Bueno... Aquí de nuevo subiendo el segundo capitulo, con felicidad y muchas dudas. Tarde bastante en actualizar, a pesar de ser una viñeta el personaje me lo hizo difícil.
Olvide decir al comienzo que esta historia se basa en tres momentos diferentes. El primero fue de kiba y este es de Hanabi.
Los personajes de Naruto no me pertenecen son de Masashi Kishimoto.
Pregunta tonta
Desandaba los pasos que la llevaban de regreso a la residencia de su clan, intentando responderse el por qué Hinata le había dicho tal cosa... No era propio de ella inmiscuirse en sus asuntos, aunque, seguramente intuyo la razón que la había llevado a preguntar semejante estupidez... Su hermana no era tonta y conocía bien la historia, hasta había llegado a predecir un acercamiento entre ella y Kiba que parecía encaminarse hasta que Mei se apago y el decidió alejarse. Pero lo de esa mañana era algo que definitivamente no esperaba.
-¿Estas planeando abrir una tienda? –Soltó mirándola fijamente detrás de la montaña de ropa ubicada sobre la mesa de la sala.
-Muy graciosa, Hanabi chan. –Respondió la dulce voz de Hinata. –Son obsequios… Naruto kun… no pudo callarlo por mucho tiempo. –Continuo con un leve enrojecimiento en las mejillas mientras doblaba delicadamente las diminutas prendas para colocarlas en una de las cajas que tenía en el suelo.
-Te casaste hace más de un año ¡Ya deja de llamarlo Naruto kun! –Recrimino frunciendo el entrecejo ¿Cómo era posible que con veintiséis años Hinata siguiese comportándose como si tuviera quince? Pero, pensándolo bien ¿Por qué se hacia esa pregunta? Ni que Naruto hubiese madurado demasiado. A pesar de ser el Hokage seguía siendo el mismo idiota de siempre, impaciente, ansioso e inoportuno... No podía esperar demasiado de ella estando con alguien así. Resoplo resignándose de mala gana… Rescatarla era imposible, mucho menos con un "bodoque baboso" en camino. –Ojala se parezca al abuelo. –Musito casi imperceptiblemente entre suspiros pensando en cualquiera de los dos, no importaba cual, solo que no fuese como él.
-¡Ha-na-bi chaaaaan!
Escucho, a la vez que sentía la fuerte palmada en su espalda, para voltear y ver esa enorme y tonta risa que desgraciadamente veía casi todos los días.
-¡No me grites! ¿O acaso piensas que estoy sorda? –Le devolvió con enfado – ¡Y ya deja de decirme chan! ¡Solo mi hermana puede hacerlo! … No me veas así Hinata. El mismo insistió en que lo tratase con normalidad.
-¡Esta bien no te enfades! Nanabi chan.
-¡¿Nanabi chan? -No solo había conservado el chan… ¡Le había cambiado el nombre! ¡Eso era mucho peor! Dejo caer la cabeza hasta golpear su frente en la mesa. Después de un año de la misma discusión la conformidad parecía lo más certero, pero no en esta vida, solo que por hoy lo dejaría pasar… Levanto su vista para observar la pared, se asemejaba a un santuario, podría jurar que cada vez había más fotografías en ella. Las repaso cuidadosamente hasta detenerse en una. -¿Como alguien como él puede ser tu amigo? Inquirió señalando al joven pelirrojo.
-Casi nos matamos. Es una larga historia… ¡Si quieres te la cuento!–Respondió casi canturreando las palabras que había dicho.
-No, gracias. –Afirmo con la certeza de que prefería estar mil veces muerta antes de que soportar la tortura de tener que oírlo exagerar una historia más. Para seguir examinando la fotografía y posarse en la bella mujer castaña que sonreía junto al Kazekage. – ¿Cómo era ella? –Cuestiono sin pensarlo. Notándolo luego de haberlo hecho, al sentir las miradas extrañadas sobre sí misma. –Digo... Era del ANBU ¿No? Las mujeres allí somos pocas y la mayoría nos parecemos. –Intento justificarse, sin demasiado éxito.
-En realidad no mucho. –Afirmo Hinata. –Veras ella…
-Déjalo así Hinata. Debo irme. –La interrumpió incorporándose de su asiento para retirarse. –Mañana salgo en misión y no tengo mucho tiempo.
-Te acompaño. –Agrego la mayor, dándole un abrazo casi en contra de su voluntad al llegar a la puerta. –Si de algo te sirve para entenderlo… Akamaru. Ella lo amaba. –Le susurro tímidamente al oído con una cómplice sonrisa.
¿Ella lo amaba? Debía ser una broma ¿Quién excepto Kiba podría amar esa enorme cosa que perdía pelos por todos lados? Solo que si eso era cierto, ahora comprendía un poco mejor el porqué, a pesar de que ella regreso y jamás volvió a verlo como algo más que un amigo, él nunca la abandono. Cariño, tiempo compartido, intereses mutuos, alguien común a quien amar… Ahora que lo pensaba bien, las pocas veces que había visto al hijo de Mei fue jugando sobre el lomo de Akamaru…
Al parecer la frase de Hinata no fue tan equivocada después de todo.
… Ahora entendía mejor su dolor.
¿Que decir? A pesar de que me guste esta pareja, definitivamente esta muchacha no es lo mio. Espero que se haya entendido lo que quise trasmitir.
Ah! cuando dice que a pesar de que ella regreso jamas logro verlo como algo mas que un amigo. Hace referencia a que Mei estuvo separada de Gaara por bastante tiempo y regreso a Konoha retomando con kiba solamente un lazo de amistad.
Besos =) Y ... ¡gracias por los reviews!
