Hola a todos ¡Bienvenidos a un nuevo capítulo de esta paranoia nuestra! XD Hoy intentare no tardarme mucho en los preliminares para que puedan disfrutar de un nuevo capítulo lleno de canciones de Disney, que parece que se va haciendo costumbre.

Descargo de responsabilidad: Si hay alguna queja, duda o sugerencia, váyanse contra Yuue que fue básicamente idea suya. Déjenmelo en un review y ya me encargare yo de hacérselo llegar, a si sean patadas.

Advertencias: Puede haber (mucho) Ooc en lo que refiere a Nigthmare, pero Marta-san me aseguro que él había nacido para esto XD. Un Íncubo muy libidinoso, con problemas amorosos y situaciones/pensamientos subidos de tono. Quizás un final un poco meloso.

Resumen: Después de un tiempo de conocerse, Gilbert sigue obsesionado con Nigthmare como la primera vez que se vieron, cuando lo piensa un poco se da cuenta de que quizás la obsesión se volvió algo más pero dada su historia no quiere aceptar sus sentimientos. Mientras tanto, Nigthmare se pregunta qué rayos le pasa a "su acosador personal" como ha terminado por llamar al pelivioleta y se encuentra extrañando las atenciones/perversiones del otro. Ambos hacen su mejor esfuerzo para resolver sus problemas, dando como resultado unas cuantas situaciones muy raras.

Canciones (de una vez): "Príncipe Azul" de la Bella durmiente (aquí la male versión www. youtube watch?v= hxkw1TU_4-o aunque la voz no pega del todo a Gilbert) y "Algo Nuevo" de la Bella y la Bestia (de esta no encontré cover así que imagínenselo)

Nota: Letra normal=Pesadilla, Letra en negritas=Erick, (Ente paréntesis=Algo que están haciendo o sintiendo).

Ahora sí ¡Vamos allá!

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Capítulo 2: Descubrir

Nigthmare se encontraba confundido, MUY confundido y hasta un poquito preocupado, de hecho, estaba pensando en consultar a un psicólogo y eso sí que era grave viniendo de un creepypasta.

¿Qué lo tenía así? Pues nada más y nada menos que el comportamiento extraño de cierto Íncubo pelivioleta, bueno, no es que fuera normal, no, siempre acosándolo y no dejándolo ni a sol ni a sombra; pero si había algo que le preocupara aún más era su propio comportamiento, o mejor dicho, los pensamientos que empezaban a correr por su mente.

Vayamos por partes, y empecemos por Gilbert. Como ya dijimos, la vida de este parecía ser solo molestar a Nigthmare, sin importar cuantos insultos o golpes recibiera por ello (empezaba a creer que el tipo era masoquista o algo así). Sin embargo, últimamente era todo lo contrario, tanto, que los últimos días a penas y los cuernos le había visto.

Al principio creyó que eran paranoias suyas (después de todo, NADIE se cansaba o resistía a él) y hasta agradeció el cambio, estaba harto de no poder ligar a gusto o al menos fumarse un cigarro. Pero pasaron tres días, y ni un "Mon chéri" del demonio.

Es ahí donde empezó a presentarse una sensación rara (se negaba a decir que era un sentimiento), que hacía que se sintiera como enfermo, algo ansioso e irritable; le llevo otro día darse cuenta de que comenzaba a extrañar a Gilbert, y ESO le preocupo en demasía.

¿Extrañarlo? ¿Extrañar qué? ¿Las violaciones a su espacio personal? ¿Las bromas sucias? ¿Las frases con doble sentido e intenciones retorcidas? No, él no tenía ninguna razón para extrañar a aquel pervertido de cabellos violetas. Pero el- la sensación (NO era un sentimiento) no se iba.

Comenzó a preocuparse por su salud mental (por fin después de milenios su cerebro había colapsado) y de paso por la del íncubo, eso desde que, pasando frente a la puerta de su cuarto, oyó que cantaba lo que parecía un canción romántica y altamente dulzona.

Eres tú

La dulce ilusión que yo soñé

Eres tú

Brillando en tus ojos

El amor pude ver

Sin embargo, sé

Que un sueño es difícil realizar

Más yo tengo fe

Me despertare

Y tú me amaras

Se hará realidad

Lo que yo soñé

Solo recordar la susodicha canción en boca del demonio le hacía estremecerse y tener arcadas por el alto contenido de empalagosidad ¿Qué había sido eso? Sí había algo en lo que él y el íncubo estaban de acuerdo es que el amor era una falacia y que ellos sacaban el insecticida cada vez que lo oían nombrar, ¿Y ahora el otro comenzaba a cantar como un princesa de Disney? Bien, no es que alguna vez lo hubiera considerado masculino pero hasta él debía tener un poco de dignidad.

-¿Por qué esa cara, Nigthmare-san?- pregunto una voz sacándolo de sus pensamientos.

Era Erick, el barman del Endless Infernum. No podía decir que era amigos, pero al menos se llevaban bien; era el único que parecía no querer abalanzarse sobre él, si fuera alguien más débil hace mucho que hubiera terminado violado nada más entrar en el bar (y quizás antes, si Gilbert tenía que decir algo al respecto).

-Nada, mi mente divaga sobre cosas absurdas- respondió, no pensaba ponerse a llorar sus penas con el peli azul ni aunque se bebiera todo el licor en el lugar.

-Umm ¿es eso? Desde hace algunos días te noto un poco… ¿confundido? No, esa no es la palabra… creo que frustrado encaja mejor- señalo el íncubo peli azul.

-No quiero hablar de ello- gruño, y la verdad sea dicha, no quería.

-Vamos, he oído muchos secretos en mi vida y nunca los he divulgado, ni siquiera a Gil-lo animó de manera casual- Créeme, es mejor decirlo en voz alta, quizás así das con la respuesta.

Nigthmare cedió. La verdad es que estaba cansado del asunto y desahogarse no le venía nada mal.

-Es extraño que mencionaras a mi acosador personal, porque tiene que ver con esto- comenzó con una sonrisa sarcástica.

-¿Quién perdón?- replico Erick sin entender.

Entonces se dio cuenta de que había usado la forma en que lo llamaba solo para sus adentros, y no pudo menos que sonrojarse internamente por ello… solo un poquito, difícilmente aquello se podría interpretar como un apodo cariñoso.

-Gilbert- aclaro y el otro pareció entender- últimamente ha estado raro.

-¿Raro como qué? Aquí nadie es normal- interrogó Erick.

-Ha dejado de molestarme, de hecho, ya casi no lo veo, y cuando lo hago, una de dos: o parece estar entre nubes con una mirada extraña o en cuanto repara en mí se desaparece tan rápido que deja corto al Correcaminos*- explico, sintiéndose muy idiota por ello.

-¿Y ese es un problema por…?- continuo el interrogatorio el menor.- Creí que te fastidiaba sobremanera que siempre estuviera sobre ti- una ligera nota de rencor en su voz.

Eso ya lo venía venir.

-Eso es lo que me preocupa, que no sé porque carajos me molesta, debería estar gritando "¡Libertad!" y disfrutando de que ya no esté aquí para acosarme pero… creo, que… lo extraño- y aquello último lo dijo tan bajito que si el peli azul no tuviera tan buen oído hubiera creído que lo había imaginado.

-Cuéntame más- pidió Erick en tono serio.

Y así, entre trago y trago, Nigthmare le conto todo (no muy seguro de porque lo hacía, de verdad debía estar desesperado), desde los primeros días que no le preocupo hasta la horrorosa canción que había cantado el pelivioleta. El otro escuchaba atentamente, y leía entre líneas los sentimientos del poseedor; como había cambiado su percepción del Íncubo, como se sentía por no tenerlo cerca y como estaba desesperado por tenerlo de regreso, aunque eso no lo admitiría ni aunque alguien lo amenazara con una espada hecha para destruir entes oscuros.

Al acabar, ya era entrada la noche, muy entrada la noche, porque ya no había ni un cliente en el lugar, básicamente estaban los dos solos.

-Bien, creo que ya lo capto, aquí hay dos problemas separados- le dijo Erick pero para sus adentros pensó- "Aja, y yo soy la reina de Inglaterra" pero solo uno de ellos puedo decírtelo, si te digo el otro no me vas a creer.

-¿Y el problemas número 1 es…?- cuestiono Nigthmare un poco cabreado, tanta platica para nada.

-Que Gilbert está enamorado- contesto Erick con toda la simpleza del mundo.

-¡¿QUÉ?!- chillo el pelinegro.- ¿Estamos hablando de la misma persona? Porque yo creo que no. Yo estoy hablando del Gilbert que arrisca la nariz de solo oír la palabra amor, ya sabes, el Sr. "El amor no existe".

-Yo también hablo de ese Gilbert, pero no me encuentro otra explicación para lo que me dices- aseguró el peli azul- Y por lo visto le ha pegado fuerte, si se ha olvidado de acosarte- soltó una risita- Sobre tú problema, bueno, con eso solo te puedo dar unas cuantas pistas. Creo que una canción ayudaría.

-¿¡Qué?! Espera, ¡yo no canto!- exclamó Nigthmare enfurecido.

-Pues lo harás, o no te ayudo. Anda que será divertido, y no hay nadie para oírte- lo alentó Erick- Mira, comienzo yo, solo piensa un poquito en lo que te ha estado aquejando estos días.

Y sin esperar respuesta, el barman comenzó a entonar:

Hay algo en él

Que no es igual

Pues era un bruto, desbarbado y un patán

Y ahora es un Sol,

No sabes porqué

No descubriste todo lo bueno que hay en él

Terminando la estrofa le hizo una seña al otro para que cantara algo él. Nigthmare tuvo que estrujarse los sesos para poder rimar algo, basándose en un momento de hace dos días, que le pareció muy extraño porque no encajaba con la actitud de Gilbert.

Me mira a mí

No hay nadie más

Y me ha rozado la mano sin bromear

No puede ser

Mira hacía mí

Y juraría que lo he visto sonreír

Erick sonrió, dándole a entender que está bien.

Es una magia extraña

Que jamás pensaste

Que iba a ocurrir

No es lo que yo soñaba

Pero hay algo nuevo que empiezo a descubrir

A pesar de lo ridículo que se sentía cantando, algo empezaba a formarse en su cabeza pero le asustaba el rumbo de sus pensamientos. Erick le sonrió conocedor.

¿Qué pasa aquí?

Los dos por fin

Un par feliz

Que no, que no

Van a comenzar la

Primavera por aquí

No diría yo…

Has de aguardar,

Y has de insistir

O el fracaso esperado

Va ocurrir

Claro, porque el milagro que espero va ocurrir

¿Cuál?

Porque el milagro que espero va ocurrir

-¿De qué estás hablando?- pregunto Nigthmare, aunque sonaba más como que estaba exigiendo.

-No te puedo decir- contesto el peli azul antes de desvanecerse en una voluta de humo azul eléctrico.

Y ahí estaba él, menos confundido pero mucho más preocupado, porque la única idea que había sacado era tan retorcida y rebuscada que atentaba contra la naturaleza de las cosas.

-No puede ser, y no lo es- dijo firmemente- "No hay manera en que yo… pueda sentir nada por él ¿o sí?"- pero eso no se atrevió a decirlo en voz alta.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Yuue: ¡Y hasta aquí llega! ¡Espero que les haya gustado a todas y tod-!

Gilbert: *rodando por el suelo y abrazándose el estómago* ¡JAJAJAJAJAJAJAJAJAJA! ¡ESTO ES LO MÁS- JAJAJAJA- GRACIOSO QUE- JAJAJAJAJA!

Yuue: Veo que alguien le hizo gracias, yo creí que odiabas este fic.

Gilbert: *componiéndose del ataque de risa* Lo odio, pero es lindo ver a Nigthmare siendo humillado igual que yo.

Yuue: Disfrútalo mientras puedas, puede que pronto Nigthmare te meta bien adentro una lección para que aprendas a no reírte de él *sonrisa*.

Gilbert: ¿Qué?

Yuue: Nada, nada. Espero que hayamos cumplido tus deseos Marta-san (y si te hace tanta gracias que te llamemos así dinos otra manera de llamarte) ¡Nos vemos la próxima, lectoras!

Gilbert: En serio ¿Qué dijo?

Nota: el * fue por el Correcaminos, ya saben, es pájaro del desierto que siempre se escapaba del coyote. Si no lo conocen puedo decir que no tuvieron infancia *mic, mic*