2º capitulo:
Kagome se estaba tintando el pelo de rubio con el tinte que su estilista la había dado, ahora podría volver a su escuela pero con otro nombre para que no se montara ningún revuelo, todo estaba listo, Kikio había hablado con el director de la escuela para que la información no se filtrara, le había pagado una suma bastante considerable y le había hecho firmar un contrato para que no se fuera de la lengua.
La chica que ahora era rubia con el pelo ondulado y los ojos azules se estaba poniendo el uniforme de la escuela, era una mini falda con un suéter ajustado y un escote en forma de V que la favorecía bastante ya que sus pechos bien formados pero no muy grandes rellenaban muy bien su suéter. Ya estaba lista para su primer día de clases, conocería gente y podría ser normal aunque tuviese que engañar a todo el mundo, era el precio que tenia que pagar para ser una chica normal de 18 años.
Se monto en su deportivo negro y se fue para su escuela, su pelo la gustaba no parecía ella, justo lo que quería. Llego a la escuela, aparco es coche y se dirigió al despacho del director par que la dijese cual era su aula y así poder empezar con su doble vida.
Todos los chicos se la quedaban mirando, y no muy tarde, todo el instituto sabia que una belleza acababa de entrar, en la clase de Inuyasha había un revuelo muy inusual hasta que se entero de la noticia que rondaba por todo el instituto. Tenía un poco de curiosidad de quien podría ser esa chica, era muy raro que admitieran a alguien a mitad de curso.
El director la dijo que tenia el aula 232 y que estaba en la segunda planta, se dirigió a su clase dándose cuenta de que según iba pasando se podían escuchar los diferentes cuchicheos hacia ella. Por fin encontró la clase que buscaba, toco la puerta y el profesor la hizo entrar:
OH ya está usted aquí. Les presento a la nueva alumna Megoka Sihath, espero que todos sean amables con ella.
Se escucho un gran revuelo sobretodo con los chicos que comentaban lo bonita que era y entre la chicas…. En fin pura envidia.
Bien, tome asiento al lado de Taisho, el será el que le enseñe el instituto cuando termine la clase y comience el descanso.
Todos los chicos miraron a Inuyasha con celos primero por tener por compañera de pupitre a Megoka y después por ser el que pasaría el descanso entero con ella.
Por un momento se miraron a los ojos y el pensó que la conocía de antes pero no sabia de que ya que esos ojos azules oscuros eran muy raros, tenían un brillo especial que había visto en algún sitio pero no caía donde, sin duda era muy despistado.
Kagome por su parte se perdió en esos ojos amarillos que por un segundo la hipnotizaron, no podía fijarse en ningún chico ya que si se llegaba a enamorar de alguien no quería que este estuviese engañado sin saber quien era ella en realidad.
Kagome se sentó al lado de ese chico que la hacia temblar y se dispuso a atender en la clase ya que aunque tenia un tutor en su casa ahora era diferente, ese profesor no iba a tratarla especial ya que no tenia ni idea de quien era ella, no como su tutor que estaba dispuesto a explicarla las cosas 80 veces si era necesario.
Así pasaron las horas entre clase y clase hasta que llego el descanso. Inuyasha se levantó del asiento y se disponía a irse cuando una voz que le resultaba familiar le detuvo
Perdona¿no me vas a esperar?
Feh!!, yo no soy niñera de nadie, buscate la vida si quieres conocer la escuela
Eres un grosero
¿Perdona?
Lo que oíste, yo te estoy ablando bien y tu me tratas como a un entupido estorbo
No te ofendas pero es lo que eres
Eres un estúpido, ya me las arreglaré yo, estoy segura que toda la gente no es como tu, alguien querrá enseñarme la escuela, no te necesito
Haz lo que quieras, seguro que con esa cara nadie te hace ni caso.
Yo no estoy segura de eso, alguien será lo amable que sin duda tu no eres y lo suficiente educado cosa de la que tu careces
Ya no molestes y largarte donde quieras
Y apareció Hojo dispuesto a acompañar a la chica pero se le adelantó Miroku que ya estaba cogiendo de la mano a la chica
Vamos preciosa, yo la enseñaré la escuela, no se preocupe por el maleducado de mi amigo
Miroku la estuvo enseñando toda la escuela siendo vigilada por unos ojos amarillos de los que ella no se percató pero que su acompañante si, cosa que le hacia reír, ya sabia el que a Inuyasha no le había sido indiferente aquella chica.
Por un momento Inuyasha creyó saber quien era ella, pero lo desecho ya que era imposible porque una súper estrella no podía estar en un instituto y ser rubia, ni su apellido se parecía, sin duda no podía ser ella, o si…..
Inuyasha decidió que haría una prueba. Grito el nombre de Kagome y esta se dio la vuelta sin acordarse de que ahora era Megoka. Esa era la prueba que necesitaba.
A Kagome casi la da un infarto al corazón, alguien la había descubierto, si que era tonta, solo con llamarla por su nombre se delató solita, tenia que pensar rápido si no su vida se vería estropeada otra vez.
Inuyasha se acercó a Kagome dispuesto a desenmascararla
Ya sabia yo que algo raro tenias, eres Kagome Higurashi
¿Perdona?
Si, yo te llame por tu nombre y tú volteaste para ver quien te llamaba
Eso no es cierto, yo voltee porque escuche el nombre de esa cantante que tanto me gusta, nada más
Menos mal que había pensado rápido si no de seguro ahora toda la escuela la estaría acosando. Inuyasha se quedó en blanco, bien podía ser cierta la excusa que puso la chica, pero algo dentro de el le dejo con la mosca detrás de la oreja. Se dio la vuelta y se fue, dejando a media escuela petrificada mirándolos a los dos, pensando que podía haber llegado a pensar ese chico para decir tremenda estupidez, si Kagome estuviese entre ellos sin duda se habrían dado cuenta ya que todos se sabían sus rasgos de memoria.
Continuará…..
