Chapter 2: Capítulo 1
Aparece Kurayami con un gorro navideño y cargando una caja repleta de adornos.
-¿Eh? ¡Ah! Hola, ¿cómo están? Espero que muy bien y disculpen que no los haya visto pero aún estoy decorando la casa. Y lamento la tardanza así que sin más vamos con la respuesta de los review.
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joakiiin-14: No sabía que había una versión en inglés y me alegra bastante que prefieras esta versión mía. Sobre la batalla final, créeme que ya lo había pensado pero no por el tema de los elementos, más bien sería porque en el prólogo las últimas palabras de Naruto a Sasuke fueron "El dragón de fuego saldrá de las sombras para matarte", lo que hace referencia al hecho que Natsu es el oponente para Sasuke y ya tengo el escenario perfecto para esa pelea.
NEKO AISAKA: Jajajaja, qué puedo decir? Amo el NaruSaku ya que es mi OTP favorito y me gusta que mis fanfics lo reflejen, sólo sigue el fic para averiguar que sucede con el bello pelirrosa.
Kachorro: Yo también lo pensé cuando vi a Natsu por primera vez en el anime. Sobre el paradero de Naruto y Sakura, pues aquí en el capítulo está la respuesta.
treeofsakuras: De hecho no lo había pensado pero gracias a tu pregunta Natsu tendrá algunos trucos ninja como ases bajo la manga. Algunas cosas cambiarán para que Natsu esté con sus tres chicas y lo lamento pero Mira no será una de ellas.
Gloom: Desde luego que no todo será fácil para Natsu y en mi opinión Sasuke es el antagonista perfecto para esta trama.
BloodEdge: -aparece Mirajane para responder- Yo no vivo en Fairy Hills porque habito una pequeña casa con mis hermanos y estoy aquí para ayudar a la autora.
Zafir09: Había pensado que Natsu fuera solamente Dragneel por motivos de seguridad pero tu sugerencia me hizo pensar que fuese como Luffy en ese aspecto, así que será Natsu U. Dragneel cuando Igneel desaparezca.
Rodrigo Dragneel: La razón por la que serán tres chicas es porque son mis magas favoritas y acertaste con una. Lucy no estará porque simplemente no me agrada para Natsu -_- Y también porque ya tengo planes para ella.
kurai-sho: Ya sabes, mejor tarde que nunca y tienes razón, Sasuke merece morir por lo que le hizo a Ino ;-;
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Como los review ya fueron respondidos sólo me queda decir una cosa, lo que sucede en éste capítulo es muy diferente de lo que pasó en el manga y sabrán la razón cuando lean.
Llega Kurai-sho con "eso" en sus manos. -Princesa, no pienso ponerme esto porque ni siquiera es mi estilo.
-Anda, hazlo por mí, ¿sí?- Lo mira con ojos tiernos y acaricia sus labios con un pulgar antes de besarlo.
-Ok amor, iré a ponérmelo- Sale de escena para revisar si le queda.
Mira a los lectores con cierta diversión. -Los ojitos de cachorrita siempre funcionan con mi príncipe.
—Eso es mío— Personaje hablando
—"Eso es mío"—Personaje pensando
Disclaimer: Naruto le pertenece a Masashi Kishimoto y Fairy Tail a Hiro Mashima.
Capítulo #1
Otogakure no Sato (Aldea Oculta del Sonido)
31 de octubre del año 327
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El tiempo había transcurrido con lentitud desde la destrucción de Konohagakure no Sato y pronto el rumor de lo ocurrido se propagó como una llamarada por las demás Naciones Elementales y algunas aldeas menores que tenían relación con Konoha, incrédulos enviaron escuadrones de reconocimiento que volvieron confirmando que la aldea había dejado de existir. Mientras tanto en una cabaña abandonada cerca de Ta no Kuni (País de los Campos de Arroz) se podía apreciar a una joven mujer pelirroja con lentes que estaba sentada arrullando a una bebé pelinegra de aproximadamente dos años de edad en tanto veía por la única ventana de la estructura con cierta preocupación como el cielo se iba nublando en señal de pronta tormenta que no se hizo esperar mucho y se dejó caer con fuerza mientras la mujer cerró los ojos un poco atemorizada. Justo cuando apareció el primer trueno fue que se abrió la puerta dándole paso a un encapuchado que resultó ser Uchiha Sasuke haciendo suspirar de alivio a la pelirroja de lentes quien colocó a la pequeña pelinegra en su cuna tras dormirla y se volteó.
—Sasuke... Tú...— empezó a hablar pero se detuvo sin saber como abordar el tema sobre la destrucción de Konoha y asesinato de sus pobladores, ya fuese suerte o no, el pelinegro la libró de tocar el tema al ponerse a sellar objetos en un enorme pergamino.
—Karin, prepárate porque los tres haremos un viaje muy largo— expresó el Uchiha con una sonrisa torcida. —El dobe y la molestia huyeron juntos tras enviar a su mocoso a una dimensión diferente de la nuestra, por lo cual iremos en búsqueda de su hijo para eliminarlo de una buena vez— tras esas crueles palabras se rió de la misma forma cuando acabó con Konoha.
—Sasuke...— musitó Karin débilmente tras verlo ingresar a otra habitación mientras sentía un intenso dolor al tiempo que se perdía en los recuerdos de cuando lo conoció años atrás durante los exámenes chūnin en el Bosque de la Muerte, recordó su sonrisa y como se enamoró de él tras sentir la calidez de su chakra gracias al Kagura Shingan (Ojo de la mente de Kagura) el día que sus caminos se cruzaron por Orochimaru. Finalmente su recorrido mental acabó cuando se acordó de lo ocurrido en Tetsu no Kuni (País del Hierro) y posterior encarcelamiento en dicho lugar junto a Jūgo y Suigetsu hasta aquel día que Sasuke atacó de nuevo para liberarlos aprovechándose que la mayoría de los samurái partieron para participar en la Cuarta Guerra Ninja. Fue a partir de ese momento que todo vino cuesta abajo pero aún así no pudo abandonarlo y se quedó a su lado —"Tan sólo quería ver esa sonrisa una vez más"— pensó ella con los ojos cerrados.
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Sunagakure no Sato.
Año 328
Tal y como era costumbre en esa aldea, por estar rodeada de múltiples desiertos, el día había iniciado de forma calurosa y en una de las torres se hallaba una mujer de cabello azul y ojos lila pálido observando el horizonte, alrededor de sus ojos podían apreciarse venas resaltar como señal de estar utilizando el Byakugan, un dōjutsu característico del Clan Hyūga y gracias a ello pudo percatarse que alguien se estaba acercando por detrás pero no hizo nada puesto que sabía quien era y mantuvo la vista al frente.
—Hinata-san, debería irse a descansar— quien habló no fue otro que Neji, su primo y actual esposo. —Lleva demasiado tiempo con el Byakugan activo y eso podría ser perjudicial tanto para su salud como la del bebé— esas palabras hicieron que la peliazul desactivara su dōjutsu y voltease a verlo con tristeza en su mirada.
—No puedo hacer eso por mucho que lo desee, Neji-san— expresó la Hyūga poniendo ambas manos en su vientre de aproximadamente seis meses de gestación. —De sólo pensar en todas las vidas que se perdieron aquel día hace que mi corazón se estremezca y recuerde el dolor en los ojos de Sakura-san y Naruto-kun cuando me encontré con ellos durante esa misión.
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Llevaba ya una semana en compañía de su equipo rastreando a una pandilla de mercenarios que buscaban como causar problemas a la Alianza Shinobi que había fortalecido lazos después de la Cuarta Guerra Ninja cuando Uchiha Obito aprovechó la debilidad de Uchiha Madara cuando éste absorbió al Jūbi para acabar con él y utilizó sus últimos momentos para otorgarle a Uzumaki Naruto su Sharingan tras lo cual murió dándole la victoria a las Naciones Ninja. A pesar de todos los esfuerzos por parte de Naruto y los Gokage (Cinco Kage's) por preservar la paz aún existían varios nukenin (ninjas renegados) y mercenarios que se resistían a formar parte de la Alianza y en cambio se dedicaron a saquear pueblos por lo que equipos de diversas aldeas eran encargados de su captura y posterior encarcelamiento a la espera de ser juzgados por sus delitos. Por esa razón el equipo 8 se había aliado con otro equipo de Konoha para investigar, se hallaban haciendo rondas de vigilancia cuando un destello rojizo acompañado de una ráfaga de viento apareció frente a ella y un joven chūnin de cabello negro que se pusieron en guardia. Grande fue la sorpresa de ambos cuando vieron al Hokage y su esposa en malas condiciones por lo cual se apresuraron a atenderlos tras ser trasladados al campamento que ambos grupos habían montado para descansar por turnos. Decir que fue sencillo sería mentir ya que ambos no dejaban de forcejear y decir incoherencias en medio de la fiebre. No fue hasta la tarde del séptimo día que Naruto y Sakura despertaron para comenzar a explicar la razón del por qué estaban ahí en ese estado. El impacto en todos fue enorme al enterarse del destino de Konoha en manos de Uchiha Sasuke, pronto las lágrimas adornaron los ojos de Hinata, Tenten y Rock Lee por la muerte de sus compañeros y sensei en el caso de los pelinegros. Los días pasaron y pronto Naruto decidió que ya era tiempo de separarse puesto que aún corrían el riesgo de ser encontrados por Sasuke. De esa forma tomaron un camino desconocido para los demás después de informarles que en Suna estaban los sobrevivientes de aquella masacre.
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—Desde ese día no pierdo las esperanzas en que Naruto-kun y Sakura-san regresen para reconstruir Konoha— expresó la bella Hyūga con los ojos anegados en lágrimas al recordar también como Shino y los demás Hyūga fallecieron con excepción de su hermana Hanabi y su esposo Neji. —La vida no es justa, Neji-san— finalmente Hinata no aguantó más y rompió a llorar por la tristeza que sentía, por lo que su primo la acogió entre sus brazos y deseó que todo volviera a la normalidad.
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Earthland.
Julio año 777
Doce años habían pasado desde que Igneel adoptó a Natsu tras hallarlo en el bosque y apenas el pelirrosa comenzó a hablar fue adiestrado en el arte de Ka no Metsuryū no Mahō (Dragón Slayer de Fuego), de igual forma le enseñó a leer y también los conceptos básicos del chakra que leyó en aquel pergamino propiedad del Uzumaki Dragneel. Por las noches solía relatarle historias sobre ninjas que lo emocionaron, sobre todo si se trataba de un rubio de ojos azules y marcas en las mejillas luchando contra formidables enemigos y míticas bestias con colas, algo que el pelirrosa quería recrear en su infantil mente.
En el 6 de julio del año 777, el imponente dragón de escamas rojas decidió que había llegado el momento de dejar solo a Natsu para que éste siguiera su camino sin él. Así fue como al día siguiente, Igneel y muchos otros dragones desaparecieron sin dejar rastro. Luego de algunos días en una búsqueda sin éxito por los alrededores, Natsu tomó sus pertenencias y abandonó el bosque donde había vivido varios años, más que dispuesto a explorar otros lugares en busca de su padre adoptivo.
Una semana pasó desde entonces y actualmente se hallaba recorriendo un pueblo abandonado cuando observó cerca de ahí a una chica de cabello escarlata luchando contra varios hombres mucho mayor que ella. Lo que más le llamó la atención fue que esa chica tenía un parche en el ojo derecho y vestía con unos harapos mientras llevaba un par de espadas con las cuales apenas se podía defender.
—¡Karyū no Hōkō! (rugido del dragón de fuego)— el silencio fue roto por ese grito y la chica volteó a ver para hallarse con una corriente de fuego, en ese momento quedó paralizada por el miedo y cerró los ojos resignada al no poder defenderse. Los minutos pasaron y al no sentir nada de calor, se atrevió a abrirlos. Miró su entorno y se dio cuenta que ya no estaba en aquel pueblo, más bien se hallaba sobre la cima de un árbol. Con algo de timidez, alzó la mirada y lo primero que notó fueron unos ojos verde oscuro que estaban viéndola fijamente, además de una alborotada cabellera rosada. Un suave sonrojo se instaló en sus mejillas cuando supo que aquella persona era un chico de edad parecida a la suya y que la estaba cargando entre sus brazos como si fuera una especie de princesa. —Oye, ¿te encuentras bien? ¿No te pasó nada malo con esos idiotas?
—¿Q-quién e-eres? ¿Y cómo me rescataste? Esos hombres eran demasiado fuertes para ser vencidos fácilmente— la pelirroja soltó todas sus dudas observando que el chico no tenía signos de haber luchado por su ropa intacta.
—¿Are? Me llamo Natsu U. Dragneel y la verdad no vencí a ninguno, simplemente usé una distracción para sacarte de ahí sin problemas y con una pequeña ayuda— el pelirrosa le ofreció una gran sonrisa y bajó de un salto al suelo tras asegurarse que el peligro había pasado. —Por cierto, ¿cuál es tu nombre? Yo ya te dije el mío.
—E-Erza S-Scarlet...— titubeó en voz baja al ver que Natsu aún no la había bajado y parecía que no pensaba hacerlo, aún así guardó silencio al respecto por la vergüenza que sentía. —E-es un p-placer c-conocerte.
—El gusto es mío, Erza— el Dragneel volvió a sonreír de manera amplia y finalmente la bajó de sus brazos, realizó un par de estiramientos para relajar la tensión acumulada en ellos y fijó su verde mirada en la chica de cabello rojo. —Espero volver a verte algún día, por lo pronto cuídate mucho Erza.
—¡E-espera, N-Natsu!— la pelirroja le tomó de su bufanda al verlo dar media vuelta para irse y se armó de valor para decirle lo que deseaba. —Y-yo... No tengo ningún lugar a donde ir y quiero saber si puedo acompañarte, te juro que no seré ninguna molestia. Sólo no quiero estar sola ahora que perdí todo lo que tenía— sin poderlo evitar, algunas lágrimas salieron de su ojo visible.
—Está bien Erza, puedes venir conmigo— aunque en un principio iba a negarse, no pudo hacerlo cuando escuchó que no tenía a nadie y soltó un suspiro pues entendía a la perfección por lo que estaba pasando. Colocó una mano en la cabeza de la pelirroja y le ofreció una sonrisa amplia por segunda vez. —Sólo no llores, ¿de acuerdo? Alguien con ese color de ojos no debería llorar, de otra forma serían más fáciles de apreciar— le secó los ojos con una mano y tomó la mochila que andaba para buscar algo de ropa dentro, tras unos minutos halló unas prendas femeninas y se las dio. —Ten, estoy seguro que la ropa de mi madre te servirá mucho... Ella ya no puede usarla en donde está ahora— el chico pelirrosa no dijo más y se dio vuelta para darle oportunidad de cambiarse.
—N-Natsu, y-ya puedes voltear— la voz de la pelirroja le sacó de sus pensamientos y la observó de reojo unos segundos para quedar de frente. Una pequeña sonrisa se formó en los labios del Dragneel al ver como ese conjunto le quedó bien, éste consistía en una blusa roja con bordes blancos al igual que un círculo en la parte frontal. Le complementaba una falda del mismo estilo que la blusa, bajó la falda llevaba un short gris oscuro hasta las rodillas. —G-gracias por no dejarme andar así Natsu, te lo agradezco mucho.
—No me des las gracias que sólo es temporal, apenas podamos conseguirte algo de ropa tendrás que regresarme el traje de mi madre. Es una de las pocas cosas que tengo de ella y por eso las cuido mucho— una segunda sonrisa adornó sus labios y agitó la cabeza para verla. —En fin andando, Erza. Hay un pueblo a unos días de aquí y podremos conseguirte algo de vestir a cambio de ayudarles... Y quizás un par de armas nuevas, se nota a simple vista que están en un muy pésimo estado— volvió a colocarse su mochila en la espalda y empezó a caminar seguido de la chica con cabello escarlata mientras sacaba de su ropa un chistoso monedero en forma de sapo, contó el dinero que había dentro y soltó un suspiro de alivio al ver que aún tenía lo suficiente para una noche de hospedaje con cena incluida.
—O-oye Natsu, cuando me ayudaste allá atrás... Usaste magia, ¿cierto? ¿Crees poder ayudarme a desarrollar la mía? Sólo fui capaz de usarla una vez y no he podido hacerlo de nuevo, por favor ayúdame Natsu... No quiero perder a alguien si puedo evitarlo— Erza apartó la mirada y apretó los puños para contener las lágrimas cuando sintió una mano en su cabeza que la hizo voltear.
—De acuerdo Erza, te ayudaré pero será hasta que lleguemos al pueblo más cercano. Debo comprar provisiones y algunas otras cosas que vamos a necesitar para tu entrenamiento, ¿te parece?— el pelirrosa sonrió con los ojos cerrados y le dio la espalda. —Anda y sube, nos queda un largo camino que recorrer y será mejor que evites caminar por tus heridas.
—¡Gracias Natsu! Ya verás que no te arrepentirás— la pelirroja le devolvió la sonrisa con otra y se sonrojó leve al oír sus palabras, aún así se montó en la espalda del pelirrosa rodeándole el cuello y éste la sujetó de ambas piernas para retomar el viaje, ignorando lo que sucedía con su nueva compañera de viaje. —"Natsu es tan cálido y diferente... Me hace sentir protegida..."— la chica de cabello rojo cerró sus ojos dejándose llevar por la sensación que le producía el Dragneel y se quedó dormida sin darse cuenta. Varias horas transcurrieron y Erza finalmente despertó algo desorientada al no reconocer su entorno. Justo cuando iba a ponerse en pie para recorrer el lugar, fue que aparecieron dos pelirrosas cargando varios troncos y comida que depositaron con cuidado e iniciaron una fogata que sirviera para cocinar. Tan pronto el fuego estuvo encendido, ambos Dragneel voltearon a verla con grandes sonrisas y uno de ellos desapareció sin decir nada. —Natsu... ¿¡Qué fue eso!? ¿¡Cómo es que había otro igual a ti!?
—Son clones mágicos, actualmente sólo soy capaz de hacer uno con mis reservas de magia— el mago de cabello rosa se giró hacia la comida en el fuego para evitar que se quemase, lo que menos quería era darle pescado negro a su compañera de viaje. Al cabo de unos minutos, le ofreció uno de ellos ya listo y sonrió. —Anda y cómete esto, pero ten cuidado que lleva espinas y apenas termines ve a descansar que lo necesitas mucho.
—De acuerdo y gracias otra vez, Natsu— la chica de cabello escarlata comió cuidando de no tragarse nada indebido, por su parte el pelirrosa empezó a armar una tienda de campaña donde pudieran pasar la noche.
—Bien, ya esto está listo para que puedas dormir. Sólo espero que no te moleste compartir la tienda, es todo lo que tengo en este momento— el Dragneel se rascó una mejilla y volteó a verla con sus ojos verde oscuro. —Aunque deberías entrar primero, yo iré después porque debo hacer algunas cosas antes— Natsu no dijo más y se levantó con la mochila bajo un brazo para buscar un lugar adecuado sin descuidar la tienda. Por su parte, Erza acabó pronto su cena y se retiró al interior de la tienda para dormir. Un par de horas transcurrieron y la pelirroja se levantó al no poder conciliar el sueño, debido a eso salió buscando a su nuevo compañero. Cerca del improvisado campamento, estaba Natsu dormido y abrazando una fotografía iluminada por el resplandor del fuego.
En ella podía observarse a un hombre bronceado de largo cabello rubio con ojos azules, tenía tres marcas en cada mejilla y en su frente estaba una especie de placa metálica con un extraño símbolo. Portaban un chaleco verde oscuro sobre una camisa negra de mangas largas, asimismo vestía un pantalón naranja con unas extrañas botas en los pies. A su lado estaba una mujer de cabello largo color rosa claro y ojos verdes, al igual que el rubio llevaba un chaleco pero crema oscuro que tenía un círculo blanco con una cruz roja del lado izquierdo. Vestía una blusa roja con blanco y un pequeño short gris oscuro, también usaba esas extrañas botas hasta media pierna y tenía puestos unos guantes negros hasta arriba de los codos.
—"¿Serán los padres de Natsu? Se parece mucho a ambos, de seguro fueron felices los tres"— la chica pelirroja tomó asiento junto al dormido Dragneel y se apoyó en él cerrando los ojos. —"Sí... En definitiva... Natsu... Es cálido..."— fue el último pensamiento que Erza tuvo ese día antes de entregarse a los brazos de Morfeo.
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Desde aquel día pasaron alrededor de dos meses en los cuales seguían viajando mientras aprovechaban los escasos momentos libres para entrenar junto y Erza finalmente fue capaz de manipular su magia sin problemas. Investigando, supieron que la magia de ella se conocía como re-equipo y que sería capaz de almacenar múltiples armas o armaduras conforme fueran creciendo sus reservas de magia.
Iniciando su tercer mes como compañeros de viaje, ambos llegaron a un ciudad llamada Magnolia. Según ciertos rumores que escucharon durante el trayecto, en ese lugar existía un gremio de magos bastante popular y decidieron unirse tras mucho discutirlo. Aunque al inicio Natsu quería seguir viajando, fue convencido rápidamente debido a la paliza que la maga pelirroja le propinó por su terquedad de no querer establecerse en un gremio.
Tan pronto pusieron un pie en esa ciudad, comenzaron a preguntar sobre la ubicación del gremio en cuestión y acabaron frente a un enorme edificio. Se vieron a los ojos con grandes sonrisas y empujaron las grandes puertas llamando la atención de los presentes, en especial la de un pequeño anciano que se acercó a ambos.
—Buenas tardes, jóvenes. Mi nombre es Makarov Dreyar y soy el tercer líder de Fairy Tail, ¿en qué puedo ayudarles?— aquel anciano se presentó alzando una mano y les sonrió abiertamente.
—¡Viejo, queremos unirnos a Fairy Tail!— exclamó entusiasmado el pelirrosa y a cambio recibió un golpe por parte de su compañera que lo dejó enterrado en el piso e inconsciente ante el asombro de los presentes que no se esperaban algo así.
—Discúlpelo Makarov-san, pero a veces Natsu olvida comportarse correctamente con sus mayores— la pelirroja se inclinó respetuosa antes de presentarse. —Me llamo Erza Scarlet, manejo la magia de telequinesis y re-equipo.
—Y yo soy Natsu U. Dragneel, un dragon slayer cuyo elemento es el fuego y también me especializo en clones mágicos— nadie supo como, pero de un punto a otro el Dragneel estaba de pie como si no hubiera sido golpeado minutos antes. —Y como ya dije, queremos formar parte del gremio.
—En ese caso bienvenidos a esta familia, mocosos. ¡Macao, ven a ponerles la marca del gremio!— un joven de cabello azul puntiagudo que vestía una camisa azul manga larga y un pantalón gris claro se acercó a ambos con un objeto en sus manos. Natsu la pidió de color rojo en el hombro derecho y Erza de color azul claro en el hombro izquierdo. —¡Hagamos fiesta por los nuevos miembros!— todos los presentes apoyaron la idea y dio inicio a una gran celebración.
—"Natsu, gracias por rescatarme. Te estoy en verdad agradecida, no sé que hubiera hecho sin tu compañía todos estos meses"— Erza simplemente sonrió viendo a su compañero pelirrosa que escribía algo en un pequeño cuaderno cuando fue interrumpido por un chico menor de cabello negro que estaba vestido con unos simples calzoncillos y ambos comenzaron a pelear.
—"Mamá, papá, Igneel... Acabo de unirme a un gremio y ya hice una amiga llamada Erza Scarlet. Ojalá estuvieran aquí para conocerla porque algo me dice que se llevarían bien, en especial contigo mamá. Sólo espero que volvamos a encontrarnos, realmente quiero conocerlos y descuiden, no los odio por abandonarme aunque me gustaría saber porque lo hicieron. De todas formas, quiero que se sientan orgullosos de mí y por esa razón seré el mejor mago ninja que el reino de Fiore haya visto. ¡Ya lo verán!— cualquiera que se acercara al cuaderno abierto sobre la barra, podía observar detenidamente una especie de carta escrita por Natsu.
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Antigua Aldea Rosemary.
Enero, año 778
Algunos meses habían pasado desde que Natsu y Erza se unieron a Fairy Tail en la ciudad de Magnolia, cuando en un pueblo desierto se abrió una especie de vórtice oscuro y de ahí salieron tres figuras. Una de ellas era un joven adulto de cabello negro peinado hacia abajo, traía puesta una gabardina y alrededor del cuello llevaba tres collares como adorno y una especie de pañuelo azul en la cabeza, bajo la gabardina tenía una camisa cerrada azul de cuello alto y mangas largas, además de un pantalón azul grisáceo y unas sandalias negras. En su cintura podía apreciarse una espada de mango azul y funda del mismo color. A su lado estaba una mujer de cabello rojo con ojos del mismo color y usaba lentes, ella vestía una blusa blanca de mangas largas y un short negro que llegaba por encima de las rodillas complementado por uñas botas altas color gris. En sus brazos traía a una niña pelinegra de ojos iguales a los suyos que parecía tener alrededor de cinco años.
—Tsk, estúpido dobe— musitó el pelinegro irritado viendo alrededor. —Tardé demasiado en juntar el chakra necesario para abrir el mismo portal que utilizó hace tres años, lo bueno es que podré buscar a su mocoso para matarlo ahora que no puede defenderse— soltó una carcajada llena de malicia y alzó los ojos al cielo. —"Sólo espera, Naruto, tu hijo no vivirá mucho tiempo y planeo asegurarme que así sea"
Se ve una gran sala con un bello arbol al fondo recién decorado mientras la escarcha cuelga del techo y las esferas brillan con las luces multicolores del árbol con los regalos debajo del mismo. -Quedó muy bien igual que el capítulo, ¿verdad? Espero q les gustara como quedó ya que disfruté escribiéndolo.
Aparece de nuevo Kurai-sho. -Linda, hay que revisar el pavo y el pollo asados porque nuestros invitados no tardan en llegar, además de los paquetes de ramen instantáneo- Le dedica una suave sonrisa mientras carga una enorme cacerola con agua para la sopa.
-Sí, ya hice el encargo desde la mañana- El pelinegro asiente y vuelve a salir de escena tras despedirse de los lectores. -Bueno, como pueden ver tengo cosas que hacer y supervisar para esta noche tan especial, espero que pasen una feliz navidad en compañía de sus seres queridos- Una peliblanca de ojos azules grita desde la cocina.
-Yami-san, necesito ayuda! Ocupamos una mesa más grande ya que viene todo el gremio a cenar y debo llamar a la aseguradora y ver si tienen seguro por destrozos ocasionados en fiestas- Pasa el novio de la autora con un traje rojo. -Se le ve muy bien esa ropa, Kurai-san- Expresa Mirajane mientras éste se pone rojo.
PD: ¡Feliz Navidad les desea Kurai-sho, Kurayami no Kurai, Mirajane Strauss y demás personajes de Naruto/Fairy Tail!
