Capitulo 2

La cena paso sin ningún contratiempo para ninguna de las dos, Rachel le contaba como era su vida en los teatros, y Quinn como era su vida de fotógrafa. Estaban cómodas con la charla, hasta que empezaron a hablar del instituto. Ese era un tema delicado para ambas.

-alguna vez estuviste enamorada de Finn?- pregunto la morena sin vueltas.

-no lo sé Rachel, no sé realmente que es el amor, no sé si alguna vez ame a alguien.-

-como que no sabes lo que es amar?, alguna vez estuviste enamorada de alguien?-

-para vos que es el amor Rachel?-

-para mí? Pues para mí el amor es sentir que necesitas de la otra persona más que nada en el mundo, que no podes evitar sentir celos cuando alguien la toca, cuando alguien habla con ella, cuando alguien más la hace reír. Es sentir que tu corazón ya no es tuyo, que le pertenece a esa persona que te hace reír todos los días. Eso es el amor para mi Quinn. Alguna vez sentiste eso por alguien más?-

Claro que Quinn sintió todo eso, pero como le decía que nunca lo había sentido por Finn sino por la misma persona que ahora estaba sentada frente a ella diciéndole como era amar, esa morena de ojos marrones que la volvía loca solo con mirarla, como podría ser capaz de decirle que la amaba desde hace tiempo. No Quinn no podía hacer eso, no ahora que había vuelto a ver a la morena después de tantos años.

-Quinn? Me escuchaste?.-

-si Rachel te escuche bien, y mi respuesta es sí, si ame a alguien alguna vez, pero fue hace mucho tiempo y no creo que alguna vez pueda volver a amar así. Aunque yo no existiera en su mundo, ella era muy importante para mi.- en cuanto Quinn dijo las últimas palabras se arrepintió automáticamente de su error. "había dicho ella" y eso no estaba bien.

-ella?. Quinn vos estabas enamorada de una mujer?.-

-eh… perdón Rachel creo que debería irme, ya he dicho demasiado esta noche.-

-no Quinn, no te puedes ir y dejarme con la intriga, no me molesta que sea una mujer en verdad. Nunca te juzgaría por eso, pero me gustaría que confiaras en mí, somos amigas no?.-

Eso amigas, acuérdate Quinn, Rachel solo es tu amiga, nada más.

-si claro… amigas… creo.- dijo la rubia un poco insegura.

-claro que somos amigas Quinn, ya no somos unas crías y tenemos la madurez suficiente para dejar el pasado atrás y seguir con nuestras vidas. Porque no nos sentamos un rato en el sofá y hablamos tranquilas?. Prometo no hacer preguntas incomodas.-

-está bien Rachel, un rato más al lado de la diva Berry no me hará mal.- dijo la rubia con una sonrisa.

-eso es lo que quería escuchar rubia, ve a sentarte que enseguida te alcanzo.-

Rachel estaba muy feliz esa noche, no solo por el reencuentro con la rubia, sino también por la posibilidad de volver a estar a su lado aunque sea como amiga, Rachel se conformaba con eso antes de volver a perderla otra vez. Nunca se animó a decirle lo que sentía en el instituto por miedo al rechazo de la rubia. Por eso solo se conformaba con cuidarla desde lejos sin que Quinn se diera cuenta. Verla sentada en su sofá, tan tranquila y relajada le hacía feliz, verla tan hermosa como siempre, con esos ojos que te hipnotizaban cada vez que te miraban, su boca tan perfecta. Rachel siempre se preguntó que sería besar esa boca, quería saber si de verdad vería esos tan famosos fuegos artificiales que alguna vez dijo Finn que sentía cada vez que la besaba.

Rachel despejo su cabeza y volvió al living para sentarse al lado de su rubia.

-te tardaste, que hacías?.-

-estaba viéndote.- la morena no sabía dónde meterse después de lo que dijo.

-viéndome? Y se puede saber que veías de mí.?-

-lo hermosa que se ve tu pansa, de verdad es increíble, nunca te imagine así.- mentira Rachel siempre se la imagino embarazada pero junto a ella, formando una familia.

-ah… eh… supongo que es raro, pero es normal Rachel.-

-puedo?.- dijo Rachel señalando el vientre de Quinn pidiendo permiso para tocarlo.

-claro que puedes rach.-

Rachel coloco su mano en el vientre de Quinn y sintió una corriente por todo su cuerpo, el contacto con el cuerpo de la rubia se sentía muy bien. Siempre quiso saber que se sentía tocar su piel blanca, sentir su calor, su perfume, ese embriagador olor que desprendía la rubia al pasar. Y de pronto sintió algo que le llamo la atención y la saco de sus pensamientos, una patadita del bebe.

-sentiste eso?.- pregunto Rachel emocionada.

-parece que le gustas.- dijo Quinn toda roja.

-hola bebe…

-Se llama Emma.- dijo Quinn

-ok, hola Emma, yo soy Rachel, soy amiga de tu mama, la persona más tierna del mundo, aunque ella demuestre lo contrario, sé que pronto vas a salir de allí, pero sé que vas a estar en buenas manos porque aquí la rubia llorona te va a cuidar muy bien. Te protegerá de todos y nunca te va a soltar la mano, aparte si ella me deja siempre voy a estar cerca para ayudarlas. Espero que seas tan hermosa como ella.- Rachel estaba emocionada.

Cuando la morena levanto la vista, se encontró con los ojos llorosos y penetrantes de Quinn. La morena se asustó y le pregunto.

-estas bien? Hice algo mal? Te juro que no era mi intención si sabía que te ib…-

La morena no pudo continuar ya que unos labios se posaron sobre su boca dejándola sin habla y bastante sorprendida. Rachel no sabía que hacer estaba en shock solo se dejaba besar, pero no era capaz de moverse. La rubia al darse cuenta de la quietud de Rachel se alejó un poco preocupada y avergonzada.

-lo siento Rachel, de verdad que no quise, lo siento tanto… será mejor que me vaya.-

Quinn hablaba sola ya que Rachel ni se movía, cuando la rubia estaba cerca de la puerta Rachel reacciono. Corrió hasta la rubia y no le dio tiempo a nada solo se abalanzó hacia sus labios.

Era un beso lento, con cariño, un beso que dice más que mil palabras. Las dos estaban ansiosas por seguir con ese beso pero necesitaban aire y tuvieron que separarse.

-Rachel yo…-

-shhh… no digas nada rubia, esto paso porque tenía que pasar. Lo siento si no reaccione antes pero nunca me espere un beso tuyo.-

-yo nunca me imaginé esto. Aunque no me quejo, es algo que las dos queríamos hacer.-

-que nos pasó Rachel, porque nos alejamos si decidimos ser amigas al finalizar el instituto?.-

-no sé qué nos pasó, pero de algo tuvo que servir la distancia.-

-será mejor que me vaya, estoy cansada y ya es tarde. Me gustó mucho volver a verte rach. Espero que se repita.-

-se va a repetir Quinn, se va a repetir…- Rachel se alejó un poco para poder darle una tarjeta a la rubia.- este es mi teléfono, solo basta un mensaje tuyo para que nos encontremos otra vez.-

-está bien, prometo no esperar 7 años más para volver a vernos.- dijo Quinn antes de darle un beso en los labios a Rachel.-y me gustaría mucho hablar de lo que paso hoy, pero mejor otro día con más calma y con menos cansancio.-

-está bien, otro día hablamos, pero esta vez no te voy a dejar huir.-

-chau Rachel.-

-chau rubia hermosa.- dijo Rachel con una sonrisa en su rostro.

-Esta vez no te voy a dejar escapar rubia, durante muchos años estuve enamorada de vos, esta vez voy a ser valiente.-dijo Rachel en la soledad de su casa.

Cada una necesitaba pensar en todo lo que había sucedido en un solo día. Pero necesitaban hacerlo a solas, saber qué es lo que realmente sentían cada una y poder entender que iban a hacer de ahora en más.