Este es el segundo capitulo de la historia: Jacob el neófito, si no habeis leido la primera parte no vais a entender mucho, así que no seais cabezotas. Quiero dar las gracias a todos los que me habeis dejado reviews, me gustaria que todos los que lean este capítulo me dejen su opinión porque es algo que no cuesta nada.
-Sí, o en parte al menos, creemos que parte del gen quileute sigue dentro de ti, pero no sabemos qué consecuencias implica eso. Bueno, ahora dejaré que Edward te siga explicando.-dirigí mi mirada a Edward de una forma completamente diferente, ahora, me parecía extraño que estuviese junto a Bella, debía ser muy difícil para él.
-Tampoco creas que es tan difícil-me dijo. Le dirigí una mirada confusa y él rió.- Déjame que te lo explique, en algunos casos cuando a un humano lo convierten consigue algo más que la inmortalidad, consigue "poderes" más bien son habilidades que le permiten hacer cosas que otros no pueden, yo puedo leer las mentes-el hombre del fondo tosió de manera teatral, Edward le miró y añadió-todas menos la de Bella, pero ese es otro tema; Alice-me indicó con un gesto que Alice era la chica que se encontraba en frente de mi, esta sonrió dejando ver unos colmillos relucientes.-puede ver el futuro, pero no puede ver ni el de los lobos ni el tuyo. Creemos que solo puede ver el futuro de la gente de una "raza" a la que haya pertenecido, por eso creemos que sigues teniendo el gen quileute, bueno también Jasper-me señaló a un chico rubio con rizos que se encontraba junto a Alice.-puede cambiar las emociones que alguien siente. Y, bueno eso es todo. Bueno en realidad me gustaría comentar lo que me ha sorprendido que hayas soportado la sed.
-¿La sed?-me hacia una idea de lo que podía ser, ya que el nombre no deja muchas posibilidades.
-Sí, es una de las primeras sensaciones que te encuentras después de convertirte, es el deseo por beber, ¿no sientes un escozor en la garganta? -Sí, pero tampoco es una sensación tan fuerte.-Y era cierto, la garganta me molestaba pero tampoco era para tanto.
-Comprendo, pero de todos modos creo que sería propicio salir de caza antes de que puedas ver a Bella.-Cierto, con tanta información junta se me había pasado, ¿dónde estaba Bella?
-Está ansiosa por verte Jacob, sabe lo que ha pasado pero por precaución no le dejé venir. Iremos a cazar y después a verla.
-¿No te olvidas de algo Edward?-dijo Alice, tenía una voz bastante dulce y ligeramente aguda.
-Es cierto, Jacob, ¿te gustaría verte en el espejo?-cierto, no me lo había planteado, no todos los Cullen serian así de pálidos por casualidades de la vida ¿acaso ahora yo estaba así de pálido? bueno, también estaba lo de sus ojos dorados, eso sí que molaba, pero… ¿los tendría yo del mismo color?
-Creo que te llevarás una sorpresa-Edward agarraba un enorme espejo con un marco plateado, me lo puso entre las manos, para ser tan grande no pesaba mucho bueno, las leyendas decían que los fríos tenían una fuerza sobrehumana, eso también debía ser cierto. Me miré en el espejo, estaba realmente guapo (de verdad que estaba muy guapo) tanto que me sorprendí, mi piel no era pálida como el mármol se parecía más al color caramelo ya que, ahora parecía más brillante, era pálida, si, pero de una manera inexplicable; para dejarlo claro, era una piel morena y brillante pero con un tono pálido, claramente no era un tono que se pudiese encontrar en un humano. Mis ojos no eran dorados, ni marrones como antes, eran rojos, era un rojo fuerte que me daba un aspecto terrorífico.
-Tranquilo, con el tiempo se te irán poniendo dorados, eso claro si sigues nuestra "dieta".- Que gracioso que es, ¿estaba insinuando que podría matar a un humano para comérmelo? esa idea me parecía totalmente repulsiva.
