Capítulo II: (primera parte) its a dark night!
El más grande error de Kai Hiwatari al llegar a Japón fue decir que si a una pregunta que ni siquiera escucho.
-esto es genial, con los cuatro juntos aquí haremos grandes fiestas Tyson!
Un pequeño azucarado rubio grito de alegría al sujetar de los brazos a su amigo. Recapitulemos: la peor decisión de Kai fue decir que si a la pregunta de un benevolente e inocente chico: Tyson Kinomiya.
Kai venia en un grupo de intercambio conformado por un estadounidense: Max Tate, un chino: Rei Kon (anteriormente presentado) y un japonés que se incorporo con ellos desde Tokio, los cuatro estuvieron haciendo tramites al mismo tiempo para la escuela de Beycity, así que se veían durante las reuniones para llevar papeles y esas cosas, los dos más jóvenes; es decir Max y Tyson terminaron haciéndose más que uña y carne, almas gemelas del desorden y el ruido, Kai siempre odio su gran entusiasmo por la vida, bueno ya estoy exagerando, el otro miembro era un año menor que Kai y era el más tranquilo y educado del grupo, así que el bicolor podía soportar al dúo dinámico solo por la presencia consoladora de Rei, el bicolor se imagino que después de llegar a la universidad podría pintar su raya y deshacerse de los tres, nunca los extrañaría, tal vez saludaría a Rei si lo veía pasar pero no quería tener nada que ver con esos tres chicos, en especial porque su energía era tan desbordante que cuando Kai la captaba no podía redirigirla toda al mismo tiempo y terminaba con un fuerte dolor de cabeza y sin ganas de dormir.
Cuando llegaron con el señor Dickenson a Kai se le ocurrió decir que no tenia dónde hospedarse y el benevolente y caritativo Tyson le ofreció su casa para vivir durante su tiempo de intercambio, la invitación fue general, pero en ese momento Kai no puso atención y acepto algo sin escuchar, lo siguiente que Kai supo fue que termino durmiendo a lado de un Tyson que roncaba como su abuelo.
Kai se había resignado a su mala suerte, porque resulta que en ese pueblito no hay departamentos disponibles cerca de la escuela, así que era eso o dormir en la calle, Kai se preparo para dormir con los indigentes pero Rei lo convenció de que no sería tan malo, además seria gratis!
-Kai te vas a comer tu pizza?- dijo Tyson mientras masticaba
El solo ver la comida pre digerida de la boca de Tyson le quito el apetito a Kai y solo le extendió su plato y se fue hacia el patio del Dojo. Una cosa tenía que admitir Kai, la casa de Tyson era hermosa y muy conservadora, tenía un pequeño estanque en el patio, la sensación de relajación era tan abrumadora que dejaba a Kai lleno de paz, los espíritus de los ancestros de Tyson eran tan calmados y protectores, casi se sentía agradecido con Tyson por considerarlo su amigo, de otra manera esos espíritus que rondaban en el Dojo lo habrían perseguido hasta echarlo de la casa en lugar de protegerlo como lo hacían ahora. Así es Kai Hiwatari era lo que se conoce como un Médium, podía ver fantasmas como a una persona de carne y hueso, tenia sueños premonitorios y lo que menos le gustaba era su habilidad ocasional para leer pensamientos. Su poder no siempre estuvo bajo control, de hecho ni en ese momento lo estaba pero había aprendido a vivir con él y ahora lo usaría para buscar la verdad de su pasado.
Era una noche oscura sin luz de luna cuando Kai Hiwatari recibió una llamada:
-joven Hiwatari? por fin encontré al propietario de la casa Valkov, y la buena noticia es que está interesado en hacer un trato de venta
-¿Cuándo puedo hablar con el propietario?
-mañana a las 10am lo espera para mostrarle la casa, me parece muy imprevisto pero solo tiene ese horario disponible, me pareció extraño que al principio no pudiera localizarlo y ahora quiera verlo tan urgentemente señor Hiwatari.
-no te preocupes, entre más pronto mejor, dile que lo veo mañana
-si señor.
Kai colgó el teléfono sin si quiera despedirse, no hacía falta, la voz en la otra linea ya estaba acostumbrada, era un noche oscura pero era cuando Kai podía ver mejor.
-It's a dark Night.
Capítulo II: (segunda parte) It's a dark Night.
La música del lugar no era lo único que dejo aturdido a Tala, el pelirrojo tuvo que buscar la salida, la energía de ese lugar era desbordante… asfixiante, ¿a quién de los dos se le ocurrió la maltita idea de ir a ese lugar? Vio a su alrededor para buscar a Bryan, el causante de su actual dolor de cabeza, el pelilavanda estaba muy cómodo en un sillón con una chica arriba de sus piernas, parecía que aquella mujer quería devorar a su amigo por la manera en que la tomaba su boca, eso le quito el apetito por completo a Tala. Asqueado de aquel lugar trato de seguir buscando una salida, de igual manera a Bryan no iba a importarle quedarse sin su compañía y el bien sabia el final que tendría aquella boca de la prostituta. El lugar tenia pintura negra por todos lados y estaba estúpidamente iluminado por luces de neón rojas y violetas que provocaban lujuria, lo sabía por las energías de virilidad que emanaban los hombres y el deseo que las mujeres expelían como si fuera perfume, eso era lo que provocaba que a Tala le diera vueltas la cabeza, eso y las pocas cervezas que alcanzo a tomar antes de darse cuenta que alguien había puesto algo en su vaso, nada nuevo para el pelirrojo, aun así no tambalea sino que firmemente empujo, aplasto, tiro y se sujeto para llegar finalmente a la salida.
Era una noche oscura sin luz de luna, el pelirrojo dio un profundo trago de aire y cerró los ojos, mantuvo un poco la respiración mientras sus pulmones se llenaban de oxigeno y finalmente expiro en un sonoro suspiro que provoco miradas de los noctámbulos que esperaban entrar al club, a Tala le importo poco y simplemente empezó a caminar en dirección a su departamento. Era tarde para pensar en cómo rayos se dejo engañar por Bryan para ir a ese lugar, siempre estaban en lugares de mala muerte, pero aquel lugar literalmente olía a muerte y lujuria, sobretodo lujuria, desde que llego una sensación caliente le envolvió la entrepierna y le hacía palpitar el abdomen al ritmo de la música, Tala seguía caminando queriendo olvidar aquella sensación de una vez, pero su cabeza seguía trabajando tercamente en traerle de vuelta los recuerdos de ese lugar, las luces rojas y las parejas que se besaban y follaban sin preocupación delante de todos, no importando el sexo, vio todas las clases de orientación sexual aunque no le era nuevo sin embargo revolvió su estomago, intento no tomarle importancia y se quedo viendo fijamente a su bebida ordenada por Bryan, el aroma de ese lugar y la música le hizo evocar el recuerdo del mocoso de la escuela, aquel con ojos rojos tan penetrantes, su virilidad salto al recordar al joven.
Tala quiso salir de ese recuerdo que había invadido su mente, se volvió los cabellos y se quito la chaqueta que traía puesta así un poco del aire frio le aclararía la mente, miro hacia todas partes por si alguien lo había visto en su ataque de ansiedad, tenía un serio problema en sus pantalones, y fue mejor cubrirlo con su chaqueta, Tala no era tan indecente como para jalársela allí mismo aunque no hubiera nadie para verlo, le enojaba el hecho de que fantaseara con Kai Hiwatari, ni siquiera conocía bien al mocoso y él ni siquiera era gay y con solo recordarlo se había puesto duro. Maldita noche, y maldito Bryan que lo había llevado a ese lugar.
-¿todo bien Rojo?- la voz familiar de Bryan interrumpió sus pensamientos
-obviamente no, acabaste rápido, seguramente no le gusto- dijo Tala levantando un poco la cabeza
-puf eso era muy poco para empezar, además yo no olvide porque te traje a ese lugar
-genial dame una muy buena razón para no romperte la cara Bryan ese lugar fue el peor hoyo de ratas donde jamás hubiéramos estado antes!
-cálmate Tals
-¿Qué me calme? Vete a saber qué coño de enfermedades tienes por besar a esa puta Bryan
-cálmate rojo esa no es tu energía así que quítatela y escucha las buenas noticias que te tengo que decir
-mas te vale que sea bueno
-vas a querer besarme después de esto, mi pelirrojo amigo
Bryan le tomo del brazo y jalo de su mano para obligarlo a tomar algo, Tala forcejeo un poco pero tomo lo que Bryan le extendía, al abrir de nuevo su mano noto que era un pedazo de papel, más bien una servilleta de aquel club de mala muerte, Tala entrecerró los ojos, no estaba de humor para las bromas de su amigo. Por otro lado el expectante pelilavanda moría de ansías para que su amigo viera con atención el regalo.
-vamos Tala ábrelo, no es nada malo lo juro!
-Bryan, si es un codón te juro hijo de puta que…
-Tala deja de ser tan aguafiestas y ábrelo de una maldita vez ¿quieres?
Tala no dejo de ver las reacciones faciales de su amigo pero se dedico a desdoblar la servilleta y dentro encontró unas letras, leyó con cuidado, estaba escrito en ruso y estaba anotada una dirección y un teléfono, el nombre era Valkov, los ojos de Tala brillaron de alegría y repasaron una y otra vez las palabras de la servilleta para comprobar que su agitada mente no se confundía.
-Bryan esto es lo que he estado buscando ¿Cómo coño tu?... ¿Cómo es que?
-te dije que ibas a querer besarme rojo
-¿que tan confiable es la información?
-descuida rojo, es tan confiable como tú con un arma
-¿Cómo rayos?
-resulta que hay putas que son algo más que putas, no seas tan pre juicioso Tala, si no lo fueras habrías conseguido esa información sin mi ayuda al usar tus dones de manipulación rara que tienes
-prefiero no mezclarme con ese tipo de gente a diferencia de ti
-muy mal, te pierdes de la diversión Rojo, espero que con eso ya estés de nuevo enfocado en el juego, es aburrido salir a follar por la vida sin un amigo
-descuida esto es lo que estaba buscado.
-debes ir mañana a esa dirección, el propietario no se deja ver muy seguido, será tu única oportunidad de verle antes de que desaparezca como por arte de magia de nuevo.
-de acuerdo, nunca pensé que llegaría a decirte esto pero, gracias Bryan te debo una.
-así es Tala me debes una grande, una descomunal esta vez, pero ya veré con que me cobrare
-maldito bastardo
-bueno ya deberíamos irnos si es que quieres llegar a tu cita en la mañana a tiempo, además vi que tenias cierto problema en el pantalón cuando te saliste del club
-jodete Bryan
-si quieres lo hago por ti
-ok olvida mis palabras de agradecimiento, hoy duermes es la calle Bryan
-Solo bromeo Rojo
-mas te vale maldito pervertido, pero gracias por esto
-de nada, así de genial soy
Y así, ambos rusos caminaron por las no tan puritanas calles de la ciudad hacia el departamento de Tala. Siento que es hora de explicar la habilidad tan especial del pelirrojo, el podía manipular los pensamientos de las personas, podía entrar en su mente para hacerles cambiar de idea o poner alguna en su cabeza, lo mejor de todo es que nadie lo notaba, es por eso que el pelirrojo era tan magnéticamente encantador, literalmente podía hacer que todos le amaran o le temieran, pero eso requería fuerza y energía, es por eso que Tala había pasado toda su vida para perfeccionar su habilidad que ahora usaría con el objetivo de descubrir su pasado, el cual ahora estaba solo a unas cuantas horas. La noche era oscura pero cuando Tala podía ver mejor
-Its a dark Night.
Fin del segundo capítulo.
(N/A)
Por fin se revelaron las habilidades especiales de estos dos chicos, sus vidas son un tanto paralelas, ambos deben de saldar cuantas con su pasado así que están preparados para darlo todo, ya veremos que sucede en el siguiente capítulo.
