Capitulo II: Recuerdos y encuentros
Edward Pov
Estaba terminando de llenar unos expedientes en las oficinas del FBI, sobre el caso que llevábamos en contra de los Vulturi antes de dirigirme a mi casa a prepararme para el evento de caridad que organiza cada año la familia de Jasper. Los Vulturi, famosa familia de mafiosos de USA a quienes estábamos persiguiendo desde hace ya dos años por contrabando de drogas, dinero y antigüedades y también una serie de asesinatos. Jasper, Ben y yo estábamos muy metidos en el caso, pudimos lograr infiltrarnos en su negocio, mejor dicho, Ben logro infiltrarse y hacerse pasar por uno de ellos.
Estábamos tratando de encontrar alguna prueba que los incriminará directamente con todo y además con muchos otros crímenes de los últimos 10 años, pero se nos hacia difícil. Cada vez que los teníamos las pruebas o desaparecían o se extraviaban y ellos seguían impunes. Pero eso cambio ya que hace una semana atrás Ben nos informo a Jasper y a mi que había encontrado todas las pruebas suficientes para encerrarlos de por vida.
Me acuerdo cuando los conocí a los cuando teníamos apenas 18 años y los tres ingresábamos a empezar a formar nuestra carrera en el FBI, pero al igual que yo ellos también estudiaron en la universidad otras carreras. Yo por mi parte siempre quise estudiar medicina y llegar a ser un gran médico como lo es mi padre pero a su vez deseaba poder servir a mi país y proteger a las personas, por eso me decidí por el FBI. Todos en mi familia se sorprendieron de mi decisión por querer formar parte de ello, pero no me atraía la idea de manejar la empresa familiar. De eso se encarga mi hermano Emmett.
Cuando entre al FBI no conocía a nadie y pensé que estaría solo por mi cuenta, pero que equivocado estaba. Al mes de entrar entable amistad con Jasper Hale y Ben Cheney; Jasper era de Phoenix, de una de las familias más respetadas en USA. Había veces durante el primer año que estábamos en la academia y en la universidad que mi pequeña hermana Alice, o duende como le decimos con Emmett, vino a visitarme y conoció a Jasper y fui testigo de que se quisieron desde que se vieron. Al principio estaba receloso a que llevaran una relación, mas porque mi amigo tiene mi misma edad y es cuatro años mas grande que Alice; pero descubrí que era un perfecto caballero y además que amaba muchísimo a mi pequeña duende. A los años de conocerse se pusieron de novios y ahora actualmente están comprometidos.
En cuanto a Ben era una persona también muy sencilla como Jasper. Los tres compartíamos un departamento. Al año de estar viviendo juntos descubrimos que Ben mantenía una relación a distancia con una joven de la misma edad de Alice, a quien conoció en las últimas vacaciones antes de ingresar a la universidad y a la academia. Se lo veía muy enamorado, nos conto que esas vacaciones iría a verla y blanquearían su relación ante los padres de ella y le pediría matrimonio. Le dijimos que no se podrían casar sin permiso de sus padres, además que era aconsejable dejarla que termine el colegio, cosa en la cual estuvo completamente de acuerdo.
Recuerdo que cuando volvimos de las vacaciones Ben vino muy entusiasmado ya que los padres de la que ya era su prometida, Ángela, lo habían aceptado, aunque nos conto que al principio le costo vieron el amor que había entre ellos y de que él la cuidaría por lo que accedieron con la única condición de que Ángela tendría que terminar primero sus estudios en el colegio, o sea, tendrían que esperar hasta que ella cumpliera 18 años, para lo cual faltaban dos años. Era gracioso verlo tanto a él como a Jasper tener unas relaciones a distancia y verlos tan embobados con sus respectivas novia y prometida. Siempre que los veía sentía un poco de nostalgia, pensaba si algún día yo llegaría a encontrar a alguien que me ame de esa forma como ellos se pertenecían.
Cuando Ángela termino el colegio, ella y Ben se fueron a vivir juntos en una pequeña casa en Chicago. Nosotros habíamos terminado cada uno nuestras carreras en la universidad y además ya hacia dos años que estábamos trabajando dentro del FBI. Los tres juntos pedimos si nos podían trasladar a las oficinas del FBI en Chicago, ya que yo tenia a mi familia ahí, Ben se casaría con Ángela en un mes y vivirían juntos y Jasper por mi pequeña hermana.
Al poco tiempo de nuestro traslado, Ben y Ángela se casaron. Fue una hermosa y clásica ceremonia. Ángela tenía tres damas de honor, entre ellas estaba mi pequeña duende quien conocía a Ángela a través de Jasper y yo, también estaba Rose, la hermana de Jasper que conocía a la novia por medio de la otra dama de honor y mejor amiga desde la infancia de ella. Recuerdo como me atraparon esos profundos ojos chocolates, eran hermosos, pero después no me fije mas en ella. Me entere que su nombre era Isabella Swan.
A los dos meses de su boda, nos enteramos que Ben sería padre y me pidió que sea el padrino de su futuro hijo. Me sentí muy alagado por el honor el cual acepte. Paso el tiempo y nación la pequeña Claire, era muy hermosa; al mes de su nacimiento se llevo a cabo el bautismo por pedido de sus papás el cura la bautizo aunque su madrina por temas laborales no pudo estar presente. Eso me pareció muy mal de su parte pero ellos querían que fuera ella y no otra persona, por tal motivo respete su decisión.
Con los años la pequeña Claire fue creciendo y se volvía una niña muy hermosa al igual que su madre. Algunas de las veces que la iba a visitar vi fotos de quien era su madrina con ella y me sorprendió el amor que la niña le profesaba a tal mujer y mas sorprendido estaba cuando me di cuenta que se trataba de Isabella, la dama de honor y mejor amiga de Ángela. La última foto que había de Claire con Isabella era de hace ya tres años atrás en el cumpleaños numero 5 de ella. Se veían muy bien las dos juntas e Isabella estaba bastante cambiada desde el casamiento, pero tampoco me llamaba mucho la atención. A pesar de ser su padrino nunca me cruce con ella, pero tampoco le daba mucha importancia.
Volví de mis recuerdos y estaba ya guardando todo en mi escritorio, levantado mis cosas de mi oficina cuando tocaron a mi puerta. Mire la hora y vi que eran las tres y media de la tarde, no sabia quien podía ser a esta hora.
—Adelante. —cuando termine de decir esto vi que por la puerta entraba mi padre junto con mi jefe. Era raro ver a mi padre en las oficinas del FBI y más junto a mi jefe. No se porque tuve un mal presentimiento de que esto no era nada bueno.
—Buenos días hijo, ¿como estas? Recuerda que hoy a las nueve la noche es el evento de caridad de los Hale en el salón del Hotel Hilton Plaza, ¿o se te olvido?- me dijo mi padre mientras me sonreía. Sabia que no podría haberlo olvidado ya que era un evento que organizaba la familia de mi mejor amigo Jasper y también su hermana Rose; además no podía quedar con las parejas de mis hermanos.
—No se me olvido padre. Justamente ya estaba saliendo para la casa para descansar un rato y después prepararme. Perdón que pregunte pero ¿estás por algún motivo en especial aquí Félix?- — Félix era mi jefe y el de Jasper y Ben. Estaba al tanto del caso contra los Vulturi y solo nos pedía que tengamos muchísimo cuidado.
—Me encontré con tu padre que venia a recordarte que tenías el evento y lo acompañe para verte ya que tenía que recordarte lo de los informes que necesito sobre el caso.
—Ya están listos. Justamente estaba por ir a tu oficina a dejártelos. — busque los expedientes que tenia en mi portafolio y se los entregue.
—Ok, luego los miro. Ahora ve a descansar y nos vemos a la noche.
—Esta bien, gracias. ¿Vamos padre?
—Claro. Nos vemos en la noche Félix. Hasta luego, ha sido un gusto verte.
—Igualmente Carlisle. Nos vemos.
Salimos del edificio y nos dirigimos hacia mi casa. Al llegar mi madre ya nos estaba esperando para merendar algo, se lo agradecí ya que no había probado bocado desde el desayuno. Me retire después a mi habitación a descansar un rato, bien me apoye en mi cama me quede profundamente dormido.
Me desperté cuando empecé a escuchar que sonaba mi celular. Lo busque en la mesa de luz y ni mire quien era, simplemente atendí.
—Hola, ¿quien es?- pregunte aún medio dormido.
— ¡EDWARD ANTHONY CULLEN! Como puede ser que estés aún dormido. Son las 19.30 hs y el evento de Rose y Jasper es en menos de una hora y media. Estoy segura que ni siquiera te fijaste en la ropa que te deje lista para esta noche.- esa era la inconfundible voz de la duende retándome. Mire el reloj y comprobé que me había quedado dormido. Me levante de la cama y me dirigí a mi closet donde encontré el traje que me dejo Alice.
—Ya me levante duende. No me grites, me quede dormido. Ya me entro a duchar, me cambio y salgo para allá con nuestros padres. No te preocupes. — le dije para que se tranquilizará un poco.
—Esta bien. Nos vemos hermano. No te vuelvas a dormir. Beso. Te quiero. — me dijo y colgó. No me dio tiempo a contestarle.
Me entre a bañar, me afeite y luego me empecé a vestir. Cuando ya había terminado de ponerme la camisa y el pantalón y buscaba mis zapatos golpearon a la puerta y entro mi madre.
—Oh, ya estas despierto. Venía justamente a despertarte, pero veo que lo hiciste solo ¿o una cierta personita te despertó? — me dijo mi madre mientras soltaba una risita disimulada. Ella sabía que Alice me había despertado. Cuando me gire a verla, tenía un hermoso vestido largo de color blanco que le quedaba muy hermoso.
—Si madre, supones bien. Esa pequeña duende me despertó. Por cierto luces bellísima. Mi padre va a tener que cuidar que nadie se te acerque. —le dije en broma
—Gracias hijo. Tu padre me dijo lo mismo, pero yo solo tengo ojos para él- me dijo siguiendo mi broma.- Veo que ya estas listo, ¿vienes con nosotros o vas por tu cuenta?
—No, me voy con ustedes, si total vamos al mismo lugar y seguramente vuelva temprano.
—Esta bien. Te esperamos abajo. No tardes. — me dio un dulce beso en la mejilla y salió. Termine de vestirme y baje para salir con mis padres. Cuando íbamos en camino hacia la fiesta, me dedique a admirar el amor que se profesaban tan solo con la mirada; llevaban casados ya treinta años y su amor seguía creciendo día a día. Mi madre se dedica al Diseño de Interiores y a las Antigüedades. Mi padre por su lado heredo la empresa de su familia, la cual maneja Emmett, pero él se dedico a la medicina. La manejo hasta que uno de nosotros tomo el mando. Los admiraba y deseaba poder encontrar algún día una mujer que me ame de la misma manera y poder ser felices juntos por siempre como mis padres.
Cuando llegamos al Hotel Hilton Plaza, había muchísima prensa, ya que este evento de caridad cada año reúne a numerosas personas del ambiente tanto político, como artístico. Nos dirigimos hacia el salón donde nos encontramos con los padres de Jasper y Rose, quienes eran los anfitriones de este mega evento. Los saludamos, mis padres se quedaron con ellos y yo me dirigí a la que sería mi mesa donde pude divisar a Ben con Ángela hablando con Jasper y Emmett.
—Hola a todos, ¿como están?
—Oh, hola Edward ¿como estas? Tanto tiempo. — me saludo Ángela. Es verdad hacia ya 5 meses que no la veía y ayer que fue cumpleaños de mi ahijada no pude estar pero le hice llegar mi regalo. Mañana pasaría a visitar a la pequeña diablilla.
—Bien gracias. ¿Como esta mi pequeña ahijada? ¿Con quien quedo?
—Claire esta muy bien. Se quedo con la niñera. Le encanto la muñeca que le enviaste por su cumple y me dijo que te dijera que mas te vale que la vayas a ver o no te va a hablar por un mes. —a esto todos los que estábamos presentes nos empezamos a reír. Si algo tenía la pequeña era una sinceridad increíble y un profundo cariño por todo el mundo, pero cuando se enojaba era de temer.
—Si lo se. Estaba pensando en eso cuando venia hacia acá. Mañana iré a visitarla. Por cierto, Emmett, Jasper, ¿donde están sus parejas? No las veo por ningún lado. — les pregunte a mi hermano y a mi cuñado y amigo al notar que no estaba ninguna de las dos.
—Aquí estamos hermanito. No nos extrañes. –me dijo Alice que venía caminando hacia nosotros con Rose a su lado y otra mujer que no reconocí quien era.
—Hola duende ¿como estas? — le dije cuando llego a mi lado, la abrace y al instante saludo a los demás y se fue junto a Jasper.
—Hola cuñado, ¿a mi no me saludas? — me dijo Rose dándome un abrazo, también saludo a todo y se fue junto a Emmett.
—Hola buenas noche. Mucho gusto, soy Edward Cullen. — salude a la joven que había llegado con las chicas. Me daba la impresión de conocerla de algún lado pero no sabia de donde.
—Hola buenas noches. Soy Isabella Swan, pero prefiero que me digan Bella. Creo Ángela que por fin conozco al padrino de Claire después de todos estos años. —cuando dijo eso después de saludarme y dirigirse hacia Ángela me descoloco por un momento. Cuando la mire bien, caí en cuenta de quien era. Esos ojos no los podría olvidar nunca, los tenía grabados en mi memoria.
Ella era la madrina de Claire, de mi pequeña diablilla, la mujer cuya última foto que vi no se parecía en nada a la que tenía frente a mí. Esta era muchísimo mas hermosa de lo que la recordaba por esa fotografía. Su cabello color chocolate hacia resaltar su piel, que a simple vista parecía muy suave y delicada. Su pequeña figura era de admirar y cualquier hombre estaría loco por salir con ella.
—Si, me doy cuenta Bella. Pero la que mas se va alegrar es Claire. Edward ella es Bella, mi mejor amiga desde la infancia, mi dama de honor en mi boda y la madrina de Claire. Bella como ya te dijo él es Edward Cullen el padrino de Claire. Es raro que no se conocieran ni porque trabajen en el mismo lugar. —cuando Ángela dijo eso me sentí desubicado por unos breves segundos hasta que caí a que se refería.
— ¿Trabajas en el FBI? —le pregunte sin ocultar mi sorpresa
—Si, trabajo en las oficinas de Washington, pero como le dije a Ang tantas otras veces que es por ese motivo por el cual nunca nos vimos o cruzamos. Tengo entendido que tú trabajas con Ben y Jasper en las oficinas de acá, de Chicago.
—Si así es. Desde hace ya casi 6 años que trabajamos acá. —le dije. Me di cuenta que no podía apartar mi mirada de ella. Era muy atractiva. Esto no paso desapercibido por Ángela que me miraba con una sonrisa picara en su rostro, al igual que Ben.
—Es raro cuñado que no hayas escuchado de mi pequeña amiga Bella. Ella es una de las mejores agentes femeninas que tiene la agencia, tiene muchas habilidades de pelea y es una de las mejores en estrategia y perfiles de criminales. Vino hace un año a dar una charla a las mujeres de la sede de Chicago, ¿no te acuerdas? — me dijo Jasper. Yo me puse hacer memoria y no recordaba haberla visto.
—No me acuerdo. Por ahí no estaba justo en ese momento y estaba realizando algún caso.
—Bueno no importa. No estamos aquí para hablar de trabajo, estamos para ayudar a juntar dinero para los hogares de niños. Recuerden que después del baile esta la subasta de personas.- dijo Rose muy emocionada, lanzándose miradas de complicidad entre ella, Alice y Ángela. Me pregunte que se traerían entre manos.
— ¿Subasta de personas?-pregunto Bella. Se veía muy confundida
—No pienses que venden a las personas Bells. Lo que se hace es subastar al mejor postor una cita con una persona, nada mas. No es nada del otro mundo. Todo el dinero que se junta es para los niños. Tenlo presente. — Le dijo Ángela mirándola con una cara como pidiéndole perdón por anticipado.
—Ya se que no van a vender personas. Ahora dime ¿que es lo que hiciste? Y no me mientas….o mejor dicho no me mientan, porque se muy bien que ustedes dos también están involucradas.-dijo apuntando con el dedo hacia Rose y Alice.
—Nada Bella, solo te…como decirlo…teagregamosalalistadesubastadosconnosotrastres. —le dijo Rose tan rápido que a penas pude entenderla, pero por lo vista Bella la entendió muy bien por la cara que puso y por su reacción.
— ¿¡QUE USTEDES HICIERON QUE!? Díganme que una broma de mal gusto. Saben que soy no me gusta ese tipo de cosas. Si es para colaborar con los hogares infantiles les daba el dinero y ya. ¿Por que me hicieron esto? ¿Qué clase de amigas son?-les dijo. Me quede sorprendido por su reacción, pero se había ruborizado y eso la hacia verse aún mas preciosa.
—Vamos Bella, no te enojes. Es solo una simple subasta. No pasara nada. Los hombres que pagan son decentes. Además una cita no te va a matar. —le dijo Alice tratando de calmarla. Vi en la mirada de Bella que no le gustaba nada la idea, pero se estaba rindiendo al ver las caras que les hacían las chicas.
—Esta bien. Ustedes ganan, pero sepan que esta me las van a pagar. Saben que me la voy a cobrar.-les dijo en tono medio amenazador y medio en broma. Esta sería una muy buena noche después de todo.
HOLA A TODOS!!!!
BUENO ESTE ES MI PRIMER FIC...ESPERO QUE LES GUSTE....
QUIERO AGRADECER POR EL INCONTABLE APOYO DE MI AMIGA TITCULLEN QUIEN ME ANIMO Y AYUDO A PUBLICAR Y TAMBIEN A UN MONTON MAS DE PERSONAS (MIS AMIGAS) QUE ME BRINDAN SU APOYO INCONDICIONAL...
ESPERO ESTAR PUBLICANDO LOS CAPITULOS 2 VECES POR SEMANA..AUN NO DETERMINE BIEN LOS DIAS PERO SI SERAN 2 VECES...
AHORA ME ENCUENTRO TERMINANDO EL CAPITULO 3 Y EMPEZANDO EL 4....ESPERO QUE LES GUSTEN...
NOS HABLAMOS.....
NAI PATTINSON
