Disclaimer: todo lo que podáis reconocer pertenece a J.K.Rowling.
Maestra
Llevaba diez años con esa mujer, su maestra. Diez años siguiendo fielmente sus instrucciones, acatando ciegamente sus órdenes y aceptando cualquier decisión por injusta que fuese.
Era una vieja bruja que ya debía rondar el centenar de años pero había sido una gran hechicera durante sus mejores años y Rowena se había sentido muy halagada cuando la tomó cómo aprendiz a los seis años.
Ya, en una edad tan temprana, sabía que era un privilegio que la mismísima Cassandra la hubiera escogido entre tantos niños y niñas de los que pedían y ostentaban a tal honor.
Jamás supo qué había hecho que se decidiese por ella entre todos los demás. Jamás lo preguntó puesto que Cassandra no era muy dada a hablarle si no era para ordenarle cosas o instruirla en las disciplinas de la magia.
Cassandra era una mujer dura, estricta y con un sentido de la justicia algo dudoso pero la había enseñado bien. Pocos podían contar, sólo con dieciséis años, con los conocimientos que poseía Rowena.
Fue aleccionada en pociones, hechizos y maldiciones como nadie pero, dado el misticismo y secretismo en el que tenían que vivir magos y brujas, no permitía saber con exactitud todos los conocimientos existentes en las distintas disciplinas.
Su vivienda era una choza oculta en la cañada; de una diferencia abismal al castillo dónde los Ravenclaw, pertenecientes a la nobleza de la época, se habían establecido. El vecino más próximo estaba a más de mil millas y su único contacto con gente que no fuesen ellas mismas se limitaba a las cartas que Cassandra recibía de las pocas personas que conocían su paradero. No quería ser molestada.
Cassandra fue, pues, la única compañía de Rowena durante años. Fue su madre, su hermana, su amiga y su protectora pero, sobre todo eso, era su maestra.
Espero que os haya gustado
AnnaTB
