Capítulo 2

-Con que aquí estas, Link- dijo una voz tras del mencionado.

Él salió de sus pensamientos y volteó a mirar a quien le llamaba. – Princesa Zelda, ¿en qué puedo servirle? – dijo, haciendo una pequeña reverencia como muestra de respeto.

-Link, no es necesario que seas tan formal después de todo lo que hemos pasado, sólo llámame por mi nombre- contestó la princesa parándose frente al héroe.

-¿Es una orden, princesa?- respondió el joven un poco inseguro ante la petición de la soberana de Hyrule.

-Es una petición como amiga- contestó Zelda tomando la mano de Link y dedicándole una sonrisa.

-De acuerdo prin… perdón, Zelda- dijo, confundiéndose un poco, le costaría un poco acostumbrarse a tratar así a la soberana del reino.

-Tranquilo, ya te acostumbraras, en fin, te estaba buscando para decirte que mañana celebraremos que la paz haya regresado a Hyrule y quisiera que estuvieras presente- dijo la princesa al joven.

-Sería un honor para mí acompañarla, princesa- respondió el joven de ojos azules.

-Perfecto, le he pedido a Midna que posponga su regreso al crepúsculo para que nos acompañe, después de todo ella también fue alguien importante para restaurar la paz en el reino- comentó la princesa.

Las palabras de Zelda hicieron que él sintiera una gran alegría ya que podría convivir un tiempo más con Midna. – Sí, tiene razón princesa – respondió el joven.

-Por cierto, he pedido que preparen una habitación para ti en el castillo- decía Zelda al joven héroe.

-Pero princesa…eh, quiero decir, Zelda, no se hubiera molestado- atinó a decir asombrado y un poco avergonzado.

-¡Sin "peros"!, en esta ocasión sí es una orden- respondió la soberana con firmeza.

-Está bien, no puedo desobedecerle- respondió el chico sonriendo resignado.

-Bien, tu habitación está en la torre izquierda subiendo las escaleras, junto a la habitación de Midna, después de cenar pueden irse juntos a dormir…- dijo la princesa sonriendo de oreja a oreja.

-¿P-perdón?- atinó a responder el Hylian, abriendo los ojos como platos mientras un ligero rubor aparecía en su rostro.

-Que puedes ir con ella hasta tu habitación, después de todo, está justo a lado de la de ella- contestó la princesa, confundida por la reacción de Link.

-Ah, claro- comentó Link, riendo de manera nerviosa y rascándose la nuca un poco,lo cual, le pareció un poco extraño a la princesa.

-Bueno, yo me retiro, los espero dentro de poco para la cena- decía Zelda mientras se iba rumbo al salón principal del castillo.

-¡Espere, Princesa!- gritó el joven.

-¿Qué pasa?- preguntó la soberana volteando a verlo.

-Quisiera saber si sabe en dónde se encuentra Midna- dijo el espadachín un poco serio.

-Claro, ella está en el patio del castillo, está muy sola, creo que le caería bien un poco de compañía- respondió Zelda guiñándole un ojo al joven haciendo que este se sonrojara un poco, seguidamente la soberana se retiró del lugar.

Link se quedó en silencio unos instantes hasta que reaccionó y fue en busca de la princesa del crepúsculo.

En el patio del castillo…

Midna estaba sentada en una pequeña banca de piedra observando el manto de estrellas que cubría el cielo, nunca había tenido tiempo de observar las estrellas del mundo de la luz debido a las prisas por salvar ambos mundos.

Sin duda extrañaría un par de cosas del mundo de la luz, pero más que nada extrañaría a quien fuera su compañero y más que eso, su héroe.

-De nuevo pensando en ti...- se dijo a si misma cerrando los ojos y soltando un suspiro.

-A pesar de lo grosera que fui contigo en un principio, tú nunca me reprochaste nada y por el contrario, siempre me brindaste tu ayuda…incluso salvaste mi vida…- pensaba la princesa del crepúsculo.

-Aunque en un principio pensé en simplemente usarte…el pasar cada momento contigo, hizo que un sentimiento naciera en mí…- ella recordaba todas aquellas aventuras vividas al lado del héroe y cada momento especial que tuvieron.

-Al principio no quería aceptar lo que sentía…pero creo…que no lo puedo negar más…- pensaba, mientras volvía a observar el cielo y se tocaba el pecho.

-...Yo…estoy enamorada de ti, Link…- se dijo a sí misma en complicidad con la oscuridad que la rodeaba y las estrellas del firmamento.

Midna estaba tan perdida en sus pensamientos que no sintió cuando el espadachín llegó tras de ella.

El joven observó a la chica unos segundos y después se dirigió hacia ella. –Hola, Midna- la saludó con una sonrisa, tomando a la mencionada por sorpresa.

-¡Link!, ¿Cuándo llegaste?- preguntó la princesa del crepúsculo tratando de salir de la sorpresa.

-Hace poco, Zelda me dijo que te encontrabas aquí y quise venir a verte- contestó el joven héroe fijando su mirada en la de la princesa.

Al escuchar estas palabras un ligero sonrojo apareció en las mejillas de la hermosa mujer, sin embargo, Link no lo pudo notar por la falta de luz en el lugar.

-Zelda también me dijo que nos espera para cenar, ¿Me dejas acompañarte mientras llega ese momento?- preguntó el chico sin dejar de mirar los ojos de Midna.

-Eh…S-sí, claro- respondió, ella amaba que esos ojos azules la miraran, pero también la ponían muy nerviosa así que apartó su mirada de ellos.

El oji azul parecía estar hipnotizado por los ojos color carmesí de Midna, fue hasta que la chica apartó la mirada que pudo volver en sí.

-¿Eh?, Ah sí, Gracias- atinó a decir y después se sentó al lado de la chica.

Hubo un profundo silencio por unos instantes, ambos tenían muchas cosas de que hablar, más no encontraban palabras para expresarse, hasta que él rompió el silencio que pareció durar una eternidad.

-Parece increíble, ¿No te parece?- dijo el héroe mirando a la nada.

-¿Qué cosa?- preguntó la princesa observando al chico, quien seguía mirando en la misma dirección.

Link volteó a ver a Midna y le sonrió.

-Todo lo que hemos vivido a partir de que nos conocimos- comentó el chico.

-Sí…fueron muchas cosas las que pasamos juntos- dijo la princesa sonriendo ligeramente y mirando hacia el suelo.

-¿Sabes?... a pesar de que no fue en las mejores circunstancias…me alegro de haberte conocido- dijo Link mirando fijamente a la princesa del crepúsculo.

Midna se sorprendió por las palabras del joven héroe y lo miró con impresión sintiendo como su corazón palpitaba fuerte en esos momentos.

-¿L-Lo dices en serio?- preguntó Midna para asegurarse de que su imaginación no la estaba traicionando.

-Claro que si- contestó muy seguro, sin embargo, él se sonrojó y desvió la mirada al caer en cuenta de lo que esas palabras daban a entender, de igual modo lo hizo la princesa crepuscular aunque los dos manteinian una ligera sonrisa.

A lo lejos, Zelda los observaba por el balcón de su habitación con una sonrisa.

-Parece que será un poco difícil que uno le diga de sus sentimientos al otro…ojalá confiesen lo que sienten el uno por el otro, aunque Midna pronto tendrá que partir- se decía Zelda a sí misma.

-Parece que ya es hora de la cena, ¿Vamos?- preguntó el oji azul poniéndose en pié y ofreciéndole su mano a la chica para que se levantara.

-Vamos- contestó ella, tomando la mano del joven y dirigiéndose hacia el comedor.

Al llegar al comedor Zelda los esperaba, los tres comieron tranquilamente mientras la soberana del reino les comentaba sobre lo que había planeado para el día siguiente, finalmente al terminar de comer todos partieron rumbo a sus respectivas habitaciones y como era de esperarse Link acompañó a Midna a la suya.

-Gracias por acompañarme - dijo la princesa crepuscular estando en la entrada de su habitación.

-No hay por qué agradecer, es un gusto- respondió el chico.

Ambos se miraron en silencio unos segundos, era extraño como cuando estaban juntos el tiempo era corto. – Bueno, será mejor que vaya a dormir, mañana será un gran día en este lugar, ¿tú dónde dormirás, Link? – preguntó la chica.

-Yo dormiré en la habitación de al lado- él le contestó, señalando la puerta de la habitación cercana a la de la princesa, estando esta justo al lado izquierdo de la de la chica.

-¿Es enserio?- preguntó sorprendida la princesa.

-Sí, Zelda pidió que prepararan esta habitación para mí, aunque yo no se lo pedí- respondió el joven rascándose un poco la nuca.

-¿Zelda?...mmm- preguntó un poco extrañada.

-Sí, ¿Por qué? ¿Pasa algo?- preguntó el oji azul con curiosidad.

Midna se quedó pensando un poco sobre lo que el joven héroe le había dicho, se le hacía un poco sospechoso el comportamiento de Zelda, no solo por la coincidencia de las habitaciones, además había otras cosas más y ya comenzaba a sospechar.

-No, no pasa nada, que descanses- dijo la princesa del crepúsculo acariciando la mejilla de Link para después entrar a su habitación.

El espadachín se quedó parado frente a la habitación de Midna unos Instantes con su mano puesta en la mejilla que la chica le había acariciado.