Cap. 2-El primer día
Me despierto con el sonido de la regadera, me desperezo, tomo mis lentes y me levanto.
El reloj marce las 7:30, debe ser Hermione la que esta en el baño, es la única con una buena razón para levantarse temprano. Comienzo a sacar la ropa que me pondre: mi uniforme, básicamente.
− Buenos días − susurra Hermione − Te desperté?
− Buenos días, no, más bien creo que es la expectación y emoción del primer día de clases en un lugar nuevo.
− Jajaja, creo que tienes razón. Si quieres entrar a bañarte, no hay problema
− Gracias.
Entro al baño. Vaya si es grande. El escusado y el lavamanos están uno al lado del otro justo frente a mí, la regadera esta más al fondo en la esquina contraria. El agua me tranquiliza cuando entro, realmente estoy nerviosa.
Al salir me cambio y me pongo mis lentes de contacto. En el cuarto se escucha un poco mas de ruido y alguien toca la puerta.
− Paola! Sigues ahí o ya te ahogaste?
− Jajá, muy graciosa Lavender − le digo mientras salgo − Listo! Todo tuyo.
Voy al espejo y comienzo a cepillar mi cabello castaño, como debo peinarlo?, es el primer día, tiene que ser algo excelente… pero que?
Comienzo a maquillarme, un poco de sombra sobre mis parpados y delineo mis ojos de manera que mis ojos cafés se noten mas. Polvo, rubor y un labial rosa que me encanta. Tomo unos aretes y un collar para ponérmelos.
− Wow! Pues a quien vas a ver que te pones tan guapa? − me pregunta Parvati picadamente.
− A nadie… en especial, es el primer día y quiero causar buena impresión, aparte… hay muchos chicos guapos en Howarts − digo en tono coqueto.
"No estas aquí para coquetear", dijo una voz en mi cabeza. Lo se, lose; pero que mas da, después de todo soy una chica de 16, esta en mi naturaleza coquetear.
− Mírala nada mas! … no pierdes el tiempo, no?
− Claro que no! No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy. − Le guiño el ojo.
− Hay que irnos Paola − Me dice Hermione desde la puerta − Harry y Ron nos deben estar esperando.
Bajamos y, en efecto, los chicos nos esperan. Mientras caminamos rumbo al gran comedor observo todo a mi alrededor, el castillo es justo como me lo describieron, pero no me siento incomoda bajo las miradas vigilantes de los cuadros, como dijeron que pasaría, algunos meses atrás.
Llegamos al gran comedor y llamamos bastante la atención, escucho murmullos y en la mesa de Slytherin un rubio me guiña un ojo. Draco Malfoy. Si, se quien es, ese tipo no entiende, esta necio con salir conmigo, que siga soñando. Se preguntaran como es posible esto si recién llegue.. Es una larga historia, que en este momento no les puedo contar.
Por donde voy pasando escucho murmullos, supongo que llamo mucho la atención por ser alumna nueva, sobre todo en un curso tan avanzado.
Mientras comemos veo que Ron mira varias veces de reojo a Hermione, creo que algo pasa por ahí. La profesora McGonagall nos da los horarios a cada quien. La primera clase es pociones, 2 horas. Sinceramente me parece tedioso a la primera hora, pero debo admitir que soy buena para esto.
De camino a las mazmorras siento que alguien toma mi muñeca y me jala suavemente. Ash! Es Malfoy.
− Hola preciosa − me dice de manera muy seductora.
− Aléjate… − le digo mientras lo empujo.
− Que sucede? − pregunta Harry, que volvió a ver porque me había atrasado. − que quieres hurón?
− Huron? Así te llamas? Jajaja.
No! − Dice indignado − mi nombre es Draco Malfoy, pero puedes llamarme Draco, bombón.
− No gracias… creo que prefiero hurón…− le digo riendo al alejarme.
− Ten mucho cuidado con este tipo, es todo un patán.
− De eso ya me di cuenta.
La mañana siguió sin ningún otro problema, sin contar las insistentes miradas de Malfoy. Hasta la hora de la comida…
Una lechuza llego y se poso justo frente a mí.
− Parece que tienes una carta…
− Tan pronto? Pensé que tardarían mas en extrañarme… − dije con una amplia sonrisa mientras la abría.
Paola:
Quiero que sepas que se me mantiene al tanto de todo lo que pasa y me he llevado una gran sorpresa con la casa en la que has quedado, esperaba algo diferente…
Te recuerdo que estas en Hogwarts por una razón y no debes entretenerte con nimiedades.
TUR
− TUR? Quien es…?
− Un amigo…
− Que extraño? No entiendo que dice… de que habla?
− Le encanta enredar a la gente…esperaba que entrara a Ravenclaw y piensa que me debo concentrar en los estudios…es un poco exagerado.
− Y como es eso de que esta al tanto de todo?
− Seguro que debe de conocer a alguien en Howarts… o talvez mando un objeto hechizado que le haga saber lo que hago, un hechizo sencillo…. O yo que se…. La verdad esta tras de mi y debe de preocuparle que coquetee. Sera mejor que vaya a revisar mis cosas.
− Oh!
− Estas segura que es solo una amigo?
− Ay! Claro que si Harry! Ahora, si me disculpan, iré a revisar mis cosas y a decirle que no sea pesado.
No puede ser! Malfoy ya fue con el chisme, no tardo nada! Solo quiere impresionar, será mejor que no me quede atrás.
Tomo un pergamino, un sobre, una pluma y tinta para resolver la carta y me dirijo a la lechuceria.
TUR:
No me sorprende que usted este al tanto de todo, pues usted siempre lo esta. Con respecto a la casa, debe saber que esto me ha servido para acercarme al objetivo. No tiene por que preocuparse: mi deber lo tengo bien en mente.
Paola
Elijo una lechuza negra y le doy la carta. Rayos! Se me hizo tarde… que tengo? Ah si! Defensa contra las artes oscuras, con Severus Snape, no habrá problemas.
Logo al salón y toco la puerta.
− Adelante.
− Disculpe la tardanza Sev..Señor… Tuve que hacer algo importante.
Me ve con una mirada acusadora que le sostengo y luego sonrió.
− Siéntese señorita del Prado
Me siento junto con Hermione.
− Como es posible? Normalmente te hubiera bajado puntos o castigado…
− Tengo mis formas − me ve extrañada − en el IBS tengo el record de la alumna mas cumplida, talvez por eso…
− No se… Snape no es del tipo que le agraden los buenos alumnos, a menos claro, que sean de Slytherin…
− Pues quien sabe… lo que si se es que no soy de Slytherin…
Uff! Casi me descubren… y casi llamo a Severus por su nombre, si no seré mensa… nadie debe saber que nos conocemos…
