*ADVERTENCIA: se viene lo bueno, pido una disculpa por mi intento de lemmon jeje*
- Hmpf ¿Veo que gustas de desobedecerme? ¿Acaso no fui claro sobre la ducha?- Ha alzado ligeramente la voz para recalcar su presencia.
Su mirada es tan penetrante que da pavor, ahora la bruma del vapor se ha disipado y lo puedes ver con claridad, recargado en la pared con los brazos cruzados.
-Ya estaba punto de salirme- un poco asustada te acercas a la orilla de la bañera simulando que vas a salir.
-A parte de desobediente, mentirosa, que mujer tan indecente- te dice mientras se acerca a la bañera, lo miras con temor más que con vergüenza.
Reiji toma tu muñeca y la levanta con fuerza obligándote a salir del agua.
–Mereces un castigo ¿Sabes?- sin soltar tu muñeca te ha apegado a su cuerpo rápidamente, rodeando con su brazo libre tu cintura, te ha dejado sin aliento, paralizada, solo sientes como olfatea tu cuello, sientes su respiración mientras pequeñas gotas de agua recorren tu cuerpo, el frió hace que te apegues aún más a su cuerpo, él quita su mano de tu cintura solo para deslizar tu pelo y tener libre tu cuello. Sientes como si cada que respirara, él aspirara tu alma.
-Hueles tan dulce, realmente disfruto de ese aroma- Reiji esta vez ha usado un tono mas suave, mas bajo.
-Rei…ji-san- dices tiritando de frió. Intentas decir mas, pero el frió y su voz te debilitan.
-Está bien- te dice tranquilamente para después clavar sus colmillos en ti.
Cierras los ojos y te apegas aún más tras sentir sus colmillos, ¡DUELE! Duele pero se siente bien, sentir a Reiji de esa forma, el…
-Aghh- te quejas de forma silenciosa mientras el sigue drenando tu sangre, estas temblando pero estas segura que es por el frió, escuchas como se alimenta de ti, escuchas incluso como saborea tu sangre, incluso esuchas cuando pasa por su garganta, ha liberado tu muñeca solo para acercarte más a él, como si te estuviera reteniendo, pero…no piensas huir.
Su respiración se ha vuelto pesada y se entrecorta –M-mhm ...Duele ¿verdad? - te dice tratando de mantener la postura de siempre, esa postura seria y fría pero el eco de su dulce voz retumba en toda la habitación.
-Yo…- sientes un enorme escalofrió a través de todo tu cuerpo el cual te recuerda que estas desnuda, tratas de ocultar tu rostro pero él se ha separado de tu cuello retomando su postura recta. Sigues apegada a su cuerpo, es por el frió te dices mentalmente hasta que toma tu mentón y levanta tu cara, su mirada luce diferente, te hace sentir extraña, observas cada rasgo de él hasta que llegas a su boca, él tiene un poco de sangre sobre la comisura de sus labios temerosa de su reacción levantas tu mano y con un dedo delicadamente lo limpias, ligeramente delineas su labio, notas que se ha sorprendido un poco y sus labios se han abierto ligeramente al sentirte, te acercas más a él, aun mas, poniendote de puntitas sobre tus pies apoyando tus manos en sus hombros, cierras las ojos y lo besas.
Ha sido un pequeño, tierno y casto beso, ahora estas más avergonzada, no quieres verlo al parecer esta en shock y sus brazos alrededor de ti impiden que te vayas.
-¿Desde cuándo has comenzado a comportarte así? ¡Cielos!-Reponiendose te reclama simulando estar enojado tras escuchar eso sonríes, que ironía.
En verdad Reiji es impredecible, intentas alejarte un poco quieres ponerte la bata y salir, este incidente que ya es demasiado embarazoso.
-A donde crees que vas, tu castigo aún no ha terminado- te ha aprisionado de nuevo, al parecer disfruta ver cómo te mueres de frió, el camino azulado que recorren las venas de tus brazos y piernas se han marcado, el frió también ha hecho de las suyas sobre tus pechos.
De su mano quita su blanco guante, tiene unas manos preciosas como si de porcelana estuviesen hechas, acerca lentamente su mano hacia tus labios y gentilmente la besas. –Se ha sonrojado- piensas mientras uno de sus dedos recorre tu cuerpo causando contracciones y pequeños gemidos, pasa en medio de tus pechos, por tu vientre hasta que llega a tu intimidad,
-ahh-M-mm…mmm-
-Veo que tratas de ocultar tus gemidos- dice mientras introduce su dedo en tu intimidad, te sostienes de sus hombros, pero a cada caricia responde tu cuerpo contrayéndose.
-Ahh-Rei…ji…ahhh– mientras juguetea lentamente dentro de tu intimidad, él se ha acercado de nuevo a tu cuello, sientes como ahora su lengua recorre tu cuello y parte de tu hombro así que posas tu mano sobre su nuca.
-Ya veo así que te has rendido- levanta su rostro con una sádica sonrisa mientras se acerca al tuyo.
–Seré gentil- te dice antes de besarte, correspondes a su beso de manera pasional, el por su parte profundiza el beso introduciendo su lengua respondes deslizando tus brazos hacia su cuello.
-Rei…ji…Ahhh- te separas un poco al sentir nuevamente el movimiento en tu intimidad y un pequeño hilo de saliva se desprende de la boca de ambos.
- Ahh…hh...Espera vayamos a un lugar más cómodo- te carga para sacarte de la bañera, tú te abrazas a su cuello y lo olfateas.
-Reiji-san hueles bien- le dices mientras te lleva hacia la cama y comienzas a dar pequeñas lamidas a su cuello, su aroma siempre te ha agradado.
-kkkgh - Reiji suelta un pequeño quejido, él te sienta sobre la suave cama y siguen con su encuentro furtivo.
Reiji se ha posicionado frente a ti, es una figura dominante, lo atraes hacia ti dándole ligeros besos, con tus manos le quitas su chaleco y desabrochas su camisa, la figura dominante se acerca más tratas de retroceder un poco pero ya está encima de ti, su torso semi-desnudo asemeja al marfil y hace que sus ojos se vean aún más atractivos y su mirada aún más excitante, él se termina de quitar la camisa puesto que la excitación te ha entorpecido un poco, sonrojado se desabrocha el cinturón y por último se quita el pantalón, te centras en ese bulto que se esconde tras su bóxer gris y con tu pie de forma curiosa lo tocas.
–Ahh-ahh- los gemidos de Reiji hacen que te excites aún más pero él toma tu pie y comienza a besarle ligeramente causando un cosquilleo dentro de ti, te acercas para poner tus manos sobre sus mejillas, nunca lo habías visto tan de cerca, sus ojos, sus facciones son tan impresionantes, en su mirada se refleja cierta duda -se ve tan lindo ruborizado- piensas mientras te acercas a sus labios y continuas besándolo, luce delicioso y deseas comértelo. Sea cual sea su duda al parecer en tus besos él ha encontrado la respuesta, con sus manos sobre tus rodillas abre tus piernas, sorprendida abres los ojos pero Reiji profundiza el beso haciendo que los cierres de nuevo, te separas para recuperar el aliento y ves cómo se quita el bóxer -¡ES…ES ENORME!- piensas y te atemorizas un poco, nunca antes habías visto un miembro pero es normal que tenga ese tamaño. O eso piensas.
-¿Estas bien?- te pregunta Reiji al ver tu reacción a lo que solo asientes con la cabeza y te ruborizas aún más.
–Tu rostro es tan bonito- te dice al oído y tras un largo beso te abrazas a su cuello mientras la cabeza de su hombría roza la entrada de tu intimidad tratas de contener tus gemidos pero reaccionas instintivamente, deseas más que ese ligero roce así que te lo inclinas hacia tras y te acomodas encima de él, con tu intimidad sigues rozando su hombría continuas moviéndote mientras que ahogas tus jadeos en su boca. A pesar de que estas encima de él, aun tienes miedo. Ya estas bastante húmeda así que Reiji te toma de la cadera y te guía deslizándote lentamente hacia abajo sobre su erección. Suprimiendo ese miedo con su miembro. Te contraes al sentirlo dentro.
-kgghhh…- se queja mientras entra en tu intimidad y comienza a dar leves embestidas mientras susurra tu nombre es tan lindo escucharlo, hace que te sigas esforzando y tú misma busques profundizar sus embestidas -aghhh…ah-hh- ahogas tus gemidos entre su cuello mientras seguía embistiéndote, te aferras a él como si nunca quisieras dejarlo. Es tan placentero escucharlo gemir, sentirlo. Reiji maneja tu cuerpo a su antojo el mueve tus caderas a su ritmo entre jadeos busca tu boca tras un largo y profundo beso te posiciona en cuatro, saca ligeramente su miembro para acomodarte, pones tu mano sobre la delicada y suave cabecera para poder sostener el cuerpo Reiji, él se posiciona de nuevo para entrar, arqueas tu espalda elevando un poco tu trasero al sentir como su miembro se acerca a de nuevo a tu intimidad su lengua juguetea un poco en tu oído esto te relaja mientras Reiji te embiste de nuevo.
–ahh-ahhh…- ambos jadean mientras profundiza su embestida, con su brazo derecho rodea tu vientre y acerca tu espalda a su pecho mientras tu respiración se entrecorta, pareciera que te estas quedando sin aire -ahhh..ah-hh…aghhhh- escuchas como ligeramente se queja la cama a la par de sus movimientos, Reiji sigue embistiéndote con mas velocidad y fuerza hasta que ligeros gritos salen de tu labios –Ahh-rei…ji…Ahhh- sonríe al escucharte.
–Buena chica- te dice con la voz entrecortada, estas a punto de llegar al clímax Reiji da embestidas más seguidas y profundas, él también está a punto de culminar su respiración se torna aún más pesada y el movimiento de caderas ha aumentado Reiji pone su mano izquierda sobre la tuya en la cabecera y entrelazan los dedos.
–M-mmm…ahhAHHHH…AGHHHH- sus gemidos se han sincronizado, dando una gran estocada siendo esta la última y te contraes al sentir un líquido dentro de ti, un largo suspiro sale de sus labios, en tu espalda sientes la pesada respiración de Reiji, escuchas como trata de regularla pero le es imposible, respira dando grandes pausas, él besa tu espalda mientras saca su miembro, toma un pañuelo para limpiarse, tú aun estas recuperando fuerzas pero intentas incorporarte, mientras Reiji te observa y tomas la sabana para cubrir tu cuerpo, él toma su camisa del piso y te limpia el sudor de tu frente, deslizando un mencho de tu pelo tras tu oido, tratas de ocultar tus pequeños jadeos pero te cuesta trabajo normalizar tu respiración
-Reiji-san...- dices sentando a la orilla de la cama, quieres aclarar la situación porque te sientes un poco culpable, tú no debes entregarte a otro hombre que no sea con el que vas a pasar el resto de tus días y ese hombre ya ha sido elegido por tu difunto padre.
