decían y se sentía preso en su Templo sin verla, sin tenerla y aunque deseaba con ansias locas decirle cuanto le importaba, sabia que ella no abriría su corazón por nadie, sobretodo porque la ultima media hora no había cambiado de dirección su vista hacia Pegaso y Athena que disfrutaban estar abrazados.

Entonces una voz lo saco de sus pensamientos:

—Te la vas a acabar de tanto mírarla—murmuro divertido Camus mientras el par de hermanos le secundaban.

—Ya bicho, dile lo que sientes—bromeo jugueton Leo mientras le echaba agua del lago en la cara al santo.

Escorpio manoteo fastidiado y se quito los retos del agua de la cara, dirigiéndose a ellos:

—No te metas gato revoltoso, además no voy a aceptar consejos de un gato pulgoso que se tardo casi toda una vida en decirle su amazona cuanto la quería.—puntualizo alegre—Si no la sorprendías acurrucada en tu Templo sin máscara, jamás se lo hubieras dicho.

—En eso tiene razón—bromeo Aioros ganándose el gesto de reproche del menor.

—Además...—suspiro volviéndose hacia ella—sabes que esa no es la cuestión, no se trata de lo que yo diga ó haga, si no de lo que ella piense.

—Deberías intentar o así jamás sabrás, además si pasa algo malo, aquí estaremos Camus...—el mencionado alzo su ceja y miro a Leo— y yo para recoger los pedacitos de Milo que deje ella.

El trío rió armonioso mientras el alacrán los miraba inquisitivo a todos.

Por otra parte, la Cobra permanecía muda en el navío junto a Piscis y Cáncer, que bromeaban sobre la forma de remar de ambos y Dohko permanecía dormitando con una revista sobre su cabeza. Fue entonces que Máscara golpeó a Dite con su codo y le indico que analizara a la distraída amazona y sin querer se percato que Escorpio también devolvía la mirada hacia su bote.

Fue entonces que a ambos se les dibujo una sonrisa sombría y decidieron divertirse un poquito, pero solo un poquito mas con ambos y ponerle sabor a aquel aburrido paseo fastidiando al bicho.

—Y bien...—pregunto el italiano atrayendo la atención de la dama—Cobra, ¿qué te parece este paseo?.

La fría amazona aventó sus cabellos tras su hombro y contesto sin interés—Me parece una pedida de tiempo, tenía cosas más importantes que estar aquí, como entrenar a las nuevas amazonas de Oriente.

—Y aun así...accediste—puntualizo interesado el sueco en un tono bastante seductor— ¿por qué?

Aquella pregunta tomó por sorpresa a la amazona, ya que en realidad, ni ella lo sabía. Quizá había sido por la sensación de sentirse obligada gracias a su diosa, o quizá porque Marín le objetó que seria una descortesía negarse o quizá porque el santo de Escorpio le dijo que era una buena manera de convivir o quizá y solo quizá porque Seiya... fue la ultima persona que la convencía de ello.

Al final, la amazona alzo sus hombros desinteresada y con ello basto para que en el santo de Piscis encendiera su curiosidad y perfidia. Cáncer compartió una mirada cómplice con el santo de las rosas para que notara la mirada que les perseguía de Escorpio y sin pensarlo, se allego hasta donde estaba sentada la amazona y se reposo a su lado, recargando su codo en el bote en una pose seductora, sorprendiéndola.

—Me dio curiosidad Shaina— el santo de Piscis comenzaba a coquetear descarado con el fin de pronto atraer la atención del pequeño bicho que les vigilaba. — ¿sabes nadar?

— ¿Pero qué clase de pregunta es esa?, claro que lo se—contesto arrogante la dama.

El de piscis sonrió provocativoSeguro que si caes en un lago como este, no podrías salir y alguien como yo te tendría que rescatar.

Por su parte, Escorpio se enderezó del bote y afilo su mirada hacia el caballero de la duodécima casa al instante en que vio su singular interés de asechar a la amazona, y así ,le imitaron sus demás compañeros.

— ¿Qué le sucede a ese idiota?—murmuro Milo absorto en los movimientos del otro. — ¿De cuando a acá le habla con tanta familiaridad?

—Tranquilo bicho—objeto el felino observando a su inquieto amigo—si Shaina te rechaza a ti, ¡a ti, él supercasanova!, imagínate lo que hará con Dite.

Suspiro Leo despreocupado mientras Camus y Aioros veía intranquilos la escena. —No hay de que preocuparse.

Mientras que en el bote, Piscis, jugueteaba con un mechón celeste de su cabello y extendía su brazo en el borde del navío para alcanzar el hombro de la amazona, quien parecía perturbarse al tacto delicado de los dedos del sueco. El pez al no observar reacción aparente de la amazona aproximo su cuerpo lentamente hacia ella, apresándola entre la corta distancia.

La amazona no entendía lo que sucedía con su superior y su extraño comportamiento, asi que al sentirse asfixiada ante la cercanía, se puso de pie en el bote en un movimiento mientras Milo apretaba sus puños, impotente. Segundos más tarde, el santo de las rosas tampoco dudo y se alzo en un intento de acorralarla tanto Cáncer disfrutaba de la escena que se le presentaba con su sonrisa cínica.

— ¿Segura amazona?—pregunto con su tono seductor el santo de Piscis arrinconándola en su desesperación al borde del bote golpeando sus rodillas.

— ¿Qué le sucede, caballero?—pregunto Shaina con cierto nerviosismo y sin querer, en un movimiento brusco debido a los remos, cayó al agua. El sonido estrepitoso del agua llamo la atención inmediatamente de todos, quienes giraron su mirada hacia el bote de Cáncer. Tras el sonido el maestro de Libra abrió sus ojos lentamente.

Equilibrándose aun en el navío, Piscis observo como la silueta de la amazona que se perdía en el lago y creyendo en su palabra, espero a verla surgir de la superficie.

— ¡Acercate, acercate gato!—exclamo Milo sin dejar de mirar hacia la superficie del agua. Ansioso, Aioria obedeció al alacran, quien buscaba con la mirada a Shaina.

—Oye ya tardo tiempo en salir—recalco Máscara de muerte hacia Piscis al cabo de unos segundos, que no sabía como reaccionar.

—Debe estar bromeando, ella dijo que sabia—susurro inmóvil el sueco, mientras buscaba con su mirada a la amazona.

—Bicho, eso no esta bien, ya debería de haber salido—refuto abrumado Aioria mientras se aferraba a los remos con preocupación.

Sin dudarlo y con la angustia corriendo por las venas, Milo se lanzo al agua. Tomó una gran bocanada de aire y arremetió con todas sus fuerzas en el agua para llegar hasta donde el creía que ella había desaparecido. La tierra y agua revuelta hacia difícil la visibilidad dentro del lago, sin embargo, el santo astuto busco con determinación hasta que encontró la silueta paralizada de la amazona.

Al irse aproximando, se percato que el pie de la amazona estaba atrapado en una alga y en sus intentos por salir a flote se enredaba mas, jalándola a la profundidad.

El santo la tomó entre sus brazos y al intentar sacarle, descubrió la fuerza de la planta arremetiendo contra la extremidad de ella. Inteligentemente se hundió mas en el agua, percibiendo la presión subiendo por los oídos de la misma y busco el origen del alga.

Al encontrarse con la planta, despejo el delicado pie de ella a pesar de la arena y plantas que se elevaban al revolverlas y al liberarla, el santo siguió el sendero del cuerpo de Shaina y en un impulso, posiciono sus manos alrededor de su cintura y la elevo hacia la superficie.

La mujer comenzaba a deshacerse y cerrar los ojos ante la fuerza desgastada. Los demás santos permanecían expectantes y al ver salir a Milo a la superficie con la silueta desfallecida de la italiana, se aproximaron a ayudarle .Aioria y Aioros ayudaron a subir a la amazona al bote y consecutivamente Camus se extendía la mano al alacrán para ayudarle.

Leo recostó a la cobra entre sus brazos mientras Escorpio se dejaba caer en el bote y trataba de aliviarse ante el repentino ejercicio. Camus preguntaba insistentemente si se sentía bien mas el santo escueto solo asintió y se aproximo preocupado hacia la italiana con el rostro y cabellos empapados así como la mirada atenta de los demás.

— ¡Shaina, Shaina!,¿estas bien? Contéstame.

Ansioso, quito a su compañero Leo de su lado y tomo a la amazona entre sus brazos, y sin pensarlo, la despojo de nuevo de su máscara, para poder alcanzar sus rojos labios y en movimiento, comenzar a darle respiración.

Al cabo de unos segundos, la amazona comenzó a apretar su ceño y a tener pequeños espasmos tratando de respirar le ayudo a incorporarse y la retuvo con su brazos unos momentos mas mientras abría sus ojos lentamente.

Fue entonces que sus miradas se cruzaron, fijas, inundándose de sentimiento, de calidez y desmedida preocupación. Por instinto la amazona llevo su mano fría hacia el cuello del caballero que no pronunciaba ni media palabra y se apoyo en él. Como caricia al oído, observando con detalle sus ropas húmedas y olvidándose del mundo, él pronunció:

— ¿Te encuentras bien?—Ella asintió recordando lo sucedido y una ligera sonrisa se dibujo en Escorpio—Me preocupaste.

Tras un largo suspiro y al verse totalmente descubierta la amazona, pregunto:

— ¿Por qué?

El escorpión la miro con desmedida ternura y fascinación—Si preguntas porque, no sabría que decirte, porque para esas cosas no esta preparado un mujeriego—rió sarcástico—porque nunca se esta preparado para dejar hablar el corazón, para decir lo que siente frente a la mujer que ama y actuar como se debería cuando se esta... enamorado. —pauso— Shaina, te quiero, o mas que eso, te amo.

Milo...

La amazona comenzó a temblar, no sabia a ciencia cierta si lo hacia por el frio del agua o por las palabras dichas por el caballero, aquellas que la habían hecho cimbrar de pies a cabeza y que al pronunciarlas, habia visto a través de sus ojos un dejo de sinceridad.

No te pido que lo hagas por mi porque se que alguien mas te importa como tu a mi, pero no me alejes de ti, Shaina, aun no y dame una oportunidad, una sola, de demostrarte cuan feliz puedo hacerte.

No supo como reaccionar y lo más que hizo fue inundar su rostro en el cuello del santo mientras sentía aquella devoción embriagadora en su abrazo ante la mirada asombrada de sus compañeros.

Quizá ahora solo sentía un afecto especial por el escorpión, debido a todas esas manías que le encantaban, pero a lo dicho, se convencía poco a poco que si bien no venían de la persona que esperaba ,dichas por el santo de escorpio sonaban tan bien que le provocaban escalofríos reconfortantes y su calor, vaya, comenzaban a perderla.

Continuara...

Lindos lectorcitos, una vez mas con relatos amorosines, espero les agrade y ansiosa escucho sus palabras!

Dedicado a mi preciosa Neith, gracias por ser esa amiga tan maravillosa y haberme traído hasta aquí con sus fantásticos relatos, porque la primera vez que deseaba encontrar magia para mi colección, encontré tus dulces fics. Siempre has estado para darme las más lindas palabras de aliento y mi única forma de agradecer es esta .Espero te guste.