Sena caminaba hacia su casa con la mochila en la espalda y la cabeza baja, pensando en la imagen que anteriormente vio. La chica que le gustaba con su amigo de infancia, su maestro de carreras, simplemente la palabra Riku tenía muchos significados para él, pero el joven de cabello blanco podría tener a cualquier chica que quisiera ¡¿por qué a Suzuna? ¡ladrón! ¡traidor! ¡conquistador de inocentes jóvenes desprevenidas!, sin darse cuenta todos esos pensamientos llegaron a la mente de Sena y al darse cuenta de esto él ya había llegado a su casa. Subió desanimado las escaleras y llegó a su habitación. Su cabeza era un caos completo, tiró la mochila sobre la cama y se acercó a la ventana.
–Creo que estoy exagerando, Suzuna no escondería si estuviera saliendo con Riku–dijo él para su alivio.
Al día siguiente él y la animadora tenían una sesión en su casa para que él le ayudara con Literatura, estaba seguro que si algo pasara entre ella y el peliblanco ya se lo hubiera dicho, después de todo eran buenos amigos. En ese momento un mensaje cayó a su celular, él se acercó y comenzó a leerlo quedándose helado en cada palabra:
"Sena, lo lamento pero no podré estudiar mañana contigo, tengo otras cosas que hacer, Suzuna."
¿Otras cosas qué hacer?, no sabía que Riku se considerara una cosa. ¿Pero qué estaba pensando?, las ideas estaban revoloteando demasiado por su mente, sin embargo, ¿por qué si pasaba algo entre esos dos ella no mostraba señales de eso?, pero ¿cómo se ponía a pensar cosas así? No era su estilo. Fue ahí cuando Sena se detuvo un momento a pensar, ese no era su estilo, quizá eso era lo que hacía falta, cambiar un poco no estaría mal, ¿pero cómo cambiaría?, él era el típico chico tímido y calladito de la clase del cual sabe aprovecharse la gente.
–Estoy muy confundido, será mejor que descanse, una siesta me hará pensar luego con más claridad–dijo Sena para él mismo.
Y así fue, él se acostó para despejar su mente y sin darse cuenta pasó de largo la cena y llegó así hasta la mañana siguiente.
La alarma sonó en la habitación de cierto peliblanco haciendo que este perdiera el sueño, se levantó con los cabellos desordenados y sin camisa, como se esperaba luego de una noche tan calurosa, observó la hora en el despertador y luego tomó su teléfono celular para revisar el número de llamadas perdidas que tenía, se sorprendió al darse cuenta de que no había ninguna.
–Qué raro, Suzuna dijo que me llamaría cuando llegara a su casa–luego de eso suspiró–es tan obstinada que no me dejó encaminarla a su casa ayer, será mejor que me vista rápido y de esa manera saldré temprano de casa para buscarla y ver si está bien.
–Riku, hijo, ¿estás despierto?–se escuchó una voz.
–Ah, sí mamá.
–¿Por qué parece que hablas tú solo hijo?
–¿Ah?, eh….no, no, yo solo….rezaba, por un nuevo día, sí eso. "Debo dejar de hablar solo en voz alta"
Sena iba camino al colegio, ya estaba tranquilo, sabía que sus pensamientos del día anterior estaban basados en la tristeza de sentir que no tenía oportunidad con Suzuna, pero Riku no la tendría de novia sin decirle nada a él, en ese momento, observó a la joven que invadía sus pensamientos, ella estaba en la puerta de la escuela, pero antes de entrar, Riku llegó y la tomó de una mano a toda velocidad, Sena se quedó parado en el lugar donde estaba, mas decidió no darle importancia de nuevo y siguió avanzando, llegó a donde estaban ellos y les saludó.
–¡Hola Sena!–le correspondió Suzuna.
–Hola Sena–sonrió Riku, luego volvió a ver a Suzuna–¿segura estás bien?, luego de que te ofrecí llevarte a tu casa no me llamaste.
Sena se extrañó de las palabras de Riku.
–P-Perdona, es que no tenía saldo, gasté lo último en un mensaje que le envié a Sena, ¿verdad, Sena?
–Ah, s-sí–asintió el chico.
–¿Un mensaje?–se preguntó el peliblanco.
–Sí, le dije que no podría verlo hoy porque…
–¿Es por lo de esta tarde?, Suzuna no debiste hacerlo, podemos vernos otro día–dijo Riku.
Sena sentía que estaba pintado en ese momentos, pero más que nada le intrigaba lo que decían esos dos, y lo peor es que ni siquiera mencionaban algo concreto, parecía que hablaban en clave, mas no iba a preguntar que se traían entre manos, sin embargo, lo que sí era seguro es que Suzuna quería estar con Riku y fuera la razón que fuera él no era quien para impedirlo.
–Los veré luego chicos, iré al salón–se despidió Sena.
–¡Espera Sena!–le llamó la joven, luego miró a Riku–¿no debí cancelarle? ¿crees que esté molesto?
–No lo sé, pero no debiste hacerlo, podemos estudiar matemáticas en otro momento, de todas maneras soy tu tutor por una razón.
–Es sólo que con el futbol americano casi no tienes tiempo, y decidí que ya que hoy no entrenarás quizá podías ayudarme en un tema que me está costando entender.
–Claro Suzuna, pero tarde o temprano deberás decirle a los demás que no eres buena en matemáticas y que te estoy ayudando, puede verse sospechoso.
–No me gusta que se enteren de mis malas notas, no se malinterpretaría, ¿por qué alguien lo tomaría a mal?–preguntó Suzuna inocentemente.
–Solamente decía…–Riku miró su reloj en ese momento–¡se me hace tarde!¡nos vemos esta tarde, adiós!
Luego de decir eso, él salió corriendo dejando una nube de polvo atrás, la chica solamente entró al colegio con su secreto, el cual torturaba a quien ella menos imaginaba.
