ñaña =3
Espero que os guste, y ya sé que no escribo perfecto ._.U. (:_D)
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Alzó su mano con delicadeza y acarició la mejilla de su hermano. Éste acercó la suya y la posó suavemente encima de la de él. Notó el brazo del joven rodeándole la cintura. Se giró lo suficiente y ladeando la cabeza, se besaron dulcemente. Un grupo de jovencitas gritaban de júbilo y todas ellas, sonrojadas, gritaban y se tapaban las caras con las manos. Los dos hermanos lentamente se separaron y sonrieron a su público. Pero la sonrisa se les borró de la cara. Uno de ellos agarró de la muñeca al otro y mientras se levantaba con un pequeño impulso de la silla, enderezó al otro sin esfuerzo.
- Bueno, señoritas, mi hermano Kaoru y yo, nos debemos ir ya. Os esperamos mañana, ¿verdad que sí, Kaoru-san? – dijo, mientras ponía un tono algo especial en la última palabra con lo que las chicas empezaron a reírse algo nerviosas.
- Claro, Hikaru. P-pero espero que me hagas caso y no pases de mí como siempre haces, que te fijas más en ellas que en mí… - dijo con voz lo bastante baja pero lo escucharon todas.
- ¡Waaaaaaaaa!
Hikaru, cogió de la mano de su hermano gemelo, y mientras se dirigían hacía la puerta cogieron sus bolsas de la silla que estaba al lado de la puerta de entrada de la sala nº 3 de música, que albergaba el Club de Host. Al rato, se encontraban dentro de su larga limusina con cristales tintados con destino, su mansión.
Entraron en su habitación, la cual compartían, y se cambiaron para ponerse ropa cómoda. Kaoru se sentó en el borde de la cama con las manos entrelazadas, donde apoyó su rostro. Hikaru se quitó la camiseta, quedándose con el torso desnudo y al girarse hacía la cama, fue cuando vio a su hermano callado, muy raro en él. Cuando llegaban solían cambiarse mientras contaban las anécdotas que habían pasado a lo largo del día en el instituto, y especialmente en el club de Host. Se acercó a él y, agarrándole suavemente de la barbilla alzó su rostro para mirarle a los ojos, iguales a los suyos.
- Kaoru, ¿te ocurre algo? Te noto… extraño.- preguntó con suavidad.
Su hermano desvió la mirada, mientras se mordía el labio y se zafó de la mano de Hikaru.
- No me ocurre nada.
- Sí, claro. – respondió.
- Bueno, mira sí, lo que dije en el club de Host…
- ¿Lo de que siempre hago más caso a las clientas que a ti? Ya sé que lo decías en plan actuando, es nuestro rol…
- ¡Lo ves! Eso es lo que me pasa, lo dije en serio, lo pienso de verdad… - contestó casi gritando, pero seguía sin mirar a su hermano.
- Kaoru, ¿eres idiota? Sabes perfectamente que yo solo te quie…
- No mientas, ¿vale? Y déjame. – dijo, mientras flexionaba las rodillas, pegándolas a su cuerpo y las rodeaba con sus brazos.
Hikaru se subió a la cama, y desplazándose de rodillas por ella se colocó detrás de Kaoru. Lo abrazó por detrás, y notó que su hermano se revolvía un poco pero al final no hizo nada para quitárselo de encima. Solo cerró los ojos y se mordió el labio. Hikaru recostó su rostro en su hombro y ladeó la cabeza. Beso dulcemente su cuello. Kaoru alzó su mano y la puso en su mejilla. Se quedaron abrazados un largo rato. Kaoru se levantó de la cama y se quitó la chaqueta, y luego la camiseta. Hikaru miró atentamente cada uno de sus movimientos. Sonrió. Se levantó de la cama, y le abrazó de nuevo por detrás. Percibió que había sacado una sonrisa a su hermano. Aproximó sus labios, casi idénticos a los de él, y le lamió el lóbulo de su oreja. Su hermano, se estremeció y dándose la vuelta extendió sus brazos, apoyando sus manos en el pecho de Hikaru, quedándose separados por unos centímetros. Un leve rubor apareció en sus mejillas. Hikaru se rió de la reacción de su hermano, pues este tipo de cosas no eran la primera vez que lo hacían. Era parte de su rol en el Club de Host. Y ver, a Kaoru de esa forma, sonrojado, con timidez, intentando separarse de él, sin mucho éxito, claro, le hacía bastante gracia. Hikaru levantó una mano y la posó en la cabeza de su hermano, revolviéndole el pelo. El otro cerró los ojos con una mueca en su cara, mientras sentía la mano de su hermano despeinándole. Paró de revolverle el pelo, y deslizó con suavidad su mano por el rostro de Kaoru. Su hermano, dándose por vencido, cerró sus manos en forma de puño, y deslizó sus brazos hacía abajo lentamente y los pegó al cuerpo. Sintió la mano de su hermano buscando la suya, y ayudándole extendió el dedo índice y corazón hasta que notó los dedos de la de su hermano entrelazándose. Hikaru lo atrajo hacía sí, y con delicadeza, fue aproximando sus labios a los suyos, hasta que los encontró y los posó delicadamente.
- Te quiero, Kaoru. – susurró a su oído.
