Diosas y Cadáveres
Disclamer: Hiro Mashima es dueño de Fairy Tail. Yo no soy dueño de los personajes
# de palabras: 488
2da parte del fic para Maratón multicolor del foro Canonn Island
Se había acabado, ya no quedaba nada que hacer.
Su cuerpo dolía como nunca antes había siquiera imaginado y ni siquiera le quedaba la suficiente fuerza para por lo menos llegar a la superficie y sujetarse a la vida, al deseo de triunfar sobre Isghar como debía ser pero sobre todo...
El cumplir la promesa que le hizo a Dimaria enfrente de un atardecer igual de hermoso y lleno de destellos de color ámbar como el que se reflejaba en las aguas del océano de Hargeon.
Sabía perfectamente que decir sus verdaderos pensamientos hacia ella sería un error total pero no es como si el le tuviera miedo al emperador o a la sombra que era Invel.
Sonaría tan cliché, tan típico de las novelas que tenía en su habitación pero... Le temía a ella
A su clara negación ante su confesión por las reglas que Zeref había impuesto entre los 12 escudosy especialmente aquella que era su condena.
"No pueden haber vínculos íntimos entre los miembros"
Pero aun así estaba ahi en uno de los balcones del castillo mientras el atardecer con sus destellos de colores amarillos y naranja de tonalidades ámbar brillaban detrás de él dando a la atmósfera un color y escencia única.
Y en ese momento ella llegó al balcon deslumbrando todo y despejando sus dudas que tenía en la mente.
Era su momento.
-Neinhart ¿Que quieres?- Su pregunta fue directa pero con cierta gracia y elegancia que la caracterizaba a ella
El rubio sonrió con orgullo al escucharla -Nada especial, sólo quiero arreglar de una vez por todas quien es mas fuerte- Aclamó con sus brazos extendidos a lo que Dimaria sonrió mientras negaba con la cabeza.
-Neinhart, sabes que soy más fuerte que tu- Le recordó aunque a el no le importaba porque sólo necesitaba un motivo para lo que planeó todo la semana -Además tenemos una guerra que ganar- Término con seguridad en sus palabras esperando que su compañero hablará pero no lo hizo. Neinhart sólo camino hacia ella en silencio mientras sacaba de su bolsillo un pequeño collar con una reliquia en forma de espada que había sido tallada desde una hermosa piedra de color ambar.
Sintió como las manos masculinas pasaban por su clavícula hacia su cuello haciendo que su corazón latiera con más fuerza de la normal, sus oídos se taparon de un potente latido y un nudo en la garganta empezaba a formarse -Neinhart...- Susurro pero este no le contestó hasta que se alejó de ella.
-Para que no se te olvide nuestra promesa de pelear después de la guerra que ganaremos para ver quién es el más fuerte- Y se fue
Fue tan cobarde como para verla y aún más cobarde como para saber si ella aún tenía o no puesto el collar pero ahora es inutil.
Ya no existía oportunidad de salvación.
Ya no podría verla.
"¿Realmente hubieras aceptado mis sentimientos por ti, mi diosa?"
